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UNIVERSIDAD MASONICA UNIVERSAL
 

PARA LA PROFUNDIZACION Y  ENGRANDECIMIENTO DE VUESTRO CONOCIMIENTO MASONICO, EXPONGO AQUI,  UNA SERIE DE ESCRITOS , PLANCHAS , ENSAYOS , ANALISIS , TRADUCCIONES , MENSAJES , PENSAMIENTOS , SECRETOS , LEGADOS , E HISTORIA MASONICA, PROPIA Y AJENA, CREADA Y ARCHIVADA  INEDITA POR P.:G.:M.: Gr.: 32 PABLO ERNESTO URRUTIA HUAMAN O.:E.: 1928-2006. 

PROCURAD OBTENER EL MEJOR  BENEFICIO DE ESTA HERENCIA   Y DISFRUTAD EL CONOCIMIENTO QUE FRATERNALMENTE COMPARTO.  ESTE FUE EL DESEO DE NUESTRO H.: PABLO ERNESTO.  LA CALIDAD Y VALOR DEL CONTENIDO DE ESTOS MENSAJES, LOS CONSTITUYEN EN LAS COLUMNAS DE UNA VERDADERA UNIVERSIDAD MASONICA




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Nocion de Masoneria 2006NOV10

DEFINICIONES DE MASONERIA 

 

           La MASONERIA nos plantea desde la Iniciación un Compromiso con la Moral ("hacer el mayor Bien y el menor Mal") y a su vez con un Principio Supremo. En Ella la Razón y la Fe se dan la mano, porque no son enemigas sino Fuentes del Conocimiento, integradas a la Experiencia (no científica sino espiritual, del modo que la Alquimia -Doctrina no ajena a la Ob.:- no es sino una Química Espiritual).

 

           Muchas vueltas, rectificaciones y coagulaciones (si se nos permite el léxico alquímico),  se ha hecho a través de la Historia para elaborar el concepto de la Masonería, sometido a incesantes cambios relacionados con la Evolución del Hombre. Para definirla se ha usado distintos vocablos: secta, religión, sociedad iniciática, institución racionalista o filosófica, fraternidad, facción revolucionaria, factor de poder. En realidad, todos estos papeles ha tenido que desempeñar la Mas.: según las circunstancias. Nosotros creemos que la Mas.: tiene un poco de todos estos ingredientes, como si fuera un enorme puchero que satisface todos los gustos, por eso quizá se encuentra en Ella gentes de variadas extracciones, actividades y vivencias. Integrada por Hombres, también forma parte de la Mas.: involuntariamente las veleidades y pasiones humanas por supuesto. Desgraciadamente, en la Orden se ha mezclado impurezas nada "masónicas" como las expectativas y ambiciones personales. La Ob.:, reconociendo su propia imperfección y como Escuela, intenta corregir y erradicar de su seno esas asperezas, porque debe ser un receptáculo donde predomine la práctica de todas las Virtudes y un lugar donde cada H.: pueda encontrar una Fortaleza de los Valores constructivos.

 

             A quienes afirman que somos una Secta, es lícito reconocerles que nos importa más la calidad de los integrantes que el número, pero propendemos al mejoramiento del género humano y a que un día, cuando se den las circunstancias, todos puedan integrar la Mas.: libremente. Aunque por ahora, cualquier hombre bueno podría ser H.:.

 

             A quienes creen que somos una Religión, les decimos que creemos en una Hipótesis Suprema y consideramos que nuestro Camino nos religa (vuelve a unir) con Aquélla, pero cada uno es su propio Sacerdote, nuestro Libro es la Conciencia Humana, nuestro Credo es la prédica de la Moral y nuestro Templo reside en el Yo interno, pero ningún M.: está obligado a entender esto y cada uno redefine estos conceptos por sus convicciones legítimas. Somos Agricultores o Arquitectos de nuestro propio Destino, pero no desconocemos la Rectoría Divina. Y más que Religión, somos Acción.

 

             Para los que definen a la Mas.: como Sociedad Iniciática, debemos aseverar que nadie puede acceder a ella sino a través de una transformación interior que llamamos "Iniciación", pero si se espera que esto se agote en una Ceremonia, sería preferir la Cáscara a la Sustancia. No se es M.: por ser iniciado formalmente, sino por la asunción de la Inic.: como un estado de renovación espiritual. La Inic.: y la Mas.: se experimentan y se viven; uno puede pasar por ellas pero también debemos permitir que penetren en nosotros.

 

             Para quienes opinan que la Mas.: es una Institución Racionalista o filosófica, es cierto que cualquier individuo bueno puede adherir cómodamente a la filosofía de la Ord.: y no tiene por qué avanzar en ella si su Conciencia no lo desea. Pero todo Mas.: sabe que la Razón es un témpano sobre un Mar de Irracionalidad o de asuntos que todavía no comprendemos, y que la Filosofía es muy ambiciosa pero posee alas cortas. Más allá, en la Mas.: el Sendero queda abierto a la Voluntad y a la Imaginación.

 

            Para quienes dicen que somos una Fraternidad, la palabra "H.:" no es un saludo de protocolo sino un vínculo más fuerte que la Sangre; es una vivencia, un sentimiento, una Palabra que nos llena de Alegría decir y oírla. Por esto queremos ser más que un club de camaradería.

 

            A quienes la ven como una Facción Revolucionaria, es cierto conceder que la protesta organizada contra la Tiranía ha comenzado siempre orquestada por pequeños grupos, como el nuestro en algunas ocasiones. La Mas.: es un grupo inquieto y en el buen sentido de la palabra Rebelde. Pero el M.: respeta la Ley justa y legítima emanada de la autoridad aceptada por el cuerpo social, y no se cree mesiánica o destinada a regir sociedades, sino que pretende que cada Albañil dé un poco más de su esfuerzo por el mejoramiento común de la Sociedad y de cada uno, y que ese espíritu se contagie a los demás sin imponerlo.  Tema en tanto todo Gobierno tiránico o antipopular a la Mas.:, porque nunca el Despotismo ha conocido enemigo más implacable que ella.

 

            Calificar a la Mas.: como un Factor de Poder supone más de un riesgo. La Ob.: sin duda influye en los avatares de las sociedades en que se instala, y además de poseer una vocación de servir, los Gobernantes muchas veces han requerido o necesitado su consejo, de provecho. Somos en el Mundo Prof.: un Pilar de las Democracias, y eso no puede negarse. Sin embargo la acción masónica, siempre reservada, ha sido malinterpretada como la de un "poder enquistado y manejador oculto en las sombras de los Gobiernos"; pero nada más lejano a esta realidad, y aunque esta opinión mucho mal nos ha hecho, la Ob.: es de acción positiva y prefiere reservar energías no para refutar sino para actuar bien.

 

           QQ.: HH.:: A veces nos sucede que nos preguntan qué es la Mas.: o qué significa ella para nosotros. ¿Cómo transmitirse o explicarse algo que sólo se siente a quien no lo conoce? Lo único que la gente verá son nuestras Obras, y ellas hablan por nosotros. Hagamos pues en consonancia con lo que creemos, y mostremos lo que en realidad la Mas.: realmente es: un Camino con Corazón.


La Luz 2006NOV21

HIJOS DE LA LUZ

 

         El vocablo "Francmasón", otra de nuestras denominaciones, significa "Libre Masón" o "Libre Albañil", que denota una particularidad muy especial de esta antigua Corporación de Albañiles de la Edad Media que poseía un estatuto especial y diferente al de otras Corporaciones, y en inglés es "Freemason". "Freemason" es asociado por los autores nórdicos a una supuesta etimología del antiguo egipcio "Phree Messen", que sería otra acepción de la palabra "Freemason" o "Francmasón", y significaría ni más ni menos que "Hijo de la Luz", un atributo que también suele caracterizarnos en nuestras referencias.

          

Los Masones nos consideramos "Hijos de la Luz" porque nacemos a través de la Inic.: misma hacia una Realidad nueva que nosotros denominamos "la Luz", que se nos brinda en la Consagración, y que nos guiará como nuestra Madre en el Sendero de la Vida. Es en la Inic.: que nos despojan de las tinieblas y nos dan las armas de la Luz (Rom. 13:12), donde se nos hace brillar la Luz en nuestros corazones para hacer resplandecer el Conocimiento de la Gloria de Dios (2 Cor. 4:6). También la Luz es un atributo de la totalidad del G.: A.: D.: U.:, en la que está envuelto (Sal. 103:2; Jn. 1:4-9 y 8:12).

 

El M.: tiene un llamado especial y una vocación por la Luz, de ahí su identificación como participante de una misma Esencia de la que él se origina. La Mas.: busca y aspira a la Luz, pero ¿a qué Luz nos referimos cuando hablamos de la "Luz Masónica"? Obviamente que no es otra sino la Luz que se genera con  la Verdad, por ello hay una correlación entre el obrar en la Verdad como requisito previo para sentirse atraído por la Gracia del G.: A.: D.: U.:, de ahí que el que obra la Verdad viene a la Luz (Jn. 3:21). Nosotros la personificamos en ese Gr.: Simb.: que es Dios o el G.: A.: D.: U.:, al cual consagramos toda nuestra labor. Hijos de Dios, Hijos de la Luz. Disfrutemos de la misma porque no es únicamente un Don, sino la consecución de un esfuerzo de superación, catalizado en el proceso de la Iniciación que no todos alcanzan. Y como todos somos Hijos de la misma Madre, estamos hermanados también en la Luz.

 

         Recordemos que la Luz tuvo que surgir para posibilitar la Creación (Gen. 1:3), y que la Luz es el atributo de la Vida (Jn. 1:4). Empero la Luz masónica no es una Luz de vida física, sino una Luz de Vida Anímica, de cuya naturaleza participamos. Y porque el M.: es Hijo de la Luz, él mismo es también Luz porque está hecho de Luz misma. Dondequiera que esté debe irradiar Espiritualidad, dar Verdad, impulsar Ardores de Superación. Somos Iluminadores, pero no Iluminados, de ahí nuestra intervención activa donde nos toque influir. Con todo, reconozcamos límites. Somos Luz y Energía, pero somos sólo una Chispa de la Luz Divina, por lo que debemos de ser practicantes y conscientes de nuestra modestia. Cierto escritor Mason dice:  tenemos que alumbrar nuestro entorno y ya haremos bastante; si permanecemos alumbrando suficiente tiempo, llegaremos a toda la Humanidad. Estamos para guiar, pero no caigamos en el mesianismo mal entendido que subestima a los demás y nos arrogaría una misión a la que quizá todavía no estemos dignos; porque tenemos primero que dominar nuestra Chispa para que produzca buena Lumbre, pero antes deberemos probar cómo ilumina nuestra Casa. La Mas.: también es Luz, formada por todas nuestras Luces juntas, que se enriquece y nutre de la Verdad, por ello su ineludible compromiso con ésta.

 

         QQ.: HH.:: Estamos hermanados respecto a nuestra común Madre-Luz de la Verdad, con la cual se identifica la Ord.: misma. No hay mejor amparo ni cobijo que ella, a quien debemos siempre recordar en todo momento. Como dijera Jn. 12:36, puesto que tenemos Luz, creamos en la Luz por ser Hijos de la Luz. Y sobre todo, irradiemosla donde estemos y donde se nos necesite.


Calendario 2003FEB01

CALENDARIOS MASONICOS

El modo de computar el tiempo, manera de expresar las fechas de un modo diferente a la era vulgar.  La introducción del cómputo masónico del tiempo, obtenida de los Altos Grados de diversos ritos. En 1875, algunos acordaron suprimirla, adoptando el calendario usual.  Siete son Los principales calendarios masónicos:

Era de la Verdadera Luz 

 

CALENDARIO DEL RITO SIMBOLICO 

Usado por los masones del antiguo gremio. La Era Masónica o Era de la Verdadera Luz, se obtiene añadiendo 4.000 al año en curso. Así 2005 es igual a 6005. El año Masónico va, del 1º de marzo (primer mes) al 28 de febrero (o 29 si es bisiesto) del año siguiente. Febrero, es el decimosegundo mes. La datación Masónica, se obtiene según el ejemplo siguiente: 01 de diciembre de 2005 = 1º días del mes 10º de 6005.

 

Los doce meses de este año masónico, reciben los siguientes nombres:

 ERA VULGAR  VERDADERA LUZ
 MARZO  NISSAM
 ABRIL  IJAR
 MAYO  SIBAN
 JUNIO  THAMUZ
 JULIO  AB
 AGOSTO  ELIUL
 SEPTIEMBRE  TISHRI
 OCTUBRE  HESHVAN
 NOVIEMBRE  KISLEV
 DICIEMBRE  THEVED
 ENERO  SCHEVAT
 FEBRERO  ADAR

 

RITO ESCOCÉS

 

Es el calendario hebreo puro. En el Calendario del Rito Escocés, el año comienza en septiembre, su numeración se obtiene agregando 3.760 a la era vulgar, así: 2.010, más 3.760 = 5770. Los nombres y los días se designan por sus nombres hebraicos.

 

RITO DE MISRAIM

 

Se representa al agregar 4004 a la era vulgar, y por lo tanto a escribir 6014 en vez de 2010.

 

RITO TEMPLARIO

 

Año primero es el de la fundación de la Orden, que fue el 1118 de la era vulgar, y como año la diferencia entre la era vulgar y 1118, o sea 1989 - 1118 = 871, en vez de 1989.

 

RITO DE LA ESTRICTA OBSERVANCIA

 

Año primero es el de la destrucción de la Orden de los Templarios, que fue el de 1314, se escribe la diferencia entre la era vulgar y 1314, o sea 1989 - 1314 = 675 en vez de 1989.

 

ORDEN DE REALES ARCOS

 

Año primero el de la fundación del segundo Templo de Jerusalén por Zorobabel en 530, antes de Cristo, añadiendo 530 a la era vulgar, o sea 2010 más 530 = 2540, 

 

ORDEN DE REALES Y SELECTOS MAESTROS

 

Fechan desde 1.000 años antes de Cristo en que quedó terminado el Templo de Salomón, y añaden por lo tanto 1.000 a la era vulgar, escribiendo 3010 en vez de 2010.

 

Las siglas utilizadas en cada caso, suelen ser las siguientes:

 

·         AL = Anno Lucis. Año de la Luz. En algunos casos ADVL (Año de la Verdadera Luz – VRAIE LUMIERE) y en otros también se utiliza la sigla EVL (Era de la Verdadera Luz). Es utilizado en los ritos SIMBOLICO, ESCOCES  y de MISRAIM.

·         AO = Año de la Orden. En los ritos TEMPLARIO y de ESTRICTA OBSERVANCIA.

·         AI = Año de la Intervención. En el rito de la ORDEN DE LOS REALES ARCOS.

·         AT = Año del Templo. En el rito de la ORDEN DE REALES Y SELECTOS MAESTROS.

 

Cuando se utiliza el calendario REGULAR (vulgar) , normalmente que hace referencia al nacimiento de CRISTO (Era del pueblo, contada a partir del nacimiento del Maestro Jesús de Nazareth), denominado por los masones ERA VULGARIRE (ERA VULGAR, AÑO DEL SENOR) se utiliza la sigla EV

 


Advertencias 2003NOV11

ADVERTENCIAS AL ASPIRANTE ANTE LAS PUERTAS DE LA MASONERÍA

 

            Nuestra vida suele ser un mar poblado de mil tormentas y a su merced se sacude el Cascarón de nuestra existencia. Vivimos en un estado de tensión permanente donde poco tiempo hay para respirar y sentir Paz entre necesidades y problemas. Nuestro trabajo, los compromisos variadísimos en que nos envolvemos, nuestras demandas familiares, los sinsabores económicos, la competencia, los avatares externos que pretenden imponerse, nos sumen en una constante Guerra por la supervivencia donde nuestras fuerzas están casi concentradas en defenderse para sobrevivir, sin tener a veces tiempo para pensar qué sentido tiene o qué hay más allá de todo esto. Parece que fuéramos siempre corriendo de atrás  a todo y que los hechos se nos escapan, o si se quiere, vivimos esforzados para tapar los agujeritos de un Dique que está por estallar intentando ser buenos padres, esposos, parejas o familiares, ejemplares  ciudadanos, destacados en algún campo, en ser reconocidos por los demás por algo.... Cualquier error puede hacer terminar en el desastre esfuerzos que pueden datar de años, y de ahí el temor constante de fracasar. En medio de esa tensión cotidiana y absorbente, de vez en cuando resuena esa Voz Interna que nos pregunta "¿quién soy?", "¿de dónde vengo?", "¿dónde estoy?", "¿hacia dónde me dirijo?". Algo o Alguien nos sugiere que la Realidad no es el resultado de lo que se nos impone sino el producto de variados acontecimientos cuyas causas podemos conocer y cuyas consecuencias podemos manejar. El bíblico "sois dioses" de Sal. 82:6 resuena recordándonos que somos una Chispa de la misma naturaleza que lo que conocemos como "G.: A.: D.: U.:", y que de la misma manera que El lo hace con la Creación, nosotros podemos idear nuestra Realidad y nuestra Vida.

 

            Quien se siente conmovido por estas afirmaciones no es un personaje cualquiera, a pesar que en la maraña social pueda tener un rol de mediocre o de nula entidad, sino alguien que ha decidido tomar a la Vida en su verdadera dimensión y trascender rescatando de ella lo más importante. Ve a la Existencia como una posibilidad de adquirir experiencias para aprender y mejorar, y al Mundo como un campo de pruebas sobre cuya evaluación se adquiere el perfeccionamiento. Siente que puede hacer algo para dominar y transformar su propia Vida, dándole un sentido. Se ve como único regente de su Destino y comprende los poderes y alcances ilimitados a que podría llegar con sólo descubrirse a sí mismo. "Conócete a tí mismo y conocerás el Universo" decía la inscripción del Oráculo de Delfos, y Lao Tsé enseñaba la supremacía de quien se domina y se conoce.

 

            Pero los Hombres somos limitados. Larga búsqueda debemos hacer para llegar a comprender el sentido cabal de estas afirmaciones, buscando a tientas entre las Tinieblas. El deseo de Dominio Absoluto de nuestra Realidad implica una noción previa de vocación por la Libertad.  En Oriente el Aspirante a lo Superior debe obedecer a rajatabla y ciegamente las órdenes de un Maestro que se supone sabe más que él y que lo domina y totaliza en todos los aspectos de su existencia; nada más ajeno a permitirle al Hombre ser el Arquitecto de su propio Destino. La Libertad como primer principio de acción (en nuestro Mundo imperfecto ésta no parece positivamente posible como realidad de partida) es necesaria entonces para explorar la Verdad, máxime cuando siempre percibimos la relatividad de las ideas, filosofías, religiones y otros sectarismos. Debemos dejar que el propio Hombre sea el Camino, como dice el rochense Alberto Caymaris. Al decidirnos a ser dueños de nuestra Vida y a tomar la Ruta que nos imponemos tenemos base para romper "desde el pie" los condicionamientos y para elevarnos en la difícil Aventura del Conocimiento, de lo contrario continuaremos dando vueltas arrastrando la Cuerda en la Oscuridad de nuestra Ignorancia. Es pues una postura mucho más activa y arriesgada que la de aquel a quien una ideología prefabricada le soluciona sus problemas existenciales (o mejor dicho, se los anestesia), o de aquel que dormita en la indiferencia.

 

            La Vida es muy rica y no podemos experimentarlo todo. Gran parte de ese esfuerzo nos ahorra el poder compartir experiencias con otros que por su lado realizan la misma Búsqueda Espiritual. Con nuestros escasos medios, solos es poco lo que se puede hacer.  Recordamos de una historia que alguna vez oímos lo siguiente: Tres sabios que eran ciegos intentaron reconocer a un objeto que se les había interpuesto por el tacto, que era el único medio de percepción disponible para ellos. Uno dijo: "es como una enorme manguera". Otro llegó a la conclusión que era como un enorme barril recubierto por una gruesa lonja y el tercero pensó hallarse ante cuatro columnas. Como eran sabios aunque ciegos, se dieron cuenta luego de comunicarse e intercambiar sus percepciones que se hallaban ante un elefante. Sin perder la individualidad, la Verdad también es el resultado de una experiencia y un intercambio colectivo. La discusión enriquece siempre y cuando se le reconozca al otro la dignidad de aquello en lo que cree y conoce, de ahí la necesidad de la Tolerancia. La experiencia ajena es valiosa y aporta elementos de comprensión al otro, por eso la segunda condición de precepto es reconocer al prójimo un plano de Igualdad en su experiencia íntima con respecto a la nuestra.

 

            La experiencia colectiva es no sólo enriquecedora sino que compromete a todos los buscadores espirituales en la obtención de una Obra común, porque la unión crea un edificio sólido, como si cada persona fuera un ladrillo o Piedra, contra los avatares que nos atormentan, fomenta la solidaridad, alienta a los buscadores individuales, y mejorando todos también se mejora cada uno. Entre el individuo y el ser colectivo hay una interacción mutua, lo cual basta comprenderse cuando se sabe que una personalidad positiva puede cambiar a un grupo y viceversa, pero a su vez un grupo positivo puede contribuir al mejoramiento de un grupo más grande. Unidos en las mismas circunstancias, participando de una misma Naturaleza y con idéntico Norte nos reconocemos como "HH.:". Así, el tercer pilar que fomenta la cohesión y proyecta al grupo para iluminar a más personas es la Fraternidad. Quien niegue sus conocimientos a los demás no sólo se perjudica sino que daña a los demás. Quien desde adentro bombardee al grupo no sólo pierde fuerzas que debería usar para su propia Perfección sino que lastima y desalienta a sus HH.:.

 

             No falta quienes se pregunten cómo puede perderse el tiempo haciendo Filosofía cuando tantos problemas cotidianos hay que abordar, pero nosotros a su vez nos preguntamos cómo puede abordarse las tribulaciones del vivir sin una Perspectiva Trascendental. Los planteamientos masónicos no son teóricos como pudiera creerse sino que poseen un propósito práctico o pragmático; es que la Masonería si no sirve para la Vida no sirve para nada.

 

             Queridos Hermanos: Quien viene a la Masonería es aquel Hombre que, cansado de sobrevivir la cotidianeidad, intenta ir en pos del conocimiento de las Leyes que lo gobiernan para dominarlas y recrear su propia Realidad. Quiere romper con el Mundo que lo esclaviza y honradamente (desechando falsos honores o espúreos propósitos como exige el Rit.: de Inic.:) se propone mejorarse como Persona y propiciar un Nuevo Ambiente a su entorno. Cada M.: debe ser lo suficientemente humilde para comprender que lo que sabe es poco y que siempre estamos aprendiendo; quien les habla está a su vez aprendiendo y por éllo los MM.: nos definimos como "Eternos Aprendices". Por una extraña Ley de Afinidad el Aspirante a lo Superior buscará en el en el grupo Mas.: también a otros Hombres con las mismas características que participen por su lado de su individual búsqueda para intercambiarse ideas y comprometerse en la formación de un Conjunto de Vanguardia que intentará también iluminar u orientar a otras personas o grupos más grandes, porque en la entrega a los demás todos ganamos y adquirimos otra Oportunidad de Realización. El compromiso último de esta peculiar y curiosa Hermandad de la Masonería es con la Verdad que nosotros representamos con el Símbolo de la Luz que resplandece como emanación del G.: A.: D.: U.:, Luz que aunque no conocemos en su cabalidad y no podemos tocarla sabemos que nos nutre y que sin ella no podríamos vivir. Por ser Hombres limitados, ciegos pero con intenciones de aprender, gentes de muy variadas actividades y suertes venimos a esta Escuela cuya Enseñanza no es sino el resultado de nuestras mutuas experiencias, y que por supuesto no es infalible ni única (muchos hay que en otras trincheras se empeñan en lo mismo en forma sincera), pero aspiramos a que se enriquezca con todas las Enseñanzas y con las adquisiciones de cada H.:. Como nuestra Obra es muy seria y delicada, no buscamos el reconocimiento ajeno ni hacemos alharaca de nuestros esfuerzos, por eso la acción de la Masonería es discreta. Si vuestras Almas vibran con estos sentimientos, aquí encontrarán al ambiente propicio para desarrollar vuestras inquietudes trascendentes.


QUE ES? 2000DEC14

QUÉ ES LA MAS.: ?

 

            La inmensa mayoría de nosotros ingresa a la Mas.: sin conocer siquiera someramente en qué consiste. Sin mucha información al respecto, salvo la que provenga de algunos libros o de algún H.:, la única que vamos adquiriendo  se obtiene por nuestra asistencia regular y según nuestra propia vivencia en la realidad de la Ord.:. La verdadera esencia de la Mas.: se adquiere a través del Aprendizaje, la Instrucción, la Práctica y el Tiempo, porque ésta no se muestra sino a quien persevera en sus ideales. Pero ¿qué es la Mas.:? Cada uno, conforme a sus condiciones intelectuales o a su trayectoria o vivencias dentro de la Inst.:, posee una idea particular sobre ello, concepto que se perfecciona y reelabora en el devenir, pero aparte del individual existe un concepto colectivo de Mas.:, ya que si ésta es tarea de todos, durante su construcción también la vamos definiendo y redefiniendo. El contenido y significado de la Mas.: es algo que se descubre con Trabajo, Experiencia y Paciencia, y su verdadera razón no se oculta a nadie que quiera saberlo honrada y sinceramente. Pero el concepto de Mas.:, tanto individual como colectivo, es dinámico y se perfila con la Labor y el Tiempo, de ahí que lo que se conozca como tal por los libros es insuficiente por teórico y por estático.

 

            Existen quienes necesitan definiciones sobre la Mas.: para ubicarla conceptualmente. Las definiciones, como se sabe, siempre pecan de parciales e incompletas. Pero examinemos algunas.

 

            Es verdad que la Mas.: es una Sociedad, o algo más que ello: una Fraternidad, ideal expresado en uno de los vértices de nuestro Tríptico. Por el hecho que nos reconozcamos como "HH.:" admitimos una unión espiritual más estrecha y comprometida que la simple camaradería de un Club, y por eso nos definimos también como una "Cadena" sólida y unida de Eslabones de Metal puro, Eslabones que representan a cada H.:. Somos asimismo una Fraternidad reservada o discreta, y no somos una sociedad secreta donde nadie conoce a quiénes la integran y a veces los propios afiliados no conocen a sus autoridades. La Mas.: tiene en el Uruguay personería jurídica desde 1882, sus autoridades son conocidas públicamente y dan reportajes a la Prensa; sus edificios están a la vista de todo el mundo y sus teléfonos figuran en la Guía Telefónica. Ese carácter reservado la ha conceptuado a la Ob.: ante sus detractores como un foco revoltoso, un grupo sospechoso o una "rosca" o entidad organizada para el mutuo provecho o la dominación de las estructuras políticas nacionales e internacionales. Pero eso no es la Mas.:, que nunca ha salido al cruce contra tantas mentiras creyendo (quizá hasta ingenuamente) que basta con que la Verdad se muestre por sí misma. La discreción tienen un propósito fundamental en la Ord.: porque es el ambiente propicio y necesario para que se desenvuelva y porque no hace alharaca de su Obra, y se ha preferido no perder tiempo ni fuerzas en el debate contra quienes ven en la Inst.: una Secta o Célula de fines inefables, canalizando por el contrario las energías en forma positiva dentro del propio Trab.: masónico. Y por cuanto abarca con su actividad e influencia a todo el Orbe, y admite a cualquier persona sin distinciones con tal de que sea honesta, la Mas.: se reconoce como Universal.

 

              Una definición de la Mas.: muy común, que con variantes en su idea  recoge el conocido opúsculo instructivo "¿Qué es la Mas.:?" y nuestra Constitución (que la trata como principio, como institución, como programa y como pueblo -a cuya lectura nos remitimos-), y posee diversas versiones conforme textos y autores, es la que a nuestro entender sintetiza correctamente Serge Raynaud de La Ferrière en la siguiente: "Institución filantrópica, filosófica y progresiva, que tiene por objeto el ejercicio de la beneficencia, el estudio de la moral universal, el análisis de las ciencias y de las artes y la práctica de todas las virtudes". Es una definición de carácter institucional que intenta delinear a la Ord.: por sus fines, y si bien dice bastante peca de definir a la Mas.: por lo que supuestamente hace o persigue pero no por lo que es. No deja de ser demasiado vaga y superficial (no hay en élla mucho que nos distinga de otros grupos filosóficos o Clubes) y es asimilable para los extraños o Profanos, especialmente cuando resalta la obra benéfica de la Ob.: para con la Humanidad, pero no contentaría a un verdadero M.:.

 

             La Mas.: no es sólo una Asociación o Frat.:, sino que paralelamente la ubicamos como una "Orden" u "Obediencia", que recuerda los grupos monásticos estructurados bajo una hermandad colectiva, regulada por una Disciplina estricta bajo Sometimiento voluntario a través de un Juramento y gobernada por una Autoridad verticalista. A diferencia de una Orden religiosa, la Mas.: combina también un sentimiento de igualdad entre los HH.: que se observa a rajatabla no importando el Gr.: o la antigüedad del M.:, y la Autoridad se atempera por la limitación del mandato, que es periódico y se renueva mediante sufragio, reconociéndose a la Directiva como primeros circunstanciales entre Pares. Pero una peculiaridad es que el M.: se encuentra ligado por un Juramento de Fidelidad y Silencio no sólo ante los Profanos sino ante los HH.: de Grados inferiores por los secretos que va descubriendo en su ascenso, lo que nos evidencia una estructura de enseñanzas veladas o reservadas, esotéricas, a las que se comienza a conocer por un requisito previo indispensable cual es el de la experiencia de la Iniciación, de ahí que la Mas.: es conceptuada como una "Orden esotérica" o "Iniciática".

 

             Otra definición de Mas.: que tomamos de autores ingleses, como Oswald WIRTH, es esta: "La Mas.: es un sistema filosófico velado por alegorías e ilustrado por Símbolos". Es una conceptuación muy amplia y dinámica, que apunta al conjunto de creencias que nutre a la Inst.: y resalta su carácter Esotérico-Iniciático. La Ord.: no posee textos de enseñanza oficial salvo ciertas lecturas de orientación disponibles que no hay obligación de consultar y donde lo allí dicho corre por cuenta y no tiene mayor valor que la autoridad del escribiente, porque se entiende que las Leyendas y Símbolos contienen sintéticamente toda la riqueza ideológica de la Ob.:, que no podría estar contenida en todos los libros que se escribieren. Son pistas que el M.: debe estudiar y comprender para descubrir su contenido, lo que podrá lograrse conforme a las luces e inquietudes de cada uno. Por otra parte, en los Rituales hay también mucha filosofía. También existe la conceptuación de un Símbolo Máximo, Ser o Ideal Superior bajo cuyo nombre dirigimos nuestras vidas que es el G.: A.: D.: U.:, lo que provocado grandes discusiones sobre si la Mas.: es o no una Religión. Si la Mas.: es un Camino de Reencuentro con ese Principio Fundamental que es el G.: A.: a través de una Doctrina de Elevación Moral, de la Educación Interior y de la Construcción de una Humanidad evolucionada, ¿por qué no caracterizarla como Religión, no como institución de creencias sino como forma de vivir trascendental? Quien opina cree que la Mas.: es una Religión, pero es un decir que sólo corre por su cuenta. Pero en definitiva, la definición de Mas.: sobreapuntada como sistema filosófico de Leyendas y Símbolos se limita al aspecto teorético, destacando su naturaleza especulativa, pero no toma en cuenta la Práctica o la Experiencia, que ha dinamizado y enriquecido con los siglos a la Ord.:, ni considera la labor desempeñada por élla dentro de sí ni en el campo profano.

 

               El Trabajo, la Experiencia y la Práctica como componentes indispensables del quehacer masónico denotan a éste como un Oficio o Arte, Arte Elevado porque es espiritual y reservado a quienes son dignos y aspiran a un noble Corazón, un Arte que se domina solamente por Almas seleccionadas, y así se habla también de la Mas.: como un "Ars Regia" o "Arte Real", donde cada H.: es su Rector y Sacerdote, el Obrero, la Cantera, la Herramienta , la Piedra y la Obra, recordando a las épocas en que la Mas.: nucleaba a obreros y artesanos de la construcción (Mas.: "operativa"), aunque el Trabajo es hoy netamente filosófico e intelectual.

 

              QQ.: HH.:: La Masonería es todo esto y por supuesto mucho más. Nosotros preferimos entender a la Mas.: como una Plantita, a quien dedicamos todo nuestro esfuerzo y cuidados en forma constante y con cuya contemplación nos regocijamos. Como en "El Principito" de Antoine de Saint-Exupéry, no es la única Rosa, pero es la nuestra y debemos quererla como única porque con el transcurso del tiempo ella tiene un poco nuestro y nosotros un poco de ella, transformándonos en un Ser Indivisible consustanciado. Para comprender a la Mas.: primero es necesario quererla. Es extraña y a veces contradictoria, pero en ésto radica su belleza. En lo demás, y como dijera Mackey, aprender Mas.: es aprender nuestro Trabajo y realizarlo bien. Con el devenir ustedes sabrán por qué, recordando al H.: Ricardo Colaneri, la Mas.:

 

"- Pese a ser racionalista, jamás podrá expresarse ni quedar contenida en una fórmula.

- Pese a ser fraterna, está muy lejos de agotarse en la práctica de la beneficencia.

- Pese a que practica la Tolerancia, no obliga a convivir con los perjuros o simuladores.

- Pese a ser libertaria, es una Orden u Obediencia.

- Pese a que no es una religión, al menos en la acepción corriente del vocablo, tiene una creencia.

- Pese a tener una creencia, no es sectaria.

- Tiene principios inmutables y un cuerpo doctrinario, sin ser dogmática".


La Experiencia 1990NOV22

INICIACION ...  LA EXPERIENCIA 

 

       ¿Qué es para nosotros la "Iniciación"?.

 

       Ciertamente, para el Masón Místico es mucho más que una Ceremonia o Celebración de Admisión.

 

       Es una Experiencia "traumática" o "diferente", que espiritualmente hay quienes desean asimilar a una verdadera "Experiencia Mística". Pero no habrá de verse como una Revelación.

 

        La Iniciación es una Experiencia de Liberación o de Autoliberación, que detonará un movimiento continuo que incitará a marchar hacia la Luz (Bauer y Samacoitz).

 

        Se habla de la Iniciación como un Tránsito o Entrada en un Proceso de Autoelevación Espiritual.

 

        Pero la Iniciación es también una Regeneración. 

 

        En la Iniciación no se encuentra el Secreto de la Masonería, sino tan sólo el Principio para comenzar a buscarlo.

 

        Cuando de la Muerte Santa de la Noche pasamos al Renacer Glorioso del Nuevo Día, también nuevas posibilidades de ser mejores y diferentes se nos despierta. Entre oscuridades y alboradas acumulamos y aprendemos de las jornadas vividas, y tras el descanso nocturno nos levantamos con nuevas posibilidades para usarlas con mejor provecho. Quien comprende que su Vida está comprometida con un Movimiento Evolutivo descubre que le es menester asentar el cúmulo de Experiencias para decantarlas y retransformarlas en nuevos influjos. En este proceso cotidiano y sujetos ordinariamente a las Leyes de Causa y de Efecto, en determinado momento no podemos manejar la acumulación de acontecimientos y se crea tal situación de Tensión o Vacío con la Existencia que en ocasiones se nos detona una Crisis, de la cual no podremos salir sino a través de un profundo Sufrimiento, semejante a una Muerte en Vida, pero que es el paso necesario para replantear nuestra situación y abrir Caminos Alternativos que nos introduzcan a soluciones de Ser positivas. Estamos destinados a ser felices, pero vivimos sumergidos en el tembladeral de la cotidianeidad, de fuerzas externas que no nos dejan ser nosotros mismos y nos sumergen en sensaciones permanentes de angustia y ansiedad. Dentro de un Mundo donde no acostumbramos ser los Soberanos de nosotros mismos, en determinado momento será necesario dar un "Golpe de Estado Interior" para retomar nuestras propias riendas y ser los Gobernadores o Arquitectos de nuestro Destino, lo cual supone concientizarse con mucha valentía en la necesidad de entrar en un Proceso Auténtico de Transformación interna. Ser dueños de nuestra Realidad implicará sufrimientos, rehuir a nuestras pequeñas comodidades personales, repudiar a la consideración ajena, someterse a pruebas inquietantes. Pero sin riesgos y renuncias nadie podrá emprender un Camino de Elevación Espiritual, necesario también para una vida más digna y armoniosa con lo que nos rodea.

     

       Es nuestra Existencia estamos en forma constante llamados u obligados a cambiar para evolucionar o mejorar. Lo contrario es caer en un enredo de errores de vicios, o esclavizarse a falsos señores e ídolos de la concupiscencia, todo destinado a la Destrucción. Después de todo, toda Evolución Humana no es más que un Capítulo dentro de una constante Ley de la Naturaleza. Quien quiere transformarse y cambiar en serio emprenderá un Reproceso radical e invariable en tres aspectos: el Espiritual, el de la Personalidad y el de la Relación con el Mundo. Como San Agustín, tarde o temprano debemos dejar de decir "Mañana, mañana", y en cierto aspecto esta Reprogramación deberá ser tan profunda que implicará un desandar y recomenzar, redefinir estructuras y concepciones. Como si tuviéramos que ser diferentes personas, o "matar al anterior para que nazca otro", lo que implica superar otra forma de ser anterior que no nos beneficiaba. ¿Y por qué esta necesidad de Transformarse de modo absoluto? Ciertamente por un propósito más pragmático de lo que se cree. Porque nadie es feliz arrastrando una Vida tras lo Material y donde uno no pone las Reglas de Juego en esta subsistencia, siempre tras una Felicidad que nunca llega, necesitándose entonces un Camino diferente o más directo. En segundo término porque asumiendo un compromiso con Valores y Destinos Trascendentales podemos comprender y enfrentar con mejores fuerzas los avatares de la Lucha por la Vida, sin secretos ni problemas.  Como dijera Jesús, un compromiso con un Camino Superior nos dará por añadidura todo lo terrenal que necesitamos (Mt. 6:25-34; Lc. 12:22-31). Generar una Vida mejor, más saludable, elevada y espiritual nos permitirá otear desde arriba y entender para manejar mejor las Leyes de lo Cotidiano, posibilitándonos mejores logros.  Con las miradas en las Alturas para divisar con mayor amplitud el campo reconoceremos de forma más eficiente el terreno a avanzar, captando todas sus dificultades. Cambiar es también una experiencia nueva, necesaria si se quiere mejorar, que implicaría reconvertir y hasta aniquilar pautas y propiedades para sensibilizarnos al llamado de las Alturas trascendentales y a un mejor Destino. En esta Necesidad impostergable, una extraña Ley de Afinidades nos aproxima a la Masonería, que es un Camino de Conversión y Transformación más como puede haber otros, pero donde la nota clave es marcada por el hecho que propio Individuo decidirá ser su propio Maestro. La distancia entre la inevitabilidad de cambiar radicalmente y la Masonería la pondrá el propio Hombre, medida de todas sus cosas; puede estarse tan cerca como quien se encuentra en el Umbral de una Puerta, o tan lejos como con respecto a las Estrellas. Pero no se puede asumir la Masonería sin una Mentalidad deseosa de superar la cotidianeidad. Sin embargo, falta algo más.

 

       Los MM.: creemos que no se puede realmente emprender una tarea de Superación sin pasar por un Esfuerzo o Proceso de Experiencia (Emocional-catártica-psicológico-moral-espiritual) compuesta de una serie de Etapas o Pruebas que conocemos como la "iniciación".  Muchos conocen la Ceremonia de la Iniciación pero no han captado ni vivido realmente el tránsito o Experiencia Iniciática. Memora R. Swynburne Clymer que la Iniciación Verdadera es un Proceso Interno; la Celebración exterior por sí no tiene vida y sólo simboliza, ilustra.

 

        En sentido Espiritual la Iniciación cataliza la personalidad sacándola de la simple contemplación, curiosidad y asombro, en un proceso activo que le exige la total disposición de las cualidades personales (el llamado "Despojo de los MMet.:") y de sus sentidos, concentrando todas las Energías para el Descubrimiento y la Totalización con lo que llamamos "la Luz". En esta entrada una Realidad Parte, que "trauma" la vida misma del Iniciando al punto que ya nada será vivido como antes, será necesario producir una Desprogramación (remarcando este término en el sentido de “conmoción de estructuras y de defensas e insensibilidades de la psiquis” y no como una "Alienación" donde el Hombre deja de ser sí mismo para adoptar los patrones de una Superestructura) profunda, manejando el ánimo del Neófito entre el aturdimiento y la incertidumbre, para desatarle una Crisis Interna que lo haga más sensible a las Pruebas de los Elementos donde se adquirirá conocimientos básicos que paulatinamente lo hagan receptivo a la contemplación de "la Luz", que mirará al principio y no obstante encandilado y desde lejos, como quien mira a algo en lo más interior de una Casa (nuestro Oriente) desde la Puerta de Entrada. En el Nuevo Mundo o Estado (representado en el Templ.:), en adelante la distancia entre el Hombre Nuevo (transformado o reconvertido, "recreado", por la Recomposición que provoca la Inic.:) y la Luz que para nosotros también simboliza la Verdad, la manejará el propio Aspirante. A través de esta experiencia, llamada "Iniciática", algo terminó, pero algo comenzará.

 

         De la inducción en la Masonería por la Iniciación a comprender adónde nos lleva como destino Ella mediará un todo. La Orden es vehículo de Superación Personal a través de una Disciplina (más que Doctrina, la Ord.: es una Disciplina), Gracia que obtenemos por la Iniciación, y por éllo entendemos a la Masonería como un "Camino Iniciático". Porque la Iniciación no se agota en sí misma sino que será el comienzo de nuevas posibilidades que hay que experimentar, en la aproximación a un Fin Elevado que nosotros simbolizamos con el G.: A.:D.:U.:.

 

         Más que teatralizar ciertos comportamientos ceremoniales, la Iniciación trasciende a una simple Ceremonia porque pretende que el Iniciado sienta y viva a Pleno procesos Interiores necesarios para la Transmutación radical de una Persona. Y la Masonería es un Camino Iniciático porque a a través de una Vivencia de Destrucción y Recomposición Personal, debidamente sensibilizado o receptivo se introduce al Individuo en una Forma de Vida que por ser muy compleja se deberá avanzar y profundizar gradualmente, con vistas a pulir durante el proceso las facetas o aspectos de la Personalidad para poder penetrar a Nuevas Alternativas. En realidad, la Iniciación es el Comienzo de un Proceso Dinámico de Reestructura y Trabajo permanente, trascendiendo como único pasar a ser una Experiencia reeditable o recapitulable, cotidiana y constante en el Masón con se contentará con lo Primero (por así llamarlo) y aspira a adelantar. Vale decir que la Iniciación en sentido cabal no es sino la partida de Nuevas Iniciaciones o Despertares de la Consciencia.

 

      Con la Iniciación el Mundo toma otro significado, pasando a ser un Laboratorio de Experimentación (no un Valle de Lágrimas karmático) y donde forjamos nuestra Temple Espiritual, a través de ámbitos de Peregrinación que abrirán sucesivas y diferentes perspectivas, comunicando a Nuevas Puertas y Senderos de Realización. Y porque la correcta Iniciación es una Vivencia Interior permanente y diaria, observando, corrigiendo y recapitulando conocimientos y aconteceres "entramos", "nacemos" o "renacemos" siempre. Lo que en Arte Real se llama "Iniciación" es tan sólo una primera Entrada, y la Ob.: se hace Iniciática porque continuamente nos prepara y organiza para nuevos y continuos Aprendizajes. Así mucha razón asiste a Paulo Coelho cuando expresa que "la Búsqueda Espiritual esta hecha de constantes comienzos (de ahí la palabra "Iniciado", aquel que esta siempre por iniciar algo), y la única cosa que cuenta (siempre) es la voluntad de seguir hacia adelante".

 

        En otra perspectiva, la Masonería es Iniciática porque abre un Camino o Proceso Selectivo, no disponible para cualquiera sin que por ello se la pueda catalogar de "elitista". Incluso no basta tener condiciones morales aceptables (o aun excelentes (desde el punto de vista de la media cultural) para ser Masón, aunque ya sería bastante. Porque el Iniciado se compromete a seguir avanzando en terrenos de Realidad inaccesibles o en Senderos de Misterios incomprensibles, Misterios que escapan al entendimiento del común y a los cuales se puede acceder, como es sabido por la Iniciación, mas no por la Iniciación que se agota en lo Ceremonial y se teatraliza. Al Iniciado se le exige, para penetrar con propiedad en los Misterios, nuevos Ojos, como ánimo para descubrir el Misterio de Sí Mismo porque si no, no comprenderá el Secreto de lo Exterior.

 

       ¿Y cómo se penetra en el Sendero Iniciático? Primero, se entiende que el Neófito está dispuesto a hacerse Dueño y Conductor de su Vida, pero para manejarse se le hace mirar desde una teatralización o vivencia de Dramas la Tragedia de sí mismo desde afuera, como sólo pueden verse desde afuera quienes mueren, y reconocer a un Gran Enemigo a superar, que es paradójicamente el Ego mismo. El Iniciado se compromete a vivir una Pasión o Crisis dolorosas que lo llevará a un Aniquilamiento o Muerte con vistas a una Reunión consigo mismo pero despojado de elementos que lo desviaban del objetivo que posibilita la Iniciación (llamado en el Arte Regio "Excrecencias"), revistiéndole de Dignidad. Recordando a Angelus Silesius, no basta comprender el Drama de Jesús sino que Jesús tiene que morir dentro de nosotros mismos, y con esta imagen nos recuerda que el Sendero Iniciático nos invita a vivir y a recapitular continuamente la Muerte internamente para darnos y sentir paradójicamente más Vida, como también nos demuestra que la Iniciación es una experiencia de todos los días. A través de la Iniciación, una vivencia de profunda Transmutación. nos hacemos por la Victoria o Consagración acreedores a disfrutar un Mundo diferente, pero nos debemos ganar el Derecho de Piso en forma permanente, peleando día a día en una Batalla muy dura, y como dijera Wirth, abriéndonos paso por las concepciones mal avenidas, negándonos y destruyéndonos, para poseernos y llegar a la Luz de la Verdad. Por ello el Drama Iniciático hace ver al Aspirante que redimensionándose puede triunfar sobre las Pruebas o Etapas que le depara la Vida y la Aventura del Perfeccionamiento.  A su vez, cada Prueba o Etapa es una “Subiniciación” o una Iniciación, en la medida que cada una de ellas abre a un Estado de Percepción diferente.  La Iniciación es un Estado Evolutivo y de Perfeccionamiento permanente. Que requiere constantemente Pruebas, dominio personal, tristezas, desengaños, fracasos y una renovación diaria del conflicto (R. Swynburne Clymer). 

 

       Como dijera Wirth, se exige buena moral porque el Camino Aureo exige disciplina moral, pero no alcanza. Muchos no comprenderán la Masonería, aun formalmente admitidos, porque no sabrán vivir en la Iniciación su aceptación de Pobreza espiritual e intelectual, ni están dispuestos a morir en el Gran Secreto, ni elevarse por sobre los conflictos, para purificarse. El Sendero de Perfección en más requiere exactamente lo mismo para avanzar. El Proceso Iniciático no es una representación de hechos externos, sino un Compromiso Místico para vehiculizarse en Esencia para participar de la Esencia Misma del G.: A.: D.:U.:.. Y la Vía Iniciática no se transita para padecer y sufrir, sino como Precio para el Desarrollo que posibilita la Redención y el Triunfo Hermético, que es (para nosotros) con nuestro Fin mismo, llamémosle Dios, Luz o Verdad.

 

       La Aventura Mística de la Masonería toma consistencia como Camino Iniciático a través de la Muerte y la Resurrección, Redención o Renacimiento de la Iniciación, pero requiere en más osadía y Valentía para penetrar en los Misterios y Secretos de la Vida. Abiertos a través de la Experiencia Iniciática a una Nueva Realidad, comprendemos que nuestro Sendero tiene por Fin y Destino la Luz de la Vida y de la Verdad, que es posibilitado a través de un Proceso de Transformación o de Reiniciaciones graduales pero permanentes para lograr un Material Espiritual más Puro y Resplandeciente, digno para sentir nuevas verdades inaccesibles al común. Lo que nos diferencia de otros hombres buenos es que hemos asumido un Compromiso o Disciplina de Perfeccionamiento Trascendental, negándonos a la cotidianeidad y deseando asumir nuestras riendas. En el Proceso nosotros seremos el Material a transformar, pero a su vez los Arquitectos, los Obreros y las Herramientas, para dignificar una obra positiva de Liberación Interior, que se elevará como Tributo Digno para un Principio Superior a quien consagramos las fatigas de nuestro Viaje, conocido por nosotros como el G.: A.: D.: U.:.

 

       Y hasta aquí nuestra personal opinión sobre la Iniciación, que cada uno enriquecerá y rellenará con su propia experiencia.


Mas:. Religion Ateismo 2003ENE25

LA RELIGION, EL ATEISMO Y LA MASONERIA

 

    El problema de la Religión y la Masonería, o mejor dicho el problema de la Masonería en relación con la Religión, es una de las cuestiones más polémicas de la Obediencia. Ligada la temática a cuestiones históricas y atendiendo a las  diferentes ópticas ideológicas dentro de nuestro movimiento, se proyecta a nuestro entender la discusión en dos vertientes: 1) Qué relaciones existe entre Religión y Masonería; 2) Si es o no la Masonería una Religión. En tan álgido entredicho pretenderemos sumar nuestro pretendido aporte, que tememos a muchos no conformará o será objeto de refutaciones. Como el tema Religión y el del Ateísmo en la Orden se encuentran entrelezados o poseen ciertos puntos de contacto, en su relación con la Masonería nos gustaría tratarlos dentro de un mismo Capítulo.

 

    La Gran Logia Unida de Inglaterra ha llegado a proclamar a la Masonería ya como una Religión (carta a la Gran Logia de la Masonería del Uruguay en 1950), ya como un Auxiliar de la Religión (1981), y ha llegado a negar a la Masonería como Religión (1985). Muchos Autores y Hermanos autorizados y con todo su derecho han negado a la Obediencia como una Religión. Todas estas opiniones tienes sus razones y fundamentos, y son todas respetables. En definitiva, cada Masón dará al tema la respuesta que él desee.

 

 

I. El Fenómeno Religioso y la Masonería

 

                Recordando a Leadbeater en las diferentes teorías sobre el Origen de la Masonería (Auténtica, Antropológica, Mística, Oculta), veremos que sea cual fuere la orientación que se siga siempre encontramos la Masonería asociada o ligada a Creencias de base Teogónicas. Para quienes conciben a la Orden como procedente de antiguos cultos que se pierden en la Historia o en el Antiguo Egipto, siempre se encuentra conectada dentro, paralela o coexistente de las concepciones teológicas y religiosas de la Epoca. Los relatos concernientes a los diferentes GGr.: muestran orígenes vinculados a Cuerpos Teocráticos, Ordenes, Colegios de Profesiones influídos por la Religión institucional oficial de las diferentes épocas. En la Edad Media, las antiguas Corporaciones de Libres Masones tienen una profunda base religiosa, creen en Dios, tienen Santos Patronos Protectores, están destinadas originariamente a la Arquitectura de carácter religioso (Templos, Catedrales). Los primeros importantes doctrinos de la Masonería Moderna fueron Clérigos (Anderson, Desaguliers), y las invocaciones al G.: A.: D.: U.: como Dios son explícitas en muchos textos y RRit.: desde hace ya tiempo inmerorable. El Cuerpo de Doctrina y la Emblemática masónica desde siempre comparten Símbolos de las Religiones (la Menorah, la Estrella de David, la Cruz en ciertos Grados, la Biblia en la Masonería Regular, por citar elementales ejemplos), y en los siglos XVIII y XIX fue tolerada o perseguida como "Secta" por la Iglesia Católica. Pero por otra parte y en contextos históricos de ciertos países como Francia y el Uruguay, polémicas y enfrentamientos temporales con los movimientos religiosos vernáculos llevó a la Masonería a querer distanciarse de lo religioso.

 

    Todos recuerdan la famosa frase de las Constituciones de Anderson que el Masón no puede ser "ni un estúpido ateo ni un libertino irreligioso", cuya Autoridad histórica parece Tabú controvertir para algunos. Cuando se postuló a Sierra Partida como Gran Maestre de la Gran Logia de México, alguien objetó su candidatura recordando esta frase ya que Sierra Partida era precisamente Ateo. Y éste contestó: Sí, es cierto, pero ¿Qué tal un Ateo Inteligente?

 

         Un Landmark de la Masonería Regular ha sido la Creencia en un Gran Arquitecto del Universo o Ser Supremo (en el Uruguay es el Landmark No. II), que en sus orígenes claramente se asociaba a Dios aunque hoy se deja que cada H.: se lo imagine y componga como quiera. Pero el Gran Oriente de Francia, hoy la mayor potencia masónica en ese país, sustituyó la invocación de sus trabajos bajo el lema "A la Gloria de la Humanidad" y borró su Referencia oficial al G.: A.: D.: U.:, lo que le valió la ruptura de relaciones con la Gran Logia de Inglaterra por 1877.

 

    La Masonería se define tradicionalmente como una "Asociación Filantrópica, Filosófica y Progresiva", o "Sistema Moral", para pretender según algunos separarse conceptualmente de una definición como "Religión". De hecho, no se mete con las creencias personales trascendentales de sus miembros, y prohibe todo debate o discusión religiosa en las TTen.:, no pontifica sobre dónde se encuentra la Verdad y deja que cada uno defina y entienda cualquier Principio Superior como él lo desee. Basado en ello muchos H.:, y destacamos en nuestro país los esfuerzos del Il.: y Pod.: H.: Roberto Gerla, han entendido que la Masonería no es una Religión por cuanto no define la verdad, no afirma, no dogmatiza, y deja que cada uno defina al G.: A.: D.: U.: como quiera.

 

    Es cierto que para prohibir las discusiones o debates sobre Religión en las Logias (mejor dicho sobre cuál son las mejores Religiones positivas, ya que nunca se prohibió la discusión de la Religión como Fenómeno Humano en un sentido general y no dogmático), la misma Masonería se sintió en ocasiones necesitada de abjurarse a sí misma como Religión. Pero es ello ante todo, una cuestión metodológica para la viabilidad de su funcionamiento. El Método por sí no determina ni define la Naturaleza de una cosa. Prohibir las discusiones religiosas en la Masonería por tanto no la hace ni irreligiosa, ni intolerante de las Religiones. 

 

    No obstante lo expuesto, no podemos negar que en las Emblemas, Signos, Símbolos y Enseñanzas de la Obediencia hay innegables influencias religiosas, al punto de considerársele por algunos a nuestra Augusta Institución como una "Síncresis" de carácter Teocéntrica, malgrado su reniego de ello. Incluso el Elemento "Mágico" que subyace en lo Religioso, es como destaca Gargiulo otra característica que comparte la Masonería.

 

    Hemos oído decir que la Masonería no es una Religión por cuanto no tiene una Doctrina, Credo o Libro oficial, ni es Revelada, ni tiene Sacerdotes, ni Dogmas. Pero éstos no son atributos necesarios de la Religión, o de las Religiones. Los griegos y romanos no tenían una Doctrina, Credo o Libro Oficial u orgánicos. Los hindúes no tienen uno sino varios Libros (a veces tan contradictorios entre sí y según las sectas se toman algunos sobre otros), y la Masonería reconoce como Libro de la Ley a la Biblia pero también al Corán o a los Libros Védicos donde se practica profanamente dichas religiones. Las Religiones romana y griega no eran "reveladas", y en el Judaísmo actual, Hinduísmo, Islamismo o en el Budismo (para quienes consideran al último Religión) no existen Sacerdocios oficialmente organizados o no se precisa Sacerdocio para dirigir el Culto y la Adoración, si bien hay ciertos profesionales del Culto en algunos casos (caso de los Rabinos en el Judaísmo o los Imanes en el Islam, pero no son en sentido estricto "Sacerdotes"). En cuanto a los Dogmas, el Hinduísmo por ejemplo no los tiene, y en cuanto a la Masonería ésta no puede prescindir de nociones tales como la de "Gran Arquitecto del Universo" y tiene criterios precisos en los cuales basa su Regularidad por fuera de los cuales no se reconoce a ninguna organización como masónica, que son los Landmarks.

 

     En otro aspecto debemos recordar que la Obediencia tiene Templos y Rituales, un Sistema de Creencias ilustrado en Alegorías y Símbolos, cierto Cuerpo de acción un Sistema de Creencias ilustrado en Alegorías y Símbolos, cierto Cuerpo de acción Moral (como las Religiones PProf.:), a veces emplea Oraciones o Plegarias rituálicas o improvisadas, y tributa su actuar a la "Gloria del Gran Arquitecto" o "Gran Símbolo" si bien actualmente ese concepto no tiene una concepción definida y queda librado al contenido de cada H.: como ya hemos recordado. Mal que bien, no puede negarse que lo Religioso, de alguna forma u otra, ha influído, influye y no es ajeno a lo masónico. Otra cosa sería ignorar una Realidad. Cox Learche enseña: "Debemos reconocer que la Masonería tiene un origen religioso. ¿Por qué sus Templos? ¿Porqué la invocación al G.A.D.U. en todos sus Rituales?".

 

    Paralelamente existe en la Orden dos vertientes, la Místico-Espiritualista con cortes judeocristianos, rosacrucianos o teosóficos en algunas orientaciones, y la Agnóstico-Racionalista que pretende prescindir del fenómeno Deico, en ocasiones con fuertes vertientes Ateístas y marcada por el Anticlericalismo. Tanto una como otra son hoy aceptadas y reconocidas como válidas por la Masonería.  Como sintetiza muy bien el H.: Jorge Caillabet:, las concepciones espiritualistas y racionalistas se enfrentan permanentemente buscando el camino apto, pero la Masonería no puede ni debe descartar ninguna de estas concepciones porque su Esencia, el Libre Pensamiento, hace que cada hombre pueda elegir su pensar. Pero debe analizarse en sentido masónico, o sea, libre de dogmas o ataduras si el camino elegido es el correcto, para que el resultado final sea libre.  Para usar las palabras de Alain Bauer, debe existir Equilibrio entre una dimensión íntima y una dimensión racional hacia siempre una forma de Individualidad.

 

    Quedará claro que la Masonería no es una Religión en el sentido institucional y positivo. Tampoco es una "Secta" (movimiento religioso positivo de reducidas dimensiones de adeptos). Debe entenderse el Concepto de Religión desde un punto de vista diferente, mucho más Amplio, Trascendente, Elevado y Universal. 

 

    Todos recordamos que la palabra "Religión" deriva del latín "Religo, are" que significa "Volver a unir (lo que estaba separado)". Su contenido se acentúa más en el Reencuentro que en la Sujeción u Obediencia. Supone un Compromiso con lo Trascendental por lo Trascendental mismo y no únicamente una identificación con una Institución. De este modo lo Religioso no tiene que pasar necesariamente sólo por la mediación o supeditación a una organización positiva u organizada, sino que puede aludir a un Comportamiento o Forma de Ser apropiada para aspirar o llegar a ese Reencuentro que reclama el significado de lo Religioso, a una Conducta para poner al Hombre "en Sintonía" o contacto con ese otro Extremo. Si la Orden y cada H.: dedica su tarea y tributa su vivir "A la G.: D.: A.: D.: U.:" o al "Ingens Architectus", podemos ubicar los extremos de la conducta masónica entre el propio Masón por un lado, y nuestro Gran Símbolo por el otro. Más que un Camino, hay un verdadero Espacio entre el Hombre y lo Absoluto donde el M.:, como Hombre de Buenas Costumbres y Libre, tiene posibilidades de ir forjando su propio Sendero. En el Hombre Libre y de Buenas Costumbres lo Religioso no se conforma con lo Institucional puesto que las organizaciones llamadas religiosas positivas no han podido probar sean por sí mismas el Camino y el hecho que no logren convencer a todos muestra su débil relatividad. Las llamadas religiones positivas y organizadas, como dice Cox Learche, tratan de la periferia de la Religión y se apartan de la sencillez de la Verdadera Religión. En Masonería la dimensión de lo Religioso se confunde con una Aventura Espiritual, de contenido más profundo que el que le da la Religión Profana. Así la Masonería, más modesta, no se afirma como "El Camino" y por eso se descarta como Religión positiva u organizada como tal, ofreciendo por su parte Espacio como para que cada uno pueda construir su Camino de Reencuentro, pero para el cual nos da ciertas Pistas que son las Leyendas, Alegorías y Símbolos. Tampoco lo Religioso tiene que ser cuestión necesariamente de Fe revelada, puesto que el Masón es un Investigador y un Trabajador, no pudiendo evitar que su camino hacia el Supremo esté jalonado por la Razón. Aun en sus creencias particulares, el Espíritu masónico no permite al Hermano admitir su doctrina de creencias individuales o positivas sólo por la Fe, porque su Razón no le dejará aceptar lo que no le convence. 

 

    En una Tumba del Cementerio Central de Montevideo que recuerda a un antiguo H.: en el O.: E.: encontré esculpido un Círculo dividido en tres partes con la siguiente inscripción: "Hacer el mayor Bien posible. Hacer el menor Mal posible. Creer en algo Superior a nosotros mismos". ¡Sabio legado! ¿Habrá acaso algo más Directo a lo Supremo que éste? Esto es una Religión Natural, una Verdadera Religión Universal en cuanto por su simpleza todos la pueden abrazar sin discusiones, sin instituciones positivas, basada en la más pura Moral y sin más Dogmas y ataduras que estos tres principios. Más que una organización, la Real Religión es una forma de actuar. Más que un Camino, la Religión es Espacio. Cada uno, particularmente, es de este modo un Sacerdote Militante que no pretende hacer conversos sino generar con su Conducta un Crédito para que la Humanidad sea más Justa y Perfecta, para llegar a compartir la Bondad del Supremo Principio y para colaborar como modesto Obrero en la tarea de la Construcción Universal. Ese es nuestro personal aporte al concepto de Religión. Puede ser que se objete que así se estaría identificando el concepto de "Religión" con el de "Sistema Filosófico" o de "Filosofía Práctica". Es una cuestión que nos tiene sin preocupación, del mismo modo que al Budismo se lo parangona como Fenómeno Religioso o Religión cuando en realidad bien podría ser un Sistema Moral con vistas a lo Trascendente, pero en lo práctico aquél se ejerce en abstracción a los debates conceptuales.

 

    Pero si definimos a la Religión como una Forma de Ser, de Actuar y de Vivir en la práctica del Bien con vistas al perfeccionamiento del Hombre y la Gloria del Supremo, y si la Masonería busca exactamente lo mismo. ¿Por qué no pueden identificarse así Masonería y Religión como lo mismo?  

 

    Mackey asevera que un gran número de escritores de ensayos u obras masónicas en el esfuerzo de probar que la M.: no es una Religión han consumido inútilmente su ingenuidad y su talento, quizá por miedo a pensar que podría sustituir al Cristianismo o para querer diferenciarse de las Religiones positivas existentes y de sus defectos. Para ellos la Ob.: es una institución eminentemente religiosa por los elementos que contiene por su origen y contenido, porque repasa conceptos de Religión e incluye la creencia en el ser y perfecciones del G.: A.: D.: U.:. La devoción y piedad de la vida es invariable para el M.:. La práctica de la Piedad y los Deberes hacia a Dios y con los semejantes. No se hace bien sólo por los Estatutos de la Orden. Pero a diferencia de lo que llamamos las Religiones en sentido institucional, no pretende ser ni asumir un lugar en el mundo como sistema de fe y adoración sectaria, ni pretende ser su sustituto. En todo caso, realza y da nuevos elementos para recalibrar  la fe del ya creyente en sus instituciones o sistemas de creencias.  Las señales, ceremonias, símbolos y alegorías masónicas inculcan doctrina religiosa, pero es una Religión no sectaria, y no rehusa a ninguno por su posición sectaria. Consideran a la Masonería la Religión trasmitida por el Sacerdocio de Melchisedec que nadie puede definir a qué institución pertenecía. Por ende la Masonería es una institución religiosa y deberá defenderla bajo este principio el M.:.

 

    Nosotros opinamos, dentro de este tema polémico y sin pretender imponerlo como Verdad dejándolo tan sólo como conclusión particular, que la Masonería es conforme a lo dicho una Religión, acorde a nuestra definición de lo que es "Religión". Obviamente, no entendemos a la Religión como una institución positiva u organizada con Dogmas, sino como una Forma de Vivir y de Realizarse Trascendentalmente. Si concibiéramos a la palabra "Religión" como Institución o Sistema de Creencias de Verdad que se suponen provienen de lo Alto y estarían recogido en Escrituras Sagradas, con un Proyecto de Salvación o Culto sistemático, todo Dogmático y Totalizante, es claro que la Mas.: no lo es. La Humanidad ha probado por Experiencia que el Fanatismo y el Sectarismo es desgastante, que destruye y que nos aleja de todo Proyecto Evolutivo; aunque se pretexte como Religioso en la práctica nada tiene que ver con lo Religioso. En verdad, eso es un concepto Profano o Profanizante del sentido "Religión", que no encaja con la Definición Liberadora del Espacio que nos lleva y liga con nuestro Gran Principio y con lo más Profundo de Nosotros. Como el significado del G.: A.: D.: U.:, "Religión" es un concepto que se rellena con el contenido de explicación que le da cada M.:. Porque si "Religión" es para nosotros una Forma de Ser y Actuar con vistas u orientados a un Designio Superior, dentro de un Espacio donde la Libertad es el Límite para que el Obrar y el Pensar sea amplio, creativo, fecundo y constructivo, creyendo en lo que se quiera creer, ¿por qué no admitir que la Masonería no es una Religión en este buen sentido del término? Nuestro Templo es el Universo Entero como tan amplia es la dimensión de la Logia, o sea desde el Centro de la Tierra o desde lo más Profundo de nosotros mismos hasta los confines del Infinito o hacia la Grandeza del Ser Supremo; nuestro Sacerdote es Uno mismo; nuestro Credo es la Libertad y el Amor que se trasunta en la Igualdad y la Fraternidad para los demás; nuestro Libro de la Ley es aquel que cada uno reverencia cuyo Texto se aprende y cuya Enseñanza se atesora en los más Nobles Principios y Virtudes del Corazón; nuestra Doctrina es Hacer el Bien y Honrar con nuestro Trabajo a nuestro Gran Constructor. Esa es nuestra pretendida "Religión Masónica", la Religión en su sentido más Puro que recuerda las Enseñanzas de Grandes Iniciados como Jesús y que resumían la práctica simplemente en Amar a Dios y al Prójimo como a uno mismo. Cualquiera podría practicar esta Religión sin mengua de sus particularidades. Y como la Masonería tiene los fundamentos sobre los cuales se asienta una Religión sin Dogmas y que cualquier Hombre podría aceptar, eso es lo que marca su vocación de Universal.

 

     Dice Buck: "Quitad los agregados teológicos... y os encontraréis con la Masonería". Sí, busquemos lo Coincidente y aquello en lo que están de acuerdo las Religiones, y veremos que hay Unión en lo Principal. En esa "Comun-Unión" está lo más Puro, la Religión Prístina que se hace Universal porque compendia la Sabiduría de todas. ¿Acaso no coincide ese Sendero común con lo que enseñamos nosotros?, por no decir: ¿no es lo mismo que enseñamos nosotros? La Obediencia entonces se constituye en una Real o Verdadera Religión Universal en cuanto compendia lo más puro y noble de todas, y como enseña Swinburne Clymer, sólo por esta razón única y exclusiva de abarcar, recibir  y aceptar a todas las Religiones, es Universal. La Masonería, por cuanto predica la Religión Universal, es en cierto modo Religiosa en el sentido más elevado, adogmático y asectario del término. La Masonería es según Wirth, la Iglesia del Progreso Humano. Sin hacer ninguna referencia a las formas o modalidades de la Fe, provee a través de sus Símbolos y Leyendas evidencias indirectas que operan silenciosamente para establecer los grandes principios generales de la Religión, haciendo del Amor a la Humanidad y a la Vida su verdadera Fe. La Religión Masónica no revela, sino que invita a descubrir que hay más allá de lo profanamente perceptible. El acierto de la Obediencia es ofrecer una verdadera Experiencia Religiosa libre de todo sectarismo o exclusivismo, que cualquier persona puede practicar, porque tiene por Base una Mentalidad Amplia. Sin ser cristiana, predica una humildad verdaderamente cristiana que haría la envidia de las Iglesias, con la diferencia que deja los Dogmas y las Teologías a los dogmáticos y a los teólogos. La Libertad, la Igualdad y la Fraternidad, según la "Revue Maconnique de Lyon" de 1840, sería "la doctrina misma de Jesús", lo cual no debería escandalizar porque dicho Gran Maestro vino a enseñarnos a actuar bien y no a fundar una Institución religiosa. A diferencia de las religiones profanas, la Religión Masónica no pretende competir con ellas. El único secreto es que la Religión se convierte en un elemento aglutinador de las creencias de todos los Seres Humanos y no una cuestión que los separa por lo que opinen. Mackey, autoridad doctrinaria indiscutible, proclama que la Masonería es una institución religiosa, pero que preconiza aquella Religión en la que todos los Hombres están de acuerdo, guardando en más cada uno sus convicciones particulares cuyas especificidades la Obediencia tolera libremente y en las cuales no se aventura. Después de todo la Masonería tolera los sentimientos de Creencias de cada H.:, que luego cada uno aporta como Ingrediente a ese Gran Puchero en la Búsqueda colectiva de la Verdad con que todos los Masones hoy nos deleitamos pero del cual cada uno puede escoger lo que más le gusta, con el propósito de Alimentarse y Crecer en el Conocimiento. Parece mentira, pero para saber qué es Religión Verdadera en Masonería, las Fuentes nos siguen abrevando. Dicen las Constituciones de Anderson que la Religión que el Masón profesa es "la que todo hombre acepta, dejando a cada uno libertad en sus opiniones individuales... De este modo, la Masonería es el centro de unión y el medio de conciliar verdadera fraternidad entre personas, que hubieran permanecido perpetuamente distanciadas.". Nuestra Orden sólo pretende rescatar la Tradición más Pura y Universal de nuestra Relación con lo Trascendente o del Fenómeno Religioso, que paradójicamente es la Doctrina más antigua que captamos como la "Fe Masónica".

 

    Ricardo Baronio decía que la Historia de la Religión es la Historia del Progreso, donde la comprensión de los fenómenos del Universo pasa a ser captada en situaciones mas nobles y racionales. La Religión es una actividad del Hombre que experimenta cambios, que empieza a preocuparse de la captación intelectual de la relación del Ser Humano con el Universo a través de una vida de moral coherente y unificada. En su aspecto mas alto y desarrollado aspira a un sentido de comunión con lo divino y a la paz y seguridad que deriva de la entrega del individuo a la voluntad de Dios, pero expresa realmente una necesidad moral objetiva, profundamente sentida y comprendida. Como en el Sendero Camino Iniciático, la Religión es lo que cada hombre hace en su soledad y desde su soledad. Esto lo elemental y primero. Y ello es un objetivo esencial de la Masonería configurando su relación fructífera con el hecho religioso. La Masonería, recuerda Torelló, es esencialmente espiritualista y lo sigue siendo. Por didáctica recurrió a símbolos y se desarrolló a través de Niveles, y posee orientación filosófica como también lo tiene la Religión. Religión no es sinónimo de Iglesia, y debemos terminar con la costumbre de referirnos a la Religión para aludir a instituciones como la Iglesia Católica. El principio religioso no significa la aceptación de una Divinidad Personal ni un concepto único de interpretación, sino que la Idea Moral que subyace respecto al Hombre y a la Humanidad es la esencia de la Religión, aunque cada uno le da su contenido (A. M. Cataldi). La Masonería es Religión puesto que "Religa" a un Grupo de Profanos convirtiéndolos en HH.:. Pero en la Orden nosotros mismos somos los que quedamos. 

 

    En cierta forma y como nos recuerda el H.: Goldenberg, la Masonería es la Religión de las Religiones en el sentido que sin practicar ninguna de carácter positivo o institucional, educa a respetar y a amar a todas, como también a la que en Vida cada Profano o H.: para sí elige. La Fe del Masón es la Luz con que el G.:A.:D.: U.: (en que el Masón cree como parte de su responsabilidad con lo Trascendente) ilumina o dirige su Espíritu. Su acción está orientada por una Norma Inspirada se crea en lo Divino o en aquellos Principios Morales en que los Hombres se han puesto de acuerdo, que simbólicamente se dice compendiada en un Libro de la Ley que se representa pero no tiene por qué identificarse necesariamente con la Biblia, el Corán, ciertos Libros Védicos u otros que acostumbre el uso masónico según el ámbito cultural de su región o país. En cuanto a cómo maneja cada Persona su relación con Dios, la Mas.: lo deja librado a su Libre Albedrío y a su Esfera Intima, aunque como Institución en más no acepta ni recomienda la práctica  de una Religión Sectarista ni el Fanatismo.  Así y sin proponérselo ella misma, sólo como Camino o Propuesta de Perfección, de Amor y de Unión del Hombre con lo Superior y con la Humanidad, la Mas.: es una verdadera Religión "del más Noble y Puro Metal".

 

    Por tanto, afirmamos que la Masonería es para nosotros una Religión, en el sentido más Puro y Universal con que nosotros concebimos y según es para nosotros la palabra "Religión": un simple Camino de Acción en el Bien y de Reencuentro con Uno Mismo y con ese Principio Supremo del que venimos y al que tributamos nuestras Obras. El concepto Masónico de Religión para nosotros es propio, originalísimo y muy diferente al que le da el Mundo Profano. Pero en cuanto al Fin de Búsqueda de la Verdad y Construcción del Templo Espiritual propio y de la Humanidad, si la Masonería y la Religión buscan lo mismo, ¿por qué no pensar que son lo mismo?

 

    No nos asusta como se dice, por algunos y no sin cierto ánimo de tacha, que algunos Grados del Sendero progresivo Masónico sean considerados "Religiosos". En verdad todos los Grados, desde el Primero hasta intuimos el Ultimo inclusive, lo son. En todo caso, son siempre "Religiosos" en el Buen y Constructivo Sentido de la palabra y no con acepción Profana o Profanizante.  El concepto de "Religión" debe pues, también interpretarse con otra perspectiva, o sea con el Criterio Masónico y no con la idea mundana de "institución de creencias positivas y axiomáticas" o de "Credo". Quien ve en cualquier etapa del Sendero Progresivo nuestro Dogmas o Religión en criterio positivo u organizacional,  a nuestro modo de ver no comprende que en los Estados de Conciencia Acrecentada que representa cada Grado hay que Abrir y Expandir cada vez más la Mente, y que los Conceptos o Símbolos deben captarse no en sentido Profano sino en su Dimensión o Clave Iniciática. Por tanto la palabra "Religión" debe pues, también interpretarse con Calibre Masónico.

 

    La Masonería nos invita y no nos obliga a ser ejemplos vivientes de virtudes y transmutadores de las acciones materiales en nutrientes espirituales, manteniendo la Tradición del culto monoteísta del Dios de cada Corazón (lo que cada uno cree por tal, no el Dios teológico) al que se designa con el nombre genérico de "G.: A.: D.: U.:". Como Persona comprometida con un Ideal Elevado, el Masón debe asegurarse en su Templo Interior la Paz que le permita la comunicación con su Dios personal estableciendo nexos con planos más elevados del ser, ejerciendo un Sacerdocio de la Vida para la G.: D.: G.: A.: D.: U.:, y para una fluida comunicación fraternal que ilumine en el Amor y guíe a la Humanidad en la senda del conocimiento espiritual y la reconciliación, en un Mundo pleno de Armonía y Luz. En una interpretación auténticamente masónica de estos contenidos, vemos que se preconiza un Justo y Perfecto modo de actuar en relación a Uno mismo y de Militancia por los demás, en consonancia con el Supremo Principio. Esto es la forma Realizar la Luz en la Tierra y en el Cielo. Cualquiera puede hacer esta Labor si está imbuido de los Principios de la Obediencia. 

 

    Nosotros hemos concluido personalmente que la Masonería es una Religión en lo que interpretamos es nuestro significado de dicho término, y en esta orientación podríamos hablar de una "Religión Masónica". Ojalá, en sentido institucional, la Masonería fuera más Religiosa y la Religión fuera más Masónica. Creemos que así descubrirían algo más de sí mismas y se enriquecerían abriendo nuevas Realidades. El Sentimiento Masónico ofrece Espacio, como la Respuesta de Leuconoe, y no concebimos Religión sin Espacio para permitir volar al Espíritu. Si la Religión como la Masonería ofrecen Espacio para llegar hacia la misma Patria que es nuestro Gran Símbolo, ¿por qué no pensar también que pueden ser  complementarios, por no decir que pueden identificarse?

 

    La Masonería prefiere en realidad, más que como Religión, postularse como una Escuela de Moral y de Virtudes. En este aspecto están de acuerdo con que lo es, tanto los que aceptan como los que no a la Obediencia como una Religión. Pero sea que  la considere como una Religión o como una Escuela, ello no quita a la Masonería lo que siempre y verdaderamente es: un Camino con Corazón

 

 

II. Del Ateísmo y la Masonería

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    La cuestión entre el tema del Ateísmo en relación con la Masonería se plantea como un aspecto paralelo al problema de las vinculaciones entre la Obediencia y la Religión. Las profundas raíces religiosas y místicas de la Orden, que ha hecho decir a Cassard que “la Masonería es la verdad y la esencia de todas las religiones. Tan pura es su doctrina y su moral”, hace entender la ligazón especial que existe entre ella y la noción de un Principio o Ser Superior. Porque desde todos los documentos más elementales de la Masonería Regular, y afirmado como Landmark II en el Uruguay, la Orden trabaja y dedica sus actuaciones, desde las administrativas hasta las morales, a un Ente o Idea Elevada que alude con el nombre de G.: A.: D.: U.:. En la Doctrina o en el Arte Real Masónico, el Gran Símbolo es una figura imprescindible en la labor e intimidad de nuestro quehacer. Vale decir que si se prescinde o no se comprende la importancia de concebir o admitir su existencia, o por lo menos la posibilidad de su existencia, no se podría ser verdadero Masón. Masonería sin G.: A.: D.: U.: no es lo mismo, o por lo menos sería otra cosa. Por supuesto no importa la concepción que se tenga sobre la naturaleza de nuestro Gran Símbolo puesto que nada se impone al respecto, pero por lo menos cada M.: debe tener una Idea o Aproximación de aquél. Esto, por cuanto la Figuración del G.: A.: D.: U.: está conectada con el Propósito Trascendente que anima la Obra de la Orden, siendo su Referente u orientador.

 

     No estableceremos una definición de la palabra “Ateo” pero básicamente todos sabemos que el Ateo prescinde o niega de la Idea de un Ser Supremo o de un Dios, para diferenciarlo del Agnóstico que no se introduce ni teoriza en la problemática de Dios aunque no lo niegue eventualmente. Sólo nos interesa qué cabida pueden tener los Ateos o el Ateísmo en la Masonería. 

 

    El texto de las Constituciones de Anderson de 1723 es escueto pero contundente: “El Masón... si comprende debidamente el Arte, no será jamás un estúpido ateo, ni un libertino irreligioso”. La Noción o Creencia en un Ser o Idea Superior para el Masón aparece no sólo condición o como una necesidad “sine qua non”, sino como hasta natural para la comprensión del Mester Masónico. La práctica Masónica misma lleva por otro lado a la comprensión del G.: A.: D.: U.: o denota al H.: que la Masonería está animada por la propia Suposición del G.: A.: D.: U:. Y “si comprende debidamente el Arte” no puede el M.: desligarse de la Idea de un Ser Supremo y por eso forzosamente no se puede ser Ateo; no porque no se tenga el derecho de serlo, sino porque no se puede comprender el Arte Masónico sin la Idea del GADU. El Adjetivo “Stupid” (“Estúpido”) original inglés en las Constituciones no sólo se comprende en su sentido literal insultante de “Tonto, Idiota” sino en el sentido que tiene la palabra también de “Insensato”, y también de “Desagradable” o “Rechazable” (“Collins Cobuild English Dictionary”), y se quiso interpretar también como “Silvestre”, Indómito”. Pero de todos modos la expresión “Estúpido Ateo” denota la mala idea que se tiene por algunos estudiosos de ellos como presencia en la Masonería. Sobre este pasaje de las CConst.: de Anderson, Mackey ha explicado que los Masones comprenden lo peligroso de lo que llama “el dogma del Ateísmo” y lo han desvanecido, exigiéndole a cada candidato que declare su confianza en Dios. Otros autores en esta línea han rechazado y condenado al Ateísmo en la Ob.:, como Frau Abrines que lo considerado opuesto a la Masonería por negar verdades y creencias de la Ord.:, Rizzardo da Camino que afirma que bajo lo increíble de esa descreencia (que considera al Ateísmo) organízanse las corrientes de los ateístas, o Nessi que expresa que el Masón no puede ser ateo en forma alguna.

 

    La posibilidad de admitir o no Ateos en el seno de la Orden fue históricamente y aún es a la Actualidad objeto de polémicas por cuanto siempre se venía admitiendo que en nuestra Augusta Inst.: “La primera condición es la Creencia en un Ser Superior”, pero esa frase comenzó a sentir fisuras en la discusión de su alcance, contenido e incluso vigencia. Recordemos los debates ya endémicos entre Sajones y Latinos que llevó a grandes rupturas como entre el Gran Oriente de Francia y la Gran Logia Unida de Inglaterra por 1877, o la problemática vivida por 1948 y 1950 entre la Gran Logia de la Masonería del Uruguay y la Gran Logia Unida de Inglaterra (hoy felizmente superada).

 

     La Idea de que el Masón no puede ser Ateo impone no obstante muchas precisiones. En primer lugar, no puede negarse las corrientes Agnósticas, Racionalistas, Anticlericales (contra las religiones positivas) o incluso Ateístas dentro de la Orden que llegan a no observar incompatibilidad entre la  condición de Masón y la condición de Ateo. Asimismo, la interpretación histórica que se dio posteriormente a la frase de Anderson citada fue recreando y dando otras aristas a la polémica de las relaciones entre el Ateísmo y la Masonería. En cierto particular, desde la óptica de la Libertad de Pensamiento o desde una concepción Tolerante, debemos recordar que la Masonería no segrega a nadie por sus opiniones, y renegar o no aceptar a los Ateos podría significar una contradicción con la Filosofía de la Tolerancia y respeto que nos jactamos de profesar. En nombre de la Libertad de Opinión debe respetarse tanto a los que creen en un Principio Superior como los que no. Los Ateos ocupan en la práctica un lugar en la Orden e incluso contribuyen con toda su Inteligencia y capacidad intelectual a ella. Y nos preguntamos: ¿Es incompatible o no el Ateísmo con la Filosofía Masónica? ¿Bajo qué condiciones?

 

    Muchos han planteado el tema del Ateísmo en referencia a la negación de un Ser Espiritual con Personalidad. Pero ya sabemos que el G.: A.: D.: U.: en Masonería como concepto es mucho más amplio y que también puede abarcar la Idea de Orientador Filosófico o de Acción Moral.

 

      Parece para algunos que en principio un Masón puede ser Ateo si lo desea. En cuanto su Creencia o Descreencia no colida con los TTrab.:, aporta y al no estar en contra está a favor de la Obediencia. Como dijera Castellanos, no hay inconveniente entre ser M.: y Ateo siempre que se precise que este Ateísmo no niegue el derecho a los demás a creer lo que les parezca y que se permita la Libertad de Creencias y Conciencias.

 

    Recordamos en el Subcapítulo anterior que cuando se postuló a Sierra Partida como Ven.: Gr.: Maes.: de la Gran Logia de México alguien objetó su condición de Ateo recordando la famosa frase de Anderson de que un Masón no podía ser un estúpido ateo. Y Sierra Partida le replicó: “Sí es cierto, ¿pero qué tal un “Ateo Inteligente”?

 

       A nuestro modo, un Masón no podría ser ni un estúpido ateo, ni un estúpido fanático religioso.

 

      En realidad, un Masón no puede permitirse ser Estúpido, directa y simplemente. Un Masón siempre debe ser Inteligente, crea en lo que crea o no crea en lo que no crea.

 

    Porque el Masón es ante todo un Buscador o un Investigador, que debe tener hasta suficiente Autocrítica para eventualmente tener que corregir sus Postulados. Ahora bien, digamos que si desea profundizar y comprender el Arte en Serio, parecería que tarde o temprano la Noción o Idea de Ateísta o de Negación de un Ser o Postulado Trascendente, podría quedarle a un M.: estrecha. Más que el Rechazo o Creencia en un Ser o Ideal Superior, creemos que a la Masonería le interesa que el H.: tenga una Actitud de Amplitud Mental para no conformarse con lo inmediato, y  para que no descarte nunca la posibilidad aunque fuere hipotética, de que puede haber algún Orientador o Guiador, o algo más allá o más permanente a descubrir, se llame como pudiera llamarse. El Masón no tiene por qué creer en un Ser Superior con Personalidad, pero parece pensable que no puede negar Principios o Ideas Superiores de orientación Espiritual o Moral. Ateo o Creyente en Dios, el Masón no puede permitirse el lujo de encarar tales posturas como Dogmas o Postulados inamovibles sino como Hipótesis de Investigación, debiendo comprender que los requerimientos del Arte Real, esencialmente progresivo y dinámico, pueden implicar siempre la Redefinición de Conceptos.  Pero determinada Elevación en el Camino del Conocimiento Masónico importa reconocer que sin un Orientador Espiritual o Moral, el Masón no puede continuar en su Investigación sin perjuicio que pueda incluso hasta redefinir o reapreciar qué significa para él tal Orientador. Si no sabe hacia dónde quiere el Masón ir y si no tiene un Propósito Trascendental, se perderá en un lodazal de especulaciones o insensateces.

 

     Un Ateo a nuestro modo es una persona que carece de todo tipo de Orientador Moral o Espiritual, sea una Idea o una Personalidad,  y sin esa Guía no podrá comprender realmente el Arte de la Masonería. El concepto de Ateo en Masonería sería en nuestra óptica diferente que el sentido profano referido a quien no cree en un Ser Supremo Espiritual o a quien descree en las Religiones o Verdades Oficiales. El Ateo sería así y supone la asunción lisa y llana de lo cotidiano como única verdad o realidad, privándose del Sabor y de la Ventura de creer que se puede intentar encontrar algo Más Allá. En la resignación a esas Sombras no podrá concebir ni apreciar la probabilidad de la Luz, un verdadero Lujo o Negación que no le permitirá captar qué es la Masonería.

 

      Si  un  Masón,  como  dijera  Cruz, cumple con todas las exigencias morales y espirituales y quiere llegar hacia una Gran Luz de Verdad, si está dispuesto a que la Masonería lo convierta internamente, jamás será un Ateo. El Masón puede no creer en Dios, pero no sería admisible que careciera de sentido Espiritual y de Espiritualidad. Para recordar una idea de Flores Colombino que nos parece muy apropiada, en la Masonería pueden convivir todos, tanto los que tengan Religión como los que no creen y los que crean en un Dios como quienes no lo creen, mientras sientan una Fe Masónica que es independiente a esos temas y no se modifica.

 

      Y así llegamos a la siguiente Idea: El Masón, sea cual sea la postura que tome en relación al tema de Dios o del G.: A.: D.: U.:, no puede carecer de Orientación o Regulación Espiritual ni de Espiritualidad. Si no posee ese “Minimum” no tendrá la menor Idea de por qué está en la Orden, ni comprenderá ni será penetrado internamente los Secretos del Arte Real aunque pase muchos años. Desde ese punto de vista, si carece de Dimensión o de Referencia Espiritual a nuestro entender será “Ateo” y así será también “Estúpido” porque sólo perderá el tiempo en nuestra Institución. Esto, tanto en el Grado 1o. como en los GGr.: que vengan, todos consagrados “A L.: G.: D.: G.: A.: D.: U.:”.

 

      Sin una noción u orientación de lo Divino o Trascendente, no se puede asumir una Filosofía orientada y referida hacia lo Divino o Trascendente. Por eso un Ateo, en el sentido de negador de todo propósito Espiritual o Superior, no tendrá cabida en la Masonería no por precepto o requerimiento institucional, sino porque la Masonería a la larga o a la corta le resultará algo insípido que no le reportará nada con la pérdida inútil de esfuerzos y de tiempo para su parte. No concebimos como Ateo a quien crea en Algo o tenga un Sostén de su Actividad, sea la Realidad, la Naturaleza, el Destino Humano, El mismo o cualquier otra Idea orientadora de Sentido Elevado; donde ponga su Corazón allá estará su G.: A.: D.: U.: o Dios. Lo que le reclama la Orden, tanto a él como a todo Masón Creyente o No Creyente, es ser Inteligente y Atreverse a Abrir su Capacidad de Comprensión  hacia eventuales Realidades Superiores y hacia Altos Valores, que esté en Consonancia, Coherencia o Relación Directa entre quién es y qué lo anima, que mejor potencie y disfrute guiado por un Sentido de Orden el Milagro de Vivir. Creemos que va por allí el Secreto y el Sabor de nuestro Ministerio Sacerdotal en su Concepto más Noble, hasta con prescindencia o independientemente de la polémica entre Ateísmo y Masonería.


G:.A:.D:.U:. 2004ENE10

 

EL    G.: A.: D.: U.:    CONCEPTO 

 

                 Un Símbolo no es sino la representación material de lo inmaterial. Si bien su diseño es convencional, su contenido puede ser tan amplio como lo permita el conocimiento o la capacidad de interpretación de quien lo considere. La Mas.: es un sistema de Moral velado por alegorías e ilustrado por Símbolos, lo que la hace tan rica en su contenido, contenido que está destinado a ser captado o ampliado por el Inic.:. El Símbolo estimula la investigación del Intelecto y es muy indicado a nosotros los occidentales para introducirse en el estudio de un Sistema Filosófico. Pero tenemos también un "Gran Símbolo" que de alguna manera aglutina a todos los SSimb.: de la Ob.: o hacia el cual se proyectan todos los demás que nosotros llamamos "G.: A.: D.: U.:". A su Memoria o Gloria dirigimos toda nuestra acción o encauzamos nuestra Vida, entendiéndolo como el Fundamento y Fin de nuestra Existencia. Ningún M.: o Mas.: puede prescindir de una noción de G.: A.: D.: U.:, y es que entonces se encuentra recogido en los Ancient Landmarks o Antiguos Límites de nuestra Gr.: Log.: (No. II). Puesto que somos una Inst.: de LLib.: PPens.:, nadie está obligado a entender como "G.: A.: D.: U.:", aunque a veces lo designemos como "Ser Supremo", a una Entidad o a un Ser Espiritual dotado de Voluntad. Por éso ya desde la Inic.: se nos enseña que el contenido de nuestro Gran Símbolo  lo da la conciencia y leal saber y entender de cada H.:, para quien el G.: A.: D.: U.: puede ser un Espíritu, el Universo, un Principio de Acción o de Moral, un Ideal o una Meta Superior.

 

               La denominación "G.: A.:" recuerda nuestros orígenes como Corporación de Libres Albañiles operativa, pero recordemos que ya Hermes Trismegisto hablaba del Superior Principio "como Gran Obrero Universal" (Tratado "Asclepios") o "Gran Obrero" (Tratado "La virtud del Mundo").

 

               No han sido pocos los problemas que han existido en la interpretación y la necesidad de que todo M.: considere la existencia del G.: A.: D.: U.:. Mencionaremos que cuando en México se propuso la candidatura del H.: Sierra Partida  para la Gr.: Maes.:, alguien le recriminó su incompatibilidad para éllo por su Ateísmo, recordándole que las Constituciones de Anderson establecen que no puede ser M.: "ni un libertino irreligioso ni un estúpido ateo", a lo que Sierra Partida le contestó: "Es cierto, ¿pero qué tal un ateo inteligente?". Digamos que este H.: no estaba ni se sentía obligado a sostener la creencia de un Dios Espiritual. La palabra "Ateo" no la entendemos hoy los MM.: en el sentido de la prescindencia de toda noción de "Dios", sino que para nosotros es "Ateo" quien niega que existe un Principio Rector o Fundamento de Todo, o rechaza la necesidad de Algo o Alguien (sea Entidad, sea Ideal) a quien tributar nuestra Tarea. El concepto de "Ateísmo" de Anderson debe interpretarse en su sentido histórico y cambia su significado con los tiempos, como también cambia el contenido del concepto de "G.: A.: D.: U.:" a medida que el Hombre evoluciona. El alcance del mismo es una conquista que se descubre, se redescubre, se redimensiona y se perfecciona, por ello es tan complejo y da lugar a tantas discusiones la definición de nuestro G.: Simb.:.

 

             Sin perjuicio de la libertad individual, los MM.: decimos y debemos "creer" en un G.: A.: D.: U.: cuyo concepto preciso no podemos traducir o explicar sin caer en nuestras propias opiniones personales. No podemos asegurar su existencia porque no hay unanimidad de criterios para determinar su esencia, y menos podríamos imponer una conceptuación. Una Ley de la primera Revolución Francesa proclamó su existencia, pero no pasó de ser el producto de una Gimnasia Intelectual  y por supuesto no definió qué entendía por "Dios". Los MM.: no perdemos tiempo con esos devaneos y permitimos que cada uno extraiga de ese G.: A.: D.: U.: lo que entiende como cierto. Apostamos o creemos que Algo o Alguien hay por sobre encima nuestro como Orientador o Destino conforme a nuestras particulares convicciones, ciframos una Esperanza en su existencia, lo que no es muy distinto a decir que la creencia en un G.: A.: D.: U.: es un Acto de Fe y Amor.

 

             Representaciones de ese G.: Simb.: hay muchas. Las más conocidas son el Triángulo o Delta Radiante con el que llamamos "Ojo que todo lo ve" o la letra "G" (inicial sajona del equivalente a nuestro español "Dios") en el centro, el entrelazamiento de la Esc.: y el Comp.: con la "G", o las iniciales "G.: A.: D.: U.:", todo en el Pr.: Gr.:.. Hablamos de Este como un Supremo o Gr.: Arquitecto o Hacedor, lo que nos lo recuerda como un Planificador y Creador de un Orden Universal. La palabra "Arquitecto" proviene del griego "Archos" ("Antiguo" o "Principal") y "Tekton" ("Constructor"), que en su interpretación mística toma la palabra "Arché" equivalente a "Materia Primordial" y así el Principio Supremo es el Edificador sobre la Materia Primordial que forma la base material del Universo, dinamizada por el Logos o Palabra que le da sentido, por éso en San Juan 1:1, en donde abrimos la Biblia del Ara, leemos en griego "´En Arché to Lógos"; "En la Materia Primordial estaba el Principio Dinamizador". "...kai Théos to Lógos";  "...y Dios era el Principio Dinamizador".

 

       QQ.: HH.:: Tan ilimitado como el Universo es el significado de nuestro Gran Símbolo que caracterizamos como "G.: A.: D.: U.:", sustrato que da base al Cosmos y a nuestro Microcosmos individual. Sin un Fundamento, un Ideal, un Proyecto, Algo o Alguien que dé sentido a nuestra Existencia, no tiene propósito vivir. Nadie puede afirmar, so pretexto de su Libertad de Pensamiento y de la necesaria diferencia de interpretaciones, como Ser Humano y M.:, y es absurdo aseverarlo, que no hay nada que nos rija. Dejémonos llevar por Ese Principio, y hagamos que nuestro Trabajo sea un dedicado Canto de Alabanza a Aquel a quien con nuestro Amor día a día también construimos mientras edificamos nuestro propio Templo.

 


LOGIA EN EL UNIVERSO 2004OCT14

NUESTRA LA LOGIA EN EL UNIVERSO

 

              Si el Hombre como Ideal debe guardar una Armonía con el Universo del cual forma parte, siendo a su vez un Miniuniverso con el cual debe guardar Consonancia consigo mismo, es lógico que la Log.: o Temp.: donde el M.: desarrolla sus TTrab.: sea una representación del Cosmos. Pero la naturaleza cosmológica del Temp.: no es meramente simbólica; la Log.: en sí es un aparato de comunicación a través del cual la Mente se pone en contacto con el Universo Exterior, y a su vez, con el propio Microcosmos Interior.  Por eso el Temp.: es no sólo un compendio del Orbe Celeste, sino también de la propia Alma Humana, y por supuesto, de nuestro Planeta que es un Universo abarcador de nuestros Miniuniversos personales, y así, para ubicarnos en Sintonía con ellos, en el Temp.: dejamos nuestro estado de conciencia Prof.: y asumimos una más elevada situación de Espíritu, siendo necesario previamente a los TTrab.: un momento se Silencio para depurar y olvidar nuestras inclinaciones y preocupaciones mundanas.

 

              Desde las profundidades del Cuarto de Reflexiones, que representa al Centro de la Tierra, hasta el Espacio Infinito simbolizado por el techo tachonado de Estrellas que simboliza a la Bóveda Celeste, igualmente profundo, complejo e inconmensurable se presenta nuestro Espíritu. En el deambular de nuestra vida, representado por nuestra circunvalación del Temp.: que recuerda al Movimiento Aparente del Sol alrededor de la Tierra y a través de la Eclíptica por las Casas del Zodiaco (cuyos Signos adornan nuestra Morada y están también simbolizados en la Columnas Jónicas y Dóricas), a través de las vicisitudes diversas, las alegrías y los sinsabores nos vamos sometiendo a Pruebas que pulen nuestras condiciones y nos preparan para nuevos desafíos sin fin, pero también vamos buscando nuestro Destino y nuestra Verdad. Viviendo una existencia oscura y tormentosa (el Lado Norte o sombrío donde permanecen los Aprendices), recorremos insistentemente los confines (circunvalando los cuatro Puntos Cardinales) ansiando la Luz que llegará desde el Oriente, pero que sólo podemos apreciar temporalmente sin tocar, resignándonos a observar cómo se nos oculta por el Occidente después de disfrutar una breve intensidad al encontrarse en el Meridiano.

 

             Corrigiendo, rectificando, entre crisis y treguas nos sacudimos de las Fuerzas que dominan la Realidad corriente (el Banco y Negro del Pavimento, y el Sol y la Luna en el Oriente). Dentro de esa situación, trabajosamente pero a través de una Labor silenciosa y continua, se va alzando y estabilizando el M.:  por su propia intuición, deslumbrado ante la Belleza de la Realidad y empeñado con Fuerza en afirmarse por sobre la terrenalidad del Pavimento donde luchan las potencias materiales (simbolizado todo por las CCol.: B.: y J.:), pero ese nuevo Temp.: que surge dentro de la Log.: no será estable ni concebible hasta que por lo menos consolide una Tercera Columna, que por ser la más difícil de construir está en continua formación: la de la Sabiduría, cuya Ciencia de Albañilería sólo conocen los que por sus capacidades se hacen dignos de decorar, como el Sol y la Luna, al Oriente, Misterio cuya magnitud es enorme como el dibujo del Planeta Tierra en el pupitre del Ven.: Maest.:, ordenador del Conocimiento del Tall.: y representación viviente del Temp.: del G.: A.: D.: U.:, si bien a una escala imperfectísima, como inacabado es asimismo el Ser Humano.

 

               Norte, Sur, Occidente, Oriente, límites cardinales a los cuales se orienta simbólicamente el Temp.: o Log.: y donde su ubican los HH.: según su Gr.: o condición, son puntos por los cuales se proyecta toda la Espiritualidad del M.: pero asimismo el Drama tragicómico de su existencia. En su pasaje por el Mundo abarca no sólo a sí mismo sino a sus prójimos y a los ámbitos donde le toca desenvolverse, mostrando qué actitud debe asumirse en cada etapa de la Vida. Y sobre la afirmación personal del M.: , la Tierra y la Bóveda Celeste coronan su trabajo permitiéndole el disfrute de todos sus Secretos y Riquezas, simbolizados en las Granadas que adornan también las CCol.: B.: y J.: de Occidente y en el Orden Corintio que las adorna, producto de una Evolución que sintetizó estilos arquitectónicos y en lo personal simboliza nuestro ánimos. Por el Oeste, una vez resueltos a abandonar la terrenalidad en el Cuarto de RRef.: (por la presencia del Pr.: Vig.:) y asumiendo una Nueva Conciencia sólo a través de la Inic.: previa, entramos a tientas deseando la Iluminación de un Nuevo Día o de una Nueva Realidad, que representamos con la Luz de Oriente que nos alimenta con el Conocimiento, que filosóficamente surgió históricamente de aquel punto de la Tierra y fue ganando los confines del Orbe. Desde el Sur o poniendo concentración en todas nuestras posibilidades también se anuncia la Iluminación de la Verdad para quienes viven en la Oscuridad de la Ignorancia  (mediante los MMaest.: y el Seg.: Vig.: a los AAp.: del Norte).

 

              No en vano la palabra "Log.:" reconoce antecedentes en la palabra sánscrita "Loka" que denota tanto al Mundo como al Universo, pero a su vez se hace provenir del griego "Logos", el Principio Creador del Universo o la Voluntad que originó el Cosmos, que a veces se lo confunde con la Sustancia misma del Universo. Pero el Origen más inmediato del vocablo "Log.:" viene del inglés "Lodge" que significa "Alojamiento", "Morada", "Hogar", y éso por cuanto la Log.: o Temp.: es el Habitáculo donde sólo se encuentran a salvo y con comodidad los Hombres de Bien. Uniendo estas acepciones, podríamos decir que el Universo Entero es la Patria u Hogar del M.:; la Tierra y el Espacio la verdadera Log.: donde él debe habitar para instruirse.

 

              QQ.: HH.:: En este Templo encontraréis un refugio cálido y seguro donde podrán oírse y encontrarse a vosotros mismos, y podrán trabajar como pequeños Constructores con las Fuerzas disímiles de la Existencia para comprender y dominar vuestro propio Orden y el Cosmos que os Rodea. Como Inmensurable es el Universo, así lo son nuestros sueños, nuestras aspiraciones y así debe ser nuestro Amor. Dentro de este recinto os halláis en un Crisol gestador de un Nuevo Sistema y de una Nueva Vida, y os pondréis, si vuestro Espíritu es lo suficientemente decidido, en una Dulce Armonía con vosotros mismos, el Mundo y el Espacio que os rodea, que no son sino aspectos de una sóla Realidad que anima al Universo, totalizado por la Personalidad del Supremo Constructor o G.: A.: D.: U.:.

 


El Silencio 2004DEC14

EL SILENCIO

 

              Parecería improcedente o contradictorio hablar sobre el Silencio porque la mejor referencia sería simplemente callar, y por ello seremos necesariamente breves. No obstante es necesario entender su sentido cabal dentro del Primer Grado y de los asuntos de la Ord.:. El Sil.: de la Mas.: no es el de la condescendencia, el silencio cómplice que ampara a la mentira, la hipocresía y la traición, el silencio que evita comprometerse por interés o por diplomacia, o el silencio timorato o de la resistencia pasiva. Muy por el contrario, el Sil.: masónico tiene un propósito de edificación espiritual, permitiendo un ambiente en donde germine la Realidad y la Verdad, y no se encuentra impuesto sino que se lo asume como libre cuando se comprende su propósito. Desgraciadamente no falta quien cuestione el hecho que los AAp.: y CComp.: no puedan hablar en las Tenidas amparados en la una malconceptuada Libertad de Pesnamiento, y por tanto conviene hacer ciertas precisiones.

 

              En primer lugar, el deber (o mejor dicho recomendación) de guardar Sil.: no es original de la Mas.:.  Muchas órdenes o corrientes filosófico-religiosas lo prescribieron (caso de los pitagóricos, los Esenios, la Orden Benedictina, ciertas sectas hinduístas), y nuestra Ord.: sólo toma su tradición. Además los efectos benéficos del Sil.: son ya captados por la propia ciencia popular, que se aprecia en muchos refranes ("en boca cerrada no entran moscas"; "el Hombre es esclavo de sus palabras y señor de su Silencio"; "uno tarda dos años para hablar y toda la vida para callar"; "el Silencio es salud"; "el Silencio es la Inteligencia de los tontos", y tantos otros). Nosotros, como no deberíamos hablar cuando se trata de recordar el Silencio, resumiríamos su significado para el M.: en tres ideas: "El Silencio es el Arma del Buscador Espiritual" (Sai Baba), "Todo se diviniza a través del Sil.:" (Kierkegaard), y "La sabiduría ideal está en el Sil.:" (Hermes Trismegisto). Repasemos a continuación algunas virtudes que nos enseña el Sil.:.

 

               Sabiduría- El Sil.: nos permite concentrar energías en captar y asimilar con plenitud e integridad enseñanzas, comunicaciones y experiencias ajenas, como también construir, perfeccionar y evaluar ideas propias. Podemos escuchar la Voz Interna que nos señala el Camino y nos corrige la Ruta.

                Discreción- No sólo para evitar contar las vivencias y negocios masónicos, sino para negarnos a trasmitir asuntos reservados confiados y para resistirnos a propagar calumnias, chismes, vituperios, mentiras, difamaciones o maldades. También proporciona un ámbito de reflexión, medición, selección y control de nuestras expresiones o palabras.

                Paciencia- Nos ayuda a esperar y encontrar la oportunidad propicia para hablar, siempre a su debido tiempo. Ejercita en la Tolerancia.

                Humildad- Los más elevados logros u obras pierden brillo y valor por la vocinglería; el M.: trabaja "sin hacer ruido de Martillo".

 

                HH.: AAp.:: Sabiduría, Discreción, Paciencia, Humildad; ése es el Tesoro que oculta el Silencio en su seno. El Sil.: no debe sólo observarse como método de aprendizaje y elevación espiritual masónicos sino que también debe aplicarse en la vida Prof.:. Refugiémonos sobre la Col.: del Ap.: o del Sil.: para sentir por qué insiste tanto con este tema, y por qué al final de la Ten.: se recomienda guardar Sil.: por Tres veces.


Mandil - Apron 2005FEB01

MANDIL

 

             En nuestra Cer.: de Inic.: el H.: Orad.:, mientras nos lo colocan, nos señala que el Mandil es el Símbolo del Trabajo, que nosotros lo llamamos "Vest.:" porque reviste la Dignidad del M.: y que sea cual fuere nuestra calidad nunca asistamos a las TTen.: sin él. Pocas palabras que dicen todo, por lo que nos limitaremos a recargar o glosar con nuestra opinión tales conceptos.

 

             El Mandil recuerda en principio los tiempos en que la Mas.: era una Corporación de Albañiles en la Edad Media (como se sabe, uno de los orígenes de la palabra "Masón" es la palabra inglesa "Mason" -"Albañil"- que se castellaniza como la conocemos), y era el delantal que se usaba para proteger la ropa y el cuerpo durante el duro trabajo, recordando con dicha indumentaria nuestra Historia. Hoy, transformada la Mas.: de Operativa en Especulativa o Simbólica, esta prenda nos rememora que el Trabajo es la única Riqueza y Enseñanza que puede brindar o recibir el H.:, y remarca la importancia que Este tiene en la dignificación humana y de cada uno, como también que nada se consigue si no es con esfuerzo. Porque el Trabajo no es una maldición ni una obligación para el M.: sino una oportunidad para demostrar y activar su Capacidad Creadora, consagrando además un sentido para su Vida. Verdadera desgracia es que un M.: no trabaje en su Taller o no posea en su ámbito Profano una ocupación o empleo, porque carece de esa oportunidad de realización.

 

             Tan sólo un simple Mandil, una prenda de trabajo, es el vestido ritual del M.:; nada de túnicas, capuchas o carnavalerías de que a veces hacen gala otra Sociedades Iniciáticas (dicho con el mayor de los respetos). El Mand.: nos destaca que somos Obreros de una causa elevada: la Remodelación de nosotros mismos, la Edificación de la Humanidad, por la mayor Gloria del G.: A.: D.: U.:. Por ello en el Simbolismo nadie está exceptuado de trabajar en sentido masónico sin esta indumentaria, distintivo clarísimo de la Mas.: y cuyo uso constituiría un verdadero "Antiguo Límite" consagrado por la Tradición inveterada. Se desearía que el Mand.: fuera de cuero de cordero sin mayor tratamiento, pero en la actualidad se ha comenzado a adoptar el uso de materiales sintéticos.

 

             Según los GGr.: o dignidades, los MMand.: revisten variados adornos pero poseen algo común: un Fondo y Baveta blancos (blanco como representación de la Pureza y la Inocencia pero también de la Inexperiencia). Como simplemente esto conforma la indumentaria del Pr.: Gr.: intentaremos aclarar su significado en este nivel. Habrán observado que el diseño del Mand.: es diferente al de un delantal de trabajo, o que parece un delantal estilizado a los efectos (ya que no se emplea actualmente para el trabajo operativo) pero que también es más pequeño que un delantal de trabajo. Si no tomamos en cuenta nuestras vestimentas PProf.:, su tamaño logra sólo cubrir nuestras partes pudendas ventrales, lo que nos invita a ignorar nuestros bajos instintos para aplicarles una dosis de Pureza Espiritual, de ahí también que la Baveta triangular del Ap.: (simbolizante de los tres atributos del Pensamiento -Voluntad, Inteligencia, Discernimiento-), apunta hacia arriba o si se quiere hacia el Corazón y la Mente, marcándonos que debemos elevar y canalizar nuestras Energías para reconvertirlas hacia los Altos Designios. El Mand.: semeja asimismo a un taparrabo, quizá la más antigua vestimenta de la Humanidad, rememorando la remota época donde el Hombre comenzó a querer dominar las Fuerzas de la Naturaleza a través de la Magia y de su Inteligencia. Rituálicamente y en el Simb.:, el Mas.: en Log.: sin Mandil está "desnudo".

 

             Desde el punto de vista Histórico operativo, la Baveta hacia arriba ayudaba a que el Ap.: pudiera proteger mejor la mayor superficie de su cuerpo ya que por su impericia estaba sometido a mayores riesgos el Trabajo, pero actualmente caracteriza al Gr.: Simb.: del usuario. En cuanto a la base cuadrangular, diremos solamente que representa las Cuatro Naturalezas del Ser Humano ( Física, Astral, Espiritual y Mental).

 

             También puede decirse que la Base cuadrangular del Mand.: recuerda a las cuatro Virtudes Cardinales (Sabiduría, Templanza, Justicia, Fortaleza) sobre la cual se asienta la Babeta o las tres Virtudes Teologales (Fe, Esperanza, Caridad o Amor), todas las cuales adornan las personalidad del buen M.:.

 

             Se ha querido ver uno de los orígenes del Mandil en una prenda semejante que ceñían a su cintura los antiguos egipcios (los relieves del Templo de Abu Simbel son un ejemplo gráfico), y se dice que ya lo usaban los antiguos Iniciados de Egipto. No hay en realidad ninguna base seria que permita afirmar tal cosa, tan imaginativa como lo es atribuir el origen de la Masonería al Antiguo Egipto, aunque el parecido de aquella prenda (de forma triangular) guarde semejanza con el con el Mand.:, pero no hay elementos para asimilarla en puridad a una vestimenta Iniciática. El H.: Eduardo Phillips Müller ve en el origen del Mandil una reminiscencia de la prenda pectoral iniciática (se llevaba sobre el pecho) de la Escuela Orfico-Pitagórica hacia la Epoca de la primitiva Masonería de la Edad Media.

 

             En la antigua Roma aparece un antiguo y curioso procedimiento de Derecho llamado la "pesquisitio per lancem liciumque" ("investigación por el plato y el mandil o lienzo"), referido ya en las XII Tablas y comentado con perplejidad por su extrañeza por algunos jurisconsultos romanos como Gayo y Aulio Gelio; de acuerdo a este mecanismo alguien podía cerciorarse si una persona tenía una cosa suya entrando a su morada desnudo, vestido con un lienzo y un plato en las manos, y si encontraba el bien se tomaba al morador como incurso en hurto manifiesto y se le sometía a la pena capital. Ihering, en su Ensayo "Prehistoria de los Indoeuropeos", lo atribuye a una reminiscencia de la tradición indoeuropea, donde según él el Mandil de cuero era la vestimenta habitual del indoeuropeo primitivo, explicación que no posee una demostración de rigor histórico porque no hay evidencia de que el Mandil fuera la prenda típica de aquel conglomerado, pero este tipo de registro seguía prácticas ancestrales indoeuropeas. Platón señalaba en Libro XII  de "Las Leyes" este procedimiento descrito, donde se usaba una túnica elemental. En leyes escandinavas primitivas el registro se practicaba mediante el cinturón suelto, descalzo y el pantalón sujeto a la rodilla (que recuerda cómo entra el Prof.: a la Cer.: de Inic.: según algunos RRit.:). Pero anteriormente, el Libro Védico "Kauzika Sutra" indicaba un procedimiento de pesquisa con un taparrabo. En algunas ceremonias las brujas latinas ceñían al cuello y cintura del consultante un lienzo que bien recuerda a un Mand.: de trabajo ("Satyricón" de Petronio e "Historia Natural" de Plinio). Se atribuye también un origen mágico a estas ceremonias con un taparrabo, Mand.: o prenda elemental. Y quizá también posea un sesgo mágico el Mandil en la Mas.:, porque ritualmente nuestro Vestido es el Mand.:; en rigor debajo de él estamos rituálicamente desnudos, y no importa qué traje o ropa se use; sin Mand.: no hay Trab.: Mas.:. Desnudos y con sus taparrabos los Hombres se atrevieron primitivamente a dominar o buscar el favor de sus dioses, y así desnudo ceremonialmente y vestido sólo de Mand.: el M.: aspira a elevarse al G.: A.: D.: U.:.

 

              QQ.: HH.:: Desde que nos ceñimos el Mand.: estamos preparados para ponernos en un nivel de Sintonía Superior y en un momento de Elevación Espiritual y Filosófica, canalizando y manejando Fuerzas de positivización a través de una Operación Ritual. Sea el origen del Mand.: operativo (como vestimenta de trabajo) o mágico (como prenda rituálica), tanto uno como otro significado adquieren en la Enseñanza masónica igual relevancia. No lo manchemos a nuestro Mandil con las impurezas de nuestras faltas, y sí con Honrada Labor.

 


2005/02/05 Camara de Reflexiones

CAMARA DE REFLEXIONES - CUAL ES LA VERDAD

 

               El Pasaje por la Cámara de Reflexiones es uno de los temas más tratados por los Aprendices en sus Trabajos y por supuesto de los más reiterados dentro de las Tenidas del Grado de Aprendiz. Con mayor o menor amplitud, cada quién da su versión sobre las vivencias despertadas en este Paso previo a la Inic.: y se destaca continuamente su importancia, pero no siempre se medita cabalmente sobre qué significa o cuál es el sentido de esta estadía. La estancia en la Cam.: de RRef.: es en realidad un verdadero Viaje, el primero de todos pese a que no se lo contabiliza como tal, que se hace por el elemento Tierra. Quizá no se lo enumera como "Viaje" porque es estático y no supone una progresión o purificación como los Viajes de los restantes elementos ( Aire, Agua, Fuego) sino un proceso previo contrario, de regresión tendiente a la aniquilación, y porque se realiza fuera el Temp.:. Sin embargo, sin este Pasaje no puede accederse a una mejora posterior ni puede desarrollarse la Ceremonia de Inic.:.

 

              La mejora de una materia supone primero la purgación de sus excrecencias y no es esto un retroceso sino por lo contrario, el comienzo de un Proceso de Perfeccionamiento. La Mas.: como disciplina espiritual entiende que nadie puede perfeccionarse si no abandona sus viciosos hábitos primariamente, lo que recoge una milenaria tradición que se ha explicado a través de los más variados símiles e imágenes: "morir a sí mismo", "destruir el Templo para volverlo a levantar", "morir como la semilla para germinar y dar fruto", "disolver y depurar los Metales para rectificarlos y purificarlos", "desbastar la Piedra Bruta para lograr la Piedra Cúbica", "Visita interiora... (et) rectificando invenies...", y muchos otros. De ahí que en nuestra Inst.: el Tránsito por la Cam.: de RRef.: nos ubica imaginariamente en el Centro o en lo Profundo de la Tierra, donde también descansan los cuerpos muertos o inertes. Pero para la Mas.: la Muerte no es un acontecimiento límite final de la Existencia sino un proceso de Transformación imprescindible para perfeccionar y mantener la verdadera Vida. Se busca que a través de esa experiencia de estadía en el Cuarto de RRef.:, pintado de negro en sus paredes representando al Mundo de las Sombras que se asocia al de la Muerte, el Recipiendario sienta y "viva", si se permite la expresión, la sensación de la Muerte, y del Abandono y el Silencio total porque son propiedades de la Muerte, despojado de toda su riqueza material como careceremos de ellas el día que muramos. Por eso en algunos RRit.: arcaicos, al ingresar por primera vez al Temp.: el Prof.: para ser iniciado se le pregunta en la propia Ceremonia qué sintió en lo profundo de la Cam.:, y debe contestarse (algunos lo hacen más por el susto adquirido y de corazón más que por Ritual) "la Muerte".

 

               El sentido de todo ello es que el Ap.: aplique luego la Experiencia de la Muerte a todos los aspectos de su devenir, porque cotidianamente "morimos" durante nuevos acontecimientos para enfrentar otros. En el Arte Real, la estadía en la Cam.: de RRef.: nos indicaría que a partir de ese momento, como en la Muerte, ya nada será igual y que estamos en el comienzo de un cambio para mejor, se desea desatar una Crisis (tomando su sentido griego que significa más "Proceso de Evolución" que "caída en el Caos") que le despierte la necesidad de impulsar un nuevo Espíritu y una manera positiva de encarar la Existencia, porque lo peor de la conmoción sólo indica que lo mejor acaba de comenzar. A diferencia de las demás ideologías que sólo prefieren ver cómo debe sobrellevarse la Vida, la Mas.: nos enseña una Filosofía del Morir no para obsesionarnos con el fin de nuestra existencia sino para comprender un Misterio muy profundo y para prepararnos a bien desenvolvernos cuando llegue ese Estado de Transformación. Mientras no llegue físicamente, debemos en esta Vida comenzar a encarar la Transmutación de nuestra Alma, matar lo más reprochable para crecer en todos los campos en que nos toca desempeñarnos. Si no tomamos conciencia de nuestros defectos, nunca podremos cambiar ni desarrollar lo más positivo de nosotros mismos. Y cuando llegue ese día en que nos toque enfrentar el pasaje al Or.: Et.:,  tendremos que saber que gracias a la Tumba nos esperan Nuevos Tiempos en un plano más evolucionado del Infinito para seguir trabajando, y ésto no es Poesía.

 

                QQ.: HH.:: La Experiencia de la Muerte, en su concepto cabal como Transformación, Transmutación o Cambio, no sólo se agota en el Pasaje por el Cuarto o Cam.: de RRef.:, sino que debe recordarse y repetirse toda vez que las circunstancias lo requieran mientras vivamos. De ocasión en tanto deberemos "morir en vida" para retomar nuestro control y mejorar. A veces llegaremos a ello a través del Discernimiento y podremos controlar más felizmente el Cambio. Otras veces lo encontraremos forzosamente aunque no queramos porque será difícil torcer el rumbo del Exceso y tarde o temprano tendremos que evolucionar ¿pero qué necesidad hay en ello? No estamos llamados para sufrir o para aprender mediante el Dolor, sino que tenemos vocación para ser felices, y al desear la Inic.: hemos elegido impulsar y afrontar nosotros el Cambio, no esperar a que se nos imponga. Si uno valora  y comprende el sentido de la Muerte, la necesidad de la Transformación no sólo física sino vital, nada podrá hacernos mella y aprenderemos a amar mejor la Vida. Extraño Enigma ése de descubrir el Sentido de la Muerte para captar el Valor de la Vida que no podrá nunca inteligirse; sólo se lo asimila o no se lo asimila, se lo siente o no se lo siente ¡Es algo que parece tan incomprensible, y está no obstante tan claro! Porque no es un Misterio, por paradójico que fuere, sino un Rector de la Vida. En el Viaje por la Cam.: de RRef.: tenemos la primera pista para aprender a disfrutarlo.


2005/12/14 La Escuadra y el Compass

LA ESCUADRA Y EL COMPÁS

La mención conjunta de la Esc.: y el Comp.:, los dos primeros Símbolos o Luces del Pr.: Gr.:, importa su consideración como figuras entrelazadas, lo que ha formado un emblema que de alguna forma también es el distintivo o logotipo más conocido y uno de los característicos SSimb.: de la Mas.:. Cualquier Prof.: que vea este diseño conoce que está frente algo relativo a nuestra Ob.:, ya que se lo identifica como un hito o huella que revela que algún M.: o la Mas.: anduvieron por allí. Incluso alguna medalla, solapero, o adorno que lleve una persona nos indica que se está queriendo ésta revelar como H.:. El entrelazamiento de la Esc.: y el Comp.: tiene un significado muy especial como conjunto mismo. El Comp.: y la Esc.: por sí y aisladamente poseen como Símbolos contenidos muy diferentes, muy ricos y cada uno de ellos llenaría en su explicación sin duda varios volúmenes. La Esc.: y el Comp.: entrecruzados, además de la suma del contenido de cada uno de éstos por separado, posee también un vastísimo interior aparte. Como no podríamos abarcarlo en estos Pensamientos, intentaremos más bien una Explicación limitada y modesta que por lo menos pudiera servir de base para vuestra investigación. Solamente diremos que la Esc.: es el Símbolo de la Rectitud que debe gobernar todos los actos del M.: y que el Comp.: es el espectro de posibilidades para desarrollar y perfilar su trayectoria. Pero entrecruzados también representan Fuerzas antagónicas entre cuya interacción transcurre la dinámica de una única Existencia: Pasivo-Activo, Pasado-Futuro, Masculino-Femenino, Bueno-Malo, Alegría-Tristeza, Vida-Muerte, lo Superior y lo Inferior, y tantos otros extremos. Pero el enriquecimiento de la Unidad no es sino el resultado de la conjunción de las Fuerzas de la Diversidad ("ex duo unum vel ex uno duo"). Esa interconexión de las Fuerzas Opuestas entre las que se desenvuelve la Vida también tiene su analogía con otros SSimb.:, como las Columnas J.: y B.:, el Pavimento Negro y Blanco, el Occidente nocturno y el Oriente resplandeciente en nuestro Templo, representación del Interior en que se desenvuelve la más intensa gama de acontecimientos y fenómenos. Y es entre estas Fuerzas que se gesta la Realidad o la Vida, un nuevo y tercer Elemento que participa de los caracteres de los dos anteriores pero tiene su esencia propia. En el Tratado "La Inteligencia a Hermes" se dice: "De la concordia y combinación de los contrarios y desemejantes ha nacido la Luz alumbrada por la energía del Dios generador de todo bien, cabeza de todo Orden". Se ha visto en la Esc.: a las Fuerzas Interiores que se abren y elevan hacia lo Alto (por eso se coloca con sus puntas hacia arriba) y al Comp.: como a las Fuerzas Espirituales Etéreas que iluminan a los Hombres (de ahí que sus puntas se ubican hacia abajo). También puede asimilarse a una representación estilizada del amplexo sexual, unión que es un Gran Misterio y que forma la Unidad Creadora que posibilita la continuación y pervivencia del Universo. En el Pr.: Gr.: la Esc.: se coloca por encima del Comp.: significando, entre otros contenidos, que nuestros esfuerzos están concentrados en captar las Energías superiores, por eso la Esc.: conforma un receptáculo pasivo estilizado. La acción de la Esc.: y el Comp.: amalgamados forman una Plenitud que se simboliza con la colocación de una letra "G" en el espacio que delimita su entrelazamiento. Este último es un Simb.: muy rico, del que por ahora sólo diremos que representa un Nuevo Conocimiento y una Exaltada Esencia. QQ.: HH.:: En la unión de la Esc.: y el Comp.: juntamos nuestras cualidades morales con nuestras posibilidades a fin de construir un Alma Integra y Elevada, posibilitando una nueva y recreada Persona dotada de Sabiduría y Entendimiento. En el vaivén de la Vida los avatares nos llevan en todas direcciones, pero entre ellos se afirma el Hombre que amalgama y sublima sus experiencias, forjando su propia Unidad y Realidad. Esa fusión de diversidades en una Novel Integración es otro Magno Misterio que encontraremos con Labor y con Reflexión, la única forma de llegar a las Verdades de la Mas.:.


2004/11/21 El Ara

 

EL ARA DE LA LOGIA  

 

             Delante de los escalones que conducen al Oriente de la Logia o de la cumbre de ellos dentro del propio Or.: según los usos y costumbres, se encuentra un Ara o Altar de forma triangular. Este es propio del Rit.: Esc.: Ant.: y Acep.:, no encontrándose en el Rit.: Azul o Moderno. Sobre el Ara se halla un Candelabro de Siete Brazos o Menorah, cuyos tres Miembros centrales se encienden en el Gr.: de Ap.: y señalan el Trab.: en este nivel. La tradición judaica que nutre a la Mas.: no haría en nuestra opinión recomendable un Candelabro en forma de triángulo, como suele verse en muchos TTemp.: aunque podría admitirse una estilización conforme a los modernos diseños del original judío. Al pie del Candelabro aparece el Libro de la Ley o la Biblia abierta en el Cap. I del Evangelio según San Juan (para algunos el verdadero Patrono de nuestra Ord.:). En los países no cristianos puede encontrarse la Torah abierta en el Génesis o Bereshit, o el Corán (en los países o regiones musulmanes que se permita o tolere el culto masónico) o algún libro Védico, o varios de éstos (junto a la Biblia) uno sobre oro, y en algunos países de tradición laica o secularizados, como el nuestro, se coloca encima de la Biblia la Constitución Nacional o de la Gr.: Log.: (este último nuestro caso). Sobre estos libros descansa un Comp.: y por encima de él la Esc.: (colocación del Gr.: de Ap.:). Ciertos Talleres acostumbraban en Pr.: Gr.:, por encima de los libros y del Comp.: y la Esc.:, o detrás de los Libros, colocar una Espada Flamígera o de Honor con la punta hacia el Mediodía, usanza hoy suprimida en el Uruguay. El Ara usualmente está adornada con figuras de carneros o con EEsc.: y CComp.: entrelazados, y generalmente se pinta de negro.

 

             El color negro simboliza el Proceso Transformador que libera las imperfecciones y transmuta la Materia Inicial en otra perfeccionada. Los Carneros recuerdan la Epoca de Aries y los tiempos de la Antigüedad precristiana, donde lo normal era el sacrificio de un animal para lograr el favor de los Dioses o de la Divinidad Suprema. Actualmente esa práctica ha sido superada, y la Victima del Sacrificio es el Espíritu de uno mismo mientras el Ara es el Campo de la Vida donde el Alma se transforma para elevarse a los Cielos. En el Ara depositamos la Energía etérea de la Log.: para que éste la concentre, mejore e irradie positivamente a todos los HH.: y por todos los confines. En Ella entregamos nuestros Trabajos, nuestros más altos anhelos, lo más preciado de nosotros mismos, y por supuesto hasta nuestro Honor (comprometido en diversos Juramentos de orden).

 

            Si comparáramos al Temp.: con el Cuerpo Humano, notaríamos que el Ara ocuparía analógicamente el lugar del Corazón, a través del cual simbólicamente se purifican las energías irregulares y desde donde se reconvierten irradiando Ondas de Positivización, y de Puros Ideales y Virtudes.

 

             QQ.: HH.:: En el Ara entregamos y transmutamos nuestras Fuerzas para proyectarlas sobre el Tall.: y catapultarlas hacia lo Alto. El Comp.: las concentra y procesadas a través de la Ley Divina y Natural (simbolizadas por los Libros), la Esc.: las eleva rectificadas gracias a la Luz Trinitaria. Y en cada Interior el Inic.: asume su propia entrega y deposita su Alma para ser inmolada en el Ara de la Experiencia, y purificada por el Fuego de la Vida sublimará en Producto Puro hacia el G.: A.: D.: U.:.


B.:SAGRADA 1988DEC14

LA PALABRA SAGRADA  B.: ---Si Eres Mason la conoces (procurare No repetirla aqui) 

 

               Todos sabemos que el nombre "B.:" designaba una de las Columnas del Templo de Salomón, ubicado a la izquierda de la entrada (1 Re. 7:15-21;  2 Chro. 3:15-17) y que en el diseño de la Log.: se representa en la Col.: que a Occidente se encuentra del lado de los AAp.:. También recordaremos que se nos dice en nuestra Consagración que significa "La Fuerza radica en el G.: A.: D.: U.:". Sobre su acepción original y traducción nos detendremos.

 

 La Palabra "B.:" es una palabra hebrea compuesta de una preposición "Bo" que quiere decir "En El" y el sustantivo "Oz" que se traduce por "Fuerza" pero además en hebreo significa "Poder", "Fortaleza", "Virtud". "B.:" es, entonces, "En El la Fuerza" o "la Virtud". Pero ese "El" (tercera persona del singular) es indefinido, tradicionalmente correspondido con el G.: A.: D.: U.: pero puede serlo también con cualquier Principio o Referencia (como Uno mismo). La Palabra "Bohaz" como la conocemos masónicamente y la deletreamos es en realidad una corrupción de la transliteración del hebreo "Bo`oz" (así se llamaba el esposo de Ruth en la Biblia), que en ocasiones por razones de eufonía se pronuncia en dicho idioma "Bo`az", donde la "H" de la Pal.: Mas.: es una letra hebrea de sonido gutural de difícil pronunciación para los indoeuropeos y no tiene representación equivalente en los alfabetos latinos pero que a veces se escribe por "H", llamada "`ayin" y que podemos representar por el signo "`". Con la escritura consonántica hebrea también es "B.:" una palabra trilítera: "Bet" ("B" latina), "`ayin" ("`" letra gutural), "Zayin" (no es precisamente una "Z" española sino una letra que se pronuncia somo la "S" alemana o italiana), triliteralidad  que reitera otro aspecto del Ternario del Simb.:. En hebreo las vocales se representan modernamente con puntos o la ayuda de otras consonantes en ocasiones, pero en los textos antiguos se prestaba a ambigüedades o errores de traducción porque una misma palabra, en escritura consonántica, según se asociara a ciertas vocales podría cambiar el propio contenido y significado del texto. Eso explica por qué en el alfabeto latino y para la Ord.: posee cinco letras la Pal.: Sag.: ( a veces puede verse escrita sin la "H" del medio y queda con cuatro letras -"Boaz"-), pero en su original hebraico posee sólo tres. En dicho idioma las letras adolecen también de valor numérico y en nuestro caso las tres letras de "B.:" equivalen respectivamente a 2, 70 y 7, cuya Adición Mística da 79, teniendo así respectivamente los números cabalísticos de la Tierra (7) y de la Humanidad (9).

 

 "Mantra" (sánscrito "Liberación de la Mente") Y es en verdad que el Poder está en Dios pero también en nosotros mismos como diminutos dioses mortales que somos. En la Masonería esto esta  sintetizado en una sola Palabra: "B.:", que en el Gr.: de Ap.: adquiere su carácter de Sagrada porque abre una verdadera Dimensión y propósito que deben descubrirse en la Ob.:.

               

            En ese significado "En El la Fuerza" hay un sentido oculto de gran valía. A modo de ejemplo recordemos San Juan 1.1 (donde se abre el Lib.: de la Ley) que comienza "En el Principio era la Palabra". "Principio" y "Palabra" en el griego original del Evangelio son repectivamente "Arché" y "Logos", cuyas traducciones pueden ser tan variadas como el traductor, pero podríamos generalizar diciendo que Arché es el Sustrato Base y Logos la Voluntad cuya propiedad es la Fuerza o la Acción. La correspondencia entre la Pal.: Sag.: de Ap.: y el inicio del Evangelio según San Juan es muy interesante, y serviría para intentar profundizarlos. Pero en hebreo la palabra "`oz" está designando también a la Virtud. Por eso los MM.: hacemos a ese Principio Superior depositario de todos los Bienes para nosotros más preciados: la Fuerza, la Virtud, el Dominio o la Plenitud que dinamizan a la Luz de la Verdad. Es que el Principio está identificado con la Fuerza y la Virtud, no se conciben por separado y son por ende inescindibles. El Poderío o la Perfección no son sólo atributos de lo Superior, son en verdad un aspecto de su Ser. Pero "El" es también "cada uno de nosotros" como Estructuradores de nuestros respectivos Microcosmos.

 

            Recordemos que el nombre de la otra Col.: es en realidad la conjugación de una raíz hebrea (en hebreo no hay verbos sino "raíces" determinadas por su ordenamiento consonántico, generalmente trilítero) que significa "estabilizará", en su idioma madre "Iajin" o "Iakin", de escritura originalmente trilítera y cuya interpretación consonántica de J.: y B.:, con otras vocales, entiende J.: por "Iujan" y B.: por "Be`oz", quedando en hebreo con las letras de las CCol.: del Temp.: una frase: "Iujan Be`oz" ("haya Estabilidad en el Poder" o "en la Virtud"), comprensible en una estructura teocrática como la paleohebrea donde la Estabilidad estaba asociada al Favor Divino por la Corrección, pero también se aplica en un sistema de perfeccionamiento moral como el masónico.

 

              Para nuestro Pr.: Gr.: la Pal.: Sag.: encierra una Advinanza que el Inic.: está invitado a descubrir. Pero debe abordarla con cuidado; su escaso conocimiento lo obliga simbólicamente a pronunciarla como balbuceando y apenas animando a decirla "letra por letra". Es natural porque una Palabra de Gran Poder debe pronunciarse con prudencia; un pronunciamiento superficial podría tener consecuencias impensables. Algunos RRit.: antiguos de Retejamiento indican que el Ap.: debe dar la Pal.: Sag.: letra por letra "porque no sabe escribir sino deletrear", como que apenas puede decirla leyéndola con trabajo por sus ínfimos conocimientos, lo que es comprensible para esta etapa en que somos como Analfabetos en el Camino de la Luz.

 

              QQ.: HH.:: En aquello en que vosotros depositéis vuestros Anhelos está la Propiedad o Fuerza que os anima y el Fin que fundamenta o Estabiliza vuestro tránsito en esta Existencia. En El encontrarán el Motor, el Estabilizador y el Sentido que se retroalimentan, el Propagador de la Luz y el Resplandor de la Iluminación que no existen uno sin el otro. Pero en vuestro Micromundo vosotros mismos sois la Obra y la Voluntad que os da vuestra Naturaleza. H.:, conócete a ti mismo porque descubrirás el verdadero Poder escondido que hay en ti; en El están latentes todas las Posibilidades de Realización. Así, y como remata el Oráculo de Delfos, la Esencia y la Fuerza del Universo se te dará por añadidura porque todos somos una Manifestación del Cosmos. Sabedores de que poseemos la Fortaleza y la Estabilidad para alcanzar la Virtud, que por supuesto debemos encuadrar y pulir porque para ello venimos a la Mas.:, ¿qué se nos puede oponer?

 


2002/12/25 CIRCUNVALACION

EL RITO DE CIRCUNVALACIÓN

 

            Dentro de aquellas formas rituales empleadas en el culto masónico, una de las más frecuentemente incomprendidas o difíciles de asimilar es la Marcha de Circunvalación o Circulación alrededor del Templo. A veces parece extravagante, cuando no pintoresca, y en ocasiones es una actividad que despierta alguna resistencia. Es entonces necesario captar su sentido, ya que es una Tradición o Usanza de la Ob.: que posee universalidad y pertenece a la más pura Mas.:.

 

           La Circulación está enmarcada en una práctica muy antigua de todas las Religiones de realizar procesiones a través de determinados circuitos o recorridos por Zonas Sagradas o Templos, pero con un carácter cíclico o reiterativo. Se puede ver muchos ejemplos en ceremonias egipcias, hindúes, druídicas, griegas, romanas, y por supuesto en prácticas judaicas, fuentes que después recogieron los cristianos y de allí pasaron a (o ya conocía) la Mas.:. Una costumbre curiosa es la de los Derviches turcos, que dan vueltas reiteradas sobre sí mismos. En las prácticas religiosas, como sabemos, hay un interés del Hombre en obtener una "consonancia" o armonización con el Movimiento de las Esferas Celestes y del Universo, y estos recorridos, marchas o procesiones cíclicos son un intento de recordar o imitar el Camino de los Astros, con un propósito mágico de captar su beneficio. Y es que en el Microuniverso de la Log.: la Circ.: trata también de establecer esta correspondencia con la Marcha de los Cuerpos Espaciales; recordemos ese Misterio o Axioma hermético de "como es Arriba es Abajo". Por otra parte, el Movimiento cósmico da sentido a la Evolución del Universo, por lo que en la Circ.: la Masonería cataliza su Vitalidad y Dinamismo.

 

            Como podemos advertir, la Marcha alrededor de la Log.: es cíclica como también lo es el Movimiento Astral. pero aparte de su naturaleza astronómica, la Circ.: recuerda un inevitable Proceso o Camino de Purificación Moral a través de los diferentes estadios de nuestra Existencia por los cuales alternamos una y otra vez, sobre lo que intentaremos profundizar más adelante.

 

            Podríamos, entre otras acepciones más literales, atrever un posible origen de la palabra "Circ.:" que le aproxima mucho a su significado masónico en los vocablos latinos "circuo,ire" ("dar vueltas") y "vallis" ("valle"), lo que podría querer decir "dar vueltas alrededor o por el Valle", lo que recuerda no sólo el carácter circular del recorrido por el "Valle", nombre con el que en el algún tiempo se llamó en el Simbolismo al lugar dominado por los Vigilantes bajo el Oriente, por donde se hace principalmente la Marcha.

 

             En la Log.: la Circ.: intenta corresponderse con el Movimiento Aparente y Perpetuo del Sol alrededor de la Tierra en el Hemisferio Norte, saliendo de Or.: (Ven.:) y circulando por el Sur (asiento del Seg.: Vig.:) para ocultarse por el Occidente (asiento del Pr.: Vig.:) y descender por el Norte (zona de los AAp.:), siguiendo en el Temp.: el sentido de las agujas del reloj. Durante el mismo, siempre que la Marcha obligue a pasar frente al Ara (nunca se caminará por detrás de ella), se debe saludar a ella con el Sig.: del Gr.:. cuando el Movimiento debe iniciarse por la llegada desde Pasos Perdidos; Uds. saben cómo se hace la entrada. En una ocasión sola se hace en sentido antihorario (dirección Occidente-Sur-Oriente), y es cuando los Viajes de Purificación del Neófito, cuyo sentido trascendente, entre otros contenidos, es aportarle Energías desde el Meridiano Resplandeciente y ayudarlo a emprender el recorrido astral que todavía no se conoce. Se recomienda que cuando se pase por los ángulos del Temp.: se doble en Esc.:, aunque no se corresponde con la curvatura de los Movimientos Celestes.

 

            Desgraciadamente, la Marcha en sentido horario adoptada por decisión relativamente reciente de la Gr.: Log.: y sus grupos federados en ella luego de una práctica de años en contrario y en sentido inverso antihorario, es un remedo de la Trayectoria Solar Aparente alrededor de la Tierra por el Hemisferio Norte, cuando en nuestro Hemisferio Sur el Movimiento Aparente del Sol por la Tierra se hace por el Norte, lo que pone otro problema porque en el Norte el Sol se encuentra "oculto" (de ahí que se llama también al Norte de la Log.:, asiento de los AAp.:, como "el Lado Oscuro") pero en nuestro Hemisferio Sur el Norte es la zona cumbre del Sol. El movimiento horario sólo se corresponde con el Movimiento Aparente del Sol por su Eclíptica anual por las Casas Zodiacales (movimiento absoluto horario), pero no con la Trayectoria del Sol durante el Año Zodiacal (antihorario). A pesar de esa inconsecuencia, el significado Filosófico e Iniciático de la Circunvalación o Circulación no se pierde; después de todo, en este caso el orden de los Factores no altera el Producto.

 

             Como en la Vida, en los diferentes momentos y estadios en que vivimos donde pasamos por varios y sinfines Ciclos, el Proceso Evolutivo se representa en círculos donde subimos y descendemos, pero no hay que perder nuestro propósito trascendental. Siempre buscando la Luz del Oriente irradiada, nuestras limitaciones nos la hacen perder constantemente y llegando a un punto culminante (el Sur), nuestros defectos y vicios nos precipitan en la Caída hacia la Tribulación del Occidente para hundirnos en la Humillación del Norte, pero es el recorrido que obligatoriamente debemos emprender si queremos otra vez realcanzar la Plenitud, y así tantas veces circunvalaremos las alternativas de la Vida como nuestro bagaje de impurezas nos lo obligue. Pero desde lo Alto el Oriente nos guía y su Plano Superior nos espera. Si nos libráramos de las Leyes de Causa y Efecto o de la Dualidad Binaria (los alternativos Norte y Sur, Este y Oeste), podríamos ascender a una Nueva Situación. No basta acercarse al Oriente; hay que elevarse hacia lo Superior, representado en ese Nivel más alto que se yergue sobre la Hondonada de la Log.:, que no es sino una representación del Mundo de lo Material. Mientras tanto, nuestra imperfección nos hará siempre vagar por etapas momentáneas entre el Norte (el Tormento, la Pasión y la Irracionalidad) y el sur (el Discernimiento y la Razón), a través de instantes de precario equilibrio entre el Este y el Oeste.

 

          QQ.: HH.:: En la Circunvalación recordamos el Drama y el Misterio de los Ciclos y Movimientos Cósmicos, pero también apreciamos el Drama de nuestra Vida. Es bueno ponernos en Armonía con el Universo y en Consonancia con nosotros mismos, pero el M.: está llamado en verdad a trascender este Movimiento Reiterativo y Condicionado para adquirir una Trayectoria Propia y una Nueva Dimensión en un Plano Superior que ubicamos "sobre" ( y no "en el") Oriente.


2003/12/20 Entrada al Templo

EL PROCEDIMIENTO DE ENTRADA AL TEMPLO

 

            Saber andar por la Vida y determinar qué y cómo hay que dar los pasos necesarios es un Arte que se aprende con esfuerzo, experiencia, paciencia, observación y discernimiento. También es un Arte estimar cuándo hay que avanzar, o eventualmente retroceder momentáneamente para asegurar la Marcha. En la Existencia, como en la Mas.:, que es una Escuela de Vida y está destinada a la Vida, hay "que saber moverse". En la Ob.: se encuentra estatuido cómo se ha de ejecutar la marcha en el Temp.: no sólo por requerimiento rituálico sino también para captar el Simbolismo que encierra y para conocer cómo aplicarlo a nuestra cotidianeidad. En alguna ocasión intentamos explicar cómo se realiza la circunvalación por el recinto; básicamente en sentido horario, saludando al Ara cuando se pasa por delante de ella o nos encontramos entre las CCol.:, nunca pasando por detrás del Ara, haciendo un movimiento de ángulo recto (90o.) en los ángulos o rincones del Vall.:, siempre con el Sig.: Gut.: a la Orden (o al Orden, como se prefiera). En esta ocasión nos referiremos al procedimiento de entrada al Temp.:, insoslayable cuando se está funcionando "en Log.:", a no ser que el Ven.: Maest.: autorice la entrada informal o "en Familia".

 

          Encontrándose cerrada la puerta del Tall.:, todo H.:, sea cual fuere su Gr.: o dignidad masónica, debe golpearla por tres veces. Cada golpe se halla ligado a una sentencia bíblica y a un atributo: "Buscad y encontraréis (el Temp.:)", Golpead y se os abrirá (la Puerta)", "Pedid y se os dará (la Entrada)". A esos tres golpes sigue un período de espera.

 

          Una primera reacción desde adentro del Temp.: será dar un sólo golpe de respuesta. Significa que hay que esperar momentáneamente porque todavía no se está preparado o en condiciones de recibirnos (sea por la ejecución de alguna parte del Ceremonial, la realización de algún Trabajo, o para esperar la oportunidad de anunciar la llegada del foráneo al Venerable Maestro, por ejemplo). 

 

          Otra respuesta puede ser que escuchemos desde el interior tres golpes; significa que no se está trabajando en Pr.: Gr.:, por lo que si se conoce los golpes siguientes hay que darlos, y si no hay que retirarse.

 

          Podría ocurrir que no se recibiera respuesta. Significa que se sabe quién está afuera, y que por alguna razón ése no es digno de que se le tribute contestación. Que nunca le suceda a nadie tal infamia.

 

          Si no se recibiera respuesta porque el Temp.: estuviere vacío, nadie podría abrir la puerta sin la autorización del Dignatario correspondiente.

 

          Un golpear irregular de las puertas del Temp.: puede significar la ejecución de la entrada inicial del neófito a su Inic.: (hecho por el Pr.: Exp.: según el Rit.: del caso), o que hay un Prof.: llamando y desconociendo el sistema para anunciarse. Conviene en ese último supuesto sacarse en el interior las vestimentas masónicas y abrir la puerta para atender; no sería recomendable armarse (las Espadas al Orden) porque podría causarse un efecto negativo al extraño, aunque por supuesto debe restringírsele la Ent.:).

 

          Volviendo al golpe de respuesta interior que indica "esperar", el Cubridor Interno avisa el llamado en forma discreta al Pr.: Vig.: y sólo éste último lo anuncia en voz alta al Ven.: Maest.:, a cuya respuesta debe atender y obedecer. Este Principal le indicará cuándo se cerciorará de quién entra y bajo qué condiciones se permitirá entrar, lo que el Pr.: Vig.: comete al Cub.: Int.: en su ejecución. Si hubiere alguna dificultad, imprevisto o situación anómala, o se encuentra con la llegada de algún visitante ilustre, el Cub.: Int.: no debe resolver la situación por sí sino que debe transmitir la circunstancia al Pr.: Vig.:, quien a su vez consultará al Ven.:, de quien dependerá la decisión.

 

          Si ocasionalmente se trabaja con Cub.: Ext.:, éste debe golpear desde afuera (donde se encuentra) la puerta por tres veces y aguardar la reacción desde dentro, siguiéndose en más lo que ya se ha dicho.

 

          El Temp.: es un Recinto Sagrado, consagra A L.: G.: D.: G.: A.: D.: U.:. Por tanto, se debe entrar a El con la disposición de espíritu y ánimo apropiado. Adentro se guarda una sintonía y un Nivel de Conciencia más elevado, y si lo dicho no se observa se puede ocasionar una alteración. Por lo menos, gran cosa sería disponerse a entrar con una cuota de respeto, amén de las solemnidades del caso.

 

          Una breve meditación mediante una puesta momentánea de silencio o sobre alguna reflexión o frase (lo cual sería procedente tanto antes de entrar a trabajar como en forma personal cuando el grupo está en Log.: y nos disponemos a ingresar) no estaría de más justamente para lograr predisponerse a otra tonalidad como la que se observa dentro del Temp.:. Por supuesto, ni pensarse en entrar fumando. También recomendamos que nuestra conciencia no esté por ninguna razón alterada. Afuera del Temp.: dejaremos nuestras preocupaciones e inquietudes Profanas que puedan distraernos en Log.:. Se evitará asimismo la previa ingesta alcohólica o de cualquier otra clase de drogas (entrar así a un Temp.:, aparte de que no nos permite la concentración y espiritualidad necesarias, es una falta de respeto a los TTrab.: y a los HH.:). Desgraciadamente se ha mostrado común el "hacer Bar o Cantina" antes de comenzar, y si bien eso puede ser tolerable en pro de la interacción o buen relacionamiento fraternal, es deplorable pensarse en entrar a algo tan solemne como lo es una Cer.: Mas.: o a algo tan importante como un Temp.: Mas.: con unas copas (o algo más) encima.

 

           Con el estado espiritual de elevación que requiere las circunstancias, nos dispondremos a ingresar una vez nos han abierto la Puerta y concedido la Entrada.

 

           Hasta no ponerse entre Columnas no haremos el Signo Gutural. No se le ocurra a nadie perder tiempo saludando a los HH.: más  próximos a la Puerta, o como se ha visto desafortunadamente en una ocasión, saludar profanamente y en voz alta a los HH.: uno por uno. Por supuesto, una vez que se nos abrió la Puerta, no distraerse con HH.: que andan afuera. Al Temp.: se entra en Silencio, como en Sil.: debe estarse mientras se está fuera, porque los ruidos ajenos o externos distorsionan los Trabajos adentro.

 

           Una vez puestos entre CCol.:, con el Signo Gutural al Orden, el pie izquierdo hacia el Oriente y el derecho hacia el Sur o Mediodía juntos y angulados en 90o., daremos tres pasos sucesivos adelantando el pie izquierdo y llevando luego el derecho en la misma posición observada en cada uno de los tres pasos. Sin moverse se saluda en la pose descripta al Ven.: Maest.:, luego al Pr.: Vig.: y por último al Seg.: Vig.:. En la misma postura (Sig.: al Orden y pies juntos en ángulo recto -izquierdo hacia Oriente y derecho hacia Sur-), esperaremos las directivas del Ven.: Maest.:, y si éste nos recomienda "ocupar nuestro lugar", lo haremos con la Marcha ritual, con seriedad y en Sil.:, sin saludar a los HH.: por los quienes se pase. Si se autoriza la entrada “en Familia” se prescinde de los tres pasos, pero no del sentido de la Marcha y del uso el Sig.:. Todo ésto ha de seguirse tanto si se es H.: regular del Cuad.: (o sea, de la Log.: a cuyos TTrab.: se entra), como si se es H.: visitante. Si quien entra es una autoridad de la Gr.: Log.: o de otra Pot.: Mas.:, se observa el orden de entrada ceremonial del caso, todo lo que debe comandar el Ven.: Maest.: debidamente asistido.

 

            Volviendo a los tres pasos, hay varios usos y costumbres diferentes para darlos. A veces se da un paso pequeño, uno largo y otro tercero promedial ("entre el Miedo y el Atrevimiento se debe optar por la Prudencia"), o se acostumbra también dar un paso cada vez más largo que el otro, tendencialmente de 9, 12 y 15 pulgadas respectivamente (cuya adición mística da 36, y 3 + 6 = 9, el número de la Perfección que debe guiar nuestros pasos). La recomendación actual es que los pasos sean en lo posible los tres iguales entre sí (entre otras cosas, equivalente a la identidad potencial de las fuerzas de los Ternarios y Trípticos).

 

              QQ.: HH.:: Como en la Vida, en la Mas.: hay que saber andar porque en la nivelación y calibrado de nuestras opciones y pasos es que evolucionamos y adelantamos en facultades. El pensamiento debe guiar nuestra marcha con Prudencia, ponderando por igual todas las fuerzas y cualidades que se nos pone a disposición para hacerlas rendir su máximo. Y como a la Vida, la entrada al Templo debe tomarse en serio y con la lucidez y elevación que se merece. En la Existencia como en nuestros Santuarios se aprende, y ese internarse por sus laberintos requiere por lo menos de respeto y concentración, o siquiera una debida atención. Entrar el Temp.: significa ingresar a un Recinto Solemne y Sagrado cuyas Fuerzas Interiores están armadas por nuestra propia Energía. Ustedes elegirán si el Temp.: sirve para vuestra propia edificación anímica o como casa para dar alegre rienda y distensión a los vicios.

 


2003/12/14 El Signo Gutural

EL SIGNO GUTURAL Y LA PENA EN QUE INCURREN LOS AAP.: MMAS.: PERJUROS

 

        Sin entrar a polemizar en el tema sobre qué diferencias hay entre los vocablos "Signo" y "Símbolo", diremos que un "Signo" es un acuerdo convencional que traduce gráficamente un objeto o concepto con contenido predeterminado y concreto, y un "Símbolo" es también una convención, pero esboza una síntesis representativa de un conjunto de ideas cuyo alcance y significado queda librado a la inteligencia del intérprete. En muchos casos, sin embargo, no es posible hacer diferencias de grado entre una y otra palabra, ya que una convención puede a la vez ser Signo y Símbolo. En Mas.: es posible advertir en muchas ocasiones este fenómeno, como la letra "G" por ejemplo, y también lo es el caso del Saludo de nuestro Pr.: Gr.:, llamado también "Signo" o "Símbolo Gutural".

 

         Esta es quizá una de las primeras instrucciones que nos quedan grabadas, porque ya la conocemos en nuestra Cer.: de Inic.:, y una vez conocido ya nos será inolvidable y perfectamente identificable. En nuestra Inic.:, ya superadas las Pruebas de rigor, el Ven.: nos instruye personalmente cómo se realiza. Un posterior estudio recomienda que el Signo o Símbolo Gutural debe hacerse correctamente, o como se dice de acuerdo a Rit.:, "perfectamente encuadrado": la mano derecha abierta con el Dedo Indice formando una perfecta Esc.: recta con el Pulgar, que rodean a la garganta apoyando el Indice sobre ella y el Pulgar sobre el costado derecho del cuello. El brazo derecho formará un ángulo de 90 grados estricto (en realidad un encuadre perfecto de mano con brazo derecho implica colocar la punta del Pulgar derecho sobre la garganta), que al "desarmar", "quebrar" o "cubrir" (o sea retirar) el Signo se practica retirando el brazo hacia atrás y en 90 grados, manteniéndolo en ángulo recto como la Escuadra entre el Indice y Pulgar de la meno, que se desliza por la garganta con el dedo Indice, para dejar caer el brazo verticalmente cuando el antebrazo queda perpendicular a la línea de los hombros. No es correcto unir el Pulgar con el Indice derechos cuando se retira el Signo, como tampoco lo es, una vez ya caído el brazo derecho, hacerlo golpear contra la cadera o costado del muslo derecho, provocando ese ruido sordo tan molesto que equívocamente haría pensar en un golpe o gesto extra. El nombre de "Gutural" resulta porque la mano derecha apunta o abarca a la garganta.

 

        Como Signo, el Gesto Gutural indica el Gr.: de Ap.: en que se trabaja y circunvala el Temp.:, el nivel de HH.: con quien se está, y resulta un saludo del Gr.: de Ap.: de estricta observancia como si fuera una venia, sea cuando se nos saluda o se nos dirige en Log.: una alusión o la palabra, como también un signo de identificación en ámbitos no masónicos y dentro de la Log.: Hasta hace poco acompañaba al uso de las Herramientas por un H.: unido a su postura de pie, pero los recientes Congresos MMas.: de la Gr.: Log.: han desaconsejado su uso, permitiéndose dirigir la palabra con el gesto cubierto (sin él), lo que ha causado ciertas resistencias particularmente por razones de Tradición, por lo que algunos HH.: continúan utilizando el Sig.:, otros hablan sin él, y otros solicitan anuencia siempre al Ven.: para cubrirlo, en ocasiones cuando se lee un Trabajo escrito que requiere el uso de las dos manos para sostener o pasar las hojas y por razones de comodidad. El conocimiento del Sig.: Gutural habilita al Ap.: a ser reconocido por su Gr.: y le permite entrar en los TTrab.: si lo realiza correctamente al ser retejado.

 

       Como Símbolo, el Gesto Gutural apunta al órgano fonador, la Laringe, o a la Garganta, o sea la zona donde se produce el Sonido. Entre otras ideas, nos recuerda que nuestras palabras deben ser prudentes y rectas, o sea perfectamente encuadradas. No es sólo una invitación al Silencio, porque también recuerda una especie de Sello sobre el órgano emisor de la voz, sino a hacer buen y moderado uso de la palabra, tanto en la esfera Prof.: como en la Mas.:. La emisión de la voz no es sólo una propiedad que contribuyó al desarrollo de la Especie Humana sino un profundo Misterio, ya que la Palabra por sí es Creadora, y ésto no es mera Poesía. El Indice sobre la Garganta recuerda al filo de la hoja de un arma blanca, navaja o cuchillo que nos rememora nuestro deber de guardar Discreción sobre la Ord.: y sus Misterios o asuntos tratados interiormente. En el ámbito Prof.: el Gesto Gutural recuerda al ademán que entre niños de los países anglosajones realizan representando que se ha hecho un juramento inviolable, de ahí su probable origen que llegó por los usos ingleses a nuestra Ob.: Hay cierta coacción a través de él de no revelar nuestros Secretos a los PProf.:, y que nos destaca y reafirma la Promesa de Honor hecha en la Cer.: de Inic.: de no revelar jamás a nadie nuestras tareas y asuntos por obras, escritos o palabras, so pena de caer en "la Pena en que incurren los Aprendices Masones perjuros".

 

        ¿En qué consiste esto de "la Pena en que incurren los AAp.: MMas.: perjuros"?. En principio su significado parece terrible. A veces se nos dice que los MM.: preferiríamos cortarnos o seccionarnos la Garganta antes que violar nuestro deber de reserva. En otros casos nos recuerda que se nos seccionaría la Garganta y nuestro nombre sería recordado con el anatema de Traidor; que se nos mataría y se nos enterraría a la orilla del Mar de modo que la Marea o el avance de las olas borrara todo vestigio o rastro nuestro, y otras puniciones de semejante violencia. Actualmente hoy no se amenaza con tales rigores, pero sigue vigente una pena para los AAp.: MMas.: perjuros que incumplen su Promesa, quizá más tormentosa y permanente porque dura como la Vida misma, que es la del  Deshonor y Descrédito en que cae la persona que traiciona la palabra dada, lo que masónicamente tampoco nos hará dignos para acceder a otros GGr.:.

 

        QQ.: HH.:: El correcto uso de nuestro Signo o Símbolo Gutural nos permite un buen desempeño dentro del Pr.: Gr.:, nos demanda una conducta de Prudencia y Reserva en el hablar y nos recuerda que la Promesa de no revelar nuestros Misterios o Obras no se agota en la Cer.: de Inic.: sino que es de aplicación permanente y durará de por Vida, estemos dentro o fuera de la Mas.:. Pensemos si nuestras actitudes y si nuestra Discreción están bien encuadradas con aquél, y perseveremos por que no sea un sólo gesto exterior sino una actitud interna de Vida.


2004/11/27 El sol en su Meridiano

OBSERVAR EL SOL EN SU MERIDIANO

Entre los múltiples simbolismos y complejidades del Rit.: Mas.:, y especialmente durante el desarrollo de los TTrab.:, existe una serie de expresiones y frases a las que nos acostumbramos a escuchar durante las sucesivas TTen.:, pero ante las cuales no nos detenemos a analizar su significado. Sin embargo, cuando tenemos la oportunidad de hacerlo, nos sorprendemos con que la respuesta no aparece con facilidad. Es deseable que el M.:, no obstante la vigilancia y empeño que debe poner en la construcción de su personalidad, también se preocupe por estudiar la riqueza que oculta el Rit.: de la Ob.:, porque en él se hallan muchas pistas y claves para desentrañar los Misterios de esta Aventura de hacer Masonería, y especialmente deberíamos prestar atención a esas expresiones que en el Simbolismo aparecen fugazmente, casi desapercibidas en esa maraña compleja que resulta ser el ceremonial Mas.:, pero que poseen incalculable valor. Nunca no ha dejado de llamar la atención una de estas expresiones, cual es "Observar el Sol en su Meridiano", y que será objeto de nuestras reflexiones. La expresión "Observar el Sol en su Meridiano" aparece en el Rit.: del Ap.: y en ocasión de la Apert.: de los Ttrab.:. Preguntado el H.: Seg.: Vig.: por el Ven.: Maest.: para qué ocupa el lugar del Mediodía, este primero contesta "Para mejor observar el Sol en su Meridiano, mandar a los Obreros al Trabajo y llamarlos a la Recreación, a fin de que la Orden reciba Honra y Gloria". Esta respuesta está muy relacionada con el hecho de que los TTrab.: comienzan ritualmente "a Mediodía en punto". El Ven.: pregunta al H.: Pr.: Vig.: sobre a qué hora comienzan sus TTrab.: los AAp.: MMas.:, quien le informa que comienzan a Mediodía en punto. Como el H.: Seg.: Vig.: está siguiendo simbólicamente la marcha aparente del Sol hacia el Cenit, el Ven.: lo interroga sobre la hora y aquél da noticia a la Primera Luz de la Log.: que ha llegado el momento propicio para comenzar la labor del Tall.:, señalándole que se está en la hora exacta para iniciarlos: "Mediodía en punto, Ven.: M.:". Será necesario explicar la expresión "Observar el Sol en su Meridiano" haciendo referencia sumaria a algunas cuestiones sobre Astrología y Astronomía, la orientación de la Log.: y la alusión a que los TTrab.: comienzan a Mediodía en punto y terminan a Medianoche en punto. Hagamos un repaso sobre la orientación y las representaciones astrológicas y astronómicas de la Log.:. Como se sabe, el decorado del Tall.: es una representación simbólica del Universo (la palabra "Logia" proviene, entre otros orígenes, del sánscrito "Loka", que significa "Mundo" o "Universo"). El techo tachonado de estrellas representa a la Bóveda Celeste, los signos zodiacales simbolizan a los Doce Tutores astrales de nuestro Sistema Solar, la marcha ritual en sentido antihorario hace alusión al Movimiento Aparente del Sol por los doce Signos del Zodíaco a lo largo del "Año Solar" (unos 25.868 años terrestres). El Sol y la Luna, representados en el techo del lado del Or.: hacen referencia a los principales astros rectores de la Tierra, y la altura y tamaño simbólico de la Log.: es desde el Centro de la Tierra hasta el confín del Cosmos. Recordando simbólicamente a la orientación que poseían los antiguos Santuarios Iniciáticos, como la Gran Pirámide o las Catedrales góticas, el Temp.: posee cuatro lados que corresponden a los Puntos Cardinales y que en sentido Antihorario son: a) Occidente, hacia la entrada del Templo, luga donde toma asiento el H.: Pr.: Vig.:, con Bóveda Celeste oscura y cubierta de nubes y las CCol.: J.: y B.:; b) Sur, o Mediodía, donde toma asiento el Seg.: Vig.:; c) Oriente, hacia el fondo y en el terreno más alto del Temp.: luego de traspasados los tres escalones, donde toma asiento el Ven.: y con Bóveda Celeste iluminada y despojada de nubes; y d) Norte, donde toman asiento los AAp.:, lugar de oscuridad y llamado también "el Lado Profundo" u "Oscuro". Esta orientación, que hace referencia al Movimiento Aparente del Sol en el hemisferio nórdico y más propia para las LLog.: del Norte, no resulta congruente con el Movimiento Aparente del Sol en el Hemisferio Sur. En efecto, el Movimiento Aparente del Sol no es igual en el Norte como en el Sur, cuando lo hace alrededor de la Tierra. En el Hemisferio Septentrional el Sol sale por el Este, llega a su punto más alto por el Sur al Mediodía (en latín "Meridies", que significa "Sur" y de ahí la palabra "Meridiano"), se pone por Occidente y se oculta a medianoche en su punto más bajo del Norte (el lugar simbólico de los AAp.:). Por el contrario, en el Hemisferio Sur el Sol nace por el Este, llega a su punto más alto en el Norte, se esconde por el Oeste y a medianoche está en el Sur. De lo expuesto se deduce que la ubicación en nuestros TTemp.: del Ven.: (Oriente), Seg.: Vig.: (Sur o mediodía nórdico), Pr.: Vig.: (Occidente) y AAp.: (Norte), es una reminiscencia del origen septentrional o nórdico de la Mas.: actual, aunque incongruente con nuestro Hemisferio Sur, por lo menos si tomamos en cuenta el movimiento aparente del Sol alrededor de nuestro planeta. Sin embargo se corresponde con el Movimiento Aparente del Sol a través de los Signos del Zodiaco. En nuestras Latitudes la ubicación correcta sería a nuestro entender: Ven.: al Oriente (igual), Seg.: Vig.: al Norte (corrección, donde el Sol llega a su máxima altura diaria), Pr.: Vig.: al Occidente (igual), AAp.: al Sur (corrección, en el Hemisferio Sur "Lado Profundo"). : . También la marcha en sentido Horario, adoptada a raíz de nuestro últimos Congresos MMas.:, es comprensible para el Hemisferio Norte pero inconsecuente con el Hemisferio Sur, por lo que debería restaurarse la Marcha Antihoraria (a partir de las CCol.:) Occidente-Sur-Oriente- Norte, que coincidiría además con el Movimiento del Sol por el Año Solar. Los Signos del Zodiaco en el Temp.: pueden dejarse como están, ya que la Eclíptica es Absoluta para los dos Hemisferios. Así en nuestras LLog.: sureñas el Seg.: Vig.:, ubicado en el ala Sur del Temp.:, que observa al Sol en su Meridiano ("Meridies" o "Sur") señala lo que sería para el Hemisferio Nódico el punto más alto y donde mayor esplendor alcanza el Sol, que marca el comienzo de los TTrab.: del Tall.:. Como en el Hemisferio Sur el punto más alto del Sol se encuentra en el Norte (coincidente con la Col.: de los AAp.:), en nuestras Latitudes el H.: Seg.: Vig.: contempla estratégicamente desde el Sur al Sol en su punto más alto (Norte). No obstante, a pesar de esta salvedad, la interpretación, significado y trascendencia filosófica del simbolismo Mas.: de la expresión "Observar el Sol en su Meridiano" no ha perdido vigencia. Cuando el H.: Seg.: Vig.: se ubica en su lugar "para mejor observar el Sol en su Meridiano" lo hace para estar atento al pasaje del Sol por su punto más alto o Mediodía, que señala la apertura ritual de los TTrab.:, que tienen duración simbólica desde el Mediodía en punto hasta la Medianoche en punto. Este período de la labor en Ten.: de Ap.: es meramente ritual, y se ha observado su origen en el Mazdeísmo iniciático, en la antigua Persia, donde Zoroastro y sus discípulos se reunían y comenzaban su actividad cuando el Sol se ponía exactamente en su punto más alto (Mediodía), prolongándose la jornada hasta la Medianoche, culminándose los TTrab.: con un Convite o Banquete de clausura. Algunos autores remontan esta práctica aún más atrás en la Historia, exponiéndola como ya practicada por antiguas Escuelas Iniciáticas del Antiguo Egipto. En la Mas.: medieval, el Mediodía marcaba el fin del trabajo operativo para discutir sobre el Arte, admitir miembros y reparar fuerzas. Hechas todas estas disquisiciones, nos resta estudiar el contenido filosófico de la expresión "Observar el Sol en su Meridiano" o "Mediodía". En el plano de la vida diaria, es común reconocer que el Mediodía es el momento del día en que el Hombre y todas las criaturas poseen la plenitud de sus potencias físicas y mentales. En este orden de ideas, el H.: Lumen sostiene que el pasaje del Sol en su Movimiento Aparente alrededor de la Tierra a través de sus cuatro puntos o "Puertas" es representativo del Ciclo de la Conciencia Humana. Así el Mediodía, momento en que el Sol se muestra con su mayor fuerza, coincidiría con la representación del momento en que nuestra Mente se encontraría en la cumbre de su capacidad. Debemos recordar que la Enseñanza Iniciática exige de nosotros la total Concentración para poder captar su rico bagaje de Sabiduría. Castaneda menciona cómo el Brujo Juan Matus lo hacía entrar en estados de Conciencia Acrecentada a fin de instruirle en el Conocimiento, ya que requería de él toda su atención para ello. También existen antiguos Rituales Masónicos que requieren previamente al inicio de los TTrab.: un instante de Silencio con el objeto de despejar de nuestro pensamiento toda cuestión profana que pudiera entorpecernos en nuestra concentración y para atender al desarrollo de la Ten.:. Trasladando lo sobredicho a nuestro tema, resulta claro que el H.: Seg.: Vig.: controla que exista el clima necesario de compenetración para que los HH.: puedan dedicarse a la labor del Tall.:, y especialmente a que los AAp.: se encuentren bien dispuestos para recibir su Instrucción. La facultad de dedicar todas las energías al Aprendizaje se encuentra apoyada en la Disciplina del Silencio, que permite al H.: de Pr.: Gr.: concentrar todos sus sentidos para captar y procesar la Inst.: que recibe reunión a reunión. Cada H.:, que es también un Universo o Logia como persona, debe estar atento y expectante al momento propicio en que todas sus facultades y energías estén reunidas para proyectarlas hacia la Acción y las Realizaciones. Observando el Sol de nuestro Espíritu preparado para toda Obra en el Meridiano de nuestra Voluntad y Posibilidades bien dispuestas a trabajar, se logra la conjunción necesaria para conseguir las Metas que nos propongamos. Es probable que la expresión "Observar el Sol en su Meridiano" también nos ponga al tanto de una Disciplina de la Atención y la Observación, con el fin de estudiar profundamente nuestro Interior y al Mundo Exterior para conocerlos y dar con los medios para perfeccionarlos. El Trab.: Mas.: es así exigente porque requiere lo mejor de nosotros mismos. En otro orden de asuntos, la expresión "Observar el Sol en su Meridiano" podría significar también nuestro deber de velar por que nuestros esfuerzos estén siempre inspirados y encaminados hacia los más altos y nobles ideales, con la intención de llegar en lo posible hacia lo Superior, como lo conceptualizara Griffin. QQ.: HH.:: Que el momento en que se nos llama al Trab.: de Log.: se encuentre el Sol de nuestro Espíritu bien alto y vigoroso en el Meridiano de sus Potencialidades, a fin que podamos aprovechar al máximo la Enseñanza de la Ord.: y de rendir lo más posible en la tarea de lograr una Inst.: más poderosa y un Mundo mejor. Tengamos siempre el Sol de estos Proyectos nuestros ubicados en el Meridiano de nuestros Ideales, cuya expresión más elevada está simbolizada para los MM.: en la figura del G.: A.: D.: U.:.


SOLSTICIOS Y EQUINOCCIOS 2001DIC28

SOLSTICIOS Y EQUINOCCIOS

 

        El Universo es una enorme Orquesta cuya Música anima la Danza Cósmica de las Esferas y de todo lo que existe. Esto no es una imagen poética sino una realidad que ya se había advertido en la Antigua Grecia. Pitágoras en este caso había sentado en Occidente las bases al respecto, y ya los arcaicos griegos y romanos basaban su ideal de Perfección en mantener una Vía "en consonancia" (término muy aplicado en Música del latín "cum sonare", "sonar con") con el Universo. Y bien cierto es la necesidad de vivir en esta Armonía no sólo con las Esferas sino con el propio Mundo que nos rodea, ya que los mismos fenómenos que se dan en el Macrocosmos también se dan en el Microcosmos, incluso dentro de nuestro ser que de por sí es todo un Universo, de ahí también la necesidad de estar también "en Paz y Armonía con nosotros mismos". "Como es arriba es abajo" es un axioma hermético que hoy encuentra confirmación a nivel científico. Los mismos fenómenos se repiten en las Galaxias, los Sistemas, los Astros, las Creaturas y la Materia. Las Esferas Celestes y los Seres Vivientes están integrados por múltiples unidades sometidas a constante movimiento interno con ciclos de Nacimiento, Crecimiento, Desarrollo y Extinción (o Transformación); no hay un Elemento en el Universo que no se encuentre en la Tierra (hasta ahora por lo menos según lo entienden las más modernas investigaciones científicas). Tampoco hay que adentrarse muy lejos para comprender el por qué de las cosas; dentro de nosotros mismos, en nuestro pequeño Universo, tenemos la Clave para entender y cambiar nuestra Realidad, lo cual nos proporciona a su vez pistas para conocer a nuestro Entorno Exterior. "Conócete a tí mismo y conocerás el Universo", la leyenda en la Entrada del antiguo Templo de Delfos, nos muestra que dentro de nosotros están las respuestas de Todo ya que nuestro Cosmos corporal e interior guarda una Correspondencia estructural semejante con el Macrocosmos. Pero a su vez, sin perder nuestra individualidad microcósmica, formamos parte del Sistema Macrocósmico cual células o partículas especializadas dentro del Cuerpo Universal y todo cambio en cualquiera de sus partes, a la corta o a la larga, influirá en el resto. La Ecología, hoy tan en boga, se basa en este principio de interacción, correlación y relación armónica entre los Seres y el Mundo.

 

         El Hombre desde muy antiguo comprendió esta correspondencia estructural y su integración inescindible con su Universo. En la investigación de los enigmas de la Naturaleza, en el estudio de los Astros, ha buscado no sólo explicar cómo y por qué se desenvuelven sino que ha intentado estudiar cómo repercuten y cómo se relacionan con uno mismo, y a través de ellos ha querido definirse y explicarse. El Ser Humano comenzó a intentar explicar su Alrededor a través del Estudio del Macrocosmos exterior natural y astral, y sabiendo la correspondencia entre uno y otro proyectó las reglas que encontraba en el segundo para ver cómo se entendía el primero. Se advirtió una regularidad en los fenómenos astrales, manifestada a través de movimientos cíclicos o periódicos, y se comprendió que coincidían o se relacionaban con fenómenos climáticos, naturales o de la vida de un Pueblo o persona, que a su vez también se definían en Ciclos o Períodos que pautaban la naturaleza de cómo devendrían los acontecimientos. Al principio se habría desarrollado estas investigaciones como método para ayudarse en la supervivencia (particularmente con la Agricultura, porque las temporadas la de plantaciones y cosechas precisaban condiciones climáticas especiales); la Astrología, la comprensión religiosa, filosófica y científica, seguramente vinieron después y ayudaron a formar Sistemas de interpretación intelectual sobre el cómo y el por qué y sobre la interrelación entre los Astros, la Naturaleza y el Ser Humano. En este estudio de cómo los Astros se relacionaban con la Naturaleza y la Vida del Hombre adquiere relevante importancia la consideración sobre los Solsticios y los Equinoccios, acontecimiento astronómico que guarda relación con fenómenos climáticos y etapas fundamentales de la Naturaleza y el Ser Humano.

 

           En su movimiento aparente por la Bóveda Celeste, el Sol describe una trayectoria hacia el Este conocida como "Eclíptica", anual y a través de las Casas Zodiacales. Esta línea no coincide con el Eje del Ecuador Terrestre y que sobre la bóveda se proyecta en el Ecuador Celeste, y con respecto a éste la Eclíptica se presenta como una línea inclinada, lo que evidenciará los fenómenos que intentaremos señalar más adelante.

 

           La Eclíptica, en su proyección con la línea del Ecuador (o proyectada ésta sobre la Bóveda Celeste), en determinado momento coincide con la segunda en un Punto al pasar el Sol por el Signo de Aries, lo que se llama en Astronomía "Punto Aries", anualmente correspondiente entre el 20 y 21 de marzo, punto convencionalmente ubicado en el Oeste. El Sol se encuentra sobre el Ecuador y sus Rayos se reflejan equidistantes sobre las dos Latitudes (Norte y Sur), y eso hará que el día dure igual que la noche. A esta etapa se la conoce como "Equinoccio", palabra que deriva de la palabras latinas "aequus" ("igual") y "nox" ("noche"), por lo que traducido literalmente significaría "igual noche", en alusión a la equivalencia horaria de ésta con el día. Para quien no está en el Ecuador el Sol estará con respecto al Horizonte racional doce horas sobre él y doce horas debajo. La declinación en el Equinoccio de Aries es nula y su ascensión recta 0 grado.

 

          Al ascender el Sol en su declinación llega a un punto máximo coincidente con la casa de Cáncer a unos 23o. 27´ actualmente del Ecuador (a la altura del Trópico de Cáncer terrestre), máxima latitud igual a la oblicuidad de la Eclíptica y con una ascensión recta de 90o., donde logra el Sol su máximo acercamiento a la tierra por el Hemisferio Norte, que hará que los rayos solares caigan más perpendicularmente sobre el Norte en esta etapa (alrededor del 21 o 22 de junio) y por ende aumente la temperatura terrestre en dicha zona; la mayor cercanía del Sol aparejará mayor Luz y por tanto un aumento en la duración del día en el Hemisferio Norte, que en esta etapa llegará a su máximo. Por lo contrario y debido a la forma de la Tierra, el Sol estará más "alejado" del Hemisferio Sur, cayendo entonces sus Rayos en forma más inclinada y por ende en dicha mitad el clima será más frío y el día será el más corto del año. En el Polo Sur el Sol será imperceptible comenzando la larga Noche que durará seis meses. Pero en dicho período, donde el Sol llega su punto más alto de la Eclíptica, parecería que se detuviera sobre el Horizonte por un tiempo (siempre en su movimiento aparente por la Bóveda Celeste) y quedará "quieto" en dicho lugar, ocultándose en el mismo sitio como si "parara", momento que se conoce como "solsticio", palabra de origen latino compuesta de dos vocablos de dicho idioma, "sol, is" (vocablo correspondiente al español "Sol") y "stare" o "sistere" (verbos equivalentes a "estar" o "permanecer" en sentido temporal).

 

            Al continuar el Sol su ruta por la Bóveda Celeste nuevamente llega a un punto de coincidencia con el Ecuador Celeste al pasar por Libra, por el 23 de setiembre aproximadamente y en el extremo oriental de la Eclíptica, donde desde el punto de vista de la duración del día y la noche hay una nueva equivalencia entre ambos, y esto señala otro "Equinoccio". La declinación es nula nuevamente y la ascensión recta 180 grados.

 

           Por último, el Sol llegará dentro de la Eclíptica a su declinación más baja al llegar sobre el Hemisferio Sur por la altura del Trópico de Capricornio (23o. 27´ "debajo" del Ecuador), con una ascensión recta de 270o., y veremos una nueva "detención" momentánea del Sol en este extremo por el 21 o 22 de diciembre, lo que nos indica la presencia de otro "Solsticio". Se advertirá fenómenos inversos o "negativos" respecto al Solsticio anterior ya que el Sol se encuentra en la antípoda de su posición de junio. En el Hemisferio Sur, donde los Rayos solares caerán con mayor perpendicularidad y donde el Sol estará más "cerca", el día será el más largo del año mientras que en el Norte, donde los Rayos caerán con mayor inclinación, la noche será la más extensa. Así el clima será más caluroso en el Sur en esta etapa mientras que el Norte presentará sus temperaturas más bajas. Comenzará el "día polar" en el Polo Sur mientras que en el Polo Norte, donde el Sol ya no será visible, se inaugura una larga noche por seis meses hasta el próximo Solsticio (donde se dará lo inverso).

 

           Como el Sol continúa su Ruta Celeste por la Eclíptica, nuevamente aparecerá por el "Punto Aries" en marzo, lo que determinará que la sucesión de estas cuatro etapas descriptas se suceda año tras año en forma cíclica y permanente. 

 

            Estos cuatro extremos del Movimiento Aparente Solar donde en dos de los cuales la duración del día iguala a la de la noche (Equinoccios de marzo o Aries y de setiembre o Libra) y en los otros donde se produce el día o la noche más larga del año según los Hemisferios (Solsticios de junio o Cáncer, llamado también "hienales", y de Capricornio o diciembre, conocidos por "vernales") marcan la entrada de las Cuatro Estaciones, de tres meses cada una. En los Solsticios la diferencia entre la duración del día y la Noche llega a su máximo, y en los Equinoccios dicha prolongación se equilibra en tiempo. Siguiendo una Ley Universal de Coexistencia de los Contrarios, en el mismo Planeta Tierra tendremos Estaciones antitéticas donde se marcan efectos naturales inversos pero que poseerán en común su carácter solsticial o equinoccial según los casos (el Tercer Aspecto Unificador de los contrarios, además de su temporalidad en el año (Cuarto Aspecto Realizador). La entrada del Sol en Aries (convencionalmente el 21 de marzo) inaugura el Otoño en el Hemisferio Sur y la Primavera en el Norte; el ingreso en Cáncer coincide con el Invierno en el Sur y el Verano en el Norte; la introducción en Libra marca la Primavera en el Sur y el Otoño en el Norte, y el pasaje por Capricornio inicia el Verano en el Sur y el Invierno en el Norte.

 

           Cada una de estas etapas estacionales inauguradas por los diferentes Equinoccios y Solsticios se corresponde también con modificaciones climáticas de importancia en la Tierra, marcado por perpendicularidad de la caída o ángulo de incidencia de los Rayos solares. Los máximos y mínimos de temperatura se advierten en los Solsticios (mayor calor en Verano y frío más acentuado en Invierno, según Hemisferios y Estaciones), mientras que en los Equinoccios de Otoño y Primavera parecería llegarse a un punto de equilibrio térmico, produciéndose un descenso o ascenso según la proximidad del Invierno o el Verano respectivamente. La evolución de la Naturaleza parece acompasarse con esta alternancia de Solsticios y Equinoccios, influida por la intensidad solar y las variaciones climáticas cíclicas. En Invierno se registra la mínima actividad vital, produciéndose un compás de resistencia hasta la  máxima intensidad en el Verano para decaer al llegar el Otoño (época de madurez y cosecha de los productos de la Primavera) y después disminuirse a medida que se aproxima el próximo Inverno. A su vez, los Solsticios de Invierno y Verano marcan una época de máximos contrastes climáticos y vitales entre los Hemisferios Sur y Norte para llegar a un breve punto de casi semejanza en los Equinoccios de Otoño y Primavera (aunque después evolucionarán según las latitudes hacia estados diferentes). Pero estos cuatro estadios equinocciales y solsticiales son extremos y por tanto breves; en los Solsticios la intensidad solar, climática y vital puede ser la máxima en Verano o mínima en Invierno pero ésta disminuirá o crecerá al llegar el Otoño o Primavera respectivamente, y asimismo el precario equilibrio de los Equinoccios de Otoño y Primavera se desestabilizará hacia una disminución o aumento en las fuerzas naturales según avancemos hacia el Invierno o Verano respectivamente. En fin, dos épocas de estabilidad (con un punto equilibrante en la entrada de cada Equinoccio) y dos de total inestabilidad, extremas como breves y contrastantes entre los dos Hemisferios de la Tierra en un sólo año que marcan hitos importantes, donde las fuerzas Macrocósmicas del Sol y las Estrellas (constelaciones zodiacales y las que conforman la Bóveda Celeste) se proyectan o corresponden con la vida Microcósmica de la Tierra.

 

          Esta coincidencia astronómica, climática y biológica, con sus particularidades y contrastes como los que hemos descrito, seguramente llamó al Ser Humano la atención desde mucho tiempo atrás, quizá tan atrás que se pierde en los abismos del Pasado y de la Humanidad. El descubrimiento en la Naturaleza de ese Reloj cuyos cuartos de hora corresponden a las Cuatro Estaciones ya se había comprendido en los más remotos tiempos, y los seres vivos no escapan a su influencia, al punto tal que llevan el movimiento estacionario en sus propios genes; ya se ha encontrado recientemente regiones en el ADN de los cromosomas desde los hongos e insectos hasta los Seres Humanos que regulan los ritmos estacionales, prueba contundente que demuestra nuestra sincronización con los Movimientos Astrales. En los cultos a las Fuerzas Naturales y a los Astros sin duda los Solsticios y Equinoccios formaron parte importante de reverencia, como puede advertirse en los Estudios sobre Religiones de pueblos primitivos y de Religión comparada, que por su riqueza no podemos detallar. Y no es para menos; ligada al principio la Religión a la supervivencia, seguramente el Hombre, desde siempre atraído por la necesidad de explicar y dominar los Misterios que le rodeaban, comprendió desde muy antiguo la correspondencia entre lo climático y lo que obtenía por su caza o recolección, sus ganados y cosechas más tarde. En los diferentes períodos estacionales advirtió cuáles eran los más propicios para la abundancia y para la escasez, para la preparación y para la cosecha, y luego aprendió a prever y medir esos períodos orientándose en los Signos de la Naturaleza y en las observaciones astrales. En el descubrimiento de la producción periódica o cíclica de los Solsticios y Equinoccios comprendió y pudo marcar cuándo comenzaban y también finalizaban cada uno de esos períodos estacionales. Al comprender este Lenguaje de la Naturaleza y de las Estrellas, también la Vida del Hombre se orientó conforme a ellas, porque esto garantizaba su subsistencia. Sin embargo, cuando la Religión comienza a dirigirse al Interior de cada Individuo, vemos que los Solsticios y Equinoccios aparejarán también un significado espiritual. Porque es cierto que los Solsticios y Equinoccios también operan transmutaciones invisibles a nivel espiritual y a nivel de la Humanidad, como observará Cassard.

 

        La Agricultura, que marca un pilar fundamental en la Evolución de la Humanidad, fue una de las más beneficiadas por la comprensión de los Solsticios y los Equinoccios. Los más primitivos Calendarios (hechos al principio por necesidades estrictamente agrícolas) siempre están referenciados con la Agricultura, y los inicios del ciclo anual generalmente toman comienzo en un Solsticio o Equinoccio, o en oportunidad cercana a su entrada. Por ejemplo, en Egipto antiguo el año comenzaba en el período de "Shait", época de inundación del Nilo coincidente con nuestro mes de junio (entrada del Solsticio de Cáncer). El Calendario de Guezer está siempre referenciado a los trabajos agrícolas de cada período y señala una época coincidente con marzo-abril y la entrada en Aries (Nizán) para la recolección de la cosecha. El primitivo Calendario romano comenzaba en marzo (recién con la reforma Juliana se transferirá el principio del año a Enero -"Januarius"-), coincidente con la Primavera en dicha latitud y la época de las cosechas, que inauguraba las Bacanales, Fiestas de la Fecundidad y del Triunfo de la Vida en la Naturaleza que se pierden en la Historia y se relacionan con otros dioses de la Generación o de la Resurrección como Osiris, Astarté, Freya, Afrodita o Venus, que era también la diosa de la Fecundidad de la Tierra que renacía luego de cada Solsticio, y por supuesto Dionisos o Baco. Los Celtas también rindieron culto especial a los Solsticios y Equinoccios, haciéndose aún hoy Fiestas anuales importantes por quienes manifiestan recoger su legado. Toda una Tradición que todavía importa a la producción agrícola y de la cual no ha podido desprenderse ni el Cristianismo (a pesar que se originaba en creencias "paganas") ni la Sociedad Secularizada actual. Por donde lo queramos ver, los Solsticios y Equinoccios forman parte de la Vida del Ser Humano, como veremos más adelante.

 

         Estas arcaicas veneraciones a la entrada de los Solsticios y Equinoccios, que se remontan a los más lejanos tiempos de la Humanidad, han servido a algunos de base para fundamentar que la Masonería proviene de la más remota Antigüedad. En Masonería Simbólica sólo se celebra las Fiestas Solsticiales, que se hace coincidir en los 24 de junio (Fiesta de San Juan, verdadero Día del Ap.:) y 21 de diciembre (Fiesta del Sols.: de Ver.:). La diferente graduación de la Luz, que orienta a la Ord.:, determina que la oscuridad del invierno sea espiritualmente propicia para las IInic.:, y la luminosidad del Verano favorezca la instalación de los GGr.: MMaest.: y hasta VVen.: (aunque se prefiere en el último caso el Equinoccio de Primavera u Otoño según el Hemisferio Norte o Sur). En los Equinoccios, que se celebrarían en los CCap.:, en la Mas.: Simbólica uruguaya se hace coincidir el 21 de marzo con el Día del Compañero y el 21 de setiembre se festeja el Día del Ap.:. El Equinoccio de marzo es propicio para el inicio anual de los TTrab.:; tradición que viene del Norte ya que allí es Primavera y el Sol se encuentra con fuerza, y más por razones de conveniencia el Sur la mantuvo, ya que en el Solsticio de diciembre (cuando cesan los trabajos hasta el Equinoccio de marzo) en el Norte hay poca intensidad del Sol y se inicia el período de Oscuridad simbólica, pero en el Sur comienzan las Vacaciones de Verano, donde todos naturalmente se dispersan o disminuyen su ritmo de actividad, con lo que decrece el Trab.: Mas.:. Se dice que los antiguos conocían en lenguaje metafórico a los Solsticios y Equinoccios como las "Puertas del Cielo", y así también se conocería en la Iglesia (Psal. 78 -77-:23), de las cuales las dos principales eran las del Norte y las del Sur, las cuales servían de límite o "nec plus ultra" al Sol y se corresponden con las CCol.: B.: y J.: en nuestra Log.:, Puertas extremas que en la Leyenda de los Doce Trabajos de Hércules (analogía del Zodiaco) limitaron sus viajes. Las Puertas Celestes del Norte (Cáncer) y del Sur (Capricornio) eran también conocidas como la "Puerta de los Mortales" o "del Infierno" (que franqueaba el paso de los morales) y la "Puerta de los Inmortales" o "del Cielo" (que daba paso a los dioses), respectivamente. Por eso los Pitagóricos consideraban que el Alma, liberada por la Muerte, ascendía y entraba al Cielo por la Puerta Solsticial de Cáncer hasta que al liberarse definitivamente después de Reencarnaciones penetraría al Cielo para siempre por la Puerta Solsticial de Capricornio. Custodiando estas Puertas estaba para los romanos el dios Jano, quien abría el Cielo a la Luz y lo cerraba como Portero Celestial, cuyos atributos más característicos son la Llave y las Dos Caras (de ahí el nombre de "Jano bifronte"), que representan el conocimiento del Pasado y del Devenir. En algunas representaciones se lo llega a ver hasta con cuatro caras, y eso puede recordar a las Cuatro Estaciones o al Devenir. Era en Roma el dios del Cielo Luminoso y el dios de los Orígenes y Comienzos pero también el de los finales, y por ser el Portero Celestial era el dios de las puertas de los Hogares y de los días que se abrían invocando su nombre. Por la entrada del Solsticio de diciembre se realizaba las Fiestas Januarias que podrían considerarse antecedentes de las Fiestas desde el 1o. de enero, de ahí que el mes de enero se pasara, en la reforma Juliana del Calendario romano (antiguamente el Calendario en Roma comenzaba en marzo, mes del Equinoccio de Primavera, como dijimos), a inaugurar el año en el mes de Jano o Januarius (de ahí el español "enero"). En estas Fiestas Januarias los amigos y parientes se enviaban presentes, viéndose aquí un anticipo de nuestras Fiestas Tradicionales. El nombre latín de Jano es "Janus", que en latín significa "Puerta"  y en plural es "Janua"; así "Janua Coeli" son las "Puertas del Cielo" de los Antiguos. "Janus" o "Janua" ha sido relacionado con el nombre de Juan, vinculado en la adaptación que hizo el Cristianismo de las Fiestas paganas solsticiales puesto que dos Juanes presiden en el Santoral la entrada del Invierno y el Verano; de este modo el 24 de junio es el Día de San Juan Bautista (para algunos como Cassard el verdadero Patrono de la Masonería), que en épocas de oscuridad (que recuerda a la del Invierno moral humano) para Israel predicó ante un ambiente totalmente hostil la venida de la Luz del Cristo, y el 27 de diciembre el Día de San Juan Apóstol y Evangelista (a quien se venera por por la Ord.:), quien da testimonio directo de la Iluminación Crística, pero esto es en el Hemisferio Norte ya que el desfasaje solsticial en los dos Hemisferios terrestres también produciría cambios en los Santorales respectivos, porque en el Hemisferio Sur San Juan Evangelista debería recordarse el 24 de junio y San Juan Bautista el 27 de diciembre (al revés). Este dato es de relevancia por la importancia de San Juan en la Masonería, por cuanto se reconoce en nuestra Ob.: a las Fiestas Solsticiales como las "Fiestas de San Juan". Aparte, recordaremos que el 23 de diciembre (vísperas de Nochebuena) se venera en el Santoral a San Juan de Kety.

 

           Para la Masonería, que transporta el fenómeno astronómico y el Mito Cosmogónico a la Realidad Espiritual del Hombre, los Solsticios y Equinoccios constituyen cuatro estadios importantes en el Movimiento y Transcurso de la Realidad, de todas las Realidades que en verdad no son sino Capítulos de la Realidad Unica. Como dijera Heráclito, todo es Devenir constante, a través de cuatro etapas que él representó con los Cuatro Elementos (Tierra, Aire, Agua y Fuego). Véase así la correspondencia que después contemplará la Alquimia en cuatro Operaciones fundamentales de la Gran Obra (Arte Real, como le llamamos): Disolución, Coagulación, Putrefacción, Clarificación. Sucesión de operaciones antitéticas que se suceden en la consecución de Quinto Fin que es la Piedra ( o mejor dicho, Lápida). Ya hicimos referencia a las Columnas J.: y B.: como señaladores de los "nec plus ultra" solsticiales, pero también debemos buscar otra representación, dentro el Verdadero Universo que simboliza la Log.: (existe en sánscrito una palabra parecida a Logia que es "Loka" o Universo, de donde se ha querido ver un origen de la primera). Así tenemos en nuestro Sur un Occidente ariano nebuloso, el Norte canceriano oscuro, el Oriente librano luminoso y el Sur o Meridiano sagitariano resplandeciente. Concordante con los Pasos de la Vida que recordamos en nuestra circunvalación por el Templo, como dijera el H.: Valanzani.

 

        El Solsticio de Invierno representa una etapa de recogimiento, de reflexión dentro de un estado crítico de nuestras fuerzas anímicas en medio del triunfo de las agresiones negativas exteriores. Pero también es una época de Esperanza y de renovación del optimismo, de saber que si bien hemos llegado a lo más profundo de la depresión ahora comienza necesariamente un proceso de reordenamiento y reconversión espiritual al que nos dirigimos sin retorno. Las Fuerzas de la Noche, representadas en la Mentira, la Ignorancia y la Ambición, parecen tener su máxima potencia y semeja el momento más duro de la Batalla Espiritual, pero será la oportunidad de su inminente y paulatina declinación en el que cederán poco a poco a las Fuerzas de la Iluminación y la Vida, que impulsarán el Triunfo de la Luz que emana de la Ob.:, así como el Solsticio de Invierno marca el comienzo del fin de la mala Estación. El Solsticio de Invierno recuerda a la Muerte que en su carácter trascendental es un proceso difícil pero es la condición necesaria para que el Inic.: pueda elevarse hacia la Realización. En el Hemisferio Norte se vive la Navidad en un clima de recogimiento pero también de Fe en el Futuro, en la que se renueva los Votos de la Fe y que se traduce en el recordado Nacimiento de Jesús. Es en la oscuridad y la depresión anulatoria del Invierno donde se produce el verdadero Inicio, por eso la Muerte y el Nacimiento no son sino aspectos de un mismo fenómeno, visto desde dos perspectivas diferentes, por lo menos para quienes creemos en el Ciclismo del Devenir. La Vida nace de la Muerte, en la Muerte toma inicio la verdadera Vida, y este arcaico Misterio, que en realidad es el Norte de la Sabiduría Humana, se representa en las leyendas del Martirio, Muerte y Resurrección de Hiram y en el asesinato del Maest.: Hiram. La Muerte nos trae la Esperanza de la Resurrección porque la primera es el pasaje que asegura y trae de la mano a la segunda.

 

         En el Equinoccio de Primavera el ánimo se encuentra ya fortalecido y enhiesto. El predominio de la Vida es evidente. Espiritualmente reina visiblemente un retorno de la Fe y la alegría, que se advierte en el ánimo nuestro y de los que nos rodean, época para desarrollar los vínculos amorosos. Los espíritus se sienten renovados. En la Iconografía, la Primavera es representada como una joven hermosa (Símbolo de la fecundidad y de la Matriz o Crisol genitor) vestida con un traje blanco del lado derecho y negro del lado izquierdo (representación del equilibro por la unión de las fuerzas opuestas solsticiales) ciñéndose un cinturón de estrellas (en referencia al Cielo), portando además una corona de flores (símbolo de la Vida que renace) y apoyándose sobre un carnero (por el signo Aires que en el Norte inaugura la Primavera).     

 

         Al llegar el Solsticio de Verano se produce la culminación de la Plenitud espiritual, donde la algazara y el optimismo llegan a su máximo. En el Hemisferio Sur se vive por la Navidad un clima de intensa y particular emoción que anima las Fiestas de fin y principio de año donde se propicia el encuentro con amigos y familiares, época apta para repasar y evaluar lo vivido para luego planear y proyectarse aprovechando ese clímax espiritual para enfrentar las incertidumbres que aparejará el año siguiente. El Nacimiento del Cristo es el Triunfo total del Bien que inaugura una nueva Era. Las fogatas de San Juan que se hacen en las noches breves solsticiales de Verano en junio para el Norte y en diciembre para el Sur (que todavía vemos en algunos barrios donde se mete en la Hoguera a la representación en muñeco de Judas), no es sino una celebración del Triunfo de la Luz sobre la Noche y el deseo de mantener esa Iluminación perpetuamente porque la Luz permite el fortalecimiento de la Vida, ese deseo de dominar la Realidad venciendo o poniendo a raya a la Noche hermana de la Muerte, resabio de viejas fiestas paganas en cuyo significado hoy cada vez más nos cuesta creer pero que todavía repetimos como recuerdo de una Tradición de nuestros Padres que se remonta a generaciones atrás.

 

           Las Fuerzas declinan al aproximarse el Equinoccio de Otoño, pero todavía conservan su fuerza y frescura. Es una etapa de maduración, recuerdo, de recolección de experiencias pero también de previsión y preparación para las épocas desfavorables que se avecinan. El estado de ánimo debe encontrarse equilibrado para afrontar una época done vemos todo alrededor nuestro claudicar. El Otoño se representa con la figura de un Varón (presencia fecundante pero símbolo de culminación) vestido de igual forma que la mujer primaveral, pero con una canastilla (aludiendo a la maduración de lo originado en la Primavera) en una mano y una balanza en la otra (por la coincidencia en el Norte del Otoño con el paso del Sol en su eclíptica por Libra). Referido a la Mujer simbólica primaveral, el Varón otoñal es su complementario y no su antitético.

 

           Podemos advertir una correlación cíclica y alternada entre cuatro etapas: Inicio o Nacimiento, Crecimiento o Desarrollo, Plenitud o Adultez, Fin o Muerte. En toda la Naturaleza, en cada cosa, ser, Astro o Universo, en cada Alma o esencia puede advertirse este proceso que alterna entre máximos, períodos estables y mínimos. Recordando el axioma hermético de "como es arriba es abajo" captaremos que no hay nada que escape a esta Alternancia que se transforma y reinicia una u otra vez en forma continua. Este mecanismo se retroalimenta en una cadena cuyos eslabones se encuentran todos unidos, (representado en la Alquimia por el Uroboros, la Serpiente que se muerde la cola), cuya nueva entrada marca el Renacimiento de un nuevo ciclo. Mañana, Día, Tarde y Noche (cada día repite sintéticamente los fenómenos de los Solsticios y Equinoccios); Nacimiento, Crecimiento, Adultez y Decrepitud; Primavera, Verano, Otoño e Invierno; Ascenso, Afirmación, Plenitud y Caída; Guerra, Holocausto, Armisticio y Paz. Después de cada derrota personal se inicia un proceso de Reafirmación para superar la conflictiva. Tales son las Puertas que marcan cada etapa de un único movimiento que no cesa y no retrocede, que en el nombre Yávico o Tetragrammaton secreto se encuentran representados respectivamente en la primigenia letra "Y" (inicio o Solsticio de Invierno), "H" (desarrollo o Equinoccio de Primavera), "V" (plenitud o Solsticio de Verano) y nuevamente "H" (decadencia o Equinoccio de Otoño). Apreciemos que las dos "H" marcan los dos puntos de equilibrio equinocciales, siendo "Y" y "V" los extremos solsticiales, porque cierto es que entre los apogeos y crisis tenemos períodos de consolidación y estabilización, pero no son sino hitos de un movimiento tan perpetuo y continuo como el de las Estrellas. Como dijera Alberto Magno, no se puede ir de una extremidad para otra sin pasar por un medio, y de arriba hacia abajo (Verano a Invierno) o de abajo hacia arriba siempre se atraviesa una etapa intermedia necesaria (otoño y primavera respectivamente).

 

         Para las enseñanzas rosacrucianas, la secuencia entre los Solsticios y su interrelación con los Equinoccios y los fenómenos espirituales y naturales está influido por la intensidad de las fuerzas crísticas que actúan en esos períodos. En el Equinoccio de otoño (Primavera del Sur) comienzan por el Norte a actuar los Rayos vigorizantes del Cristo que actúan sobre cada átomo existente en la Tierra, que llegan al centro del Planeta por el Norte y cuya fuerza todavía no llega al Sur. En el Solsticio de Invierno (Verano sureño) los Rayos crísticos llegan al Centro de la Tierra y están en su mayor potencia, inaugurando el más grande despertar espiritual en ambos Hemisferios, pero la potencia mayor está en el Norte hasta que un día el Tercer Movimiento de rotación de los polos terrestres le dé al Sur la misma ventaja relativa. La influencia del Cristo purifica anualmente la Tierra hasta el Equinoccio de Primavera boreal (Otoño meridional), estando todavía activa la Vida en el Otoño sureño por mantenerse con vigor la Fuerza Crística por el retraso relativo de su poder en llegar al Sur, y en esa época egresa de la Tierra por el Sur para purificarse en el Sol de las contaminaciones que adquirió en nuestro Planeta (representado en la Muerte de Jesús para limpiar los pecados del Mundo por la Semana Santa, en la primera Luna llena después de entrado el signo de Aires -21 de marzo- y la subida posterior al Reino del Padre), y luego regresará con el Padre en el Solsticio de Verano norteño y de Inverno sureño, para retornar nuevamente en el Equinoccio de Otoño y ayudar así invisiblemente a la Evolución terrestre.

 

          Entre los extremos de las Fuerzas Blancas y Negras (o Solsticios) se da una Lucha constante y eterna cuyo fin es uno: la Evolución de todo Ser, que se perfecciona después de varios Ciclos o Renacimientos. Como dijera Lumen, el Ciclo de la Vida sigue el esquema de a Naturaleza, y si el Día y la Noche, el Invierno y el Verano se suceden, ¿por qué no admitir una sucesión de Nacimientos y Muertes en nuestras vidas? En los períodos intermedios: Mañana y Tarde, Primavera y Otoño, Desarrollo y Madurez; la Luz, la Vida y el Ser Humano se perfeccionan y los extremos gozan de su unión y belleza. Intentando transportar e interpretar el mensaje de Zósimo a nuestro trabajo, en la Separación del Invierno y Verano y en la Unión de la Primavera y Otoño se realiza el paso de los Cuatro Elementos (la Tierra que germina la semilla en Invierno, el Agua que la hace desarrollar y le permite autonomía en la Primavera, el Fuego de los Rayos del Sol estivales que le da su máximo esplendor y el Aire otoñal que le ayuda a madurar), por el cual la Naturaleza se transforma, y así una y otra vez porque la Muerte es en realidad un Transformación como dijera Hermes. El Invierno es la Antesala de la Primavera. Pero conjunto a este Movimiento Cíclico Cuaternario que nos presenta la Realidad falta definir un Quinto Movimiento, que es el que nos impulsa utilizar este Mecanismo Cuaternario que nos está predeterminado, y este Quinto es el que se denomina como "Epigénesis", que no significa nada más ni nada menos que cambiar nuestra Realidad, propósito del verdadero Iniciado. Este no es diferente o antagónico al Mecanismo Cuaternario sino que le permite una perspectiva de impulso y cambio que enriquece y redimensiona a este segundo, permitiendo un producto más evolucionado. Por eso el mecanismo evolutivo puede bien esquematizarse como una espiral ascendente y circular que marca los Ciclos de la Naturaleza, dirigiéndose hacia arriba representado a la Superación Evolutiva. Conocer el Mecanismo Cuaternario es bastante, pero es "A-B-C-" cuando se trata de dominarlo y trascender a él para transformar la propia Realidad. Vivimos en un campo de experiencias cuyas Leyes no podemos cambiar pero sí utilizarlas en nuestro beneficio. Esto es la Epigénesis y el Secreto del Inic.:, que se representa en el triángulo o Estrella Davídica nucleador que abrazan al Tetragrammaton.

 

           QQ.: HH.:: A través de la compensión de los Solsticios y los Equinoccios la Mas.: se ha hecho dueña de un importante Misterio donde se percibe la Coreografía de una Danza Cósmica que domina la existencia de nosotros y de todo lo que nos rodea. La comprensión de los Solsticios e Inviernos nos hace sentir partícipes de un engranaje natural que poseemos a todos los niveles, y nos invita a integrar nuestro Cuerpo y Espíritu a la Naturaleza, manifestación del Dios Vivo. Como dijera un Trab.: sobre el Solsticio de Invierno de 1973 de un H.: anónimo, sólo los fuertes son poseedores de este Misterio, y nosotros, pobres cosas pecadoras mortales, debemos su conocimiento a la Mas.:. En los Solsticios tributamos recuerdo y respeto a la Vida (Verano) y a la Muerte (Invierno), y en los Equinoccios conmemoramos el éxito de la Esperanza (Primavera), disfrutando el producto de nuestras experiencias (Otoño). Tras todo ello surge la perennidad del Devenir, el Triunfo del Bien y de la Luz, y esto es según Vidal Buyo el Mensaje de San Juan de Escocia. Nosotros agregamos, es también la Suprema Enseñanza de los casos de Jesús e Hiram. Los Astros eclosionan o se funden en la inmensidad del Espacio o de otros Astros, civilizaciones atraviesan períodos de apogeo y disolución, los problemas de la Vida nos carcomen entre las Alegrías, todo entre etapas de preparación y asimilación intermedios, pero no son sino etapas transitorias dentro de un único proceso de Transformación. La Muerte no es sino un pasaje hacia la Reconversión o Renacimiento, proceso necesario para la Perfección, porque hay que Renacer para mejorar, algo que intuyó Nicodemo cuando interrogó a Jesús (Jn. 3:1-21). Si se nos permite, en el Invierno está la verdadera Primavera, por ello el Año Iniciático comienza en el Invierno del Norte. Quien tiene vocación por la Luz sabe que la Muerte es el paso irreductible y necesario que debe enfrentarse para Revivir. Pero a contrapelo de todo eso, la Ignorancia, la Mentira y la Ambición infundieron al Hombre miedo a la Muerte y la presentaron como una etapa terminal. Como señalara Max Heindel, estamos sobrecargados de filosofías para sobrellevar la Vida pero no hay una Enseñanza que nos ayude a comprender la Muerte, y cuando dijo esto no hacía alusión a cómo poder prepararnos para lo peor sino para que en la comprensión de la Muerte entendiéramos la verdadera riqueza de la Existencia. Y así entre la Desesperación, el Consumismo, la Lucha por el Bienestar material en el desperdicio inútil de nuestras fuerzas y de nuestro Planeta, el Hombre trata de olvidar lo que cree su inexorable Fin, o lo que es peor, como denunciaría Juan Matus, nos creemos inmortales sin saber la vanidad de ese sentimiento y la Necesidad de la Muerte. Pero sin avisar llegará la Hora de atravesar el Umbral del O.: E.: sin oportunidad para llevarse nada o hacer las maletas, y de nosotros no quedará nada. Eso desespera a muchos cuando desconocen que la Muerte es en verdad una ilusión, un proceso de Desprendimiento de lo superfluo para aflojar la Esencia transformada y mejorada. Hoy ya sabemos que un día dentro de 5 mil millones de años, camino a morir, el Sol crecerá en tamaño hasta abarcar y fundir en sí la Tierra, lo que aniquilará todo rastro nuestro mientras el Sol se consuma y convierta en un punto negro y apagado. No más Filosofía, no más Música, no más Bienes, no más Vida terrestre. Pero el Universo seguirá intacto y vivo sin casi sentirlo., del mismo modo que puede morir un glóbulo rojo en nuestro cuerpo sin que nos moleste, y aunque parezca el Fin, aun así en el Universo nosotros no desapareceremos sino que permaneceremos en El transformados. El Mensaje final de los Solsticios es comprender que la Muerte y la Vida son parte de un mismo proceso, y que valorando y rescatando el valor positivo de la Muerte ensalzamos más el sentido de la Vida. El Misterio de los Equinoccios nos enseña que este proceso es gradual y nos prepara para soportar los duros momentos del Nacimiento y de la Muerte. Nuestra Existencia es una Eclíptica que va desde el Solsticio del (Re)Nacimiento, pasando por los Equinoccios del Desarrollo y de la Madurez hasta el Solsticio de la Muerte, continuando el tránsito hacia el Equinoccio de la Purificación Espiritual hasta una nueva Venida. Porque seguramente volveremos como el Sol lo hace cada mañana o como la Primavera cada año. Sabedores de todo esto nada podemos temer. Después de todo, ¿acaso no somos una Chispa de la misma naturaleza y semejanza al G.: A.: D.: U.:?

 


Autoridades Masonicas 30 Diciembre 2004

SOBRE LAS AUTORIDADES DE LA LOGIA

Expresa el art. XX de la Const.: de nuestra Gr.: Log.: que el Gobierno y la Administración completa de un Tall.: se compone de un total de siete DDig.: (Ven.: Maest.:, Pr.: Vig.:, Seg.: Vig.:, Or.:, Sec.:, Tes.: y un Hops.:) y de ocho OOf.: (Pr.: y Seg.: Exp.:, Hosp.:, Pr.: y Seg.: MMaest.: de CCer.:, Pr.: y Seg.: DDiac.:, un Cub.: Int.: y un Cub.: Ext.:). Este orden toma una línea jerárquica de mayor a menor nivel, sin perjuicio de que en una Log.: todos contribuyen por igual al sostenimiento de los TTrab.: (art. XX Const.: Mas.:). Estas AAut. lo son de carácter ejecutivo, porque sin perjuicio de la verticalidad de la Ob.:, el órgano deliberativo de la Log.: que es la Asamblea que forman todos sus HH.: tiene también un peso importante. Los siete DDig.: son la autoridad máxima de toda Log.: y ninguna podría sobrevivir, existir o sesionar regularmente sin que estos puestos estén cubiertos en forma permanente o circunstancialmente en ocasión de la Ten.: porque Siete es el número mínimo de integrantes que forman la Log.: o el número habilitante para sesionar en Log.: (arts. xx, xx y xx de la Const.:). Si bien es recomendable que todos los DDig.: sean MMaest.:, lo aceptable es que por lo menos tres sean MMaest.: (art. XX de la Const.:). Pero "condictio sine qua non" de toda reunión masónica es la existencia de las llamadas "Tres LLuc.:" que sostienen las CCol.: de la Log.: y de la reunión, que son el Ven.: Maest.:, el Pr.: Vig.: y el Seg.: Vig.:, que serán necesariamente MMaest.: y que orgánicamente pueden formar el número integrador de la unidad orgánica masónica mínima: el Triángulo, que lleva como mínimo Tres miembros (art. 44). También sería necesario que el Orador fuera Maest.:, ya que su misión es disertar y los Mmand.: BBl.: no podrían hablar. El Gobierno y responsabilidad primordial de la Logia es del Ven.: Maest.: y de los dos VVig.: (Landmark XVI), pero bajo la dirección del Ven.: se encuentran los VVig.: y los cuatro restantes DDig.:. Los OOf.: están destinados a tareas de apoyo para la ejecución material de la Ten.: y las órdenes de las LLuc.:, como también asisten o secundan a los DDig.: según el caso. Sin perjuicio de éllo, existen otros puestos de importancia, como en el Uruguay son los Delegados ante la Cam.: de MMaest.:, ciertos Cargos o Comisiones especiales previstas por los RReg.: Especiales de cada Tall.: y Mandatos o Cargos "Ad Hoc" que se agotan en su comisión, cual es el caso de los HH.: AAplom.: u otros encargos particulares que haga el Ven.: Maest.:. Sobre el Ven.: Maest.: de Log.:. No trazaremos por supuesto su perfil ideal; debemos cuidar que estas consideraciones no se tomen como una instrucción o señalamiento a los respectivos titulares de los sostenes principales de los TTall.:, sino que desearíamos explicar cuál es la trascendencia , en el particular, del cargo de Ven.:, el más importante dentro de la Log.: Simb.:, como también en el futuro lo haremos con los restantes puestos. El nombre del principal o Presidente del Tall.: se llama "Ven.: Maest.", dicho vulgarmente "Ven.:" a secas, y bien colocado está el nombre, pues debe ser objeto de la admiración y ejemplo para los HH.:. En realidad, no será como tal por ser el menos malo de todos, pero sí debe ser destacado porque el Ven.: intenta encarnar el caudal y riqueza de toda la Log.:, y siendo soporte de la Col.: de la Sab.: (todavía en formación), representa la Sapiencia y el Perfeccionamiento a los cuales se ha llegado por el Grupo, y así tendrá que usar e incrementar esas fuerzas para gobernarlo. Su Insignia es la Esc.:, indicando que su comisión es velar por la rectitud de los TTrab.:. Desgraciadamente hay HH.: que año a año intentan desesperadamente y llegan a veces a lamentables triquiñuelas para llegar a ser Ven.:. Si supieran que en realidad dicho puesto no tiene dentro de la Mas.: verdadera la trascendencia que creen, y si fueran conscientes de la responsabilidad que conlleva, bien lo pensarían antes de aspirar a dicha ambición. Porque quien acepta la Veneratura se compromete a llevar con brillantez la marcha de la Log.: y a aumentar sus conquistas, por lo cual no es un lugar figurativo u honorífico sino de mucho trabajo. Además, el Ven.: es el canalizador personal de todas las voluntades y energías de los HH.: que conforman el Tall.:, y tiene la dura misión de orientar a todo el Grupo. En este sentido, los Juramentos y Promesas al asumir el Mando son terribles, y cuidado tendrá en poseer una línea de conducta digna en la ardua tarea que afrontará; su proceder imperfecto puede desembocar en la catástrofe de la Log.: o desatar conflictos de magnitudes impensables. El Ven.:, si bien es el primero entre los iguales, es mínimo frente a todos porque es un representante circunstancial de todos. Si bien se le debe obediencia y no puede ser enjuiciado o condenado por su Log.:, caer en el descrédito de ella puede llegar a ser su mayor desgracia. En un país donde poco se reconoce los logros y donde tanto se exige responsabilidades como también se es presto para la condena como el Uruguay, sea muy precavido quien quiera ser Ven.: porque no escapará a esa realidad, sabiendo que se lo elige tal para trabajar cargando arriba su destino propio, el destino de sus HH.: y el destino del Tall.:. Siendo un eterno Ap.: imperfecto tendrá el riesgoso deber de guiar a otros HH.: también ciegos. Los usos y costumbres obligan a elegir anualmente al Ven.: Maest.: a través de una "Terna"; en Cam.: del Med.: los tres candidatos más votados eligen quién será el Ven.:, pudiéndose formar otra Lista que encabece otra proposición y sometiéndose luego a votación secreta de la Cofradía, todo conforme a normas vigentes que no viene al caso detallar en cuanto a ellas ni al procedimiento. El electo juramentará en el ejercicio anual siguiente (hoy día les da posesión en su Cargo el Ven.: Gr.: Maest.: de la Gr.: Log.: o quien designe como su representante "ad hoc"), y su Mandato durará por un año, pudiendo ser reelecto hasta dos veces seguidas y así gobernar hasta por tres años (depende de los RReg.: particulares, pero aquello es lo máximo). Con ayuda de los candidatos a Pr.: y Seg.: Vig.: conformará el resto de su equipo que adornará la Lista y, si es electo, lo secundará en su actuar. Una vez impuesto de su condición, a su Luz quedará el gobierno y la conducción de la Log.:, debiendo recibir todo el apoyo de los HH.:, lo cual no es sólo un derecho del Ven.: (que también debe ganárselo) sino también un deber del M.:, incurriendo en falta masónica quien desobedezca a su Ven.: Maest.: o le niegue su ayuda, porque se lo hace también a la Log.: (a todos los HH.:) en la persona del Ven.: Maest.:, no por verticalismo. Algún día serán ustedes los encomendados personalmente por vuestros Pares para regir los destinos de vuestro Tall.:. Quien ponga esfuerzo y reciba el apoyo de los HH.: para mantener y sacar esta Log.: hacia arriba y hacia adelante sólo cumplirá con su deber, pero aquel que por cuya culpa desestimule a los camaradas de asistir y con su proceder disoluto contribuya a desintegrar este Grupo de Amigos que es la Log.: será eternamente excecrable. ¿Qué clase de Ven.: Maest.: querrían ustedes y qué clase de Ven.: Maest.: querrían ser ustedes? Sobre el Pr.: y Seg.: Vig.:. Retomando aquella idea directriz de no dar nuestra opinión sobre cómo deberían ser idealmente los DDig.: y OOf.: de la Log.: sino constreñirnos a explicar su función dentro del Tall.:, hablaremos del Pr.: y del Seg.: Vig.:. El Pr.: Vig.: sigue en orden de jerarquía al Ven.: Maest.: y es así quien lo suplanta en casos de ausencia temporaria o definitiva (Landmark XVI). Su atributo es el Niv.:, símbolo del Discernimiento. En una Ten.: Ordinaria normalmente anuncia y controla el uso de la palabra en la Col.: de la F.: o dirige la Bat.: de AApl.: cuando el Ven.: no puede hacerlo, lo que muchas veces no resalta su verdadera Dignidad en Pr.: Gr.:. Pero el Pr.: Vig.: vigila la marcha e instrucción de los HH.: CComp.: y les asigna su Sal.: a los HH.: AAp.:, por lo que su trabajo es silencioso e imperceptible pero muy efectivo. Se debe ser muy criterioso en la Log.: para establecer la persona más idónea para ocupar dicho Cargo, ya que una ausencia del Ven.: temporaria o permanente lo puede hacer nuestro Ven.:, por lo que las mismas precauciones que se toma para seleccionar al Ven.: deben intervenir para elegir al Pr.: Vig.:. También controla a través del Cub.: Int.: o en ocasiones con el Cub.: Ext.: quién entra a la Reunión, y a veces determina cuándo será la oportunidad para permitir, con la anuencia del Ven.:, la entrada de algún regular M.: (en oportunidades ordena a los CCub.: indicar al foráneo que está trabajando en otro Gr.: o puede suspenderle la entrada sin anunciárselo al Ven.: de acuerdo a la naturaleza de los diversos TTrab.:, pero esta práctica requiere la previa conformidad del Ven.: o Pres.:). En cuanto al Seg.: Vig.:, su intervención parece mayor en Gr.: Pr.: porque instruye a los AAp.: en las TTen.: SSimb.:, que mayormente se hacen en Pr.: Gr.: dentro del Simb.:. Como el Pr.: Vig.: y el Ven.:, debe ser necesariamente de Gr.: de Maest.:, y como posee una función de orientación de los AAp.: tanto en la Enseñanza Mas.: como en la espiritual, poseerá por lo menos una capacidad intelectual mínima y por supuesto condiciones personales para tan delicada misión. Su Insignia es la Plom.:, para ajustar la Labor de los AAp.:. Recomendará el Aum.: de Sal.: para los AAp.: a su cargo y cuidará incesantemente de convocarlos y reunirlos para Inst.: en el Arte Real, manteniendo en lo posible su interés en cuidar su asistencia. Otorgará la palabra en su momento a las personas sentadas en la zona de la Col.: de la B.:. Estimular a los AAp.: al Trab.: y al Conocimiento es una labor que se predicará con el ejemplo, debiendo el Seg.: Vig.: no sólo saber de Mas.: sino querer y saber transmitir lo que se educa. Sólo se enseña y transmite lo que se conoce y se ama. Los HH.: VVig.: son, con el Ven.:, las Tres Luces o Sostenes de la Log.:. El Pr.: Vig.: representa la Fuerza del Temp.: cuya solidez está basada en el Poderío de los HH.: CComp.: y MMaest.:, y el Seg.: Vig.: se deleita en procurar que los Ap.:, en cuya etapa se gesta la base de la formación Mas.:, aprendan a dominar y a trabajar la Forma por la idea de la Belleza. La Belleza (la contemplación que motiva la Búsqueda del diseño geométrico) y la Fuerza (el Conocimiento unido a la Voluntad y el Entusiasmo para hacer material la Cosa conceptuada estéticamente en el Intelecto), traducen la Obra perfeccionada y redimensionada por la Sabiduría cuyo bagaje se encuentra depositado en el Libro Abierto que representa la Experiencia del Tall.: custodiada por el Ven.: Maest.:. Sobre el Orad.: y demás DDig.: y OOf.:. Luego de los tres principales soportes de la Log.:, sigue en importancia el Orad.:. Este representa a la Ley que se dinamiza y regula los TTrab.: a través de la palabra, considerado así el Fiscal del Tall.:. Custodia que los TTrab.: se desenvuelvan según el Rit.:, las normas generales de la Ord.:, RReg.: PPart.: de la Log.: y los Usos y Costumbres (siendo él un Libro Abierto de referencia cual es su atributo), y es necesariamente el último en intervenir en el cierre de un debate, la consideración de algún asunto o en los TTrab.: de Log.:. También es el último en hablar en la exposición sobre asuntos generales de la Ob.: o peculiares del Tall.:. Si advierte alguna irregularidad en la ejecución de la actividad debe señalarlo expresamente cuando le toca su turno, al pedírsele sus conclusiones sobre lo hecho en la Reunión, mas debe hacerlo con criterio orientador y constructivo, no para censurar o descalificar. El Orad.: es también el portavoz oficial de la Log.:, que da la bienvenida por ella a los recién Iniciados, a los VVis.: o a Personajes Ilustres, y toma la palabra como Disertante de Rigor en ocasiones solemnes, por ello debe ser una persona de recta locuacidad pero también administrará correctamente su oratoria. Tiene asimismo una función de educación a los HH.: en cuanto a las normas que rigen la organización y actividad del Taller, y es una referencia de consulta del Ven.: Maest.: y de la Log.: en cuanto a los aspectos de Derecho Mas.: aplicables para encaminar el tema que se discute o cualquier otro caso de interés para el Grupo. El Secretario, que no habrá de confundirse con el llamado Guardasellos, no sólo posee como misión confeccionar el Acta de las actividades, leer los AAs.: EEnt.: o apuntar al Ven.: Maest.: el Orden del Día, sino que tiene una función de relacionamiento muy importante con las otras LLog.:, la Gr.: Log.: o LLog.: de otras PPot.: a través de la comunicación epistolar. Su Insignia, la Pl.:, le indica que es el Escriba que transmitirá la Memoria Viva de la Log.:. Lleva además los Archivos documentales del Tall.: y procura que estén a buen recaudo. Su trabajo es muy complejo y agotador, sobretodo por la gran cantidad de documentos cuya confección queda a su cargo (Actas, correspondencia), muchas veces ordenados por el Ven.: especialmente, y por el trabajo de Despacho de comunicaciones. Su función es tan importante que una buena o mala Secretaría puede adornar o arruinar una excelente Veneratura. El Tes.: tiene las funciones por todos conocida de guardar y administrar los fondos del Tall.:, como también de ejecutar los pagos de obligación al Fondo Común de la Federación o Gr.: Log.: que es el Gr.: Cof.: y los dispendios de cada caso particular. Su tarea no es simpática o agradable, ya que tiene que apuntalar que los HH.: estén al día con sus obligaciones económicas, dando cuenta al Ven.: de las situaciones que pudiere suscitarse en ese aspecto. Difícil ha sido la caracterización de los cometidos del HH.: Pr.: Exp.:, al punto que muchas LLog.: prescinden por lo general de dicha función a pesar que se trata de un cargo de Diganatario, sustituyéndolo por el Maest. de CCer.:. En la práctica sus funciones se reducen a conducir a los PProf.: ante la Log.: luego de pasar por Cam.: de RRef.: y a custodiar el paso del Sac.: de Ben.:. Pero en realidad es quien tiene la principal obligación de retejar a los que pretenden entrar al Temp.: y de examinar sus Credenciales, por lo que se exige que posea un Gr.: elevado. En cuanto a los OOf.: recalcaremos las funciones de Pr.: Maest.: de CCer.: en primer lugar. Se preocupa por que la ejecución de los TTrab.: sea Justa y Perfecta en la práctica, y recibe, anuncia entre CCol.: y conduce a los VVis.:, Personajes o AAut.: al lugar que les corresponde, como también guía a los HH.: que deben abandonar por cualquier razón el Tempo.:. También controla el resultado de las votaciones y lo anuncia para su proclamación y documentación. Le ocupa hacer las Proclamaciones o anuncios en los RRit.: de Inic.: y de Inst.: de AAut.:. Porque debe conocer todos los detalles de las distintas CCer.:, en las que por su parte le corresponde una intervención especial según los casos, se recomienda que sea una persona de mucho conocimiento y experiencia, en lo posible de los GGr.: más elevados cuando la Log.: se puede dar ese lujo. Por último, hace circular el Sac.: de PProp.:. El H.: Hosp.: tiene funciones análogas a los monjes hospitalarios de las Ordenes religiosas. Vela por las necesidades de los HH.: y sus familias, debiendo reportar el estado de todos ante el Tall.:, y tiene que confortar a los HH.: en caso de tribulación, enfermedad o agonía, disponiendo todo lo necesario para que en caso de Pasaje al Or.: Et.: de un H.: se practique su última voluntad, estén todas las previsiones para su velatorio y entierro tomadas, y ver en qué necesidades quedarán la viuda, hijos y familiares de aquel H.:. También controla y administra el destino del Sac.: de Ben.:, que hace en la Ten.: circular acompañado del Pr.: Exp.:, con quien ayudará a los HH.:, familiares de HH.: pasados por la P.: del Sil.:, o a Pprof.: necesitados. En otras oportunidades, agasaja y le proporciona tema de conversación a los HH.: VVis.:, procurando que se hallen a gusto. En cuanto a la función de los HH.: Pr.: y Seg.: DDiac.:, su contenido está claramente establecido en el Rit.: de Apert.: de los TTrab.:, al cual nos remitimos. Transmiten la Luz (son una representación de los místicos Angeles luciferianos -"Lucifer" significa en latín "portador de la Luz"-), la Palabra del Ven.: y la Pal.: Sag.:. El Cub.: Int.: es un Of.: acólito al Pr.: Vig.:. Controla que el Temp.: esté cubierto a la indiscreción de los PProf.:, reteja en ocasiones a HH.: extraños al Tall.: y advierte quién quiere entrar al Temp.: durante la ejecución de los TTrab.: al Pr.: Vig.:. Asimismo custodia y administra la entrada y salida del Temp.: hacia o desde su interior. El Seg.: Exp.: y el Seg.: Maest.: de CCer.: cumplen tareas de complementación respectivamente al Pr.: Exp.: y Pr.: Maest.: de CCer.: en ocasiones solemnes o de asistencia multitudinaria. Por ejemplo, si se circulan varios SSac.:, éstos serán acompañados de los dos EExp.:, o si se necesita una presencia activa del Maest.: de CCer.:, puede necesitarse otro que lo ayude. Por último, el Cub.: Ext.: se coloca del lado de afuera y a las PP.: del Temp.:, por lo general en oportunidades solemnes u otras muy reservadas, y será el primer filtro para la entrada. Muchas veces este cargo es desempeñado por AAp.:.


2002/02/01 El Asiento Vacio

EL ASIENTO VACIO

Frente al sitial del H.: Seg.: Vig.:, en el lugar que ocuparía el H.: Pr.: Exp.: o al lado derecho de la Col.: J.: según los usos y costumbres, suele ubicarse una silla o sillón especial que nadie debe ocupar, a veces adornado con cintas, representando al H.: que salió a la Aventura de su Búsqueda Personal. En muchos TTall.: sin embargo esto no se usa o no se le presta la debida atención, pero su simbolismo es muy interesante. A veces, este asiento está a la derecha o izquierda del Seg.: Vig.:. Esta alegoría no es original de la Mas.:. Baste recordar la costumbre Prof.: de reservar un asiento libre en los Banquetes para una supuesta persona que apareciera a saludar (se ve especialmente en las Fiestas Tradicionales, dejándose también un plato y demás utensilios vacíos). Esa ausencia del H.: no borra su recuerdo. Por el contrario, siempre se le guarda su lugar que ocupaba, demostrando que se siente aún su presencia y que se lo extraña, estando no obstante presente en el recuerdo de los HH.:. Pero a su vez, remarca un deseo y esperanza de que ese H.: retorne algún día, para regalarnos otra vez con su amistad, compartir las experiencias que vivió, y para transmitirnos lo que aprendió. Y no se oculta la expectativa de sentir por labios del propio Hermano ausente a su regreso, de que ha encontrado lo que buscaba, y que vuelve para enseñarnos o avisarnos de ello. Se dice según las explicaciones que el H.: ausente salió a buscar la Verdad o a su Maestro. Difíciles intentos los dos, porque la Verdad, como las Estrellas, parecería inalcanzable, y porque el Maestro verdadero no es otro que uno mismo. También se interpreta que el H.: ausente ha salido a buscar la Palabra Perdida. ¿Qué es esto de "la Palabra Perdida"? Diremos sólo, porque ocuparía un Capítulo aparte, que es la Clave a develarse para abrir todos los Misterios de la Vida, con cuya pronunciación todo se comprende y clarifica. Existe la costumbre de reservar un asiento vacío en conmemoración de un H.: recientemente pasado al O.: E.:, como recuerdo de su presencia, palpitante aunque etérea. Ese H.: también está haciendo su tránsito hacia un Mundo donde se comprende mejor la Verdad, porque la Muerte es un ascenso en el Aprendizaje. ¿Cuándo llegará ese H.: que salió en búsqueda de lo Suyo? ¿Regresará algún día? Nunca lo sabremos. Mientras tanto esperamos, lo esperamos; deseamos que para él el viaje esté exento de peligros y que algún día pueda encontrar lo que persigue, o por menos, que se encuentre más feliz que antes de partir. Su ausencia nos desgarra el corazón, sea por su partida física o simbólica, pero nos conforta la esperanza de su regreso, o de que alguna forma nos reencontremos. Quizá, como expresara el H.: Italo Castillos, sólo logre volver para descansar aunque fuere un poco. Y aunque no hubiere encontrado lo que ansiaba o volviese derrotado, ¿quién de sus Hermanos no lo recibiría henchido de alegría el corazón? QQ.: AAp.:: Ese H.: que desocupó su Asiento para salir a buscar la Verdad, la Palabra Perdida o a su Maestro, ha dejado su comodidad para arriesgarse al sufrimiento; abandonó sus bienes más preciados, sus seres queridos, y olvidó su seguridad para aventurarse en un camino sin retorno o sin éxito probable. Démosle nuestra bendición y oremos por él. Su triunfo puede ser también el nuestro. En su Odisea también apostamos nosotros. Deseemos que su esfuerzo le valga la pena, o por lo menos, lo haga más Hombre. Su experiencia. cuando vuelva siempre nos enriquecerá, aparte de devolvernos la alegría su regreso. Quizá algún día esté de vuelta para contarnos sólo el sufrimiento que pasó. Pero el mero hecho de tornar es una victoria, por que muchos en su búsqueda sincera dejan la vida.


2005/11/27 La Piedra Cubica

LA PIEDRA CUBICA Consultando con un entendido en el labrado de mármol, éste nos explicó que si bien tal Piedra Cúbica no requiere para su construcción una capacidad excepcional, se necesita trabajar duro, disponer de herramientas necesarias y conocer el oficio para lograrla. Trabajo, Equipamiento y Conocimiento son también los elementos idóneos para obtener la Piedra Cúbica de nuestra Personalidad, por lo cual no resultan extrañas la riquísima Filosofía y la profunda Enseñanza, por tantos autores y HH.: comentada, que encierra la Piedra en la doctrina de la Masonería. Pero a pesar de ser uno de los símbolos más importantes de la Ord.:, no es de su exclusivo patrimonio. Libros religiosos de Oriente y Occidente, diversas creencias y fuentes de conocimiento esotérico utilizan a la Piedra como representación del Hombre. Es probable que haya reflejado la Piedra para muchos pueblos una simbolización del Ser Humano porque existe entre una y el otro una analogía casi perfecta; en efecto, las propiedades físicas de una Piedra pueden simbolizar todas las características morales y espirituales de una persona, como también las corporales. El Hombre ha adorado también a lo largo de la Historia y a través de algunas civilizaciones piedras que poseían forma Cúbica o tendencialmente Cúbica, lo cual es un capítulo de los cultos idólatras, y pertenece generalmente a una etapa más avanzada de las representaciones de ciertos dioses, en un proceso que abarcó desde el culto de piedras informes o brutas ("petra" en latín) hasta la idolatría de representación animal o antropomórfica. Se podría mencionar algunos ejemplos, pero preferiríamos destacar que en las épocas arcaicas de la Antigua Grecia algunos grupos helenísticos representaban al dios Hermes como Piedra Cúbica ("lapis" es en latín la Piedra trabajada), lo que llama la atención si pensamos que Hermes es uno de los dioses de mayor enjundia dentro de las tradiciones Iniciáticas, y cuyo nombre jamás deberá confundirse con el M.: Inic.: Hermes Trismegisto. Se conoce al Cubo como una de las formas más perfectas que haya creado la abstracción mental del Ser Humano, y se ha dicho que sobre él se pueden trazar todas las figuras y formas de la Geometría. Como cuerpo el Cubo de la imaginación; no ha podido conocerse en la Tierra o en astros donde haya llegado visual o físicamente el Hombre formas cúbicas, y quizá no exista en toda la Naturaleza un cuerpo cúbico perfecto si no es por el trabajo y dedicación de una persona, que traduzca en el Mundo Físico por su esfuerzo la imagen mental de un Cubo. Sin embargo, puede encontrarse que los cristales de la Sal de Sodio común son en su forma más pura casi de forma cúbica, y recordemos con el Cristo que somos "la Sal del Mundo", pero las formas puras en la Naturaleza no existen (tampoco los elementos puros, sabiendo que convencionalmente se considera por convención químicamente "puro" un elemento cuando contiene una proporción del 99,99 %), siempre hay impurezas que trastornan las formas. Dentro del Arte Real, la Construcción de un Ser más perfecto se expresa simbólicamente en una puesta de acción que transforme la Piedra Bruta de nosotros mismos (En Alquimia, la "Piedra de los Filósofos") en una Piedra Cúbica (la "Piedra Filosofal"), porque la Obra somos nosotros mismos a partir de ideas y valores morales. Desde el punto de vista morfológico, cosmológico y numérico, el número de sus caras (6) y sus aristas (12) se relaciona con la Numerología masónica por ser múltiplo de Tres, y en el caso de las aristas, con los Doce Signos Zodiacales. El número de lados de cada cara (4) y de sus vértices lo muestran como múltiplo del 4 o número Yávico. La adición de 4 más 8 da 12, múltiplo de 3 y 4, y la suma total de todos estos números (6+12+4+8) es igual a treinta. De más quedaría destacar la trascendencia de todos estos números mencionados en la Ciencia de la Cábala y en nuestro Arte. Podríamos asimismo establecer otro tipo de relaciones. Desde el punto de vista de su figura, y entre otros contenidos, el Triángulo es una representación abstracta y en perspectiva dentro de un plano bidimensional de los Rayos del G.: A.: D.: U.: que desde el Infinito se proyectan en el plano terrestre. En un plano tridimensional, la representación se podría asimilar a un Cuerpo Piramidal tomando en cuenta cuatro vértices en su base (correspondientes simbólicamente a las Cuatro Materias de los Antiguos, las Cuatro Virtudes Fundamentales, los Cuatro Puntos Cardinales de la Tierra y el Universo y los Cuatro Vehículos del Ego humano), lo que recuerda a la famosa Gran Pirámide de de Keops o Khufu, símbolo que abarca a toda la Creación de la Tierra y de gran riqueza cosmológica. El volumen de esa Pirámide de base cuadrada resultará la tercera parte del volumen de un cubo de similares dimensiones en cuanto a base y altura (otra vez el número 3). La Pirámide también podría ser una representativa síntesis de grandes conocimientos adquiridos en una época histórica (nos referimos a la Gran Pirámide), pero el Cubo es en realidad el símbolo de todos los Conocimientos que están destinados a ser alcanzados por el Hombre. La Piedra Cúbica es para nuestra Ob.: el emblema de los conocimientos humanos y del total desarrollo de nuestro Ser precedido por una correcta Instrucción. Tomándola como punto de referencia, sobre ella ejercitan los MMas.: sus cualidades y adquieren lecciones de las experiencias cotidianas que les permiten corregir los defectos y errores propios. El Trabajo de la Inic.: Mas.:, o el tallado de la Piedra Bruta primordial con vistas a lograr una Piedra Cúbica, es una experiencia que no requiere más condición que un buen ánimo, ya que cualquiera podría realizarlo con éxito si lo deseara. En la Mas.: el simbolismo de la Piedra Cúbica se remonta a antiguos mitos de la época de la construcción del Templo de Salomón (o quizá más antiguos) y de la tarea operativa de las Corporaciones de albañiles libres de la Edad Media. Se dice que en dichos tiempos los grados de estos artesanos se reflejaban en la destreza y en la especialización que tenían para tallar las piedras que servirían para construir los Santuarios y Edificaciones. Los Aprendices (que no estaban duchos en el Arte de la Construcción) daban los primeros toques y forma a la piedra; los Compañeros, que ya poseían más experiencia y colaboraban en la instrucción de los AAp.:, perfeccionaban la obra de aquéllos y la terminaban; por último los Maestros controlaban la calidad del trabajo sobre la piedra, y de ser necesario le daban los últimos retoques o, para el caso que no sirviera, la desechaban. Enriquecidas en el transcurso de los siglos las Corporaciones de Libres MMas.: con la participación de miembros de diversos Círculos y Sociedades Iniciáticas, la Piedra Cúbica adquirió el carácter de Símbolo Filosófico y pasó a representar una de las enseñanzas más preciadas de la Mas.: especulativa. La Piedra Cúbica se convirtió por fin en el Símbolo del Hombre Perfecto y plenamente realizado por el Trabajo espiritual efectuado sobre sí mismo. Entre los emblemas a representar en el Cuadro de Pr.: Gr.: la P.: C.: ocupa el tercer lugar, evidente relación con el número 3 característico del Gr.: de Ap.:. En el R.: E.: A.: y A.: se ubica a la derecha de la Columna J.:. La P.: C.: tiene un significado trascendental porque indica desde el inicio al Ap.: cuál será el fin último de su Trab.: en la Ord.: y a través de los GGr.: que le toque acceder en el futuro por su propia persona y por el Mundo que le rodea. Como la Piedra Bruta e informe que nos brinda la Naturaleza, así el Alma basta del Hombre se encuentra primordialmente falta de lineamientos que definan los rasgos de su personalidad, esclavizada por sus instintos y los arrebatos de las pasiones irracionales. Así como ninguna piedra se encuentra naturalmente con forma cúbica (siempre hay impurezas de otros elementos) según referimos anteriormente, ningún Ser Humano nace en estado de Perfección; trabajar la Piedra Bruta de su Espíritu para transformarse en Piedra Cúbica de un Ser enteramente realizado será una obra de su exclusiva responsabilidad y voluntad. Sólo él podrá convertirse a sí mismo. En esta tarea toda persona que aspire a mejorarse deberá emprender un sostenido trabajo de Recreación, esto es, realizar una Nueva Creación sobre el material de la personalidad primigenia enriquecida por la Instrucción que nos dan la Experiencia y los Maestros más sabios. El M.: moldeará individualmente la P.: B.: de su Ser impulsado por su propio entusiasmo, ayudándose principalmente con las herramientas del Martillo de la Voluntad, el Cincel del Discernimiento y la Escuadra de la Rectitud, limando las asperezas de los errores y dando perfil a las aristas de las buenas virtudes. El M.: es el Constructor, Piedra y Obra en este Arte Real de la Formación de una Personalidad Plena que puede demandar años o vidas, constantemente tentados a abandonar o a sucumbir en los abismos del Error, y que encierra secretos cuyo contenido lo aprenderemos en el pasaje por los sucesivos GGr.: donde se aprende a mejorar el Trab.:. Cada P.: C.: bien terminada que forme cada H.: en sí mismo contribuirá para iluminar a la Humanidad toda, o si se prefiere, el empeño que ponga cada H.: en trabajar lo mejor posible en su pequeño campo de acción pero de forma coordinada con otros HH.: ayudará a transformar en P.: C.: este Mundo informe donde la Ignorancia, la Mentira y la Ambición no han podido todavía ser desterradas. QQ.: HH.:: No olvidemos que la Construcción de nuestra P.: C.: no puede demorarse ni interrumpirse. Que en nuestros descansos y entre el fragor de la lucha por sobrevivir resuene la Palabra Perdida que nos recuerda esa necesidad que tenemos los MM.: por un Espíritu más auténtico y un Mundo mejor donde puedan ser realidad nuestros más elevados ideales. Ojalá cada instante de nuestra existencia importe en la formación de las PP.: CC.: de nuestra persona y de la Humanidad. No es otro el fin último de nuestra Ord.:, consagrada desde lejanos tiempos a conseguir ese postergado Destino de Elevación y Plenitud que aún nos reserva el G.: A.: D.: U.:.


2005/01/15 Secretos

EL DEBER DE RESERVA MASONICO

 La Masonería se dice depositaria de una Verdad Iluminadora y Redentora, la cual se mantiene, como es sabido, en cautelosa reserva de los IInic.: y no es accesible a los PProf.:. ¿Por qué tanto sigilo? ¿Acaso Jesús no dijo que "no se oculta una lámpara debajo del techo sino que se la coloca bien alto para que arda con fuerza a ilumine a todos los Hombres", y también que "no había nada oculto que no deba ser revelado"? Pero así como expresaba eso, asimismo explicaba las Verdades no directamente sino a través de Parábolas, agradeció a su Padre porque ocultó sus Misterios a los intelectuales y se los reveló a los sencillos, y advirtió que "no debía entregarse perlas a los cerdos". Tanto para los MMas.: cristianos como para los no cristianos se plantea una disyuntiva: revelar nuestras Enseñanzas y Asuntos a personas que se supone pueden aprovechar, o mantenerlas a cubierto de los oídos indiscretos o no capacitados. En realidad, un adecuado balance de estas dos alternativas puede mostrarlas como complementarias. Un Prof.: no tiene por qué conocer directamente nuestras Doctrinas, pero podemos hacérselas conocer en forma indirecta, a través de nuestra personalidad y de nuestro ejemplo en el obrar. Hay también ciertas conductas que cualquier persona puede tomar como referencia de la Mas.: con provecho (el actuar solidario y tolerante, el deseo de perfeccionarse, la inquietud por los temas trascendentales, por ejemplo) sin que tenga que saber que son necesariamente masónicas. El tema de la Obligación de Reserva está relacionado con el Deber de Discreción, que siempre ha sido una virtud preconizada desde muy antiguo en la Humanidad, y es una hermana legítima del Silencio, de la Sencillez y de la Prudencia. De alguna manera es un ingrediente necesario de toda Disciplina de Perfección, y por ello no podría faltar en la Mas.:. Porque la Discreción nos aparta del Mal, nos ayuda a gobernar nuestras palabras y a manejar mejor nuestra relación con los demás, nos hace dignos de la confianza ajena y nos permite un ambiente de Tranquilidad Interior donde atesorar y asimilar el Aprendizaje de la Vida. No debería sorprender la trascendencia que da la Ord.: a la virtud de la Discreción, que nos es advertida en nuestra entrada a Pasos Perdidos cuando se nos dice que la Inst.: es una Asociación Discreta y se nos alecciona a ser discretos, lo que se reitera en la Cer.: de Inic.: y se sostiene constantemente en todos los GGr.:. Es que la obligación de Discreción se va acentuando a medida que avanzamos en el Sendero de la Luz al ser los SSec.: cada vez más importantes. Hay que acumular fuerzas de Reserva operacional y moral a medida que se penetra cada vez más profundo en el "Sancta Sanctorum" del Corazón, no perder Energía con la revelación o demostración. Cada uno verá por sí mismo la Verdad si quiere llegar y si necesidad de que se la expliquen. No obstante, se insiste con el deber de reserva a las MMas.: en los Juramentos, en la advertencia final de la Tr.: Inv.: de Sil.:, en el Sig.:, lo cual también fue la primera Enseñanza con la impresión de la Punta de la Esp.: sobre el pecho al entrar cuando aspiramos a la Luz (no ser nunca indiscretos). Como contrapartida, a veces sentimos que lo que vemos y oímos en las TTen.: no es nada tan misterioso como para que pueda conocerlo cualquier "quidam", y que muchos de los SSimb.: MMas.:, Enseñanzas, y Ceremonias se encuentran en libros de difusión pública al alcance de todos. Puntualizaremos enfáticamente que lo que se encuentra en los libros que por ahí se pueden comprar no posee ni una pequeñísima parte de la Riqueza de la Ob.:. Nadie es Mas.: por leer mucho, y si no vive a la Ord.: interiormente, no deja de ser un conocimiento teórico. Aparte, la experiencia interior Mas.:, por ser muy personal y profunda, es muy difícil de transmitir con palabras a terceros y es intransferible. Nadie es Mas.: si no pasa por la Transformación de la Inic.:, y lo que asimila a través suyo es algo que se atesora en el Corazón. Nadie puede acceder a una emoción o sentimiento personal, lo que ya muestra que hay elementos que no se pueden revelar. Y ni que hablar que la Mas.: se asimila a través de la práctica de nuestras Sesiones o TTen.:. Las primeras Doctrinas o Asuntos MMas.: podrán parecer muy simples, pero sepan que se vuelven más complejas e inaccesibles a medida que se profundiza en la carrera y transcurso de los GGr.:. Si no sabemos guardar los secretos sencillos, ¿qué discreción observaremos respecto a los más importantes, necesariamente más sustanciosos? Por otra parte, mientras más los reservemos, más puros los mantendremos. Deberemos también cuidarnos de las personas que toman a mofa nuestras Tradiciones, como también de aquellas a quienes nuestra condición de MMas.: pueda despertarles animadversión o agresividad contra nosotros, a veces por ignorancia o natural intolerancia, para no vernos en una situación de debate o malestar que bien podríamos evitar, o para cuidarnos de que no nos vean como extravagantes, dejando que ante todo conozcan el valor de nuestra persona y la calidad de nuestras obras (ante todo somos Hombres y luego MMas.:). La Discreción nos salvará de muchas situaciones escabrosas. Rechacemos también el revelar nuestra condición de MMas.: para darnos importancia ante amigos, conocidos o Damas, porque ser MMas.: no es un título honorífico sino un pesado deber. A nuestros defectos la gente alineará nuestra situación de Mmas.:, y su asociación será negativamente implacable, lo que no dejará bien parada a la Ord.:. La obligación de Reserva (no secreto, porque cualquier cuestión Mas.: puede ser alcanzada si uno se hace digno) nos impone también no revelar los conocimientos de nuestro Gr.: a los de los estadios inferiores, y por supuesto frente a los PProf.:. Será mejor que ellos los conozcan por sí mismos y por voluntad propia sin necesidad de nuestra "interesante" transmisión. Nadie que no haya calibrado correctamente el deber de Discreción o Reserva puede entrar en el Temp.: de los IInic.:. Sin perjuicio del retejamiento del Cub.: o Exp.:, o el ritual, cada uno debería hacer un Examen de Conciencia para determinar si aún entra al Santuario con su recordatorio de Reserva intacto. Ayudados por la virtud cardinal de la Fortaleza anímica nos instruiremos en la obligación de ser discretos y de Callar, la Cuarta Regla de Zoroastro, para hundirnos en la Tierra donde germina el Espíritu Nuevo y desde la cual se eleva el Temp.: sin las molestias y distorsiones de la vida Prof.: (el Temp.: se construye "sin ruido de Martillos") donde también son relegados los vicios, forjando un Alma Resplandeciente que será Luz por sí sola y que manifestará "seipsa loquens" a su debido momento. La obligación de reserva masónica no consiste en no revelar los SSimb.: o RRit.:. Estos se encuentran en libros documentados al alcance de cualquier Prof.:. No nos hagamos "trampas al solitario", porque hoy toda persona puede conocer nuestras Tradiciones, que incluso se están transmitiendo por Internet. Pero sin embargo, hay algo que debemos mantener en Silencio, y que es el Sentido Profundo y la Vivencia que encierra el vivir la Aventura de la Masonería; eso sí es intransmisible e intransferible, y tal es la Verdadera y Arcana Enseñanza que debemos preservar. Los SSimb.: y RRit.: son mero ropaje, ceremonial exterior, cáscara; al M.: Místico eso no le importa. En Masonería no es lo que se ve o se conoce, sino lo que se aprende y se siente. Por más que se lea y conozca, nadie, incluso algunos HH.:, nunca entenderán nada. Jesús explicó clara y sencillamente las Verdades, y muchos, por sabios y piadosos que hubieren sido, no comprendieron; él se dirigía a la multitud pero apuntaba a los que podían entenderle, por éllo predicaba con tranquilidad sin perder autoridad y sin bastardear los Arcanos. En la Masonería es igual, por tanto podemos considerar nuestros Misterios a salvo. Podrá leerse muchos libros, podrá conocerse nuestros Usos y Costumbres, nuestros Signos y Rituales, podrá serse o no Mas.:, pero nuestros Secretos se preservan solos frente a quienes no tienen mentalidad para comprenderlos. Lo que nos corresponde, en realidad, es no vilipendiarlos y no develarlos inútilmente. Guardémoslos para quienes sepan hacer buen uso de ellos. QQ.: HH.:: La obligación de Discreción o Reserva no sólo está unida a una respetable y sabia forma de comportamiento sino que ayuda a preservar nuestras Enseñanzas frente a quienes no están por diversos motivos aptos para comprenderlas con cabalidad. A su vez, nos disciplina a guardar los Misterios que se profundizan no para ocultarlos, sino para conservar su pureza y asimilarlos con claridad. Cuidémonos antes y no nos engañemos; no sea que a través de la transmisión de nuestros Misterios no se revele también nuestra vanagloria o nuestros errores, porque mayor será el mal que causaremos. No perdamos tiempo en entregar el rico patrimonio de nuestros Secretos a quienes no les corresponde. Ser cauteloso es, pues, provecho. Recordemos a Fedro: "Los antiguos ocultaron a conciencia la Verdad, para que el Sabio la reconociera y se engañara el ignorante" (Fabs. V,5).


2005/12/14 Asistencia a las Tenidas

EL INELUDIBLE COMPROMISO MASONICO DE ASISTIR A LAS TTEN.:

Si hay un deber elemental y primario para el M.:, ése es el deber de guardar Asistencia continua y regular a las TTen.:. Desde el primer día en que se entra a la Ord.: a través de la Inic.:, o incluso antes cuanto se aceptó ingresar, debe cada uno establecer una disciplina de Asistencia, y si de ésto no se toma conciencia más vale no entrar o abandonar la Ob.:, porque a la Mas.: no le interesa el número sino la participación activa de sus MMiemb.:. El día de reunión de la Log.: se tornará incompatible con cualquier causa de impedimento personal o Prof.. a menos que motivos realmente graves hagan imposible desde todo punto de vista la concurrencia. El Pad.: insistirá al Ap.: y Comp.: ahijado y vigilará su Asistencia, aunque después del Sil.: es la segunda obligación del Mand.: Bl.:)., y por supuesto el Pad.: dará ejemplo en los hechos. Cuando uno ya es Maest.: recordamos que se fue exaltado en el entendido que se asumió ya la presencia a las reuniones como una necesidad y obligación, y la Asistencia es la mínima enseñanza que un Maest.: podría dar a un Ap.: o Comp.:. En los primeros GGr.: la Asistencia proporciona un índice que determinará el merecimiento para el Aumento de Salario dado que hace suponer que durante la concurrencia se aprendió y asimiló las IInst.: necesarias mínimas, que sólo se obtienen a través de la presencia reiterada. La Concurrencia no sólo demuestra que un Mand.: Bl.: ha tenido la perseverancia suficiente e interés para pasar de Gr.: sino que es el filtro que permite decantar y separar a aquellos que poseen un compromiso tibio con la Mas.:. Incluso diríamos que un Ap.: o un Comp.: puede dar lecciones a un Maest.: omiso con su sóla Asistencia. ¡Infelices los TTall.: que aumentan el Sal.: a un H.: inasistente con la esperanza de que sienta estimulado a venir, porque en vano lograrán, conforme lo demuestra la realidad y habiendo perdido esfuerzos y tiempo, su propósito! Quien inasiste a los TTrab.:, aparte de denotar una desconsideración con sus HH.: sumidos en la preocupación y frustración por sentir no poder habido transmitir todo su ardor en el H.: descuidado, resta esfuerzos y aportes positivos a la Log.:, quien tiene que perder energías apuntalando la concurrencia para fortalecerse, y puede llegar a comprometer la estabilidad de las CCol.:. Nada demuestra más el empuje de un grupo o el entusiasmo de sus miembros que la presencia regular y constante de sus adeptos porque revela interés, solidaridad y disponibilidad en la causa que los une y a su vez les permite crecer juntos, invita a incorporar nuevos elementos humanos y motiva la permanencia de los recién ingresados. Se ha dicho que circunstancias externas como las preocupaciones personales, la problemática económica, la falta de interés por ocuparse de actividades no redituables materialmente o la "chatura" de la idiosincrasia del medio conspiran contra la Asistencia a las TTen.:. Nada mejor que despreciar esa afirmación, tan manida que parece esloganaria, con el ejemplo de HH.: tan atareados o complicados en su vida que a pesar de ello se permiten un tiempo para venir a Trabajar y es más, logran aquí una distracción y amortiguan sus problemas recordando también su compromiso con lo Trascendental. Reunirse con los HH.: cuando se los siente como tales o se los aprecia realmente debería ser el primer motor de nuestra Asistencia. Estar con un grupo de amigos como el que pretendemos ser, donde nos sostenemos espiritualmente intercambiando vivencias y donde aliviamos el dolor de nuestras tribulaciones ya sería suficiente motivo para reunirse. No falta quien dice sentirse desestimulado porque se ha cansado de asistir a las Log.: y no ha encontrado algo de interés o porque simplemente considera que "no pasa nada" y se prefiere dedicarse a otras ocupaciones "más importantes". Estos pretextos, que revelan mucha pasividad y desconocimiento por los propósitos e la Ord.: y los esfuerzos de los HH.:, revela una actitud mezquina y que priva de aportes a los Camaradas, que se sentirían tan reconfortados con una presencia silenciosa de cada Miembro, que ya bastante ofrece. Antes de preguntarnos qué puede darnos la Ob.:, preguntemos qué deberíamos darle. Hay que reconocer, no obstante, que la inasistencia puede ser la consecuencia de que las LLuc.: no están dando la orientación debida a los TTrab.:, pero sería bueno la concurrencia de los HH.: para explicar cuáles son las falencias y para aunar fuerzas en corregirlas. Algunos HH.: omisos se escudan tras sus problemas u ocupaciones PProf.: y personales, que pueden ser muy entendibles o incluso valiosos (hay quienes hacen una verdadera "Masonería sobre la Tierra", pero el Trab.: masónico no es sólo afuera sino adentro de los TTemp.:). Si estas situaciones ya existían antes de ingresar a la Mas.: debían haber ayudado a calibrar la conveniencia de la entrada. Pero ¿por qué no intentar igual venir a las TTen.:? ¡Cuánto puede hacer el Tall.: por todo ello, tanto para ayudar al H.: atribulado aunque fuere con sólo escucharlo, como también para asistirlo en su tarea? En la Mas.: no sólo se aprende y se recibe sino que también se enseña y se da a los demás; nadie es tan encumbrado o autovalente como para no necesitar nada. ¿Podríamos abandonar a HH.: que nos necesitan y nos esperan con ansiedad, semana a semana? ¿Por qué restarle brillo a los TTrab.: con nuestra ausencia? Asistir regular y constantamente a la Log.: no sólo es un deber moral del Mas.: sino un deber estatutario establecido en normas de la Mas.: y RReg.: de los TTall.:. Todo M.: está obligado a asistir con regularidad a los TTrab.: MMas.:, cuya omisión incluso lo hace pasible de falta que lo expone a perder el carácter de M.: previo juicio masónico o a ser suspendido en sus derechos (Landmark No. XII y arts. 24 lit. j, 25 lit. f y 26 lit. c, 52 lits. e y h más arts. 140 a 144 de la Constitución de la Gr.: Log.: de la Mas.: del Uruguay). QQ.: HH.:: Asistir a la Log.: con frecuencia y continuidad no es sólo un deber moral y normativo sino también conveniente para nuestra salud o progreso espiritual de los HH.: y de la Ob.:. La Mas.: ocupa un lugar muy importante para quienes la queremos y ésta nos exige la mayor dedicación posible, y así la Concurrencia es por lo menos lo mínimo que todos, por igual y sin distinciones, podemos entregar salvo causas de verdadera fuerza mayor. Una Log.: repleta adquiere dinamismo, entusiasmo y da sentido a nuesro Trab.:, tan importante como razón de ser y logro de todo M.:.


2006/10/14 El 3 Numero Sagrado

APRENDIENDO EL SIMBOLISMO Y LA FUERZA DEL NÚMERO TRES 

Al dar principio a los Trabajos del Taller y en la Apertura de la Primera Cámara Simbólica, una de las primeras preguntas que recibe el comandante de la Columna del Norte, por voz del V:.M:. es: ¿A qué hora acostumbran abrir sus trabajos los AAP:.M:. H:.Seg:.Vig:.?. Y enseguida escucha de voz del V:.M:.¿Qué edad tenéis H:.Seg:.Vig:.?

La respuesta, es una de las primeras sorpresas para los HH:.AAP:.M:.. Los 3 años de edad (una cifra precisa), y medio día en punto (las 12 am un múltiplo de 3), colocan al AP:.M:. frente al desafío de investigar el sentido y el simbolismo del Número 3 en el Universo de su Madre Logia. Adentrarse en el simbolismo y la fuerza del Número 3, es explorar un universo que llevará al AP:.M:. a iniciar la comprensión de muchos de los Temas de Estudio del Primer Grado de la Masonería Universal.

También el cierre de los trabajos en el Templo Sagrado se verifica en horas convencionales y simbólicas, sobre las cuales el V:.M:. se informa del H:.Pri:.Vig:. Estas horas son "del mediodía a la medianoche" para los tres grados simbólicos en la mayoría de los rituales. El mediodía significa la hora en que el sol se halla en plenitud situado en el Zenit, y la medianoche en que la luz del día ha desaparecido por completo por estar el sol en el Nadir. Un ritmo de sol y luz que condiciona la fuerza y el vigor del trabajo en Logia.

El misterio de los símbolos es el más fascinante de los desafíos del aprendizaje que enfrentan los HH:.AAP:.. Detrás de cada símbolo -no sólo en la R:.L:.S:. sino también en la vida cotidiana-, se oculta un enorme cúmulo de energía, transformaciones y explicaciones, para el estudio y la comprensión de la Naturaleza, del Universo y del Ser Supremo.

El Número 3 es el primer número impar del secuencial aritmético. Se compone por la adición del 1 que es la Unidad y el 2 que corresponde al primer número Par. No hay otro número en el secuencial con estas características, ni similar, ni análogo, ni homólogo. Su poder multiplicador es único en la aritmética Pitagórica. Pero también el número 3 es una "piedra angular" en el Teorema de Pitágoras y un símbolo de derivación interpretativa en la alegoría Masónica como fuente de inspiración y de aprendizaje de muchos de los principios fundamentales de la Orden.

PERFECCIONAMIENTO DEL TEMA

Para Platón, el 3 era la imagen del Ser Supremo en sus 3 personalidades: la Material, la Espiritual, la Intelectual.

Para Aristóteles, determina la Unidad del Hombre y en su filosofía el 3 contiene en sí al Principio, al Medio y al Fin.

Para Pitágoras, la ciencia de los números tenía como base de operaciones al número 3, considerada como "cifra de virtud secreta digna de admiración y de estudio". El 3 es el número de "la constitución del Universo".

La aritmética Pitagórica conlleva 3 operaciones directas (Suma, Multiplicación, Elevación a la potencia), acompañado de las 3 operaciones inversas.

La edad del H:.AP:.M:. es de 3 años. Recuerdan los 3 años de preparación y estudio que Pitágoras imponía a sus iniciados y en estricto silencio.

Los discípulos de Pitágoras debían conocer 3 lenguas sagradas: el Sánscrito, el Hebreo, el Egipcio, y 3 Ciencias Ocultas: la Cábala, la Magia, el Hermetismo.

Para Virgilio, el 3 representó la perfecta armonía exclamando "Omne Trinum Perfectum", que significa "todo número 3 es perfecto".

Dentro de la Filosofía oculta o metafísica, existen 3 mundos: el Elemental, el Celeste y el Intelectual. Y el hombre se encuentra dotado de 3 potencias intelectuales: la Memoria, el Entendimiento y la Voluntad. Y posee 3 factores esenciales de Vida: el Cuerpo, el Alma y el Espíritu.

La Naturaleza fecunda se sostiene en 3 elementos: el Agua, la Atmósfera y la Luz solar.

La descomposición de la luz a través del prisma exhibe los 3 colores primarios: el Amarillo, el Azul y el Rojo.

La Trigonometría o ciencia del Triángulo, establece que toda superficie en el Universo es reducible a Triángulos o planos con 3 ángulos. Un Triángulo se delimita por 3 líneas: dos Catetos y una Hipotenusa.

Existen 3 tipos de cuerpos en el espacio: Geométricos, Amorfos, Indefinidos.

Se conocen 3 cuerpos con aristas: el Cubo, el Prisma, la Pirámide.

Existen 3 clases de palancas: Primero, Segundo y Tercer tipo.

En las Bellas Artes se presentan 3 clases de estudio: la Pintura, la Escultura y la Arquitectura.

En el Universo existen 3 referentes: la Materia, el Movimiento y el Espacio. Y al Tiempo se le reconoce como base de medida: el Pasado, el Presente y el Futuro.

En la Mitología Griega y Romana 3 eran los dientes del Rayo de Jove, 3 nombres tenía el Astro Rey: Sol, Apolo, Liber, y al Astro Nocturno se le denominaba de 3 maneras: Luna, Diana, Hecate.

La Mitología Griega y Romana dividió al mundo entre sus 3 dioses: a Júpiter como Rey de los Cielos, a Neptuno como Señor de los Mares y a Plutón como el Tirano de los Infiernos.

La leyenda del Arca de Noé establece que fue construida en 3 pisos, para alojar 3 parejas de cada especie viviente, y durante su permanencia sobre las aguas se arrojaba al aire 3 palomas cada 3 horas, hasta obtener la respuesta esperada.

Para Druidas, Esenios, Asirios, Caldeos, Egipcios, Griegos, Romanos, Judíos, Mitras, India, China, el 3 tenía profundo misticismo entre sus prácticas sagradas. Era 3 veces Reverenciado, Venerado y Consagrado en los misterios mitológicos.

Las Trinidades Egipcias fueron: Isis, Osiris y Horus. De los Hindú fueron: Brahma, Vishnu y Shiva. De los Godos fueron: Wottam, Freya y Thor. De los Escandinavos fueron: Odin, Vile y Ve. De los Caldeos fueron: Anu, Nuah y Bel. De los Aztecas fueron: Huitzilopoxtli, Tlaloc y Texcaltipoca. De los Católicos Cristianos: el Limbo, el Purgatorio y el  Infierno.

Para los Inkas y el Imperio Incaiko existian Tres Soles: Apu Inti, Churi Inti, Guauqui Inti. Tres Posiciones del Sol en el horizonte: Anti, Inti, Cunti. Tres eran los mundos en su creencia: Hannan-Pacha, Cay-Pacha  y Ukju-Pacha. Tres las amosas ventanas de Tamputoco.

Esta filosofía "trinitaria" encuentra una correspondencia en los 3 gunas: Rajas, Tamas y Sattva, o sea Actividad-Inercia-Ritmos, correspondiente el primero a la fuerza centrífuga o Principio de Expansión, el segundo a la fuerza centrípeta o Principio de Contracción, y el tercero a la fuerza de equilibrio o Principio del Ritmo ondulatorio.

Famosa en la cultura es la trinidad femenina de las 3 Gracias: Aglaya, la luciente luz espiritual que ilumina la inteligencia, inspira toda bella obra de arte y permite al hombre irradiar su felicidad. Eufrosina, el gozo del alma y la felicidad interna en lo más íntimo del hombre, que no es afectada por las vicisitudes externas. Talía, la florida la felicidad exterior que se manifiesta en todas las cosas bellas y en la hermosura misma de la vida con todos sus festivos componentes.

Los artífices Romanos establecieron el axioma "Trinum Faciunt Collegium", que significa "3 hacen un colegio".

En la Roma antigua, el sistema de gobierno incluía 3 Dependencias: los Patricios o Padres de la Patria que conformaban el Senado, los Plebeyos, y la Orden de los Caballeros que sostenían la defensa del Imperio.

En la Edad Media el número 3 era el signo favorito atribuido al Ser Supremo.

Son 3 las dimensiones del lenguaje de los signos: Sintáctica, Semántica, Pragmática. En este sentido, constituyen las 3 aristas del análisis Semiótico.

El Templo de Salomón contenía 3 departamentos, en los que se rendía culto a 3 imágenes: la de la Tierra, la de los Mares y la de los Cielos. Había que penetrar a 3 Cámaras de preparación antes de recibir la Luz: a la de la Verdad, a la de las Ciencias y a la de las Artes.

Los Caballeros Templarios tenían gran veneración por el Número 3. Eran 3 las preguntas de iniciación al Aspirante. Tres eran las demandas, 3 eran las peticiones para obtener el Pan, el Agua y la Sal. Eran 3 los votos de obediencia, hacían 3 grandes ayunos, no poseían más de 3 caballos y en combate no huían si los enemigos eran solamente 3.

La base fundamental de la Masonería se cementa en que 3 Maestros forman una Logia, que cinco, 3 y dos, la Gobiernan, y que siete, 3 y cuatro, la hacen Justa y Perfecta.

Al Aspirante a Masón deben proponerlo 3 MM:.MM:. Miembros de la Orden, y también 3 MM:.MM:. forman el triangulo para investigar sus ocupaciones públicas y privadas y averiguar su conducta y antecedentes profanos.

El Aspirante a Masón debe contestar 3 preguntas al Firmar su Testamento en el Triangular.

Los HH:.MM:. labran el progreso de la Humanidad en 3 pilares: Educación moral, Progreso espiritual, y Cumplimiento de deberes.

Para conocer la Verdad y practicar la Virtud, el AP:.M:. reconoce 3 pilares en sus MM:.MM:., Guía, Luz, y Sostén.Ø La ceremonia de Iniciación lleva al recipendiario por 3 viajes y, con la vista cubierta, debe Contemplar, Ver y Discernir. Como decía Platón, los verdaderos sentidos el hombre íntegro los percibe con el Alma.

El Primer viaje es la prueba del Aire, el segundo la prueba del Agua, el tercero la prueba del Fuego. Todos en el sendero de 3 metas: el Renacimiento, la Purificación, y la Luz.

Las obligaciones del recipendiario son 3: No revelar el secreto, No escribir la palabra sagrada, Reconocer la solidaridad y fraternidad de la Masonería Universal.

Al proclamar al Recipendiario, se le aclama tributándole 3 baterías simples de júbilo. Para su reconocimiento y el de los demás Masones, se le enseñan 3 Signos, 3 Tocamientos y 3 Palabras. Su Edad es de 3 años y son 3 los abrazos cruzados que debe dar a sus H:.M:. al reconocerlos como tales.

Los 3 años del AP:. y los 3 pasos de su marcha recuerdan los 3 viajes de la Iniciación y marcan el triple periodo de las etapas de estudio y progreso, que son: la Gramática, la Lógica, y la Retórica.

Son 3 los componentes gramaticales del trabajo del AP:., un verbo (desbastar), un sustantivo (piedra), y un adjetivo (bruta).

Las demostraciones de Fraternidad se encabezan con 3 Palabras en los Trabajos, las Planchas o Trazados de Arquitectura: Salud, Fuerza, Unión.

El V:.M:. hace 3 preguntas a los H:. Visitantes: ¿de Dónde venís?, ¿qué Traéis?, y ¿qué Pedís?.

Además, por medio de 3 preguntas que el V:.M:. hace consecutivamente a los dos Vigilantes, se abren y se cierran los Trabajos de la Primera Cámara.

Sobre el Ara se ubican las 3 grandes luces que iluminan los trabajos del Taller, el Volumen de la Ley Sagrada, la Escuadra y el Compás.

Los dignatarios en Logia son 3, el V:.M:., el Pri:.Vig:. y el Seg:.Vig:.

Las estrellas en el collarín del H:.Seg:.Vig:. son 3.Ø Detrás del V:.M:. y detrás de cada uno de los dos VVig:. ha de haber un triángulo, símbolo del número 3.

Son 3 las Columnas del Taller que sostienen y gobiernan la Logia, la Fuerza de la columna Dórica, la Belleza de la columna Corintia, y la Sabiduría de la columna Jónica.

Hay 3 horizontes que fortalecen a la Masonería, lo Filantrópico, lo Filosófico y lo Progresista.

Son 3 los Grados Simbólicos de la Masonería Universal, AP:.M:., COMP:.M:., y M:.M:.

Los H:.M:. se reconocen por 3 elementos, Signos, Palabras y Toques.

Al Oriente se asciende por 3 gradas, denominadas Fuerza, Belleza y Sabiduría.

Las 12 columnas del Templo (6 a Mediodía y 6 en Septentrión), y los 12 signos del Zodiaco son múltiplos de 3.

La Logia es denominada de 3 maneras, Templo, Santuario, o Taller.

En el Universo simbólico de la Logia, el Occidente por donde se oculta el sol puede tener 3 acepciones, Oeste, Poniente, u Ocaso.

Con 3 toques llama el AP:.M:. a la puerta del Templo, simbolizando que Llamad y se os abrirá (la puerta), Pedid y se os dará (la luz), Buscad y encontraréis (la verdad).

En la marcha del AP:.M:., 3 son los pasos y en línea recta, avanzando desde las tinieblas de Occidente hacia la luz de Oriente, significando el Nacimiento y la infancia investigando causas y efectos, la Vida y juventud descubriendo los arcanos espirituales, la senectud y Muerte comprendiendo los secretos de la inmortalidad.

Los saludos del AP:.M:. son 3, situado entre columnas y dirigidos a las tres luces. Tengo fe en mis ideales masónicos dirigido al V:.M:. y cuando haya moldeado el entendimiento y cultivado el intelecto. Esperanza en realizarlos dirigido al H:.Pri:.Vig:. y cuando haya adquirido 3 cualidades: razonar, concluir, decidir. Por amor a la humanidad dirigido al H:.Seg:.Vig:. y cuando aplique enseñanza y conocimiento practicando la filantropía.

En el lenguaje simbólico, 3 son los Signos. El signo del AP:. al Orden. El signo pedestre de la Marcha. El signo manual de Tocamiento.

Todos los signos rituales describen las formas de la "escuadra", el "nivel" y la perpendicular o "plomada", que representan las 3 principales herramientas de la construcción del templo material y espiritual.

La batería del Grado AP:.M:. es de 3 palmadas, y 3 son los movimientos de saludo conformando el triangulo Houzzeé.

El Ara está decorada por 3 luces Ciriales. Tiene 3 caras en nuestra R:.L:.S:. y 3 pies de altura. Su base es un triangulo equilátero: 3 lados iguales. Y descansa sobre 3 gradas.

El trono del H:.Seg:.Vig:. tiene 3 luces, y 3 son las muescas de su Mallete.

En la antigüedad, 3 años se exigía a los aspirantes junto a su maestro constructor antes de ser iniciados dentro de los Augustos Misterios Masónicos.

Los 3 años del AP:.M:. simbolizan el nacimiento, la vida y la muerte. También representan 3 etapas de aprendizaje: la Gramática, la Aritmética, la Geometría.

Por la edad del AP:.M:. siempre se recuerda los viajes simbólicos efectuados durante la iniciación: la Tierra y sus tormentas, el Agua, el Fuego.

Los principios fundamentales de la Masonería son 3. Libertad, Igualdad, Fraternidad.

En los trabajos de la Primera Cámara, el Volumen de la Ley Sagrada debe estar abierto en el Salmo CXXXIII.

Estando la Escuadra sobre el Compás denota que 3 defectos: materia, instinto, ignorancia, están dominando 3 virtudes: espíritu, ideales, inteligencia.

Las herramientas del AP:.M:. son 3, la Regla de 24 pulgadas (múltiplo de 3) indicando el camino recto del deber y la distribución de las 24-horas (múltiplo de 3), el Cincel que simboliza su Voluntad, y el Martillo que Impulsa a la voluntad para transformar la piedra en bruto de la conciencia, en una bella obra de arte del carácter y la virtud. 

El Martillo que simboliza la constancia y el esfuerzo y el Cincel que simboliza la voluntad, son la fuerza guiada por la inteligencia. Y 3 son las cualidades que el AP:.M:. requiere para utilizar estas herramientas y completar su obra: Fuerza, Belleza, Candor.

El Martillo como instrumento constas de 3 cuerpos geométricos: el Prisma triangular, el Cubo y el Cilindro., y está representado en la piedra cúbica y en la babeta del mandil tal cual lo usa el AP:.M:.

El Mandil tiene su origen en tradiciones Hebreas y Egipcias. Es un instrumento de trabajo en las construcciones. Se compone de 3 triángulos que en conjunto representan la materia e implica 3 tareas: Estudio, Investigación, Aprendizaje. El alma en los dos triángulos que forman el cuadrado, y el espíritu en el triángulo superior formado por la babeta. Los cuatro costados del Mandil encierran al Universo y corresponden a los cuatro elementos de la naturaleza: Tierra, Agua, Aire y Fuego. Todo el Mandil conforma 3 figuras geométricas: el Triangulo alegórico es el espíritu, el Cuadrado es la materia, el Circulo anudado en torno al cuerpo es la periferia del universo.

La Unidad y el Binario o dualidad, constituye el Ternario, representado por los 3 vértices del Triángulo, que resumen la base fundamental de la filosofía iniciática.

El Triangular, su Simbolismo y su Interpretación es lo más evidente del número 3. En el lado izquierdo del Triángulo se lee la palabra Isis como el símbolo de la Tierra, en el lado derecho se lee la palabra Osiris como representativa del Sol, y en la base la de Horus como alegoría de la Madre Naturaleza; es decir, el producto de la Unión de la Tierra y el Sol, para ejercer su Obra de Producción y Reproducción de todo lo que existe sobre nuestro planeta. Esta figura es representativa de la propia Naturaleza del Universo, simbolizando a las 3 fuerzas primordiales: Agua, Aire, Fuego, que los antiguos conocían para proporcionar la Vida y el Vigor. También es emblemático de los 3 fenómenos de la vida: la Germinación, la Generación y la Regeneración de la Vitalidad del Universo.

Los 3 puntos Masónicos constituyen el perfecto emblema del Ternario simbolizado por la fuerza del número 3. Los 3 puntos sintetizan la Unidad, la Dualidad y la Trinidad. Los 3 puntos están armónicamente juntos como Unidad de Oriente, como Dualidad en Occidente, y como Trinidad en las 3 luces menores del Altar. El punto superior corresponde al Oriente y representa el primer Principio de lo Absoluto, de lo Único, de la Suprema Realidad, es el G:.A:.D:.U:. Los dos puntos inferiores corresponden al Occidente y son la imagen de la Dualidad, los mismos dos principios representados por las Columnas B y J y de cuya conjunción resultan todos los fenómenos del Universo. Los 3 puntos se conjugan en uno solo delineando un triangulo equilátero, símbolo perfecto del equilibrio y de la verdad. 

El verdadero Masón es el que posee el equilibrio cuya armonía está representada por los 3 puntos: Sabiduría, Voluntad e Inteligencia. 

Del numero 3 se deriva el Cuaternario. El Tetraktys es uno de los símbolos de difícil comprensión. Para el AP:.M:. la imagen de los 3 puntos es en realidad la abreviatura de un triangulo de 10 puntos, colocados sobre 4 líneas de manera que del 3 derivamos el Cuaternario. 

Del Egipto milenario la Masonería adopta sus 3 grandes verdades. 1. El alma del hombre es inmortal y su destino, futuro, crecimiento y esplendor no tiene límites. 2. El principio que da la vida mora dentro y fuera de cada uno, es imperecedero y sólo lo percibe el hombre que anhela percibir. 3. Cada hombre es su propio y absoluto legislador, el determinador de su propia gloria, vida o tinieblas, el que decreta su propio galardón o castigo.

Los más destacados tratadistas y las más famosas Logias de investigación, coinciden en sostener que la Masonería está basada en quince (múltiplo de 3) Límites o Marcas esenciales, conocidos como "Land Marks".

La autoridad del V:.M:. es incuestionable e inviolable, y sólo es censurable por 3 dignatarios, el G:.M:., la G:.L:. y el Consejo de la Orden.Ø Cada apertura y clausura de los Trabajos en Logia, son proferidas por seis (múltiplo de 3) invocaciones por parte del V:.M:., el Pri:.Vig:. y el Seg:.Vig:., respectivamente. Para la Apertura: ¡Que la Sabiduría presida la construcción de nuestro templo!, Que la Fuerza lo sostenga!, ¡Que la Belleza lo adorne!. Para la Clausura: ¡Que la Paz reine sobre la Tierra!, ¡Que el Amor reine entre los hombres!, ¡Que la Alegría esté en los corazones!

CONCLUSION

La cantidad de acepciones, analogías, homologías y significado que encierra simbólicamente el Número 3 dentro de la filosofía Masónica, es enorme. Todo el Primer Grado de la Masonería gira alrededor del Número 3. Vemos que 3 HH:.MM:. forman una L:. Simple, 3 dignatarios la dirigen, 3 luces la iluminan, 3 joyas la decoran. El Volumen de la Ley Sagrada se abre en el Salmo 133 y los 3 primeros versículos hablan de la fraternidad. El orden de mando son 3 golpes de mallete, 3 son los pasos de la marcha, 3 años la edad, 3 peldaños suben al Or:., 3 viajes se ejecutan durante la iniciación, y se prestan 3 juramentos. Con 3 puntos se abrevian palabras. Se utilizan 3 palabras en la cadena de la unión, Los HH:. al iniciarse tienen 3 deberes, Ver, Oír y Callar. Al trabajar en el Taller tendrán 3 obligaciones, estudiar, investigar y preguntar.

Son 3 los Grados Simbólicos en la Masonería, y 3 son los deberes referidos en el triangular. La Masonería se cimienta en el triángulo inconmovible e imperecedero de 3 valores, Libertad, Igualdad y Fraternidad. El triángulo equilátero masónico simboliza 3 recordatorios, lo que debemos a la naturaleza, lo que debemos a nuestros semejantes y lo que nos debemos a nosotros mismos.
El tiempo de la marcha se divide en 3 partes: pasado, presente y futuro. El hombre tiene ante si 3 misterios: De dónde venimos?, Quiénes somos?, A dónde vamos?. El día tienen 3 fases principales: Alba, Mediodía, Crepúsculo. El sol tiene 3 puntos de referencia: Levante, Zenit, Poniente. El hombre tiene 3 partes, cuerpo, alma y espíritu; y 3 capítulos, nace, se reproduce y muere. La materia se presenta en 3 estados: sólido, líquido, gaseoso. 

La geometría se mide mediante 3 encuentros, el punto, la línea y la superficie. Hay 3 clases de ángulos: agudo, recto, obtuso. Hay 3 clases de triángulos: equilátero, isósceles, escaleno. Los 3 colores primarios -rojo, azul, amarillo- combinados dan todas las tonalidades del arco iris y de la naturaleza incluyendo el negro. Las principales columnas en la Arquitectura Griega son 3: Dórico, Jónico, Corintio. Las columnas tiene 3 partes: base, fuste, capitel. La música tiene 3 clases de sonido: agudo, mediano, grave; y 3 claves: sol, fa, do. El Templo masónico descansa sobre 3 columnas: Fuerza, Belleza, Sabiduría. Hay 3 grandes joyas en el Ara: El Volumen de la Ley Sagrada, el Compás y la Escuadra; 3 grandes luces: Ciencia, Virtud, Fraternidad. Y 3 son las familias del Masón: la familia donde nace, la familia que construye, y la familia de su Madre Logia.

El Número 3 está en perfecta correlación con el toque, batería, marcha, edad, columnas simbólicas que sostienen el Templo, lados del triángulo, abrazos de reconocimiento, amistad y consagración, lema y saludo en la plancha de trabajo, y llamada a la puerta del Templo. Debido al carácter iniciático de la Orden, la finalidad del símbolo no es servir de medio de comunicación o como código que permita descifrar determinado contenido, sino que el objetivo es buscar que produzca una sensación afectiva o espiritual. Para nosotros los Masones, lo importante no es "creer" en el símbolo, sino comprenderlo como vehículo de conocimiento y no como objeto de culto. El Número 3 en la Masonería Universal no es un concepto cuantitativo o numérico, sino filosófico, directamente implicado en los distintos ritos iniciáticos. Es un símbolo de derivación interpretativa en la alegoría Masónica como fuente de inspiración y de aprendizaje de muchos de los principios fundamentales de la Orden. Es el número representativo del Primer Grado AP:.M:: de la Masonería Universal. Por lo tanto, el AP:.M:. debe enorgullecerse de poder agregar a su firma los famosos 3 puntos que representan también las 3 cualidades indispensables al Masón: Sabiduría, Voluntad, Inteligencia.


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