G:.A:.D:.U:. Gran Arquitecto del Universo G:.A:.O:.T:.U:. Great Architect Of The Universe
EL G.: A.: D.: U.: CONCEPTO
Un Símbolo no es sino la representación material de lo inmaterial. Si bien su diseño es convencional, su contenido puede ser tan amplio como lo permita el conocimiento o la capacidad de interpretación de quien lo considere. La Mas.: es un sistema de Moral velado por alegorías e ilustrado por Símbolos, lo que la hace tan rica en su contenido, contenido que está destinado a ser captado o ampliado por el Inic.:. El Símbolo estimula la investigación del Intelecto y es muy indicado a nosotros los occidentales para introducirse en el estudio de un Sistema Filosófico. Pero tenemos también un "Gran Símbolo" que de alguna manera aglutina a todos los SSimb.: de la Ob.: o hacia el cual se proyectan todos los demás que nosotros llamamos "G.: A.: D.: U.:". A su Memoria o Gloria dirigimos toda nuestra acción o encauzamos nuestra Vida, entendiéndolo como el Fundamento y Fin de nuestra Existencia. Ningún M.: o Mas.: puede prescindir de una noción de G.: A.: D.: U.:, y es que entonces se encuentra recogido en los Ancient Landmarks o Antiguos Límites de nuestra Gr.: Log.: (No. II). Puesto que somos una Inst.: de LLib.: PPens.:, nadie está obligado a entender como "G.: A.: D.: U.:", aunque a veces lo designemos como "Ser Supremo", a una Entidad o a un Ser Espiritual dotado de Voluntad. Por éso ya desde la Inic.: se nos enseña que el contenido de nuestro Gran Símbolo lo da la conciencia y leal saber y entender de cada H.:, para quien el G.: A.: D.: U.: puede ser un Espíritu, el Universo, un Principio de Acción o de Moral, un Ideal o una Meta Superior.
La denominación "G.: A.:" recuerda nuestros orígenes como Corporación de Libres Albañiles operativa, pero recordemos que ya Hermes Trismegisto hablaba del Superior Principio "como Gran Obrero Universal" (Tratado "Asclepios") o "Gran Obrero" (Tratado "La virtud del Mundo").
No han sido pocos los problemas que han existido en la interpretación y la necesidad de que todo M.: considere la existencia del G.: A.: D.: U.:. Mencionaremos que cuando en México se propuso la candidatura del H.: Sierra Partida para la Gr.: Maes.:, alguien le recriminó su incompatibilidad para éllo por su Ateísmo, recordándole que las Constituciones de Anderson establecen que no puede ser M.: "ni un libertino irreligioso ni un estúpido ateo", a lo que Sierra Partida le contestó: "Es cierto, ¿pero qué tal un ateo inteligente?". Digamos que este H.: no estaba ni se sentía obligado a sostener la creencia de un Dios Espiritual. La palabra "Ateo" no la entendemos hoy los MM.: en el sentido de la prescindencia de toda noción de "Dios", sino que para nosotros es "Ateo" quien niega que existe un Principio Rector o Fundamento de Todo, o rechaza la necesidad de Algo o Alguien (sea Entidad, sea Ideal) a quien tributar nuestra Tarea. El concepto de "Ateísmo" de Anderson debe interpretarse en su sentido histórico y cambia su significado con los tiempos, como también cambia el contenido del concepto de "G.: A.: D.: U.:" a medida que el Hombre evoluciona. El alcance del mismo es una conquista que se descubre, se redescubre, se redimensiona y se perfecciona, por ello es tan complejo y da lugar a tantas discusiones la definición de nuestro G.: Simb.:.
Sin perjuicio de la libertad individual, los MM.: decimos y debemos "creer" en un G.: A.: D.: U.: cuyo concepto preciso no podemos traducir o explicar sin caer en nuestras propias opiniones personales. No podemos asegurar su existencia porque no hay unanimidad de criterios para determinar su esencia, y menos podríamos imponer una conceptuación. Una Ley de la primera Revolución Francesa proclamó su existencia, pero no pasó de ser el producto de una Gimnasia Intelectual y por supuesto no definió qué entendía por "Dios". Los MM.: no perdemos tiempo con esos devaneos y permitimos que cada uno extraiga de ese G.: A.: D.: U.: lo que entiende como cierto. Apostamos o creemos que Algo o Alguien hay por sobre encima nuestro como Orientador o Destino conforme a nuestras particulares convicciones, ciframos una Esperanza en su existencia, lo que no es muy distinto a decir que la creencia en un G.: A.: D.: U.: es un Acto de Fe y Amor.
Representaciones de ese G.: Simb.: hay muchas. Las más conocidas son el Triángulo o Delta Radiante con el que llamamos "Ojo que todo lo ve" o la letra "G" (inicial sajona del equivalente a nuestro español "Dios") en el centro, el entrelazamiento de la Esc.: y el Comp.: con la "G", o las iniciales "G.: A.: D.: U.:", todo en el Pr.: Gr.:.. Hablamos de Este como un Supremo o Gr.: Arquitecto o Hacedor, lo que nos lo recuerda como un Planificador y Creador de un Orden Universal. La palabra "Arquitecto" proviene del griego "Archos" ("Antiguo" o "Principal") y "Tekton" ("Constructor"), que en su interpretación mística toma la palabra "Arché" equivalente a "Materia Primordial" y así el Principio Supremo es el Edificador sobre la Materia Primordial que forma la base material del Universo, dinamizada por el Logos o Palabra que le da sentido, por éso en San Juan 1:1, en donde abrimos la Biblia del Ara, leemos en griego "´En Arché to Lógos"; "En la Materia Primordial estaba el Principio Dinamizador". "...kai Théos to Lógos"; "...y Dios era el Principio Dinamizador".
QQ.: HH.:: Tan ilimitado como el Universo es el significado de nuestro Gran Símbolo que caracterizamos como "G.: A.: D.: U.:", sustrato que da base al Cosmos y a nuestro Microcosmos individual. Sin un Fundamento, un Ideal, un Proyecto, Algo o Alguien que dé sentido a nuestra Existencia, no tiene propósito vivir. Nadie puede afirmar, so pretexto de su Libertad de Pensamiento y de la necesaria diferencia de interpretaciones, como Ser Humano y M.:, y es absurdo aseverarlo, que no hay nada que nos rija. Dejémonos llevar por Ese Principio, y hagamos que nuestro Trabajo sea un dedicado Canto de Alabanza a Aquel a quien con nuestro Amor día a día también construimos mientras edificamos nuestro propio Templo.
Back to Top
Definiendo Masoneria
PODEMOS "DEFINIR" LA MASONERIA?
Muchas creaciones, fantasias, malabares literarios, rectificaciones y coagulaciones (si se nos permite el léxico alquímico), han ocurrido a través de la Historia para elaborar el concepto de la Masonería, sometida a incesantes cambios relacionados con la Evolución del Hombre. Para definirla se ha usado distintos vocablos: secta, religión, sociedad iniciática, institución racionalista o filosófica, fraternidad, facción revolucionaria, factor de poder. En realidad, todos estos papeles ha tenido que desempeñar la Mas.: según las circunstancias. Nosotros creemos que la Mas.: tiene un poco de todos estos ingredientes, como si fuera un enorme puchero que satisface todos los gustos, por eso quizá se encuentra en Ella gentes de variadas extracciones, actividades y vivencias. Integrada por Hombres, también forma parte de la Mas.: involuntariamente las veleidades y pasiones humanas por supuesto. Desgraciadamente, en la Orden se ha mezclado impurezas nada "masónicas" como las expectativas y ambiciones personales. La Ob.:, reconociendo su propia imperfección y como Escuela, intenta corregir y erradicar de su seno esas asperezas, porque debe ser un receptáculo donde predomine la práctica de todas las Virtudes y un lugar donde cada H.: pueda encontrar una Fortaleza de los Valores constructivos.
La MAS:. nos plantea desde la Iniciación un Compromiso con la Moral ("hacer el mayor Bien y el menor Mal") y a su vez con un Principio Supremo. En Ella la Razón y la Fe se dan la mano, porque no son enemigas sino Fuentes del Conocimiento, integradas a la Experiencia (no científica sino espiritual, del modo que la Alquimia -Doctrina no ajena a la Ob.:- no es sino una Química Espiritual).
A quienes afirman que somos una Secta, es lícito reconocerles que nos importa más la calidad de los integrantes que el número, pero propendemos al mejoramiento del género humano y a que un día, cuando se den las circunstancias, todos puedan integrar la Mas.: libremente. Aunque por ahora, cualquier hombre bueno podría ser H.:.
A quienes creen que somos una Religión, les decimos que creemos en una Hipótesis Suprema y consideramos que nuestro Camino nos religa (vuelve a unir) con Aquélla, pero cada uno es su propio Sacerdote, nuestro Libro es la Conciencia Humana, nuestro Credo es la prédica de la Moral y nuestro Templo reside en el Yo interno, pero ningún M.: está obligado a entender esto y cada uno redefine estos conceptos por sus convicciones legítimas. Somos Agricultores o Arquitectos de nuestro propio Destino, pero no desconocemos la Rectoría Divina. Y más que Religión, somos Acción.
Para los que definen a la Mas.: como Sociedad Iniciática, debemos aseverar que nadie puede acceder a ella sino a través de una transformación interior que llamamos "Iniciación", pero si se espera que esto se agote en una Ceremonia, sería preferir la Cáscara a la Sustancia. No se es M.: por ser iniciado formalmente, sino por la asunción de la Inic.: como un estado de renovación espiritual. La Inic.: y la Mas.: se experimentan y se viven; uno puede pasar por ellas pero también debemos permitir que penetren en nosotros.
Para quienes opinan que la Mas.: es una Institución Racionalista o filosófica, es cierto que cualquier individuo bueno puede adherir cómodamente a la filosofía de la Ord.: y no tiene por qué avanzar en ella si su Conciencia no lo desea. Pero todo Mas.: sabe que la Razón es un témpano sobre un Mar de Irracionalidad o de asuntos que todavía no comprendemos, y que la Filosofía es muy ambiciosa pero posee alas cortas. Más allá, en la Mas.: el Sendero queda abierto a la Voluntad y a la Imaginación.
Para quienes dicen que somos una Fraternidad, la palabra "H.:" no es un saludo de protocolo sino un vínculo más fuerte que la Sangre; es una vivencia, un sentimiento, una Palabra que nos llena de Alegría decir y oírla. Por esto queremos ser más que un club de camaradería.
A quienes la ven como una Facción Revolucionaria, es cierto conceder que la protesta organizada contra la Tiranía ha comenzado siempre orquestada por pequeños grupos, como el nuestro en algunas ocasiones. La Mas.: es un grupo inquieto y en el buen sentido de la palabra Rebelde. Pero el M.: respeta la Ley justa y legítima emanada de la autoridad aceptada por el cuerpo social, y no se cree mesiánica o destinada a regir sociedades, sino que pretende que cada Albañil dé un poco más de su esfuerzo por el mejoramiento común de la Sociedad y de cada uno, y que ese espíritu se contagie a los demás sin imponerlo. Tema en tanto todo Gobierno tiránico o antipopular a la Mas.:, porque nunca el Despotismo ha conocido enemigo más implacable que ella.
Calificar a la Mas.: como un Factor de Poder supone más de un riesgo. La Ob.: sin duda influye en los avatares de las sociedades en que se instala, y además de poseer una vocación de servir, los Gobernantes muchas veces han requerido o necesitado su consejo, de provecho. Somos en el Mundo Prof.: un Pilar de las Democracias, y eso no puede negarse. Sin embargo la acción masónica, siempre reservada, ha sido malinterpretada como la de un "poder enquistado y manejador oculto en las sombras de los Gobiernos"; pero nada más lejano a esta realidad, y aunque esta opinión mucho mal nos ha hecho, la Ob.: es de acción positiva y prefiere reservar energías no para refutar sino para actuar bien.
QQ.: HH.:: A veces nos sucede que nos preguntan qué es la Mas.: o qué significa ella para nosotros. ¿Cómo transmitirse o explicarse algo que sólo se siente a quien no lo conoce? Lo único que la gente verá son nuestras Obras, y ellas hablan por nosotros. Hagamos pues en consonancia con lo que creemos, y mostremos lo que en realidad la Mas.: realmente es: un Camino con Corazón.
Back to Top
La Luz, Que es para Nosotros?

LUZ EN LA MAS:.
El vocablo "Francmasón", otra de nuestras denominaciones, significa "Libre Masón" o "Libre Albañil", que denota una particularidad muy especial de esta antigua Corporación de Albañiles de la Edad Media que poseía un estatuto especial y diferente al de otras Corporaciones, y en inglés es "Freemason". "Freemason" es asociado por los autores nórdicos a una supuesta etimología del antiguo egipcio "Phree Messen", que sería otra acepción de la palabra "Freemason" o "Francmasón", y significaría ni más ni menos que "Hijo de la Luz", un atributo que también suele caracterizarnos en
nuestras referencias.
Los Masones nos consideramos "Hijos de la Luz" porque nacemos a través de la Inic.: misma hacia una Realidad nueva que nosotros denominamos "la Luz", que se nos brinda en la Consagración, y que nos guiará como nuestra Madre en el Sendero de la Vida. Es en la Inic.: que nos despojan de las tinieblas y nos dan las armas de la Luz (Rom. 13:12), donde se nos hace brillar la Luz en nuestros corazones para hacer resplandecer el Conocimiento de la Gloria de Dios (2 Cor. 4:6). También la Luz es un atributo de la totalidad del G.: A.: D.: U.:, en la que está envuelto (Sal. 103:2; Jn. 1:4-9 y 8:12).
El M.: tiene un llamado especial y una vocación por la Luz, de ahí su identificación como participante de una misma Esencia de la que él se origina. La Mas.: busca y aspira a la Luz, pero ¿a qué Luz nos referimos cuando hablamos de la "Luz Masónica"? Obviamente que no es otra sino la Luz que se genera con la Verdad, por ello hay una correlación entre el obrar en la Verdad como requisito previo para sentirse atraído por la Gracia del G.: A.: D.: U.:, de ahí que el que obra la Verdad viene a la Luz (Jn. 3:21). Nosotros la personificamos en ese Gr.: Simb.: que es Dios o el G.: A.: D.: U.:, al cual consagramos toda nuestra labor. Hijos de Dios, Hijos de la Luz. Disfrutemos de la misma porque no es únicamente un Don, sino la consecución de un esfuerzo de superación, catalizado en el proceso de la Iniciación que no todos alcanzan. Y como todos somos Hijos de la misma Madre, estamos hermanados también en la Luz.
Recordemos que la Luz tuvo que surgir para posibilitar la Creación (Gen. 1:3), y que la Luz es el atributo de la Vida (Jn. 1:4). Empero la Luz masónica no es una Luz de vida física, sino una Luz de Vida Anímica, de cuya naturaleza participamos. Y porque el M.: es Hijo de la Luz, él mismo es también Luz porque está hecho de Luz misma. Dondequiera que esté debe irradiar Espiritualidad, dar Verdad, impulsar Ardores de Superación. Somos Iluminadores, pero no Iluminados, de ahí nuestra intervención activa donde nos toque influir. Con todo, reconozcamos límites. Somos Luz y Energía, pero somos sólo una Chispa de la Luz Divina, por lo que debemos de ser practicantes y conscientes de nuestra modestia. Cierto escritor Mason dice: tenemos que alumbrar nuestro entorno y ya haremos bastante; si permanecemos alumbrando suficiente tiempo, llegaremos a toda la Humanidad. Estamos para guiar, pero no caigamos en el mesianismo mal entendido que subestima a los demás y nos arrogaría una misión a la que quizá todavía no estemos dignos; porque tenemos primero que dominar nuestra Chispa para que produzca buena Lumbre, pero antes deberemos probar cómo ilumina nuestra Casa. La Mas.: también es Luz, formada por todas nuestras Luces juntas, que se enriquece y nutre de la Verdad, por ello su ineludible compromiso con ésta.
QQ.: HH.:: Estamos hermanados respecto a nuestra común Madre-Luz de la Verdad, con la cual se identifica la Ord.: misma. No hay mejor amparo ni cobijo que ella, a quien debemos siempre recordar en todo momento. Como dijera Jn. 12:36, puesto que tenemos Luz, creamos en la Luz por ser Hijos de la Luz. Y sobre todo, irradiemosla donde estemos y donde se nos necesite.
Back to Top
Calendario Masonico (version#1)
CALENDARIOS MASONICOS
El modo de computar el tiempo, manera de expresar las fechas de un modo diferente a la era vulgar. La introducción del cómputo masónico del tiempo, obtenida de los Altos Grados de diversos ritos. En 1875, algunos acordaron suprimirla, adoptando el calendario usual. Siete son Los principales calendarios masónicos:
Era de la Verdadera Luz
CALENDARIO DEL RITO SIMBOLICO
Usado por los masones del antiguo gremio. La Era Masónica o Era de la Verdadera Luz, se obtiene añadiendo 4.000 al año en curso. Así 2005 es igual a 6005. El año Masónico va, del 1º de marzo (primer mes) al 28 de febrero (o 29 si es bisiesto) del año siguiente. Febrero, es el decimosegundo mes. La datación Masónica, se obtiene según el ejemplo siguiente: 01 de diciembre de 2005 = 1º días del mes 10º de 6005.
Los doce meses de este año masónico, reciben los siguientes nombres:
|
ERA VULGAR |
VERDADERA LUZ |
|
MARZO |
NISSAM |
|
ABRIL |
IJAR |
|
MAYO |
SIBAN |
|
JUNIO |
THAMUZ |
|
JULIO |
AB |
|
AGOSTO |
ELIUL |
|
SEPTIEMBRE |
TISHRI |
|
OCTUBRE |
HESHVAN |
|
NOVIEMBRE |
KISLEV |
|
DICIEMBRE |
THEVED |
|
ENERO |
SCHEVAT |
|
FEBRERO |
ADAR |
RITO ESCOCÉS
Es el calendario hebreo puro. En el Calendario del Rito Escocés, el año comienza en septiembre, su numeración se obtiene agregando 3.760 a la era vulgar, así: 2.010, más 3.760 = 5770. Los nombres y los días se designan por sus nombres hebraicos.
RITO DE MISRAIM
Se representa al agregar 4004 a la era vulgar, y por lo tanto a escribir 6014 en vez de 2010.
RITO TEMPLARIO
Año primero es el de la fundación de la Orden, que fue el 1118 de la era vulgar, y como año la diferencia entre la era vulgar y 1118, o sea 1989 - 1118 = 871, en vez de 1989.
RITO DE LA ESTRICTA OBSERVANCIA
Año primero es el de la destrucción de la Orden de los Templarios, que fue el de 1314, se escribe la diferencia entre la era vulgar y 1314, o sea 1989 - 1314 = 675 en vez de 1989.
ORDEN DE REALES ARCOS
Año primero el de la fundación del segundo Templo de Jerusalén por Zorobabel en 530, antes de Cristo, añadiendo 530 a la era vulgar, o sea 2010 más 530 = 2540,
ORDEN DE REALES Y SELECTOS MAESTROS
Fechan desde 1.000 años antes de Cristo en que quedó terminado el Templo de Salomón, y añaden por lo tanto 1.000 a la era vulgar, escribiendo 3010 en vez de 2010.
Las siglas utilizadas en cada caso, suelen ser las siguientes:
· AஃLஃ = Anno Lucis. Año de la Luz. En algunos casos AஃDஃVஃLஃ (Año de la Verdadera Luz – VRAIE LUMIERE) y en otros también se utiliza la sigla EஃVஃLஃ (Era de la Verdadera Luz). Es utilizado en los ritos SIMBOLICO, ESCOCES y de MISRAIM.
· AஃOஃ = Año de la Orden. En los ritos TEMPLARIO y de ESTRICTA OBSERVANCIA.
· AஃIஃ = Año de la Intervención. En el rito de la ORDEN DE LOS REALES ARCOS.
· AஃTஃ = Año del Templo. En el rito de la ORDEN DE REALES Y SELECTOS MAESTROS.
Cuando se utiliza el calendario REGULAR (vulgar) , normalmente que hace referencia al nacimiento de CRISTO (Era del pueblo, contada a partir del nacimiento del Maestro Jesús de Nazareth), denominado por los masones ERA VULGARIRE (ERA VULGAR, AÑO DEL SENOR) se utiliza la sigla EஃVஃ
Back to Top
Que debe saber un Aspirante a Mason?
|
ADVERTENCIAS AL ASPIRANTE ANTE LAS PUERTAS DE LA MASONERÍA
Nuestra vida suele ser un mar poblado de mil tormentas y a su merced se sacude el Cascarón de nuestra existencia. Vivimos en un estado de tensión permanente donde poco tiempo hay para respirar y sentir Paz entre necesidades y problemas. Nuestro trabajo, los compromisos variadísimos en que nos envolvemos, nuestras demandas familiares, los sinsabores económicos, la competencia, los avatares externos que pretenden imponerse, nos sumen en una constante Guerra por la supervivencia donde nuestras fuerzas están casi concentradas en defenderse para sobrevivir, sin tener a veces tiempo para pensar qué sentido tiene o qué hay más allá de todo esto. Parece que fuéramos siempre corriendo de atrás a todo y que los hechos se nos escapan, o si se quiere, vivimos esforzados para tapar los agujeritos de un Dique que está por estallar intentando ser buenos padres, esposos, parejas o familiares, ejemplares ciudadanos, destacados en algún campo, en ser reconocidos por los demás por algo.... Cualquier error puede hacer terminar en el desastre esfuerzos que pueden datar de años, y de ahí el temor constante de fracasar. En medio de esa tensión cotidiana y absorbente, de vez en cuando resuena esa Voz Interna que nos pregunta "¿quién soy?", "¿de dónde vengo?", "¿dónde estoy?", "¿hacia dónde me dirijo?". Algo o Alguien nos sugiere que la Realidad no es el resultado de lo que se nos impone sino el producto de variados acontecimientos cuyas causas podemos conocer y cuyas consecuencias podemos manejar. El bíblico "sois dioses" de Sal. 82:6 resuena recordándonos que somos una Chispa de la misma naturaleza que lo que conocemos como "G.: A.: D.: U.:", y que de la misma manera que El lo hace con la Creación, nosotros podemos idear nuestra Realidad y nuestra Vida.
Quien se siente conmovido por estas afirmaciones no es un personaje cualquiera, a pesar que en la maraña social pueda tener un rol de mediocre o de nula entidad, sino alguien que ha decidido tomar a la Vida en su verdadera dimensión y trascender rescatando de ella lo más importante. Ve a la Existencia como una posibilidad de adquirir experiencias para aprender y mejorar, y al Mundo como un campo de pruebas sobre cuya evaluación se adquiere el perfeccionamiento. Siente que puede hacer algo para dominar y transformar su propia Vida, dándole un sentido. Se ve como único regente de su Destino y comprende los poderes y alcances ilimitados a que podría llegar con sólo descubrirse a sí mismo. "Conócete a tí mismo y conocerás el Universo" decía la inscripción del Oráculo de Delfos, y Lao Tsé enseñaba la supremacía de quien se domina y se conoce.
Pero los Hombres somos limitados. Larga búsqueda debemos hacer para llegar a comprender el sentido cabal de estas afirmaciones, buscando a tientas entre las Tinieblas. El deseo de Dominio Absoluto de nuestra Realidad implica una noción previa de vocación por la Libertad. En Oriente el Aspirante a lo Superior debe obedecer a rajatabla y ciegamente las órdenes de un Maestro que se supone sabe más que él y que lo domina y totaliza en todos los aspectos de su existencia; nada más ajeno a permitirle al Hombre ser el Arquitecto de su propio Destino. La Libertad como primer principio de acción (en nuestro Mundo imperfecto ésta no parece positivamente posible como realidad de partida) es necesaria entonces para explorar la Verdad, máxime cuando siempre percibimos la relatividad de las ideas, filosofías, religiones y otros sectarismos. Debemos dejar que el propio Hombre sea el Camino, como dice el rochense Alberto Caymaris. Al decidirnos a ser dueños de nuestra Vida y a tomar la Ruta que nos imponemos tenemos base para romper "desde el pie" los condicionamientos y para elevarnos en la difícil Aventura del Conocimiento, de lo contrario continuaremos dando vueltas arrastrando la Cuerda en la Oscuridad de nuestra Ignorancia. Es pues una postura mucho más activa y arriesgada que la de aquel a quien una ideología prefabricada le soluciona sus problemas existenciales (o mejor dicho, se los anestesia), o de aquel que dormita en la indiferencia.
La Vida es muy rica y no podemos experimentarlo todo. Gran parte de ese esfuerzo nos ahorra el poder compartir experiencias con otros que por su lado realizan la misma Búsqueda Espiritual. Con nuestros escasos medios, solos es poco lo que se puede hacer. Recordamos de una historia que alguna vez oímos lo siguiente: Tres sabios que eran ciegos intentaron reconocer a un objeto que se les había interpuesto por el tacto, que era el único medio de percepción disponible para ellos. Uno dijo: "es como una enorme manguera". Otro llegó a la conclusión que era como un enorme barril recubierto por una gruesa lonja y el tercero pensó hallarse ante cuatro columnas. Como eran sabios aunque ciegos, se dieron cuenta luego de comunicarse e intercambiar sus percepciones que se hallaban ante un elefante. Sin perder la individualidad, la Verdad también es el resultado de una experiencia y un intercambio colectivo. La discusión enriquece siempre y cuando se le reconozca al otro la dignidad de aquello en lo que cree y conoce, de ahí la necesidad de la Tolerancia. La experiencia ajena es valiosa y aporta elementos de comprensión al otro, por eso la segunda condición de precepto es reconocer al prójimo un plano de Igualdad en su experiencia íntima con respecto a la nuestra.
La experiencia colectiva es no sólo enriquecedora sino que compromete a todos los buscadores espirituales en la obtención de una Obra común, porque la unión crea un edificio sólido, como si cada persona fuera un ladrillo o Piedra, contra los avatares que nos atormentan, fomenta la solidaridad, alienta a los buscadores individuales, y mejorando todos también se mejora cada uno. Entre el individuo y el ser colectivo hay una interacción mutua, lo cual basta comprenderse cuando se sabe que una personalidad positiva puede cambiar a un grupo y viceversa, pero a su vez un grupo positivo puede contribuir al mejoramiento de un grupo más grande. Unidos en las mismas circunstancias, participando de una misma Naturaleza y con idéntico Norte nos reconocemos como "HH.:". Así, el tercer pilar que fomenta la cohesión y proyecta al grupo para iluminar a más personas es la Fraternidad. Quien niegue sus conocimientos a los demás no sólo se perjudica sino que daña a los demás. Quien desde adentro bombardee al grupo no sólo pierde fuerzas que debería usar para su propia Perfección sino que lastima y desalienta a sus HH.:.
No falta quienes se pregunten cómo puede perderse el tiempo haciendo Filosofía cuando tantos problemas cotidianos hay que abordar, pero nosotros a su vez nos preguntamos cómo puede abordarse las tribulaciones del vivir sin una Perspectiva Trascendental. Los planteamientos masónicos no son teóricos como pudiera creerse sino que poseen un propósito práctico o pragmático; es que la Masonería si no sirve para la Vida no sirve para nada.
Queridos Hermanos: Quien viene a la Masonería es aquel Hombre que, cansado de sobrevivir la cotidianeidad, intenta ir en pos del conocimiento de las Leyes que lo gobiernan para dominarlas y recrear su propia Realidad. Quiere romper con el Mundo que lo esclaviza y honradamente (desechando falsos honores o espúreos propósitos como exige el Rit.: de Inic.:) se propone mejorarse como Persona y propiciar un Nuevo Ambiente a su entorno. Cada M.: debe ser lo suficientemente humilde para comprender que lo que sabe es poco y que siempre estamos aprendiendo; quien les habla está a su vez aprendiendo y por éllo los MM.: nos definimos como "Eternos Aprendices". Por una extraña Ley de Afinidad el Aspirante a lo Superior buscará en el en el grupo Mas.: también a otros Hombres con las mismas características que participen por su lado de su individual búsqueda para intercambiarse ideas y comprometerse en la formación de un Conjunto de Vanguardia que intentará también iluminar u orientar a otras personas o grupos más grandes, porque en la entrega a los demás todos ganamos y adquirimos otra Oportunidad de Realización. El compromiso último de esta peculiar y curiosa Hermandad de la Masonería es con la Verdad que nosotros representamos con el Símbolo de la Luz que resplandece como emanación del G.: A.: D.: U.:, Luz que aunque no conocemos en su cabalidad y no podemos tocarla sabemos que nos nutre y que sin ella no podríamos vivir. Por ser Hombres limitados, ciegos pero con intenciones de aprender, gentes de muy variadas actividades y suertes venimos a esta Escuela cuya Enseñanza no es sino el resultado de nuestras mutuas experiencias, y que por supuesto no es infalible ni única (muchos hay que en otras trincheras se empeñan en lo mismo en forma sincera), pero aspiramos a que se enriquezca con todas las Enseñanzas y con las adquisiciones de cada H.:. Como nuestra Obra es muy seria y delicada, no buscamos el reconocimiento ajeno ni hacemos alharaca de nuestros esfuerzos, por eso la acción de la Masonería es discreta. Si vuestras Almas vibran con estos sentimientos, aquí encontrarán al ambiente propicio para desarrollar vuestras inquietudes trascendentes. |
|
|
|
|
Back to Top
Que es la Masoneria?
QUÉ ES LA MAS.: ?
La inmensa mayoría de nosotros ingresa a la Mas.: sin conocer siquiera someramente en qué consiste. Sin mucha información al respecto, salvo la que provenga de algunos libros o de algún H.:, la única que vamos adquiriendo se obtiene por nuestra asistencia regular y según nuestra propia vivencia en la realidad de la Ord.:. La verdadera esencia de la Mas.: se adquiere a través del Aprendizaje, la Instrucción, la Práctica y el Tiempo, porque ésta no se muestra sino a quien persevera en sus ideales. Pero ¿qué es la Mas.:? Cada uno, conforme a sus condiciones intelectuales o a su trayectoria o vivencias dentro de la Inst.:, posee una idea particular sobre ello, concepto que se perfecciona y reelabora en el devenir, pero aparte del individual existe un concepto colectivo de Mas.:, ya que si ésta es tarea de todos, durante su construcción también la vamos definiendo y redefiniendo. El contenido y significado de la Mas.: es algo que se descubre con Trabajo, Experiencia y Paciencia, y su verdadera razón no se oculta a nadie que quiera saberlo honrada y sinceramente. Pero el concepto de Mas.:, tanto individual como colectivo, es dinámico y se perfila con la Labor y el Tiempo, de ahí que lo que se conozca como tal por los libros es insuficiente por teórico y por estático.
Existen quienes necesitan definiciones sobre la Mas.: para ubicarla conceptualmente. Las definiciones, como se sabe, siempre pecan de parciales e incompletas. Pero examinemos algunas.
Es verdad que la Mas.: es una Sociedad, o algo más que ello: una Fraternidad, ideal expresado en uno de los vértices de nuestro Tríptico. Por el hecho que nos reconozcamos como "HH.:" admitimos una unión espiritual más estrecha y comprometida que la simple camaradería de un Club, y por eso nos definimos también como una "Cadena" sólida y unida de Eslabones de Metal puro, Eslabones que representan a cada H.:. Somos asimismo una Fraternidad reservada o discreta, y no somos una sociedad secreta donde nadie conoce a quiénes la integran y a veces los propios afiliados no conocen a sus autoridades. La Mas.: tiene en el Uruguay personería jurídica desde 1882, sus autoridades son conocidas públicamente y dan reportajes a la Prensa; sus edificios están a la vista de todo el mundo y sus teléfonos figuran en la Guía Telefónica. Ese carácter reservado la ha conceptuado a la Ob.: ante sus detractores como un foco revoltoso, un grupo sospechoso o una "rosca" o entidad organizada para el mutuo provecho o la dominación de las estructuras políticas nacionales e internacionales. Pero eso no es la Mas.:, que nunca ha salido al cruce contra tantas mentiras creyendo (quizá hasta ingenuamente) que basta con que la Verdad se muestre por sí misma. La discreción tienen un propósito fundamental en la Ord.: porque es el ambiente propicio y necesario para que se desenvuelva y porque no hace alharaca de su Obra, y se ha preferido no perder tiempo ni fuerzas en el debate contra quienes ven en la Inst.: una Secta o Célula de fines inefables, canalizando por el contrario las energías en forma positiva dentro del propio Trab.: masónico. Y por cuanto abarca con su actividad e influencia a todo el Orbe, y admite a cualquier persona sin distinciones con tal de que sea honesta, la Mas.: se reconoce como Universal.
Una definición de la Mas.: muy común, que con variantes en su idea recoge el conocido opúsculo instructivo "¿Qué es la Mas.:?" y nuestra Constitución (que la trata como principio, como institución, como programa y como pueblo -a cuya lectura nos remitimos-), y posee diversas versiones conforme textos y autores, es la que a nuestro entender sintetiza correctamente Serge Raynaud de La Ferrière en la siguiente: "Institución filantrópica, filosófica y progresiva, que tiene por objeto el ejercicio de la beneficencia, el estudio de la moral universal, el análisis de las ciencias y de las artes y la práctica de todas las virtudes". Es una definición de carácter institucional que intenta delinear a la Ord.: por sus fines, y si bien dice bastante peca de definir a la Mas.: por lo que supuestamente hace o persigue pero no por lo que es. No deja de ser demasiado vaga y superficial (no hay en élla mucho que nos distinga de otros grupos filosóficos o Clubes) y es asimilable para los extraños o Profanos, especialmente cuando resalta la obra benéfica de la Ob.: para con la Humanidad, pero no contentaría a un verdadero M.:.
La Mas.: no es sólo una Asociación o Frat.:, sino que paralelamente la ubicamos como una "Orden" u "Obediencia", que recuerda los grupos monásticos estructurados bajo una hermandad colectiva, regulada por una Disciplina estricta bajo Sometimiento voluntario a través de un Juramento y gobernada por una Autoridad verticalista. A diferencia de una Orden religiosa, la Mas.: combina también un sentimiento de igualdad entre los HH.: que se observa a rajatabla no importando el Gr.: o la antigüedad del M.:, y la Autoridad se atempera por la limitación del mandato, que es periódico y se renueva mediante sufragio, reconociéndose a la Directiva como primeros circunstanciales entre Pares. Pero una peculiaridad es que el M.: se encuentra ligado por un Juramento de Fidelidad y Silencio no sólo ante los Profanos sino ante los HH.: de Grados inferiores por los secretos que va descubriendo en su ascenso, lo que nos evidencia una estructura de enseñanzas veladas o reservadas, esotéricas, a las que se comienza a conocer por un requisito previo indispensable cual es el de la experiencia de la Iniciación, de ahí que la Mas.: es conceptuada como una "Orden esotérica" o "Iniciática".
Otra definición de Mas.: que tomamos de autores ingleses, como Oswald WIRTH, es esta: "La Mas.: es un sistema filosófico velado por alegorías e ilustrado por Símbolos". Es una conceptuación muy amplia y dinámica, que apunta al conjunto de creencias que nutre a la Inst.: y resalta su carácter Esotérico-Iniciático. La Ord.: no posee textos de enseñanza oficial salvo ciertas lecturas de orientación disponibles que no hay obligación de consultar y donde lo allí dicho corre por cuenta y no tiene mayor valor que la autoridad del escribiente, porque se entiende que las Leyendas y Símbolos contienen sintéticamente toda la riqueza ideológica de la Ob.:, que no podría estar contenida en todos los libros que se escribieren. Son pistas que el M.: debe estudiar y comprender para descubrir su contenido, lo que podrá lograrse conforme a las luces e inquietudes de cada uno. Por otra parte, en los Rituales hay también mucha filosofía. También existe la conceptuación de un Símbolo Máximo, Ser o Ideal Superior bajo cuyo nombre dirigimos nuestras vidas que es el G.: A.: D.: U.:, lo que provocado grandes discusiones sobre si la Mas.: es o no una Religión. Si la Mas.: es un Camino de Reencuentro con ese Principio Fundamental que es el G.: A.: a través de una Doctrina de Elevación Moral, de la Educación Interior y de la Construcción de una Humanidad evolucionada, ¿por qué no caracterizarla como Religión, no como institución de creencias sino como forma de vivir trascendental? Quien opina cree que la Mas.: es una Religión, pero es un decir que sólo corre por su cuenta. Pero en definitiva, la definición de Mas.: sobreapuntada como sistema filosófico de Leyendas y Símbolos se limita al aspecto teorético, destacando su naturaleza especulativa, pero no toma en cuenta la Práctica o la Experiencia, que ha dinamizado y enriquecido con los siglos a la Ord.:, ni considera la labor desempeñada por élla dentro de sí ni en el campo profano.
El Trabajo, la Experiencia y la Práctica como componentes indispensables del quehacer masónico denotan a éste como un Oficio o Arte, Arte Elevado porque es espiritual y reservado a quienes son dignos y aspiran a un noble Corazón, un Arte que se domina solamente por Almas seleccionadas, y así se habla también de la Mas.: como un "Ars Regia" o "Arte Real", donde cada H.: es su Rector y Sacerdote, el Obrero, la Cantera, la Herramienta , la Piedra y la Obra, recordando a las épocas en que la Mas.: nucleaba a obreros y artesanos de la construcción (Mas.: "operativa"), aunque el Trabajo es hoy netamente filosófico e intelectual.
QQ.: HH.:: La Masonería es todo esto y por supuesto mucho más. Nosotros preferimos entender a la Mas.: como una Plantita, a quien dedicamos todo nuestro esfuerzo y cuidados en forma constante y con cuya contemplación nos regocijamos. Como en "El Principito" de Antoine de Saint-Exupéry, no es la única Rosa, pero es la nuestra y debemos quererla como única porque con el transcurso del tiempo ella tiene un poco nuestro y nosotros un poco de ella, transformándonos en un Ser Indivisible consustanciado. Para comprender a la Mas.: primero es necesario quererla. Es extraña y a veces contradictoria, pero en ésto radica su belleza. En lo demás, y como dijera Mackey, aprender Mas.: es aprender nuestro Trabajo y realizarlo bien. Con el devenir ustedes sabrán por qué, recordando al H.: Ricardo Colaneri, la Mas.:
"- Pese a ser racionalista, jamás podrá expresarse ni quedar contenida en una fórmula.
- Pese a ser fraterna, está muy lejos de agotarse en la práctica de la beneficencia.
- Pese a que practica la Tolerancia, no obliga a convivir con los perjuros o simuladores.
- Pese a ser libertaria, es una Orden u Obediencia.
- Pese a que no es una religión, al menos en la acepción corriente del vocablo, tiene una creencia.
- Pese a tener una creencia, no es sectaria.
- Tiene principios inmutables y un cuerpo doctrinario, sin ser dogmática".
Back to Top
Iniciacion, La Gran Experiencia
INICIACION ... LA EXPERIENCIA
¿Qué es para nosotros la "Iniciación"?.
Ciertamente, para el Masón Místico es mucho más que una Ceremonia o Celebración de Admisión.
Es una Experiencia "traumática" o "diferente", que espiritualmente hay quienes desean asimilar a una verdadera "Experiencia Mística". Pero no habrá de verse como una Revelación.
La Iniciación es una Experiencia de Liberación o de Autoliberación, que detonará un movimiento continuo que incitará a marchar hacia la Luz (Bauer y Samacoitz).
Se habla de la Iniciación como un Tránsito o Entrada en un Proceso de Autoelevación Espiritual.
Pero la Iniciación es también una Regeneración.
En la Iniciación no se encuentra el Secreto de la Masonería, sino tan sólo el Principio para comenzar a buscarlo.
Cuando de la Muerte Santa de la Noche pasamos al Renacer Glorioso del Nuevo Día, también nuevas posibilidades de ser mejores y diferentes se nos despierta. Entre oscuridades y alboradas acumulamos y aprendemos de las jornadas vividas, y tras el descanso nocturno nos levantamos con nuevas posibilidades para usarlas con mejor provecho. Quien comprende que su Vida está comprometida con un Movimiento Evolutivo descubre que le es menester asentar el cúmulo de Experiencias para decantarlas y retransformarlas en nuevos influjos. En este proceso cotidiano y sujetos ordinariamente a las Leyes de Causa y de Efecto, en determinado momento no podemos manejar la acumulación de acontecimientos y se crea tal situación de Tensión o Vacío con la Existencia que en ocasiones se nos detona una Crisis, de la cual no podremos salir sino a través de un profundo Sufrimiento, semejante a una Muerte en Vida, pero que es el paso necesario para replantear nuestra situación y abrir Caminos Alternativos que nos introduzcan a soluciones de Ser positivas. Estamos destinados a ser felices, pero vivimos sumergidos en el tembladeral de la cotidianeidad, de fuerzas externas que no nos dejan ser nosotros mismos y nos sumergen en sensaciones permanentes de angustia y ansiedad. Dentro de un Mundo donde no acostumbramos ser los Soberanos de nosotros mismos, en determinado momento será necesario dar un "Golpe de Estado Interior" para retomar nuestras propias riendas y ser los Gobernadores o Arquitectos de nuestro Destino, lo cual supone concientizarse con mucha valentía en la necesidad de entrar en un Proceso Auténtico de Transformación interna. Ser dueños de nuestra Realidad implicará sufrimientos, rehuir a nuestras pequeñas comodidades personales, repudiar a la consideración ajena, someterse a pruebas inquietantes. Pero sin riesgos y renuncias nadie podrá emprender un Camino de Elevación Espiritual, necesario también para una vida más digna y armoniosa con lo que nos rodea.
Es nuestra Existencia estamos en forma constante llamados u obligados a cambiar para evolucionar o mejorar. Lo contrario es caer en un enredo de errores de vicios, o esclavizarse a falsos señores e ídolos de la concupiscencia, todo destinado a la Destrucción. Después de todo, toda Evolución Humana no es más que un Capítulo dentro de una constante Ley de la Naturaleza. Quien quiere transformarse y cambiar en serio emprenderá un Reproceso radical e invariable en tres aspectos: el Espiritual, el de la Personalidad y el de la Relación con el Mundo. Como San Agustín, tarde o temprano debemos dejar de decir "Mañana, mañana", y en cierto aspecto esta Reprogramación deberá ser tan profunda que implicará un desandar y recomenzar, redefinir estructuras y concepciones. Como si tuviéramos que ser diferentes personas, o "matar al anterior para que nazca otro", lo que implica superar otra forma de ser anterior que no nos beneficiaba. ¿Y por qué esta necesidad de Transformarse de modo absoluto? Ciertamente por un propósito más pragmático de lo que se cree. Porque nadie es feliz arrastrando una Vida tras lo Material y donde uno no pone las Reglas de Juego en esta subsistencia, siempre tras una Felicidad que nunca llega, necesitándose entonces un Camino diferente o más directo. En segundo término porque asumiendo un compromiso con Valores y Destinos Trascendentales podemos comprender y enfrentar con mejores fuerzas los avatares de la Lucha por la Vida, sin secretos ni problemas. Como dijera Jesús, un compromiso con un Camino Superior nos dará por añadidura todo lo terrenal que necesitamos (Mt. 6:25-34; Lc. 12:22-31). Generar una Vida mejor, más saludable, elevada y espiritual nos permitirá otear desde arriba y entender para manejar mejor las Leyes de lo Cotidiano, posibilitándonos mejores logros. Con las miradas en las Alturas para divisar con mayor amplitud el campo reconoceremos de forma más eficiente el terreno a avanzar, captando todas sus dificultades. Cambiar es también una experiencia nueva, necesaria si se quiere mejorar, que implicaría reconvertir y hasta aniquilar pautas y propiedades para sensibilizarnos al llamado de las Alturas trascendentales y a un mejor Destino. En esta Necesidad impostergable, una extraña Ley de Afinidades nos aproxima a la Masonería, que es un Camino de Conversión y Transformación más como puede haber otros, pero donde la nota clave es marcada por el hecho que propio Individuo decidirá ser su propio Maestro. La distancia entre la inevitabilidad de cambiar radicalmente y la Masonería la pondrá el propio Hombre, medida de todas sus cosas; puede estarse tan cerca como quien se encuentra en el Umbral de una Puerta, o tan lejos como con respecto a las Estrellas. Pero no se puede asumir la Masonería sin una Mentalidad deseosa de superar la cotidianeidad. Sin embargo, falta algo más.
Los MM.: creemos que no se puede realmente emprender una tarea de Superación sin pasar por un Esfuerzo o Proceso de Experiencia (Emocional-catártica-psicológico-moral-espiritual) compuesta de una serie de Etapas o Pruebas que conocemos como la "iniciación". Muchos conocen la Ceremonia de la Iniciación pero no han captado ni vivido realmente el tránsito o Experiencia Iniciática. Memora R. Swynburne Clymer que la Iniciación Verdadera es un Proceso Interno; la Celebración exterior por sí no tiene vida y sólo simboliza, ilustra.
En sentido Espiritual la Iniciación cataliza la personalidad sacándola de la simple contemplación, curiosidad y asombro, en un proceso activo que le exige la total disposición de las cualidades personales (el llamado "Despojo de los MMet.:") y de sus sentidos, concentrando todas las Energías para el Descubrimiento y la Totalización con lo que llamamos "la Luz". En esta entrada una Realidad Parte, que "trauma" la vida misma del Iniciando al punto que ya nada será vivido como antes, será necesario producir una Desprogramación (remarcando este término en el sentido de “conmoción de estructuras y de defensas e insensibilidades de la psiquis” y no como una "Alienación" donde el Hombre deja de ser sí mismo para adoptar los patrones de una Superestructura) profunda, manejando el ánimo del Neófito entre el aturdimiento y la incertidumbre, para desatarle una Crisis Interna que lo haga más sensible a las Pruebas de los Elementos donde se adquirirá conocimientos básicos que paulatinamente lo hagan receptivo a la contemplación de "la Luz", que mirará al principio y no obstante encandilado y desde lejos, como quien mira a algo en lo más interior de una Casa (nuestro Oriente) desde la Puerta de Entrada. En el Nuevo Mundo o Estado (representado en el Templ.:), en adelante la distancia entre el Hombre Nuevo (transformado o reconvertido, "recreado", por la Recomposición que provoca la Inic.:) y la Luz que para nosotros también simboliza la Verdad, la manejará el propio Aspirante. A través de esta experiencia, llamada "Iniciática", algo terminó, pero algo comenzará.
De la inducción en la Masonería por la Iniciación a comprender adónde nos lleva como destino Ella mediará un todo. La Orden es vehículo de Superación Personal a través de una Disciplina (más que Doctrina, la Ord.: es una Disciplina), Gracia que obtenemos por la Iniciación, y por éllo entendemos a la Masonería como un "Camino Iniciático". Porque la Iniciación no se agota en sí misma sino que será el comienzo de nuevas posibilidades que hay que experimentar, en la aproximación a un Fin Elevado que nosotros simbolizamos con el G.: A.:D.:U.:.
Más que teatralizar ciertos comportamientos ceremoniales, la Iniciación trasciende a una simple Ceremonia porque pretende que el Iniciado sienta y viva a Pleno procesos Interiores necesarios para la Transmutación radical de una Persona. Y la Masonería es un Camino Iniciático porque a a través de una Vivencia de Destrucción y Recomposición Personal, debidamente sensibilizado o receptivo se introduce al Individuo en una Forma de Vida que por ser muy compleja se deberá avanzar y profundizar gradualmente, con vistas a pulir durante el proceso las facetas o aspectos de la Personalidad para poder penetrar a Nuevas Alternativas. En realidad, la Iniciación es el Comienzo de un Proceso Dinámico de Reestructura y Trabajo permanente, trascendiendo como único pasar a ser una Experiencia reeditable o recapitulable, cotidiana y constante en el Masón con se contentará con lo Primero (por así llamarlo) y aspira a adelantar. Vale decir que la Iniciación en sentido cabal no es sino la partida de Nuevas Iniciaciones o Despertares de la Consciencia.
Con la Iniciación el Mundo toma otro significado, pasando a ser un Laboratorio de Experimentación (no un Valle de Lágrimas karmático) y donde forjamos nuestra Temple Espiritual, a través de ámbitos de Peregrinación que abrirán sucesivas y diferentes perspectivas, comunicando a Nuevas Puertas y Senderos de Realización. Y porque la correcta Iniciación es una Vivencia Interior permanente y diaria, observando, corrigiendo y recapitulando conocimientos y aconteceres "entramos", "nacemos" o "renacemos" siempre. Lo que en Arte Real se llama "Iniciación" es tan sólo una primera Entrada, y la Ob.: se hace Iniciática porque continuamente nos prepara y organiza para nuevos y continuos Aprendizajes. Así mucha razón asiste a Paulo Coelho cuando expresa que "la Búsqueda Espiritual esta hecha de constantes comienzos (de ahí la palabra "Iniciado", aquel que esta siempre por iniciar algo), y la única cosa que cuenta (siempre) es la voluntad de seguir hacia adelante".
En otra perspectiva, la Masonería es Iniciática porque abre un Camino o Proceso Selectivo, no disponible para cualquiera sin que por ello se la pueda catalogar de "elitista". Incluso no basta tener condiciones morales aceptables (o aun excelentes (desde el punto de vista de la media cultural) para ser Masón, aunque ya sería bastante. Porque el Iniciado se compromete a seguir avanzando en terrenos de Realidad inaccesibles o en Senderos de Misterios incomprensibles, Misterios que escapan al entendimiento del común y a los cuales se puede acceder, como es sabido por la Iniciación, mas no por la Iniciación que se agota en lo Ceremonial y se teatraliza. Al Iniciado se le exige, para penetrar con propiedad en los Misterios, nuevos Ojos, como ánimo para descubrir el Misterio de Sí Mismo porque si no, no comprenderá el Secreto de lo Exterior.
¿Y cómo se penetra en el Sendero Iniciático? Primero, se entiende que el Neófito está dispuesto a hacerse Dueño y Conductor de su Vida, pero para manejarse se le hace mirar desde una teatralización o vivencia de Dramas la Tragedia de sí mismo desde afuera, como sólo pueden verse desde afuera quienes mueren, y reconocer a un Gran Enemigo a superar, que es paradójicamente el Ego mismo. El Iniciado se compromete a vivir una Pasión o Crisis dolorosas que lo llevará a un Aniquilamiento o Muerte con vistas a una Reunión consigo mismo pero despojado de elementos que lo desviaban del objetivo que posibilita la Iniciación (llamado en el Arte Regio "Excrecencias"), revistiéndole de Dignidad. Recordando a Angelus Silesius, no basta comprender el Drama de Jesús sino que Jesús tiene que morir dentro de nosotros mismos, y con esta imagen nos recuerda que el Sendero Iniciático nos invita a vivir y a recapitular continuamente la Muerte internamente para darnos y sentir paradójicamente más Vida, como también nos demuestra que la Iniciación es una experiencia de todos los días. A través de la Iniciación, una vivencia de profunda Transmutación. nos hacemos por la Victoria o Consagración acreedores a disfrutar un Mundo diferente, pero nos debemos ganar el Derecho de Piso en forma permanente, peleando día a día en una Batalla muy dura, y como dijera Wirth, abriéndonos paso por las concepciones mal avenidas, negándonos y destruyéndonos, para poseernos y llegar a la Luz de la Verdad. Por ello el Drama Iniciático hace ver al Aspirante que redimensionándose puede triunfar sobre las Pruebas o Etapas que le depara la Vida y la Aventura del Perfeccionamiento. A su vez, cada Prueba o Etapa es una “Subiniciación” o una Iniciación, en la medida que cada una de ellas abre a un Estado de Percepción diferente. La Iniciación es un Estado Evolutivo y de Perfeccionamiento permanente. Que requiere constantemente Pruebas, dominio personal, tristezas, desengaños, fracasos y una renovación diaria del conflicto (R. Swynburne Clymer).
Como dijera Wirth, se exige buena moral porque el Camino Aureo exige disciplina moral, pero no alcanza. Muchos no comprenderán la Masonería, aun formalmente admitidos, porque no sabrán vivir en la Iniciación su aceptación de Pobreza espiritual e intelectual, ni están dispuestos a morir en el Gran Secreto, ni elevarse por sobre los conflictos, para purificarse. El Sendero de Perfección en más requiere exactamente lo mismo para avanzar. El Proceso Iniciático no es una representación de hechos externos, sino un Compromiso Místico para vehiculizarse en Esencia para participar de la Esencia Misma del G.: A.: D.:U.:.. Y la Vía Iniciática no se transita para padecer y sufrir, sino como Precio para el Desarrollo que posibilita la Redención y el Triunfo Hermético, que es (para nosotros) con nuestro Fin mismo, llamémosle Dios, Luz o Verdad.
La Aventura Mística de la Masonería toma consistencia como Camino Iniciático a través de la Muerte y la Resurrección, Redención o Renacimiento de la Iniciación, pero requiere en más osadía y Valentía para penetrar en los Misterios y Secretos de la Vida. Abiertos a través de la Experiencia Iniciática a una Nueva Realidad, comprendemos que nuestro Sendero tiene por Fin y Destino la Luz de la Vida y de la Verdad, que es posibilitado a través de un Proceso de Transformación o de Reiniciaciones graduales pero permanentes para lograr un Material Espiritual más Puro y Resplandeciente, digno para sentir nuevas verdades inaccesibles al común. Lo que nos diferencia de otros hombres buenos es que hemos asumido un Compromiso o Disciplina de Perfeccionamiento Trascendental, negándonos a la cotidianeidad y deseando asumir nuestras riendas. En el Proceso nosotros seremos el Material a transformar, pero a su vez los Arquitectos, los Obreros y las Herramientas, para dignificar una obra positiva de Liberación Interior, que se elevará como Tributo Digno para un Principio Superior a quien consagramos las fatigas de nuestro Viaje, conocido por nosotros como el G.: A.: D.: U.:.
Y hasta aquí nuestra personal opinión sobre la Iniciación, que cada uno enriquecerá y rellenará con su propia experiencia.
Back to Top
La Religion y la Masoneria
LA RELIGION, EL ATEISMO Y LA MASONERIA
El problema de la Religión y la Masonería, o mejor dicho el problema de la Masonería en relación con la Religión, es una de las cuestiones más polémicas de la Obediencia. Ligada la temática a cuestiones históricas y atendiendo a las diferentes ópticas ideológicas dentro de nuestro movimiento, se proyecta a nuestro entender la discusión en dos vertientes: 1) Qué relaciones existe entre Religión y Masonería; 2) Si es o no la Masonería una Religión. En tan álgido entredicho pretenderemos sumar nuestro pretendido aporte, que tememos a muchos no conformará o será objeto de refutaciones. Como el tema Religión y el del Ateísmo en la Orden se encuentran entrelezados o poseen ciertos puntos de contacto, en su relación con la Masonería nos gustaría tratarlos dentro de un mismo Capítulo.
La Gran Logia Unida de Inglaterra ha llegado a proclamar a la Masonería ya como una Religión (carta a la Gran Logia de la Masonería del Uruguay en 1950), ya como un Auxiliar de la Religión (1981), y ha llegado a negar a la Masonería como Religión (1985). Muchos Autores y Hermanos autorizados y con todo su derecho han negado a la Obediencia como una Religión. Todas estas opiniones tienes sus razones y fundamentos, y son todas respetables. En definitiva, cada Masón dará al tema la respuesta que él desee.
I. El Fenómeno Religioso y la Masonería
Recordando a Leadbeater en las diferentes teorías sobre el Origen de la Masonería (Auténtica, Antropológica, Mística, Oculta), veremos que sea cual fuere la orientación que se siga siempre encontramos la Masonería asociada o ligada a Creencias de base Teogónicas. Para quienes conciben a la Orden como procedente de antiguos cultos que se pierden en la Historia o en el Antiguo Egipto, siempre se encuentra conectada dentro, paralela o coexistente de las concepciones teológicas y religiosas de la Epoca. Los relatos concernientes a los diferentes GGr.: muestran orígenes vinculados a Cuerpos Teocráticos, Ordenes, Colegios de Profesiones influídos por la Religión institucional oficial de las diferentes épocas. En la Edad Media, las antiguas Corporaciones de Libres Masones tienen una profunda base religiosa, creen en Dios, tienen Santos Patronos Protectores, están destinadas originariamente a la Arquitectura de carácter religioso (Templos, Catedrales). Los primeros importantes doctrinos de la Masonería Moderna fueron Clérigos (Anderson, Desaguliers), y las invocaciones al G.: A.: D.: U.: como Dios son explícitas en muchos textos y RRit.: desde hace ya tiempo inmerorable. El Cuerpo de Doctrina y la Emblemática masónica desde siempre comparten Símbolos de las Religiones (la Menorah, la Estrella de David, la Cruz en ciertos Grados, la Biblia en la Masonería Regular, por citar elementales ejemplos), y en los siglos XVIII y XIX fue tolerada o perseguida como "Secta" por la Iglesia Católica. Pero por otra parte y en contextos históricos de ciertos países como Francia y el Uruguay, polémicas y enfrentamientos temporales con los movimientos religiosos vernáculos llevó a la Masonería a querer distanciarse de lo religioso.
Todos recuerdan la famosa frase de las Constituciones de Anderson que el Masón no puede ser "ni un estúpido ateo ni un libertino irreligioso", cuya Autoridad histórica parece Tabú controvertir para algunos. Cuando se postuló a Sierra Partida como Gran Maestre de la Gran Logia de México, alguien objetó su candidatura recordando esta frase ya que Sierra Partida era precisamente Ateo. Y éste contestó: Sí, es cierto, pero ¿Qué tal un Ateo Inteligente?
Un Landmark de la Masonería Regular ha sido la Creencia en un Gran Arquitecto del Universo o Ser Supremo (en el Uruguay es el Landmark No. II), que en sus orígenes claramente se asociaba a Dios aunque hoy se deja que cada H.: se lo imagine y componga como quiera. Pero el Gran Oriente de Francia, hoy la mayor potencia masónica en ese país, sustituyó la invocación de sus trabajos bajo el lema "A la Gloria de la Humanidad" y borró su Referencia oficial al G.: A.: D.: U.:, lo que le valió la ruptura de relaciones con la Gran Logia de Inglaterra por 1877.
La Masonería se define tradicionalmente como una "Asociación Filantrópica, Filosófica y Progresiva", o "Sistema Moral", para pretender según algunos separarse conceptualmente de una definición como "Religión". De hecho, no se mete con las creencias personales trascendentales de sus miembros, y prohibe todo debate o discusión religiosa en las TTen.:, no pontifica sobre dónde se encuentra la Verdad y deja que cada uno defina y entienda cualquier Principio Superior como él lo desee. Basado en ello muchos H.:, y destacamos en nuestro país los esfuerzos del Il.: y Pod.: H.: Roberto Gerla, han entendido que la Masonería no es una Religión por cuanto no define la verdad, no afirma, no dogmatiza, y deja que cada uno defina al G.: A.: D.: U.: como quiera.
Es cierto que para prohibir las discusiones o debates sobre Religión en las Logias (mejor dicho sobre cuál son las mejores Religiones positivas, ya que nunca se prohibió la discusión de la Religión como Fenómeno Humano en un sentido general y no dogmático), la misma Masonería se sintió en ocasiones necesitada de abjurarse a sí misma como Religión. Pero es ello ante todo, una cuestión metodológica para la viabilidad de su funcionamiento. El Método por sí no determina ni define la Naturaleza de una cosa. Prohibir las discusiones religiosas en la Masonería por tanto no la hace ni irreligiosa, ni intolerante de las Religiones.
No obstante lo expuesto, no podemos negar que en las Emblemas, Signos, Símbolos y Enseñanzas de la Obediencia hay innegables influencias religiosas, al punto de considerársele por algunos a nuestra Augusta Institución como una "Síncresis" de carácter Teocéntrica, malgrado su reniego de ello. Incluso el Elemento "Mágico" que subyace en lo Religioso, es como destaca Gargiulo otra característica que comparte la Masonería.
Hemos oído decir que la Masonería no es una Religión por cuanto no tiene una Doctrina, Credo o Libro oficial, ni es Revelada, ni tiene Sacerdotes, ni Dogmas. Pero éstos no son atributos necesarios de la Religión, o de las Religiones. Los griegos y romanos no tenían una Doctrina, Credo o Libro Oficial u orgánicos. Los hindúes no tienen uno sino varios Libros (a veces tan contradictorios entre sí y según las sectas se toman algunos sobre otros), y la Masonería reconoce como Libro de la Ley a la Biblia pero también al Corán o a los Libros Védicos donde se practica profanamente dichas religiones. Las Religiones romana y griega no eran "reveladas", y en el Judaísmo actual, Hinduísmo, Islamismo o en el Budismo (para quienes consideran al último Religión) no existen Sacerdocios oficialmente organizados o no se precisa Sacerdocio para dirigir el Culto y la Adoración, si bien hay ciertos profesionales del Culto en algunos casos (caso de los Rabinos en el Judaísmo o los Imanes en el Islam, pero no son en sentido estricto "Sacerdotes"). En cuanto a los Dogmas, el Hinduísmo por ejemplo no los tiene, y en cuanto a la Masonería ésta no puede prescindir de nociones tales como la de "Gran Arquitecto del Universo" y tiene criterios precisos en los cuales basa su Regularidad por fuera de los cuales no se reconoce a ninguna organización como masónica, que son los Landmarks.
En otro aspecto debemos recordar que la Obediencia tiene Templos y Rituales, un Sistema de Creencias ilustrado en Alegorías y Símbolos, cierto Cuerpo de acción un Sistema de Creencias ilustrado en Alegorías y Símbolos, cierto Cuerpo de acción Moral (como las Religiones PProf.:), a veces emplea Oraciones o Plegarias rituálicas o improvisadas, y tributa su actuar a la "Gloria del Gran Arquitecto" o "Gran Símbolo" si bien actualmente ese concepto no tiene una concepción definida y queda librado al contenido de cada H.: como ya hemos recordado. Mal que bien, no puede negarse que lo Religioso, de alguna forma u otra, ha influído, influye y no es ajeno a lo masónico. Otra cosa sería ignorar una Realidad. Cox Learche enseña: "Debemos reconocer que la Masonería tiene un origen religioso. ¿Por qué sus Templos? ¿Porqué la invocación al G.A.D.U. en todos sus Rituales?".
Paralelamente existe en la Orden dos vertientes, la Místico-Espiritualista con cortes judeocristianos, rosacrucianos o teosóficos en algunas orientaciones, y la Agnóstico-Racionalista que pretende prescindir del fenómeno Deico, en ocasiones con fuertes vertientes Ateístas y marcada por el Anticlericalismo. Tanto una como otra son hoy aceptadas y reconocidas como válidas por la Masonería. Como sintetiza muy bien el H.: Jorge Caillabet:, las concepciones espiritualistas y racionalistas se enfrentan permanentemente buscando el camino apto, pero la Masonería no puede ni debe descartar ninguna de estas concepciones porque su Esencia, el Libre Pensamiento, hace que cada hombre pueda elegir su pensar. Pero debe analizarse en sentido masónico, o sea, libre de dogmas o ataduras si el camino elegido es el correcto, para que el resultado final sea libre. Para usar las palabras de Alain Bauer, debe existir Equilibrio entre una dimensión íntima y una dimensión racional hacia siempre una forma de Individualidad.
Quedará claro que la Masonería no es una Religión en el sentido institucional y positivo. Tampoco es una "Secta" (movimiento religioso positivo de reducidas dimensiones de adeptos). Debe entenderse el Concepto de Religión desde un punto de vista diferente, mucho más Amplio, Trascendente, Elevado y Universal.
Todos recordamos que la palabra "Religión" deriva del latín "Religo, are" que significa "Volver a unir (lo que estaba separado)". Su contenido se acentúa más en el Reencuentro que en la Sujeción u Obediencia. Supone un Compromiso con lo Trascendental por lo Trascendental mismo y no únicamente una identificación con una Institución. De este modo lo Religioso no tiene que pasar necesariamente sólo por la mediación o supeditación a una organización positiva u organizada, sino que puede aludir a un Comportamiento o Forma de Ser apropiada para aspirar o llegar a ese Reencuentro que reclama el significado de lo Religioso, a una Conducta para poner al Hombre "en Sintonía" o contacto con ese otro Extremo. Si la Orden y cada H.: dedica su tarea y tributa su vivir "A la G.: D.: A.: D.: U.:" o al "Ingens Architectus", podemos ubicar los extremos de la conducta masónica entre el propio Masón por un lado, y nuestro Gran Símbolo por el otro. Más que un Camino, hay un verdadero Espacio entre el Hombre y lo Absoluto donde el M.:, como Hombre de Buenas Costumbres y Libre, tiene posibilidades de ir forjando su propio Sendero. En el Hombre Libre y de Buenas Costumbres lo Religioso no se conforma con lo Institucional puesto que las organizaciones llamadas religiosas positivas no han podido probar sean por sí mismas el Camino y el hecho que no logren convencer a todos muestra su débil relatividad. Las llamadas religiones positivas y organizadas, como dice Cox Learche, tratan de la periferia de la Religión y se apartan de la sencillez de la Verdadera Religión. En Masonería la dimensión de lo Religioso se confunde con una Aventura Espiritual, de contenido más profundo que el que le da la Religión Profana. Así la Masonería, más modesta, no se afirma como "El Camino" y por eso se descarta como Religión positiva u organizada como tal, ofreciendo por su parte Espacio como para que cada uno pueda construir su Camino de Reencuentro, pero para el cual nos da ciertas Pistas que son las Leyendas, Alegorías y Símbolos. Tampoco lo Religioso tiene que ser cuestión necesariamente de Fe revelada, puesto que el Masón es un Investigador y un Trabajador, no pudiendo evitar que su camino hacia el Supremo esté jalonado por la Razón. Aun en sus creencias particulares, el Espíritu masónico no permite al Hermano admitir su doctrina de creencias individuales o positivas sólo por la Fe, porque su Razón no le dejará aceptar lo que no le convence.
En una Tumba del Cementerio Central de Montevideo que recuerda a un antiguo H.: en el O.: E.: encontré esculpido un Círculo dividido en tres partes con la siguiente inscripción: "Hacer el mayor Bien posible. Hacer el menor Mal posible. Creer en algo Superior a nosotros mismos". ¡Sabio legado! ¿Habrá acaso algo más Directo a lo Supremo que éste? Esto es una Religión Natural, una Verdadera Religión Universal en cuanto por su simpleza todos la pueden abrazar sin discusiones, sin instituciones positivas, basada en la más pura Moral y sin más Dogmas y ataduras que estos tres principios. Más que una organización, la Real Religión es una forma de actuar. Más que un Camino, la Religión es Espacio. Cada uno, particularmente, es de este modo un Sacerdote Militante que no pretende hacer conversos sino generar con su Conducta un Crédito para que la Humanidad sea más Justa y Perfecta, para llegar a compartir la Bondad del Supremo Principio y para colaborar como modesto Obrero en la tarea de la Construcción Universal. Ese es nuestro personal aporte al concepto de Religión. Puede ser que se objete que así se estaría identificando el concepto de "Religión" con el de "Sistema Filosófico" o de "Filosofía Práctica". Es una cuestión que nos tiene sin preocupación, del mismo modo que al Budismo se lo parangona como Fenómeno Religioso o Religión cuando en realidad bien podría ser un Sistema Moral con vistas a lo Trascendente, pero en lo práctico aquél se ejerce en abstracción a los debates conceptuales.
Pero si definimos a la Religión como una Forma de Ser, de Actuar y de Vivir en la práctica del Bien con vistas al perfeccionamiento del Hombre y la Gloria del Supremo, y si la Masonería busca exactamente lo mismo. ¿Por qué no pueden identificarse así Masonería y Religión como lo mismo?
Mackey asevera que un gran número de escritores de ensayos u obras masónicas en el esfuerzo de probar que la M.: no es una Religión han consumido inútilmente su ingenuidad y su talento, quizá por miedo a pensar que podría sustituir al Cristianismo o para querer diferenciarse de las Religiones positivas existentes y de sus defectos. Para ellos la Ob.: es una institución eminentemente religiosa por los elementos que contiene por su origen y contenido, porque repasa conceptos de Religión e incluye la creencia en el ser y perfecciones del G.: A.: D.: U.:. La devoción y piedad de la vida es invariable para el M.:. La práctica de la Piedad y los Deberes hacia a Dios y con los semejantes. No se hace bien sólo por los Estatutos de la Orden. Pero a diferencia de lo que llamamos las Religiones en sentido institucional, no pretende ser ni asumir un lugar en el mundo como sistema de fe y adoración sectaria, ni pretende ser su sustituto. En todo caso, realza y da nuevos elementos para recalibrar la fe del ya creyente en sus instituciones o sistemas de creencias. Las señales, ceremonias, símbolos y alegorías masónicas inculcan doctrina religiosa, pero es una Religión no sectaria, y no rehusa a ninguno por su posición sectaria. Consideran a la Masonería la Religión trasmitida por el Sacerdocio de Melchisedec que nadie puede definir a qué institución pertenecía. Por ende la Masonería es una institución religiosa y deberá defenderla bajo este principio el M.:.
Nosotros opinamos, dentro de este tema polémico y sin pretender imponerlo como Verdad dejándolo tan sólo como conclusión particular, que la Masonería es conforme a lo dicho una Religión, acorde a nuestra definición de lo que es "Religión". Obviamente, no entendemos a la Religión como una institución positiva u organizada con Dogmas, sino como una Forma de Vivir y de Realizarse Trascendentalmente. Si concibiéramos a la palabra "Religión" como Institución o Sistema de Creencias de Verdad que se suponen provienen de lo Alto y estarían recogido en Escrituras Sagradas, con un Proyecto de Salvación o Culto sistemático, todo Dogmático y Totalizante, es claro que la Mas.: no lo es. La Humanidad ha probado por Experiencia que el Fanatismo y el Sectarismo es desgastante, que destruye y que nos aleja de todo Proyecto Evolutivo; aunque se pretexte como Religioso en la práctica nada tiene que ver con lo Religioso. En verdad, eso es un concepto Profano o Profanizante del sentido "Religión", que no encaja con la Definición Liberadora del Espacio que nos lleva y liga con nuestro Gran Principio y con lo más Profundo de Nosotros. Como el significado del G.: A.: D.: U.:, "Religión" es un concepto que se rellena con el contenido de explicación que le da cada M.:. Porque si "Religión" es para nosotros una Forma de Ser y Actuar con vistas u orientados a un Designio Superior, dentro de un Espacio donde la Libertad es el Límite para que el Obrar y el Pensar sea amplio, creativo, fecundo y constructivo, creyendo en lo que se quiera creer, ¿por qué no admitir que la Masonería no es una Religión en este buen sentido del término? Nuestro Templo es el Universo Entero como tan amplia es la dimensión de la Logia, o sea desde el Centro de la Tierra o desde lo más Profundo de nosotros mismos hasta los confines del Infinito o hacia la Grandeza del Ser Supremo; nuestro Sacerdote es Uno mismo; nuestro Credo es la Libertad y el Amor que se trasunta en la Igualdad y la Fraternidad para los demás; nuestro Libro de la Ley es aquel que cada uno reverencia cuyo Texto se aprende y cuya Enseñanza se atesora en los más Nobles Principios y Virtudes del Corazón; nuestra Doctrina es Hacer el Bien y Honrar con nuestro Trabajo a nuestro Gran Constructor. Esa es nuestra pretendida "Religión Masónica", la Religión en su sentido más Puro que recuerda las Enseñanzas de Grandes Iniciados como Jesús y que resumían la práctica simplemente en Amar a Dios y al Prójimo como a uno mismo. Cualquiera podría practicar esta Religión sin mengua de sus particularidades. Y como la Masonería tiene los fundamentos sobre los cuales se asienta una Religión sin Dogmas y que cualquier Hombre podría aceptar, eso es lo que marca su vocación de Universal.
Dice Buck: "Quitad los agregados teológicos... y os encontraréis con la Masonería". Sí, busquemos lo Coincidente y aquello en lo que están de acuerdo las Religiones, y veremos que hay Unión en lo Principal. En esa "Comun-Unión" está lo más Puro, la Religión Prístina que se hace Universal porque compendia la Sabiduría de todas. ¿Acaso no coincide ese Sendero común con lo que enseñamos nosotros?, por no decir: ¿no es lo mismo que enseñamos nosotros? La Obediencia entonces se constituye en una Real o Verdadera Religión Universal en cuanto compendia lo más puro y noble de todas, y como enseña Swinburne Clymer, sólo por esta razón única y exclusiva de abarcar, recibir y aceptar a todas las Religiones, es Universal. La Masonería, por cuanto predica la Religión Universal, es en cierto modo Religiosa en el sentido más elevado, adogmático y asectario del término. La Masonería es según Wirth, la Iglesia del Progreso Humano. Sin hacer ninguna referencia a las formas o modalidades de la Fe, provee a través de sus Símbolos y Leyendas evidencias indirectas que operan silenciosamente para establecer los grandes principios generales de la Religión, haciendo del Amor a la Humanidad y a la Vida su verdadera Fe. La Religión Masónica no revela, sino que invita a descubrir que hay más allá de lo profanamente perceptible. El acierto de la Obediencia es ofrecer una verdadera Experiencia Religiosa libre de todo sectarismo o exclusivismo, que cualquier persona puede practicar, porque tiene por Base una Mentalidad Amplia. Sin ser cristiana, predica una humildad verdaderamente cristiana que haría la envidia de las Iglesias, con la diferencia que deja los Dogmas y las Teologías a los dogmáticos y a los teólogos. La Libertad, la Igualdad y la Fraternidad, según la "Revue Maconnique de Lyon" de 1840, sería "la doctrina misma de Jesús", lo cual no debería escandalizar porque dicho Gran Maestro vino a enseñarnos a actuar bien y no a fundar una Institución religiosa. A diferencia de las religiones profanas, la Religión Masónica no pretende competir con ellas. El único secreto es que la Religión se convierte en un elemento aglutinador de las creencias de todos los Seres Humanos y no una cuestión que los separa por lo que opinen. Mackey, autoridad doctrinaria indiscutible, proclama que la Masonería es una institución religiosa, pero que preconiza aquella Religión en la que todos los Hombres están de acuerdo, guardando en más cada uno sus convicciones particulares cuyas especificidades la Obediencia tolera libremente y en las cuales no se aventura. Después de todo la Masonería tolera los sentimientos de Creencias de cada H.:, que luego cada uno aporta como Ingrediente a ese Gran Puchero en la Búsqueda colectiva de la Verdad con que todos los Masones hoy nos deleitamos pero del cual cada uno puede escoger lo que más le gusta, con el propósito de Alimentarse y Crecer en el Conocimiento. Parece mentira, pero para saber qué es Religión Verdadera en Masonería, las Fuentes nos siguen abrevando. Dicen las Constituciones de Anderson que la Religión que el Masón profesa es "la que todo hombre acepta, dejando a cada uno libertad en sus opiniones individuales... De este modo, la Masonería es el centro de unión y el medio de conciliar verdadera fraternidad entre personas, que hubieran permanecido perpetuamente distanciadas.". Nuestra Orden sólo pretende rescatar la Tradición más Pura y Universal de nuestra Relación con lo Trascendente o del Fenómeno Religioso, que paradójicamente es la Doctrina más antigua que captamos como la "Fe Masónica".
Ricardo Baronio decía que la Historia de la Religión es la Historia del Progreso, donde la comprensión de los fenómenos del Universo pasa a ser captada en situaciones mas nobles y racionales. La Religión es una actividad del Hombre que experimenta cambios, que empieza a preocuparse de la captación intelectual de la relación del Ser Humano con el Universo a través de una vida de moral coherente y unificada. En su aspecto mas alto y desarrollado aspira a un sentido de comunión con lo divino y a la paz y seguridad que deriva de la entrega del individuo a la voluntad de Dios, pero expresa realmente una necesidad moral objetiva, profundamente sentida y comprendida. Como en el Sendero Camino Iniciático, la Religión es lo que cada hombre hace en su soledad y desde su soledad. Esto lo elemental y primero. Y ello es un objetivo esencial de la Masonería configurando su relación fructífera con el hecho religioso. La Masonería, recuerda Torelló, es esencialmente espiritualista y lo sigue siendo. Por didáctica recurrió a símbolos y se desarrolló a través de Niveles, y posee orientación filosófica como también lo tiene la Religión. Religión no es sinónimo de Iglesia, y debemos terminar con la costumbre de referirnos a la Religión para aludir a instituciones como la Iglesia Católica. El principio religioso no significa la aceptación de una Divinidad Personal ni un concepto único de interpretación, sino que la Idea Moral que subyace respecto al Hombre y a la Humanidad es la esencia de la Religión, aunque cada uno le da su contenido (A. M. Cataldi). La Masonería es Religión puesto que "Religa" a un Grupo de Profanos convirtiéndolos en HH.:. Pero en la Orden nosotros mismos somos los que quedamos.
En cierta forma y como nos recuerda el H.: Goldenberg, la Masonería es la Religión de las Religiones en el sentido que sin practicar ninguna de carácter positivo o institucional, educa a respetar y a amar a todas, como también a la que en Vida cada Profano o H.: para sí elige. La Fe del Masón es la Luz con que el G.:A.:D.: U.: (en que el Masón cree como parte de su responsabilidad con lo Trascendente) ilumina o dirige su Espíritu. Su acción está orientada por una Norma Inspirada se crea en lo Divino o en aquellos Principios Morales en que los Hombres se han puesto de acuerdo, que simbólicamente se dice compendiada en un Libro de la Ley que se representa pero no tiene por qué identificarse necesariamente con la Biblia, el Corán, ciertos Libros Védicos u otros que acostumbre el uso masónico según el ámbito cultural de su región o país. En cuanto a cómo maneja cada Persona su relación con Dios, la Mas.: lo deja librado a su Libre Albedrío y a su Esfera Intima, aunque como Institución en más no acepta ni recomienda la práctica de una Religión Sectarista ni el Fanatismo. Así y sin proponérselo ella misma, sólo como Camino o Propuesta de Perfección, de Amor y de Unión del Hombre con lo Superior y con la Humanidad, la Mas.: es una verdadera Religión "del más Noble y Puro Metal".
Por tanto, afirmamos que la Masonería es para nosotros una Religión, en el sentido más Puro y Universal con que nosotros concebimos y según es para nosotros la palabra "Religión": un simple Camino de Acción en el Bien y de Reencuentro con Uno Mismo y con ese Principio Supremo del que venimos y al que tributamos nuestras Obras. El concepto Masónico de Religión para nosotros es propio, originalísimo y muy diferente al que le da el Mundo Profano. Pero en cuanto al Fin de Búsqueda de la Verdad y Construcción del Templo Espiritual propio y de la Humanidad, si la Masonería y la Religión buscan lo mismo, ¿por qué no pensar que son lo mismo?
No nos asusta como se dice, por algunos y no sin cierto ánimo de tacha, que algunos Grados del Sendero progresivo Masónico sean considerados "Religiosos". En verdad todos los Grados, desde el Primero hasta intuimos el Ultimo inclusive, lo son. En todo caso, son siempre "Religiosos" en el Buen y Constructivo Sentido de la palabra y no con acepción Profana o Profanizante. El concepto de "Religión" debe pues, también interpretarse con otra perspectiva, o sea con el Criterio Masónico y no con la idea mundana de "institución de creencias positivas y axiomáticas" o de "Credo". Quien ve en cualquier etapa del Sendero Progresivo nuestro Dogmas o Religión en criterio positivo u organizacional, a nuestro modo de ver no comprende que en los Estados de Conciencia Acrecentada que representa cada Grado hay que Abrir y Expandir cada vez más la Mente, y que los Conceptos o Símbolos deben captarse no en sentido Profano sino en su Dimensión o Clave Iniciática. Por tanto la palabra "Religión" debe pues, también interpretarse con Calibre Masónico.
La Masonería nos invita y no nos obliga a ser ejemplos vivientes de virtudes y transmutadores de las acciones materiales en nutrientes espirituales, manteniendo la Tradición del culto monoteísta del Dios de cada Corazón (lo que cada uno cree por tal, no el Dios teológico) al que se designa con el nombre genérico de "G.: A.: D.: U.:". Como Persona comprometida con un Ideal Elevado, el Masón debe asegurarse en su Templo Interior la Paz que le permita la comunicación con su Dios personal estableciendo nexos con planos más elevados del ser, ejerciendo un Sacerdocio de la Vida para la G.: D.: G.: A.: D.: U.:, y para una fluida comunicación fraternal que ilumine en el Amor y guíe a la Humanidad en la senda del conocimiento espiritual y la reconciliación, en un Mundo pleno de Armonía y Luz. En una interpretación auténticamente masónica de estos contenidos, vemos que se preconiza un Justo y Perfecto modo de actuar en relación a Uno mismo y de Militancia por los demás, en consonancia con el Supremo Principio. Esto es la forma Realizar la Luz en la Tierra y en el Cielo. Cualquiera puede hacer esta Labor si está imbuido de los Principios de la Obediencia.
Nosotros hemos concluido personalmente que la Masonería es una Religión en lo que interpretamos es nuestro significado de dicho término, y en esta orientación podríamos hablar de una "Religión Masónica". Ojalá, en sentido institucional, la Masonería fuera más Religiosa y la Religión fuera más Masónica. Creemos que así descubrirían algo más de sí mismas y se enriquecerían abriendo nuevas Realidades. El Sentimiento Masónico ofrece Espacio, como la Respuesta de Leuconoe, y no concebimos Religión sin Espacio para permitir volar al Espíritu. Si la Religión como la Masonería ofrecen Espacio para llegar hacia la misma Patria que es nuestro Gran Símbolo, ¿por qué no pensar también que pueden ser complementarios, por no decir que pueden identificarse?
La Masonería prefiere en realidad, más que como Religión, postularse como una Escuela de Moral y de Virtudes. En este aspecto están de acuerdo con que lo es, tanto los que aceptan como los que no a la Obediencia como una Religión. Pero sea que la considere como una Religión o como una Escuela, ello no quita a la Masonería lo que siempre y verdaderamente es: un Camino con Corazón.
II. Del Ateísmo y la Masonería
.
La cuestión entre el tema del Ateísmo en relación con la Masonería se plantea como un aspecto paralelo al problema de las vinculaciones entre la Obediencia y la Religión. Las profundas raíces religiosas y místicas de la Orden, que ha hecho decir a Cassard que “la Masonería es la verdad y la esencia de todas las religiones. Tan pura es su doctrina y su moral”, hace entender la ligazón especial que existe entre ella y la noción de un Principio o Ser Superior. Porque desde todos los documentos más elementales de la Masonería Regular, y afirmado como Landmark II en el Uruguay, la Orden trabaja y dedica sus actuaciones, desde las administrativas hasta las morales, a un Ente o Idea Elevada que alude con el nombre de G.: A.: D.: U.:. En la Doctrina o en el Arte Real Masónico, el Gran Símbolo es una figura imprescindible en la labor e intimidad de nuestro quehacer. Vale decir que si se prescinde o no se comprende la importancia de concebir o admitir su existencia, o por lo menos la posibilidad de su existencia, no se podría ser verdadero Masón. Masonería sin G.: A.: D.: U.: no es lo mismo, o por lo menos sería otra cosa. Por supuesto no importa la concepción que se tenga sobre la naturaleza de nuestro Gran Símbolo puesto que nada se impone al respecto, pero por lo menos cada M.: debe tener una Idea o Aproximación de aquél. Esto, por cuanto la Figuración del G.: A.: D.: U.: está conectada con el Propósito Trascendente que anima la Obra de la Orden, siendo su Referente u orientador.
No estableceremos una definición de la palabra “Ateo” pero básicamente todos sabemos que el Ateo prescinde o niega de la Idea de un Ser Supremo o de un Dios, para diferenciarlo del Agnóstico que no se introduce ni teoriza en la problemática de Dios aunque no lo niegue eventualmente. Sólo nos interesa qué cabida pueden tener los Ateos o el Ateísmo en la Masonería.
El texto de las Constituciones de Anderson de 1723 es escueto pero contundente: “El Masón... si comprende debidamente el Arte, no será jamás un estúpido ateo, ni un libertino irreligioso”. La Noción o Creencia en un Ser o Idea Superior para el Masón aparece no sólo condición o como una necesidad “sine qua non”, sino como hasta natural para la comprensión del Mester Masónico. La práctica Masónica misma lleva por otro lado a la comprensión del G.: A.: D.: U.: o denota al H.: que la Masonería está animada por la propia Suposición del G.: A.: D.: U:. Y “si comprende debidamente el Arte” no puede el M.: desligarse de la Idea de un Ser Supremo y por eso forzosamente no se puede ser Ateo; no porque no se tenga el derecho de serlo, sino porque no se puede comprender el Arte Masónico sin la Idea del GADU. El Adjetivo “Stupid” (“Estúpido”) original inglés en las Constituciones no sólo se comprende en su sentido literal insultante de “Tonto, Idiota” sino en el sentido que tiene la palabra también de “Insensato”, y también de “Desagradable” o “Rechazable” (“Collins Cobuild English Dictionary”), y se quiso interpretar también como “Silvestre”, Indómito”. Pero de todos modos la expresión “Estúpido Ateo” denota la mala idea que se tiene por algunos estudiosos de ellos como presencia en la Masonería. Sobre este pasaje de las CConst.: de Anderson, Mackey ha explicado que los Masones comprenden lo peligroso de lo que llama “el dogma del Ateísmo” y lo han desvanecido, exigiéndole a cada candidato que declare su confianza en Dios. Otros autores en esta línea han rechazado y condenado al Ateísmo en la Ob.:, como Frau Abrines que lo considerado opuesto a la Masonería por negar verdades y creencias de la Ord.:, Rizzardo da Camino que afirma que bajo lo increíble de esa descreencia (que considera al Ateísmo) organízanse las corrientes de los ateístas, o Nessi que expresa que el Masón no puede ser ateo en forma alguna.
Back to Top
Nuestra Logia en el Universo
|
NUESTRA LA LOGIA EN EL UNIVERSO
Si el Hombre como Ideal debe guardar una Armonía con el Universo del cual forma parte, siendo a su vez un Miniuniverso con el cual debe guardar Consonancia consigo mismo, es lógico que la Log.: o Temp.: donde el M.: desarrolla sus TTrab.: sea una representación del Cosmos. Pero la naturaleza cosmológica del Temp.: no es meramente simbólica; la Log.: en sí es un aparato de comunicación a través del cual la Mente se pone en contacto con el Universo Exterior, y a su vez, con el propio Microcosmos Interior. Por eso el Temp.: es no sólo un compendio del Orbe Celeste, sino también de la propia Alma Humana, y por supuesto, de nuestro Planeta que es un Universo abarcador de nuestros Miniuniversos personales, y así, para ubicarnos en Sintonía con ellos, en el Temp.: dejamos nuestro estado de conciencia Prof.: y asumimos una más elevada situación de Espíritu, siendo necesario previamente a los TTrab.: un momento se Silencio para depurar y olvidar nuestras inclinaciones y preocupaciones mundanas.
Desde las profundidades del Cuarto de Reflexiones, que representa al Centro de la Tierra, hasta el Espacio Infinito simbolizado por el techo tachonado deCeleste, igualmente profundo, complejo e inconmensurable se presenta nuestro Espíritu. En el deambular de nuestra vida, representado por nuestra circunvalación del Temp.: que recuerda al Movimiento Aparente del Sol alrededor de la Tierra y a través de la Eclíptica por las Casas del Zodiaco (cuyos Signos adornan nuestra Morada y están también simbolizados en la Columnas Jónicas y Dóricas), a través de las vicisitudes diversas, las alegrías y los sinsabores nos vamos sometiendo a Pruebas que pulen nuestras condiciones y nos preparan para nuevos desafíos sin fin, pero también vamos buscando nuestro Destino y nuestra Verdad. Viviendo una existencia oscura y tormentosa (el Lado Norte o sombrío donde permanecen los Aprendices), recorremos insistentemente los confines (circunvalando los cuatro Puntos Cardinales) ansiando la Luz que llegará desde el Oriente, pero que sólo podemos apreciar temporalmente sin tocar, resignándonos a observar cómo se nos oculta por el Occidente después de disfrutar una breve intensidad al encontrarse en el Meridiano.
Corrigiendo, rectificando, entre crisis y treguas nos sacudimos de las Fuerzas que dominan la Realidad corriente (el Banco y Negro del Pavimento, y el Sol y la Luna en el Oriente). Dentro de esa situación, trabajosamente pero a través de una Labor silenciosa y continua, se va alzando y estabilizando el M.: por su propia intuición, deslumbrado ante la Belleza de la Realidad y empeñado con Fuerza en afirmarse por sobre la terrenalidad del Pavimento donde luchan las potencias materiales (simbolizado todo por las CCol.: B.: y J.:), pero ese nuevo Temp.: que surge dentro de la Log.: no será estable ni concebible hasta que por lo menos consolide una Tercera Columna, que por ser la más difícil de construir está en continua formación: la de la Sabiduría, cuya Ciencia de Albañilería sólo conocen los que por sus capacidades se hacen dignos de decorar, como el Sol y la Luna, al Oriente, Misterio cuya magnitud es enorme como el dibujo del Planeta Tierra en el pupitre del Ven.: Maest.:, ordenador del Conocimiento del Tall.: y representación viviente del Temp.: del G.: A.: D.: U.:, si bien a una escala imperfectísima, como inacabado es asimismo el Ser Humano.
Norte, Sur, Occidente, Oriente, límites cardinales a los cuales se orienta simbólicamente el Temp.: o Log.: y donde su ubican los HH.: según su Gr.: o condición, son puntos por los cuales se proyecta toda la Espiritualidad del M.: pero asimismo el Drama tragicómico de su existencia. En su pasaje por el Mundo abarca no sólo a sí mismo sino a sus prójimos y a los ámbitos donde le toca desenvolverse, mostrando qué actitud debe asumirse en cada etapa de la Vida. Y sobre la afirmación personal del M.: , la Tierra y la Bóveda Celeste coronan su trabajo permitiéndole el disfrute de todos sus Secretos y Riquezas, simbolizados en las Granadas que adornan también las CCol.: B.: y J.: de Occidente y en el Orden Corintio que las adorna, producto de una Evolución que sintetizó estilos arquitectónicos y en lo personal simboliza nuestro ánimos. Por el Oeste, una vez resueltos a abandonar la terrenalidad en el Cuarto de RRef.: (por la presencia del Pr.: Vig.:) y asumiendo una Nueva Conciencia sólo a través de la Inic.: previa, entramos a tientas deseando la Iluminación de un Nuevo Día o de una Nueva Realidad, que representamos con la Luz de Oriente que nos alimenta con el Conocimiento, que filosóficamente surgió históricamente de aquel punto de la Tierra y fue ganando los confines del Orbe. Desde el Sur o poniendo concentración en todas nuestras posibilidades también se anuncia la Iluminación de la Verdad para quienes viven en la Oscuridad de la Ignorancia (mediante los MMaest.: y el Seg.: Vig.: a los AAp.: del Norte).
No en vano la palabra "Log.:" reconoce antecedentes en la palabra sánscrita "Loka" que denota tanto al Mundo como al Universo, pero a su vez se hace provenir del griego "Logos", el Principio Creador del Universo o la Voluntad que originó el Cosmos, que a veces se lo confunde con la Sustancia misma del Universo. Pero el Origen más inmediato del vocablo "Log.:" viene del inglés "Lodge" que significa "Alojamiento", "Morada", "Hogar", y éso por cuanto la Log.: o Temp.: es el Habitáculo donde sólo se encuentran a salvo y con comodidad los Hombres de Bien. Uniendo estas acepciones, podríamos decir que el Universo Entero es la Patria u Hogar del M.:; la Tierra y el Espacio la verdadera Log.: donde él debe habitar para instruirse.
QQ.: HH.:: En este Templo encontraréis un refugio cálido y seguro donde podrán oírse y encontrarse a vosotros mismos, y podrán trabajar como pequeños Constructores con las Fuerzas disímiles de la Existencia para comprender y dominar vuestro propio Orden y el Cosmos que os Rodea. Como Inmensurable es el Universo, así lo son nuestros sueños, nuestras aspiraciones y así debe ser nuestro Amor. Dentro de este recinto os halláis en un Crisol gestador de un Nuevo Sistema y de una Nueva Vida, y os pondréis, si vuestro Espíritu es lo suficientemente decidido, en una Dulce Armonía con vosotros mismos, el Mundo y el Espacio que os rodea, que no son sino aspectos de una sóla Realidad que anima al Universo, totalizado por la Personalidad del Supremo Constructor o G.: A.: D.: U.:.
|
|
|
|
|
Back to Top
El Silencio
EL SILENCIO
Parecería improcedente o contradictorio hablar sobre el Silencio porque la mejor referencia sería simplemente callar, y por ello seremos necesariamente breves. No obstante es necesario entender su sentido cabal dentro del Primer Grado y de los asuntos de la Ord.:. El Sil.: de la Mas.: no es el de la condescendencia, el silencio cómplice que ampara a la mentira, la hipocresía y la traición, el silencio que evita comprometerse por interés o por diplomacia, o el silencio timorato o de la resistencia pasiva. Muy por el contrario, el Sil.: masónico tiene un propósito de edificación espiritual, permitiendo un ambiente en donde germine la Realidad y la Verdad, y no se encuentra impuesto sino que se lo asume como libre cuando se comprende su propósito. Desgraciadamente no falta quien cuestione el hecho que los AAp.: y CComp.: no puedan hablar en las Tenidas amparados en la una malconceptuada Libertad de Pesnamiento, y por tanto conviene hacer ciertas precisiones.
En primer lugar, el deber (o mejor dicho recomendación) de guardar Sil.: no es original de la Mas.:. Muchas órdenes o corrientes filosófico-religiosas lo prescribieron (caso de los pitagóricos, los Esenios, la Orden Benedictina, ciertas sectas hinduístas), y nuestra Ord.: sólo toma su tradición. Además los efectos benéficos del Sil.: son ya captados por la propia ciencia popular, que se aprecia en muchos refranes ("en boca cerrada no entran moscas"; "el Hombre es esclavo de sus palabras y señor de su Silencio"; "uno tarda dos años para hablar y toda la vida para callar"; "el Silencio es salud"; "el Silencio es la Inteligencia de los tontos", y tantos otros). Nosotros, como no deberíamos hablar cuando se trata de recordar el Silencio, resumiríamos su significado para el M.: en tres ideas: "El Silencio es el Arma del Buscador Espiritual" (Sai Baba), "Todo se diviniza a través del Sil.:" (Kierkegaard), y "La sabiduría ideal está en el Sil.:" (Hermes Trismegisto). Repasemos a continuación algunas virtudes que nos enseña el Sil.:.
Sabiduría- El Sil.: nos permite concentrar energías en captar y asimilar con plenitud e integridad enseñanzas, comunicaciones y experiencias ajenas, como también construir, perfeccionar y evaluar ideas propias. Podemos escuchar la Voz Interna que nos señala el Camino y nos corrige la Ruta.
Discreción- No sólo para evitar contar las vivencias y negocios masónicos, sino para negarnos a trasmitir asuntos reservados confiados y para resistirnos a propagar calumnias, chismes, vituperios, mentiras, difamaciones o maldades. También proporciona un ámbito de reflexión, medición, selección y control de nuestras expresiones o palabras.
Paciencia- Nos ayuda a esperar y encontrar la oportunidad propicia para hablar, siempre a su debido tiempo. Ejercita en la Tolerancia.
Humildad- Los más elevados logros u obras pierden brillo y valor por la vocinglería; el M.: trabaja "sin hacer ruido de Martillo".
HH.: AAp.:: Sabiduría, Discreción, Paciencia, Humildad; ése es el Tesoro que oculta el Silencio en su seno. El Sil.: no debe sólo observarse como método de aprendizaje y elevación espiritual masónicos sino que también debe aplicarse en la vida Prof.:. Refugiémonos sobre la Col.: del Ap.: o del Sil.: para sentir por qué insiste tanto con este tema, y por qué al final de la Ten.: se recomienda guardar Sil.: por Tres veces.
Back to Top
El Mandil
MANDIL
En nuestra Cer.: de Inic.: el H.: Orad.:, mientras nos lo colocan, nos señala que el Mandil es el Símbolo del Trabajo, que nosotros lo llamamos "Vest.:" porque reviste la Dignidad del M.: y que sea cual fuere nuestra calidad nunca asistamos a las TTen.: sin él. Pocas palabras que dicen todo, por lo que nos limitaremos a recargar o glosar con nuestra opinión tales conceptos.
El Mandil recuerda en principio los tiempos en que la Mas.: era una Corporación de Albañiles en la Edad Media (como se sabe, uno de los orígenes de la palabra "Masón" es la palabra inglesa "Mason" -"Albañil"- que se castellaniza como la conocemos), y era el delantal que se usaba para proteger la ropa y el cuerpo durante el duro trabajo, recordando con dicha indumentaria nuestra Historia. Hoy, transformada la Mas.: de Operativa en Especulativa o Simbólica, esta prenda nos rememora que el Trabajo es la única Riqueza y Enseñanza que puede brindar o recibir el H.:, y remarca la importancia que Este tiene en la dignificación humana y de cada uno, como también que nada se consigue si no es con esfuerzo.
Porque el Trabajo no es una maldición ni una obligación para el M.: sino una oportunidad para demostrar y activar su Capacidad Creadora, consagrando además un sentido para su Vida. Verdadera desgracia es que un M.: no trabaje en su Taller o no posea en su ámbito Profano una ocupación o empleo, porque carece de esa oportunidad de realización.
Tan sólo un simple Mandil, una prenda de trabajo, es el vestido ritual del M.:; nada de túnicas, capuchas o carnavalerías de que a veces hacen gala otra Sociedades Iniciáticas (dicho con el mayor de los respetos). El Mand.: nos destaca que somos Obreros de una causa elevada: la Remodelación de nosotros mismos, la Edificación de la Humanidad, por la mayor Gloria del G.: A.: D.: U.:. Por ello en el Simbolismo nadie está exceptuado de trabajar en sentido masónico sin esta indumentaria, distintivo clarísimo de la Mas.: y cuyo uso constituiría un verdadero "Antiguo Límite" consagrado por la Tradición inveterada. Se desearía que el Mand.: fuera de cuero de cordero sin mayor tratamiento, pero en la actualidad se ha comenzado a adoptar el uso de materiales sintéticos.
Según los GGr.: o dignidades, los MMand.: revisten variados adornos pero poseen algo común: un Fondo y Baveta blancos (blanco como representación de la Pureza y la Inocencia pero también de la Inexperiencia). Como simplemente esto conforma la indumentaria del
Pr.: Gr.: intentaremos aclarar su significado en este nivel. Habrán observado que el diseño del Mand.: es diferente al de un delantal de trabajo, o que parece un delantal estilizado a los efectos (ya que no se emplea actualmente para el trabajo operativo) pero que también es más pequeño que un delantal de trabajo. Si no tomamos en cuenta nuestras vestimentas PProf.:, su tamaño logra sólo cubrir nuestras partes pudendas ventrales, lo que nos invita a ignorar nuestros bajos instintos para aplicarles una dosis de Pureza Espiritual, de ahí también que la Baveta triangular del Ap.: (simbolizante de los tres atributos del Pensamiento -Voluntad, Inteligencia, Discernimiento-), apunta hacia arriba o si se quiere hacia el Corazón y la Mente, marcándonos que debemos elevar y canalizar nuestras Energías para reconvertirlas hacia los Altos Designios. El Mand.: semeja asimismo a un taparrabo, quizá la más antigua vestimenta de la Humanidad, rememorando la remota época donde el Hombre comenzó a querer dominar las Fuerzas de la Naturaleza a través de la Magia y de su Inteligencia. Rituálicamente y en el Simb.:, el Mas.: en Log.: sin Mandil está "desnudo".
Desde el punto de vista Histórico operativo, la Baveta hacia arriba ayudaba a que el Ap.: pudiera proteger mejor la mayor superficie de su cuerpo ya que por su impericia estaba sometido a mayores riesgos el Trabajo, pero actualmente caracteriza al Gr.: Simb.: del usuario. En cuanto a la base cuadrangular, diremos solamente que representa las Cuatro Naturalezas del Ser Humano ( Física, Astral, Espiritual y Mental).
También puede decirse que la Base cuadrangular del Mand.: recuerda a las cuatro Virtudes Cardinales (Sabiduría, Templanza, Justicia, Fortaleza) sobre la cual se asienta la Babeta o las tres Virtudes Teologales (Fe, Esperanza, Caridad o Amor), todas las cuales adornan las personalidad del buen M.:.
Se ha querido ver uno de los orígenes del Mandil en una prenda semejante que ceñían a su cintura los antiguos egipcios (los relieves del Templo de Abu Simbel son un ejemplo gráfico), y se dice que ya lo usaban los antiguos Iniciados de Egipto. No hay en realidad ninguna base seria que permita afirmar tal cosa, tan imaginativa como lo es atribuir el origen de la Masonería al Antiguo Egipto, aunque el parecido de aquella prenda (de forma triangular) guarde semejanza con el con el Mand.:, pero no hay elementos para asimilarla en puridad a una vestimenta Iniciática. El H.: Eduardo Phillips Müller ve en el origen del Mandil una reminiscencia de la prenda pectoral iniciática (se llevaba sobre el pecho) de la Escuela Orfico-Pitagórica hacia la Epoca de la primitiva Masonería de la Edad Media.
En la antigua Roma aparece un antiguo y curioso procedimiento de Derecho llamado la "pesquisitio per lancem liciumque" ("investigación por el plato y el mandil o lienzo"), referido ya en las XII Tablas y comentado con perplejidad por su extrañeza por algunos jurisconsultos romanos como Gayo y Aulio Gelio; de acuerdo a este mecanismo alguien podía cerciorarse si una persona tenía una cosa suya entrando a su morada desnudo, vestido con un lienzo y un plato en las manos, y si encontraba el bien se tomaba al morador como incurso en hurto manifiesto y se le sometía a la pena capital. Ihering, en su Ensayo "Prehistoria de los Indoeuropeos", lo atribuye a una reminiscencia de la tradición indoeuropea, donde según él el Mandil de cuero era la vestimenta habitual del indoeuropeo primitivo, explicación que no posee una demostración de rigor histórico porque no hay evidencia de que el Mandil fuera la prenda típica de aquel conglomerado, pero este tipo de registro seguía prácticas ancestrales indoeuropeas. Platón señalaba en Libro XII de "Las Leyes" este procedimiento descrito, donde se usaba una túnica elemental. En leyes escandinavas primitivas el registro se practicaba mediante el cinturón suelto, descalzo y el pantalón sujeto a la rodilla (que recuerda cómo entra el Prof.: a la Cer.: de Inic.: según algunos RRit.:). Pero anteriormente, el Libro Védico "Kauzika Sutra" indicaba un procedimiento de pesquisa con un taparrabo. En algunas ceremonias las brujas latinas ceñían al cuello y cintura del consultante un lienzo que bien recuerda a un Mand.: de trabajo ("Satyricón" de Petronio e "Historia Natural" de Plinio). Se atribuye también un origen mágico a estas ceremonias con un taparrabo, Mand.: o prenda elemental. Y quizá también posea un sesgo mágico el Mandil en la Mas.:, porque ritualmente nuestro Vestido es el Mand.:; en rigor debajo de él estamos rituálicamente desnudos, y no importa qué traje o ropa se use; sin Mand.: no hay Trab.: Mas.:. Desnudos y con sus taparrabos los Hombres se atrevieron primitivamente a dominar o buscar el favor de sus dioses, y así desnudo ceremonialmente y vestido sólo de Mand.: el M.: aspira a elevarse al G.: A.: D.: U.:.
QQ.: HH.:: Desde que nos ceñimos el Mand.: estamos preparados para ponernos en un nivel de Sintonía Superior y en un momento de Elevación Espiritual y Filosófica, canalizando y manejando Fuerzas de positivización a través de una Operación Ritual. Sea el origen del Mand.: operativo (como vestimenta de trabajo) o mágico (como prenda rituálica), tanto uno como otro significado adquieren en la Enseñanza masónica igual relevancia. No lo manchemos a nuestro Mandil con las impurezas de nuestras faltas, y sí con Honrada Labor.
Back to Top
El Enigmatico Numero 3
APRENDIENDO EL SIMBOLISMO Y LA FUERZA DEL NÚMERO TRES
Al dar principio a los Trabajos del Taller y en la Apertura de la Primera Cámara Simbólica, una de las primeras preguntas que recibe el comandante de la Columna del Norte, por voz del V:.M:. es: ¿A qué hora acostumbran abrir sus trabajos los AAP:.M:. H:.Seg:.Vig:.?. Y enseguida escucha de voz del V:.M:.¿Qué edad tenéis H:.Seg:.Vig:.?
La respuesta, es una de las primeras sorpresas para los HH:.AAP:.M:.. Los 3 años de edad (una cifra precisa), y medio día en punto (las 12 am un múltiplo de 3), colocan al AP:.M:. frente al desafío de investigar el sentido y el simbolismo del Número 3 en el Universo de su Madre Logia. Adentrarse en el simbolismo y la fuerza del Número 3, es explorar un universo que llevará al AP:.M:. a iniciar la comprensión de muchos de los Temas de Estudio del Primer Grado de la Masonería Universal.
También el cierre de los trabajos en el Templo Sagrado se verifica en horas convencionales y simbólicas, sobre las cuales el V:.M:. se informa del H:.Pri:.Vig:. Estas horas son "del mediodía a la medianoche" para los tres grados simbólicos en la mayoría de los rituales. El mediodía significa la hora en que el sol se halla en plenitud situado en el Zenit, y la medianoche en que la luz del día ha desaparecido por completo por estar el sol en el Nadir. Un ritmo de sol y luz que condiciona la fuerza y el vigor del trabajo en Logia.
El misterio de los símbolos es el más fascinante de los desafíos del aprendizaje que enfrentan los HH:.AAP:.. Detrás de cada símbolo -no sólo en la R:.L:.S:. sino también en la vida cotidiana-, se oculta un enorme cúmulo de energía, transformaciones y explicaciones, para el estudio y la comprensión de la Naturaleza, del Universo y del Ser Supremo.
El Número 3 es el primer número impar del secuencial aritmético. Se compone por la adición del 1 que es la Unidad y el 2 que corresponde al primer número Par. No hay otro número en el secuencial con estas características, ni similar, ni análogo, ni homólogo. Su poder multiplicador es único en la aritmética Pitagórica. Pero también el número 3 es una "piedra angular" en el Teorema de Pitágoras y un símbolo de derivación interpretativa en la alegoría Masónica como fuente de inspiración y de aprendizaje de muchos de los principios fundamentales de la Orden.
DESARROLLO DEL TEMA:
Para Platón, el 3 era la imagen del Ser Supremo en sus 3 personalidades: la Material, la Espiritual, la Intelectual.
Para Aristóteles, determina la Unidad del Hombre y en su filosofía el 3 contiene en sí al Principio, al Medio y al Fin.
Para Pitágoras, la ciencia de los números tenía como base de operaciones al número 3, considerada como "cifra de virtud secreta digna de admiración y de estudio". El 3 es el número de "la constitución del Universo".
La aritmética Pitagórica conlleva 3 operaciones directas (Suma, Multiplicación, Elevación a la potencia), acompañado de las 3 operaciones inversas.
La edad del H:.AP:.M:. es de 3 años. Recuerdan los 3 años de preparación y estudio que Pitágoras imponía a sus iniciados y en estricto silencio.
Los discípulos de Pitágoras debían conocer 3 lenguas sagradas: el Sánscrito, el Hebreo, el Egipcio, y 3 Ciencias Ocultas: la Cábala, la Magia, el Hermetismo.
Para Virgilio, el 3 representó la perfecta armonía exclamando "Omne Trinum Perfectum", que significa "todo número 3 es perfecto".
Dentro de la Filosofía oculta o metafísica, existen 3 mundos: el Elemental, el Celeste y el Intelectual. Y el hombre se encuentra dotado de 3 potencias intelectuales: la Memoria, el Entendimiento y la Voluntad. Y posee 3 factores esenciales de Vida: el Cuerpo, el Alma y el Espíritu.
La Naturaleza fecunda se sostiene en 3 elementos: el Agua, la Atmósfera y la Luz solar.
La descomposición de la luz a través del prisma exhibe los 3 colores primarios: el Amarillo, el Azul y el Rojo.
La Trigonometría o ciencia del Triángulo, establece que toda superficie en el Universo es reducible a Triángulos o planos con 3 ángulos. Un Triángulo se delimita por 3 líneas: dos Catetos y una Hipotenusa.
Existen 3 tipos de cuerpos en el espacio: Geométricos, Amorfos, Indefinidos.
Se conocen 3 cuerpos con aristas: el Cubo, el Prisma, la Pirámide.
Existen 3 clases de palancas: Primero, Segundo y Tercer tipo.
En las Bellas Artes se presentan 3 clases de estudio: la Pintura, la Escultura y la Arquitectura.
En el Universo existen 3 referentes: la Materia, el Movimiento y el Espacio. Y al Tiempo se le reconoce como base de medida: el Pasado, el Presente y el Futuro.
En la Mitología Griega y Romana 3 eran los dientes del Rayo de Jove, 3 nombres tenía el Astro Rey: Sol, Apolo, Liber, y al Astro Nocturno se le denominaba de 3 maneras: Luna, Diana, Hecate.
La Mitología Griega y Romana dividió al mundo entre sus 3 dioses: a Júpiter como Rey de los Cielos, a Neptuno como Señor de los Mares y a Plutón como el Tirano de los Infiernos.
La leyenda del Arca de Noé establece que fue construida en 3 pisos, para alojar 3 parejas de cada especie viviente, y durante su permanencia sobre las aguas se arrojaba al aire 3 palomas cada 3 horas, hasta obtener la respuesta esperada.
Para Druidas, Esenios, Asirios, Caldeos, Egipcios, Griegos, Romanos, Judíos, Mitras, India, China, el 3 tenía profundo misticismo entre sus prácticas sagradas. Era 3 veces Reverenciado, Venerado y Consagrado en los misterios mitológicos.
Las Trinidades Egipcias fueron: Isis, Osiris y Horus. De los Hindú fueron: Brahma, Vishnu y Shiva. De los Godos fueron: Wottam, Freya y Thor. De los Escandinavos fueron: Odin, Vile y Ve. De los Caldeos fueron: Anu, Nuah y Bel. De los Aztecas fueron: Huitzilopoxtli, Tlaloc y Texcaltipoca. De los Católicos Cristianos: el Limbo, el Purgatorio y el Infierno.
Para los Inkas y el Imperio Incaiko existian Tres Soles: Apu Inti, Churi Inti, Guauqui Inti. Tres Posiciones del Sol en el horizonte: Anti, Inti, Cunti. Tres eran los mundos en su creencia: Hannan-Pacha, Cay-Pacha y Ukju-Pacha. Tres las amosas ventanas de Tamputoco.
Esta filosofía "trinitaria" encuentra una correspondencia en los 3 gunas: Rajas, Tamas y Sattva, o sea Actividad-Inercia-Ritmos, correspondiente el primero a la fuerza centrífuga o Principio de Expansión, el segundo a la fuerza centrípeta o Principio de Contracción, y el tercero a la fuerza de equilibrio o Principio del Ritmo ondulatorio.
Famosa en la cultura es la trinidad femenina de las 3 Gracias: Aglaya, la luciente luz espiritual que ilumina la inteligencia, inspira toda bella obra de arte y permite al hombre irradiar su felicidad. Eufrosina, el gozo del alma y la felicidad interna en lo más íntimo del hombre, que no es afectada por las vicisitudes externas. Talía, la florida la felicidad exterior que se manifiesta en todas las cosas bellas y en la hermosura misma de la vida con todos sus festivos componentes.
Los artífices Romanos establecieron el axioma "Trinum Faciunt Collegium", que significa "3 hacen un colegio".
En la Roma antigua, el sistema de gobierno incluía 3 Dependencias: los Patricios o Padres de la Patria que conformaban el Senado, los Plebeyos, y la Orden de los Caballeros que sostenían la defensa del Imperio.
En la Edad Media el número 3 era el signo favorito atribuido al Ser Supremo.
Son 3 las dimensiones del lenguaje de los signos: Sintáctica, Semántica, Pragmática. En este sentido, constituyen las 3 aristas del análisis Semiótico.
El Templo de Salomón contenía 3 departamentos, en los que se rendía culto a 3 imágenes: la de la Tierra, la de los Mares y la de los Cielos. Había que penetrar a 3 Cámaras de preparación antes de recibir la Luz: a la de la Verdad, a la de las Ciencias y a la de las Artes.
Los Caballeros Templarios tenían gran veneración por el Número 3. Eran 3 las preguntas de iniciación al Aspirante. Tres eran las demandas, 3 eran las peticiones para obtener el Pan, el Agua y la Sal. Eran 3 los votos de obediencia, hacían 3 grandes ayunos, no poseían más de 3 caballos y en combate no huían si los enemigos eran solamente 3.
La base fundamental de la Masonería se cementa en que 3 Maestros forman una Logia, que cinco, 3 y dos, la Gobiernan, y que siete, 3 y cuatro, la hacen Justa y Perfecta.
Al Aspirante a Masón deben proponerlo 3 MM:.MM:. Miembros de la Orden, y también 3 MM:.MM:. forman el triangulo para investigar sus ocupaciones públicas y privadas y averiguar su conducta y antecedentes profanos.
El Aspirante a Masón debe contestar 3 preguntas al Firmar su Testamento en el Triangular.
Los HH:.MM:. labran el progreso de la Humanidad en 3 pilares: Educación moral, Progreso espiritual, y Cumplimiento de deberes.
Para conocer la Verdad y practicar la Virtud, el AP:.M:. reconoce 3 pilares en sus MM:.MM:., Guía, Luz, y Sostén.Ø La ceremonia de Iniciación lleva al recipendiario por 3 viajes y, con la vista cubierta, debe Contemplar, Ver y Discernir. Como decía Platón, los verdaderos sentidos el hombre íntegro los percibe con el Alma.
El Primer viaje es la prueba del Aire, el segundo la prueba del Agua, el tercero la prueba del Fuego. Todos en el sendero de 3 metas: el Renacimiento, la Purificación, y la Luz.
Las obligaciones del recipendiario son 3: No revelar el secreto, No escribir la palabra sagrada, Reconocer la solidaridad y fraternidad de la Masonería Universal.
Al proclamar al Recipendiario, se le aclama tributándole 3 baterías simples de júbilo. Para su reconocimiento y el de los demás Masones, se le enseñan 3 Signos, 3 Tocamientos y 3 Palabras. Su Edad es de 3 años y son 3 los abrazos cruzados que debe dar a sus H:.M:. al reconocerlos como tales.
Los 3 años del AP:. y los 3 pasos de su marcha recuerdan los 3 viajes de la Iniciación y marcan el triple periodo de las etapas de estudio y progreso, que son: la Gramática, la Lógica, y la Retórica.
Son 3 los componentes gramaticales del trabajo del AP:., un verbo (desbastar), un sustantivo (piedra), y un adjetivo (bruta).
Las demostraciones de Fraternidad se encabezan con 3 Palabras en los Trabajos, las Planchas o Trazados de Arquitectura: Salud, Fuerza, Unión.
El V:.M:. hace 3 preguntas a los H:. Visitantes: ¿de Dónde venís?, ¿qué Traéis?, y ¿qué Pedís?.
Además, por medio de 3 preguntas que el V:.M:. hace consecutivamente a los dos Vigilantes, se abren y se cierran los Trabajos de la Primera Cámara.
Sobre el Ara se ubican las 3 grandes luces que iluminan los trabajos del Taller, el Volumen de la Ley Sagrada, la Escuadra y el Compás.
Los dignatarios en Logia son 3, el V:.M:., el Pri:.Vig:. y el Seg:.Vig:.
Las estrellas en el collarín del H:.Seg:.Vig:. son 3.Ø Detrás del V:.M:. y detrás de cada uno de los dos VVig:. ha de haber un triángulo, símbolo del número 3.
Son 3 las Columnas del Taller que sostienen y gobiernan la Logia, la Fuerza de la columna Dórica, la Belleza de la columna Corintia, y la Sabiduría de la columna Jónica.
Hay 3 horizontes que fortalecen a la Masonería, lo Filantrópico, lo Filosófico y lo Progresista.
Son 3 los Grados Simbólicos de la Masonería Universal, AP:.M:., COMP:.M:., y M:.M:.
Los H:.M:. se reconocen por 3 elementos, Signos, Palabras y Toques.
Al Oriente se asciende por 3 gradas, denominadas Fuerza, Belleza y Sabiduría.
Las 12 columnas del Templo (6 a Mediodía y 6 en Septentrión), y los 12 signos del Zodiaco son múltiplos de 3.
La Logia es denominada de 3 maneras, Templo, Santuario, o Taller.
En el Universo simbólico de la Logia, el Occidente por donde se oculta el sol puede tener 3 acepciones, Oeste, Poniente, u Ocaso.
Con 3 toques llama el AP:.M:. a la puerta del Templo, simbolizando que Llamad y se os abrirá (la puerta), Pedid y se os dará (la luz), Buscad y encontraréis (la verdad).
En la marcha del AP:.M:., 3 son los pasos y en línea recta, avanzando desde las tinieblas de Occidente hacia la luz de Oriente, significando el Nacimiento y la infancia investigando causas y efectos, la Vida y juventud descubriendo los arcanos espirituales, la senectud y Muerte comprendiendo los secretos de la inmortalidad.
Los saludos del AP:.M:. son 3, situado entre columnas y dirigidos a las tres luces. Tengo fe en mis ideales masónicos dirigido al V:.M:. y cuando haya moldeado el entendimiento y cultivado el intelecto. Esperanza en realizarlos dirigido al H:.Pri:.Vig:. y cuando haya adquirido 3 cualidades: razonar, concluir, decidir. Por amor a la humanidad dirigido al H:.Seg:.Vig:. y cuando aplique enseñanza y conocimiento practicando la filantropía.
En el lenguaje simbólico, 3 son los Signos. El signo del AP:. al Orden. El signo pedestre de la Marcha. El signo manual de Tocamiento.
Todos los signos rituales describen las formas de la "escuadra", el "nivel" y la perpendicular o "plomada", que representan las 3 principales herramientas de la construcción del templo material y espiritual.
La batería del Grado AP:.M:. es de 3 palmadas, y 3 son los movimientos de saludo conformando el triangulo Houzzeé.
El Ara está decorada por 3 luces Ciriales. Tiene 3 caras en nuestra R:.L:.S:. y 3 pies de altura. Su base es un triangulo equilátero: 3 lados iguales. Y descansa sobre 3 gradas.
El trono del H:.Seg:.Vig:. tiene 3 luces, y 3 son las muescas de su Mallete.
En la antigüedad, 3 años se exigía a los aspirantes junto a su maestro constructor antes de ser iniciados dentro de los Augustos Misterios Masónicos.
Los 3 años del AP:.M:. simbolizan el nacimiento, la vida y la muerte. También representan 3 etapas de aprendizaje: la Gramática, la Aritmética, la Geometría.
Por la edad del AP:.M:. siempre se recuerda los viajes simbólicos efectuados durante la iniciación: la Tierra y sus tormentas, el Agua, el Fuego.
Los principios fundamentales de la Masonería son 3. Libertad, Igualdad, Fraternidad.
En los trabajos de la Primera Cámara, el Volumen de la Ley Sagrada debe estar abierto en el Salmo CXXXIII.
Estando la Escuadra sobre el Compás denota que 3 defectos: materia, instinto, ignorancia, están dominando 3 virtudes: espíritu, ideales, inteligencia.
Las herramientas del AP:.M:. son 3, la Regla de 24 pulgadas (múltiplo de 3) indicando el camino recto del deber y la distribución de las 24-horas (múltiplo de 3), el Cincel que simboliza su Voluntad, y el Martillo que Impulsa a la voluntad para transformar la piedra en bruto de la conciencia, en una bella obra de arte del carácter y la virtud.
El Martillo que simboliza la constancia y el esfuerzo y el Cincel que simboliza la voluntad, son la fuerza guiada por la inteligencia. Y 3 son las cualidades que el AP:.M:. requiere para utilizar estas herramientas y completar su obra: Fuerza, Belleza, Candor.
El Martillo como instrumento constas de 3 cuerpos geométricos: el Prisma triangular, el Cubo y el Cilindro., y está representado en la piedra cúbica y en la babeta del mandil tal cual lo usa el AP:.M:.
El Mandil tiene su origen en tradiciones Hebreas y Egipcias. Es un instrumento de trabajo en las construcciones. Se compone de 3 triángulos que en conjunto representan la materia e implica 3 tareas: Estudio, Investigación, Aprendizaje. El alma en los dos triángulos que forman el cuadrado, y el espíritu en el triángulo superior formado por la babeta. Los cuatro costados del Mandil encierran al Universo y corresponden a los cuatro elementos de la naturaleza: Tierra, Agua, Aire y Fuego. Todo el Mandil conforma 3 figuras geométricas: el Triangulo alegórico es el espíritu, el Cuadrado es la materia, el Circulo anudado en torno al cuerpo es la periferia del universo.
La Unidad y el Binario o dualidad, constituye el Ternario, representado por los 3 vértices del Triángulo, que resumen la base fundamental de la filosofía iniciática.
El Triangular, su Simbolismo y su Interpretación es lo más evidente del número 3. En el lado izquierdo del Triángulo se lee la palabra Isis como el símbolo de la Tierra, en el lado derecho se lee la palabra Osiris como representativa del Sol, y en la base la de Horus como alegoría de la Madre Naturaleza; es decir, el producto de la Unión de la Tierra y el Sol, para ejercer su Obra de Producción y Reproducción de todo lo que existe sobre nuestro planeta. Esta figura es representativa de la propia Naturaleza del Universo, simbolizando a las 3 fuerzas primordiales: Agua, Aire, Fuego, que los antiguos conocían para proporcionar la Vida y el Vigor. También es emblemático de los 3 fenómenos de la vida: la Germinación, la Generación y la Regeneración de la Vitalidad del Universo.
Los 3 puntos Masónicos constituyen el perfecto emblema del Ternario simbolizado por la fuerza del número 3. Los 3 puntos sintetizan la Unidad, la Dualidad y la Trinidad. Los 3 puntos están armónicamente juntos como Unidad de Oriente, como Dualidad en Occidente, y como Trinidad en las 3 luces menores del Altar. El punto superior corresponde al Oriente y representa el primer Principio de lo Absoluto, de lo Único, de la Suprema Realidad, es el G:.A:.D:.U:. Los dos puntos inferiores corresponden al Occidente y son la imagen de la Dualidad, los mismos dos principios representados por las Columnas B y J y de cuya conjunción resultan todos los fenómenos del Universo. Los 3 puntos se conjugan en uno solo delineando un triangulo equilátero, símbolo perfecto del equilibrio y de la verdad.
El verdadero Masón es el que posee el equilibrio cuya armonía está representada por los 3 puntos: Sabiduría, Voluntad e Inteligencia.
Del numero 3 se deriva el Cuaternario. El Tetraktys es uno de los símbolos de difícil comprensión. Para el AP:.M:. la imagen de los 3 puntos es en realidad la abreviatura de un triangulo de 10 puntos, colocados sobre 4 líneas de manera que del 3 derivamos el Cuaternario.
Del Egipto milenario la Masonería adopta sus 3 grandes verdades. 1. El alma del hombre es inmortal y su destino, futuro, crecimiento y esplendor no tiene límites. 2. El principio que da la vida mora dentro y fuera de cada uno, es imperecedero y sólo lo percibe el hombre que anhela percibir. 3. Cada hombre es su propio y absoluto legislador, el determinador de su propia gloria, vida o tinieblas, el que decreta su propio galardón o castigo.
Los más destacados tratadistas y las más famosas Logias de investigación, coinciden en sostener que la Masonería está basada en quince (múltiplo de 3) Límites o Marcas esenciales, conocidos como "Land Marks".
La autoridad del V:.M:. es incuestionable e inviolable, y sólo es censurable por 3 dignatarios, el G:.M:., la G:.L:. y el Consejo de la Orden.Ø Cada apertura y clausura de los Trabajos en Logia, son proferidas por seis (múltiplo de 3) invocaciones por parte del V:.M:., el Pri:.Vig:. y el Seg:.Vig:., respectivamente. Para la Apertura: ¡Que la Sabiduría presida la construcción de nuestro templo!, Que la Fuerza lo sostenga!, ¡Que la Belleza lo adorne!. Para la Clausura: ¡Que la Paz reine sobre la Tierra!, ¡Que el Amor reine entre los hombres!, ¡Que la Alegría esté en los corazones!
CONCLUSION
La cantidad de acepciones, analogías, homologías y significado que encierra simbólicamente el Número 3 dentro de la filosofía Masónica, es enorme. Todo el Primer Grado de la Masonería gira alrededor del Número 3. Vemos que 3 HH:.MM:. forman una L:. Simple, 3 dignatarios la dirigen, 3 luces la iluminan, 3 joyas la decoran. El Volumen de la Ley Sagrada se abre en el Salmo 133 y los 3 primeros versículos hablan de la fraternidad. El orden de mando son 3 golpes de mallete, 3 son los pasos de la marcha, 3 años la edad, 3 peldaños suben al Or:., 3 viajes se ejecutan durante la iniciación, y se prestan 3 juramentos. Con 3 puntos se abrevian palabras. Se utilizan 3 palabras en la cadena de la unión, Los HH:. al iniciarse tienen 3 deberes, Ver, Oír y Callar. Al trabajar en el Taller tendrán 3 obligaciones, estudiar, investigar y preguntar.
Son 3 los Grados Simbólicos en la Masonería, y 3 son los deberes referidos en el triangular. La Masonería se cimienta en el triángulo inconmovible e imperecedero de 3 valores, Libertad, Igualdad y Fraternidad. El triángulo equilátero masónico simboliza 3 recordatorios, lo que debemos a la naturaleza, lo que debemos a nuestros semejantes y lo que nos debemos a nosotros mismos. El tiempo de la marcha se divide en 3 partes: pasado, presente y futuro. El hombre tiene ante si 3 misterios: De dónde venimos?, Quiénes somos?, A dónde vamos?. El día tienen 3 fases principales: Alba, Mediodía, Crepúsculo. El sol tiene 3 puntos de referencia: Levante, Zenit, Poniente. El hombre tiene 3 partes, cuerpo, alma y espíritu; y 3 capítulos, nace, se reproduce y muere. La materia se presenta en 3 estados: sólido, líquido, gaseoso.
La geometría se mide mediante 3 encuentros, el punto, la línea y la superficie. Hay 3 clases de ángulos: agudo, recto, obtuso. Hay 3 clases de triángulos: equilátero, isósceles, escaleno. Los 3 colores primarios -rojo, azul, amarillo- combinados dan todas las tonalidades del arco iris y de la naturaleza incluyendo el negro. Las principales columnas en la Arquitectura Griega son 3: Dórico, Jónico, Corintio. Las columnas tiene 3 partes: base, fuste, capitel. La música tiene 3 clases de sonido: agudo, mediano, grave; y 3 claves: sol, fa, do. El Templo masónico descansa sobre 3 columnas: Fuerza, Belleza, Sabiduría. Hay 3 grandes joyas en el Ara: El Volumen de la Ley Sagrada, el Compás y la Escuadra; 3 grandes luces: Ciencia, Virtud, Fraternidad. Y 3 son las familias del Masón: la familia donde nace, la familia que construye, y la familia de su Madre Logia.
El Número 3 está en perfecta correlación con el toque, batería, marcha, edad, columnas simbólicas que sostienen el Templo, lados del triángulo, abrazos de reconocimiento, amistad y consagración, lema y saludo en la plancha de trabajo, y llamada a la puerta del Templo. Debido al carácter iniciático de la Orden, la finalidad del símbolo no es servir de medio de comunicación o como código que permita descifrar determinado contenido, sino que el objetivo es buscar que produzca una sensación afectiva o espiritual. Para nosotros los Masones, lo importante no es "creer" en el símbolo, sino comprenderlo como vehículo de conocimiento y no como objeto de culto. El Número 3 en la Masonería Universal no es un concepto cuantitativo o numérico, sino filosófico, directamente implicado en los distintos ritos iniciáticos. Es un símbolo de derivación interpretativa en la alegoría Masónica como fuente de inspiración y de aprendizaje de muchos de los principios fundamentales de la Orden. Es el número representativo del Primer Grado AP:.M:: de la Masonería Universal. Por lo tanto, el AP:.M:. debe enorgullecerse de poder agregar a su firma los famosos 3 puntos que representan también las 3 cualidades indispensables al Masón: Sabiduría, Voluntad, Inteligencia.
| Para su Informacion |
LOS QUE ANTECEDEN SON SOLO 24 ESTUDIOS MASONICOS DE LOS MAS DE 700 QUE SE ENCUENTRAN SIENDO PROCESADOS PARA SU PUBLICACION
CONTINUE VISITANDO
|
Back to Top
|